Obispado de Albacete
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Un minuto...

Diciembre

  • 1 de Diciembre de 2013 ¡Espabila! ¡No te duermas! Él está más cerca de lo que crees. ¡Dispón tu corazón, Él quiere acercarse a ti!
  • 2 de Diciembre de 2013 Dios no está lejos del sufrimiento. Nuestro Dios actúa, no es impasible. ¡Ven, entra en mi casa!
  • 3 de Diciembre de 2013 Ser sencillo es la vía para llegar a Dios. Valora los pequeños detalles, da gracias por todo lo bueno que pasa a tu alrededor.
  • 4 de Diciembre de 2013 En el desierto de mi vida, ¿a dónde iré? Tú Señor, multiplicas mis pobres dones y sacias mi hambre y mi sed.
  • 5 de Diciembre de 2013 Escuchar y poner en práctica. Ésa es la voluntad de Dios y cuánto me cuesta. Quiero edificar en roca aunque me cueste.
  • 6 de Diciembre de 2013 Me preguntas: ¿crees que tengo poder para sanarte? Creo Señor, firmemente y quiero tener más fe.
  • 7 de Diciembre de 2013 Salir, andar por los caminos, encontrarse con la gente. Dar gratis lo que he recibido gratis. Dejar de estar encerrados y compartir la alegría del Evangelio.
  • 8 de Diciembre de 2013 No hay nada como una Madre, y tenemos dos. Cuan grande es su cariño hacia nosotros. ¡Para Dios nada hay imposible!
  • 10 de Diciembre de 2013 Tantas cosas me pierden en la vida… El Señor no quiere mi perdida. Me busca y me dejo encontrar.
  • 11 de Diciembre de 2013 Estoy cansado de este ritmo de vida… Necesito respirar. ¡Venid a mí que yo os aliviaré!
  • 12 de Diciembre de 2013 El Señor sigue confiando en los pequeños. Es la grandeza de nuestro Dios. El que tenga oídos que escuche.
  • 13 de Diciembre de 2013 Ponerse en camino hacia aquel que llevas tiempo sin ver. Saludarle y llenarse de alegría. Es creer en la amistad.
  • 14 de Diciembre de 2013 Preguntar, escuchar y entender. Pregunta a Jesús, escúchale y le entenderás.
  • 15 de Diciembre de 2013 Ser testigo de la Luz. Presentar su Verdad. Sin miedos. Anímate a dar testimonio. Hay personas que lo están necesitando.
  • 9 de Diciembre de 2013 Hoy hemos visto cosas admirables: la ilusión del niño, la sonrisa del enfermo, la constancia del parado, la luz de la Palabra.
  • 16 de Diciembre de 2013 Y nosotros, ¿de qué lado estamos? ¿Dispuestos a cambiar nuestra vida para preparar la venida de la Palabra de Dios y abiertos a su presencia en nuestra vida?
  • 17 de Diciembre de 2013 El que viene, en Navidad, tiene una historia tan humana como la de cualquier otro. Este es Jesús, el hombre, que es el Cristo.
  • 18 de Diciembre de 2013 Jesús, el Dios con Nosotros. Más que un nombre propio se trata del sentido de la vida y la persona de Jesús de Nazaret.
  • 19 de Diciembre de 2013 Ángeles que anuncian el nacimiento. ¿Cómo podemos nosotros comunicar la esperanza de Dios parea las mujeres y hombres de hoy?
  • 20 de Diciembre de 2013 María dijo “sí”. ¿diremos nosotros “si”! y dejaremos a Dios usar nuestros cuerpos y nuestras vidas para decir la verdad?
  • 21 de Diciembre de 2013 Aquellos niños, Juan y Jesús, cambiarán las vidas de sus madres, Isabel y María. ¿Dejaremos que también ellos transformen nuestra vida?
  • 22 de Diciembre de 2013 Dios vendrá con nosotros. Pero sólo se queda allí donde lo dejen estar, donde lo importante es la persona y no el poder. ¿Dejarás tú que sea Dios-entre-nosotros?

Junio

  • 1 de Junio de 2013 Corpus Christi: el cuerpo de Cristo. Estos días podemos mirar al Señor en la custodia… y, con una mirada detenida, amarle. Él está ahí también mirando… mirándonos con su propia mirada… con su mirada de amor. “Jesús se le quedó mirando y le amó”. Ese cruce real de miradas entrañables es la adoración. Yo te adoro, Señor.
  • 2 de Junio de 2013 Corpus Christi: el cuerpo de Cristo. Nos fijamos y vemos a Cristo como amor entregado. Nos dice: “Vosotros sois mis amigos” Y nosotros, porque lo sentimos cercano, admirable, entrañable... le tenemos como nuestro amigo adorable. Ese cruce real de afectos… esa amistad revivida, es la adoración. Yo te adoro, Señor.

Mayo

  • 1 de Mayo de 2013 “Los cristianos… no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito… Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. … Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el cielo. Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo”. De la carta a Diogneto (s.II)
  • 2 de Mayo de 2013 “El Verbo de Dios en el seno de la Virgen, se construyó un templo, es decir, su cuerpo, y lo hizo su propio instrumento, en el que había de darse a conocer y habitar; de este modo… lo entregó a la muerte por todos, ofreciéndolo al Padre con un amor sin límites; con ello, al morir en su persona todos los hombres, quedó sin vigor la ley de la corrupción… y con ello de nuevo hizo incorruptibles a los hombres… consumiendo totalmente en ellos la muerte, del mismo modo que la paja es consumida por el fuego”. San Atanasio (s. IV) Sobre la encarnación del Verbo
  • 3 de Mayo de 2013 “Los apóstoles … dieron primero en Judea testimonio de la fe en Jesucristo e instituyeron allí Iglesias, después fueron por el mundo… de manera que las demás Iglesias fundadas posteriormente, … siguen tomando de aquellas primeras Iglesias el retoño de su fe y la semilla de su doctrina… En este sentido son todas primeras y todas apostólicas, en cuanto que todas juntas forman una sola. De esta unidad son prueba la comunión y la paz que reinan entre ellas, así como su mutua fraternidad y hospitalidad. Todo lo cual no tiene otra razón de ser que su unidad en una misma tradición apostólica”. Tertuliano (s. III) Sobre la prescripción de los herejes
  • 4 de Mayo de 2013 “Ahora os exhortamos a la alabanza de Dios… Pero procurad alabarlo con toda vuestra persona, esto es, no sólo vuestra lengua y vuestra voz deben alabar a Dios, sino también vuestro interior, vuestra vida, vuestras acciones... En efecto, lo alabamos ahora, cuando nos reunimos en la iglesia; y, cuando volvemos a casa, parece que cesamos de alabarlo. Pero, si no cesamos en nuestra buena conducta, alabaremos continuamente a Dios. Dejas de alabar a Dios cuando te apartas de la justicia y de lo que a él le place. Si nunca te desvías del buen camino, aunque calle tu lengua, habla tu conducta”. San Agustín (s. V) Comentario a los salmos 148
  • 5 de Mayo de 2013 “Si tal es la condición de aquel que se convirtió para nosotros en abanderado y precursor de la vida, es necesario que nosotros, siguiendo sus huellas, formemos parte de los que viven por encima de la carne, y no en la carne. Por eso, dice con toda razón san Pablo: El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Hemos sido, en efecto, justificados por la fe en Cristo, y ha cesado el efecto de la maldición, puesto que él ha resucitado para liberarnos, conculcando el poder de la muerte”. San Cirilo de Alejandría (s. V) Comentario sobre la segunda carta a los Corintios
  • 6 de Mayo de 2013 “En el bautismo nos renueva el Espíritu Santo como Dios que es, a una con el Padre y el Hijo… , nos libera del pecado y de la muerte; de terrenos, es decir, de hechos de tierra y polvo, nos convierte en espirituales, partícipes de la gloria divina, hijos y herederos de Dios Padre, configurados de acuerdo con la imagen de su Hijo, herederos con él, hermanos suyos, que habrán de ser glorificados con él y reinarán con él… En efecto, los hombres son concebidos dos veces, una corporalmente, la otra por el Espíritu divino”. Dídimo de Alejandría (s. IV) Tratado sobre la Santísima Trinidad
  • 7 de Mayo de 2013 “Los que participamos de la sangre sagrada de Cristo alcanzamos la unión corporal con él… Si, pues, todos nosotros formamos un mismo cuerpo en Cristo… ¿cómo no mostramos abiertamente todos nosotros esa unidad entre nosotros y en Cristo? Y, si seguimos por el camino de la unión espiritual, habremos de decir que todos nosotros, una vez recibido el Espíritu Santo, nos fundimos entre nosotros y con Dios. Pues aunque seamos muchos por separado… ese Espíritu, único e indivisible, reduce por sí mismo a la unidad a quienes son distintos entre sí”. San Cirilo de Alejandría (s. IV) El Evangelio de S. Juan
  • 8 de Mayo de 2013 “Durante los días que transcurrieron entre la resurrección del Señor y su ascensión se confirmaron grandes sacramentos, se revelaron grandes misterios... La providencia de Dios se ocupó en demostrar, insinuándose en los ojos y en el corazón de los suyos, que la resurrección del Señor Jesucristo era tan real como su nacimiento, pasión y muerte. Por esto, los apóstoles y todos los discípulos, que estaban turbados por su muerte en la cruz y dudaban de su resurrección, fueron fortalecidos”. San León Magno, papa (s. V) Sermón 1, sobre la Ascensión del Señor
  • 9 de Mayo de 2013 “Así como la resurrección del Señor fue para nosotros causa de alegría, así también ahora su ascensión al cielo nos es un nuevo motivo de gozo, al recordar y celebrar litúrgicamente el día en que la pequeñez de nuestra naturaleza fue elevada, en Cristo, hasta compartir el trono de Dios Padre. Hemos sido establecidos y edificados por este modo de obrar divino, y así, a pesar de haber sido apartada de la vista de los hombres la presencia visible del Señor, la fe se mantuviera firme, la esperanza inconmovible y el amor encendido”. San León Magno, papa (s. V) Sermón 1, sobre la Ascensión del Señor
  • 10 de Mayo de 2013 “Esto, padres, es ser sacerdotes: que amansen a Dios cuando estuviere, ¡ay!, enojado con su pueblo; que tengan experiencia que Dios oye sus oraciones y les da lo que piden, y tengan tanta familiaridad con él; que tengan virtudes más que de hombres y pongan admiración a los que los vieren: hombres celestiales o ángeles terrenales; y aun, si pudiere ser, mejor que ellos, pues tienen oficio más alto que ellos”. San Juan de Ávila, presbítero Plática enviada al padre Francisco Gómez
  • 11 de Mayo de 2013 “Si el amor logra expulsar completamente al temor y éste, transformado, se convierte en amor, entonces veremos que la unidad es una consecuencia de la salvación, al permanecer todos unidos en la comunión con el solo y único bien, santificados en aquella paloma simbólica que es el Espíritu... De este modo, como dice el Apóstol, unidos en el Espíritu Santo y en el vínculo de la paz, habrían de formar todos un solo cuerpo y un solo espíritu, mediante la única esperanza a la que habían sido llamados. Éste es el principio y el culmen de todos los bienes”. San Gregorio de Nisa (S. IV) Homilía sobre el Cantar de los Cantares 15
  • 12 de Mayo de 2013 “Nuestro Señor Jesucristo ascendió al cielo tal día como hoy; que nuestro corazón ascienda también con él... Él fue ya exaltado sobre los cielos; pero sigue padeciendo en la tierra todos los trabajos que nosotros, que somos sus miembros, experimentamos... Mientras él está allí, sigue estando con nosotros; y nosotros, mientras estamos aquí, podemos estar ya con él allí… No se alejó del cielo, cuando descendió hasta nosotros; ni de nosotros, cuando regresó hasta él”. San Agustín (s.V) Sermón sobre la Ascensión del Señor
  • 13 de Mayo de 2013 “El Espíritu Santo... llega mansa y suavemente… Se acerca con los sentimientos entrañables de un auténtico protector: pues viene a salvar, a sanar, a enseñar, a aconsejar, a fortalecer, a consolar, a iluminar el alma primero, de quien le recibe; luego mediante éste, las de los demás… El que se ha hecho digno del don del Espíritu Santo, es iluminado en su alma y, elevado sobrenaturalmente, llega a percibir lo que antes ignoraba”. San Cirilo de Jerusalén (s. IV) Catequesis sobre el Espíritu Santo
  • 14 de Mayo de 2013 “¡Guardadnos en la fe y en la unidad, vosotros, que ya estáis desde el principio en comunión con Cristo y con el Padre! ¿A quién acudiremos cuando la fe va herida sino a vosotros, testigos vigilantes, que anunciáis con palabra poderosa lo que era en el principio, lo que vieron de cerca vuestros ojos y lo que vuestras manos tocaron y palparon del Verbo de la vida? ¡Guardadnos en la fe y en la unidad!”. Del himno de la fiesta, en el oficio de lecturas
  • 15 de Mayo de 2013 “Sed ricos en buenas obras, dice el Señor. Éstas son las riquezas que debéis ostentar, que debéis sembrar… Fijaos en los que tienen hambre, en los que están desnudos, en los necesitados de todo… Todos éstos serán los que os ayudarán a sembrar vuestras obras en el cielo... La cabeza, Cristo, está en el cielo, pero tiene en la tierra sus miembros. Que el miembro de Cristo dé al miembro de Cristo; que el que tiene dé al que necesita… Los dos vais por el mismo camino, ambos sois compañeros de ruta. El pobre camina agobiado; tú, rico, vas cargado. Dale parte de tu carga”. San Agustín (s.V) (Sermón sobre las bienaventuranzas)
  • 16 de Mayo de 2013 “Ya se había llevado a cabo el plan salvífico de Dios, pero convenía que nosotros llegáramos a ser coherederos con Cristo, esto es, que abandonásemos nuestra vida anterior para transformarla y conformarla a un nuevo estilo de vida y de santidad. Esto sólo podía llevarse a efecto con la cooperación del Espíritu Santo... No es difícil percibir cómo transforma el Espíritu la imagen de aquéllos en los que habita: del amor a las cosas terrenas el Espíritu nos conduce a la esperanza de las cosas del cielo; y de la cobardía y la timidez, a la valentía y generosa intrepidez de espíritu”. San Cirilo de Alejandría (s. IV) El Evangelio de S. Juan
  • 17 de Mayo de 2013 “El Señor mandó bautizar en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, esto es, en la profesión de fe en el Creador, en el Hijo único y en el que es llamado Don... un Don que es garantía de nuestra esperanza consumada... Al recibirlo, se nos da un conocimiento más profundo… El Don de Cristo está todo entero a nuestra disposición, y se halla en todas partes, pero se da a proporción del deseo y de los méritos de cada uno. Este Don está con nosotros hasta el fin del mundo; él es nuestro solaz en este tiempo de expectación”. San Hilario (s. IV) Del Tratado sobre la Trinidad
  • 18 de Mayo de 2013 “Hablaron en todas las lenguas. Así quiso Dios dar a entender la presencia del Espíritu Santo: haciendo que hablara en todas las lenguas quien le hubiese recibido... Éste es el Espíritu Santo por cuyo medio se difunde la caridad en nuestros corazones. La caridad había de reunir a la Iglesia de Dios en todo el orbe de la tierra... Y a vosotros que procedéis de todos los pueblos, y que sois la Iglesia de Cristo, los miembros de Cristo, el cuerpo de Cristo, os dice el Apóstol: Sobrellevaos mutuamente con amor, esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz”. Anónimo. Sermones de un Autor africano del siglo VI
  • 19 de Mayo de 2013 “El Señor prometió que nos enviaría aquel Defensor que nos haría capaces de Dios. Pues, del mismo modo que el trigo seco no puede convertirse en una masa compacta y en un solo pan, si antes no es humedecido, así también nosotros, que somos muchos, no podíamos convertirnos en una sola cosa en Cristo Jesús, sin esta agua que baja del cielo. Y, así como la tierra árida no da fruto, si no recibe el agua, así también nosotros, que éramos antes como un leño árido, nunca hubiéramos dado el fruto de la vida, sin esta gratuita lluvia de lo alto”. San Ireneo (s. II) Contra los herejes
  • 20 de Mayo de 2013 “Si el alma eleva sus ojos a su cabeza, que es Cristo, según la interpretación de Pablo, habrá que considerarla dichosa por la penetrante mirada de sus ojos, ya que los tiene puestos allí donde no existen las tinieblas del mal. El gran Pablo y todos los que tuvieron una grandeza semejante a la suya tenían los ojos fijos en su cabeza, así como todos los que viven, se mueven y existen en Cristo… Pues, así como es imposible que el que está en la luz vea tinieblas, así también lo es que el que tiene los ojos puestos en Cristo los fije en cualquier cosa vana”. San Gregorio de Nisa (S. IV) Homilías sobre el libro del Eclesiastés
  • 21 de Mayo de 2013 “Tiene su tiempo -dice- el nacer y su tiempo el morir. ¡Ojalá se me conceda también a mí el nacer a su tiempo y el morir oportunamente! Pues el Eclesiastés no habla aquí del nacimiento involuntario y de la muerte natural... Somos, en cierto modo, padres de nosotros mismos cuando, por la buena disposición de nuestro espíritu y por nuestro libre albedrío, nos formamos a nosotros mismos, nos engendramos, nos damos a luz. Esto hacemos cuando aceptamos a Dios en nosotros, hechos hijos de Dios, hijos de la virtud, hijos del Altísimo”. San Gregorio de Nisa (S. IV) Homilías sobre el libro del Eclesiastés
  • 22 de Mayo de 2013 “La fatiga del hombre es para la boca, y el estómago no se llena. ¿Qué ventaja le saca el sabio al necio, o al pobre el que sabe manejarse en la vida?... El hombre eclesiástico instruido en las Escrituras santas, se fatiga para la boca, y el estómago no se llena, porque siempre desea aprender más. Y en esto sí que el sabio aventaja al necio; porque, sintiéndose pobre (aquel pobre que es proclamado dichoso en el Evangelio), trata de comprender aquello que pertenece a la vida, anda por el camino angosto y estrecho que lleva a la vida, es pobre en obras malas y sabe dónde habita Cristo, que es la vida”. San Jerónimo (s. V) Comentario sobre el Eclesiastés
  • 23 de Mayo de 2013 “Cristo es ciertamente sacerdote, pero lo es para nosotros, no para sí mismo, ya que él, en nombre de todo el género humano, presenta al Padre eterno las aspiraciones y sentimientos religiosos de los hombres. Es también víctima, pero lo es igualmente para nosotros, ya que se pone en lugar del hombre pecador. Esto exige de todos los cristianos que reproduzcan en su interior las mismas disposiciones que tenía el divino Redentor…: una humilde sumisión, adoración a la suprema majestad divina, honor, alabanza y acción de gracias”. Pío XII. De la carta encíclica Mediator Dei
  • 24 de Mayo de 2013 “Anda, come tu pan con alegría y bebe contento tu vino. Esto… nos hace pensar en aquel pan celestial y místico, que baja del cielo y da la vida al mundo; y nos enseña asimismo a beber contentos el vino espiritual… acerca de los cuales dice el Evangelio: Jesús tomó pan, dio gracias, y dijo: tomad y comed, esto es mi cuerpo y del mismo modo, tomó el cáliz, y dijo: bebed todos de él, éste es el cáliz de mi sangre. En efecto, los que comen de este pan y beben de este vino se llenan verdaderamente de alegría y de gozo y pueden exclamar: Has puesto la alegría en nuestro corazón”. San Gregorio de Agrigento (s.VII) Comentario sobre el Eclesiastés
  • 25 de Mayo de 2013 “Dulce es la luz, dice el Eclesiastés… Debemos pensar en aquella luz que alumbra a todo hombre, esto es, Cristo… Es cosa dulcísima fijar en él los ojos del espíritu, y contemplar y meditar interiormente su pura y divina hermosura y así, ser iluminados y embellecidos, ser colmados de dulzura espiritual, ser revestidos de santidad, adquirir la sabiduría y rebosar, finalmente, de una alegría divina que se extiende a todos los días de nuestra vida presente. Porque realmente aquel Sol de justicia es fuente de toda alegría para los que lo miran”. San Gregorio de Agrigento (s.VII) Comentario sobre el Eclesiastés
  • 26 de Mayo de 2013 “Siempre resultará provechoso esforzarse en profundizar el contenido de la antigua tradición, de la doctrina y la fe de la Iglesia católica, tal como el Señor nos la entregó, tal como la predicaron los apóstoles y la conservaron los santos Padres. En ella, efectivamente, está fundamentada la Iglesia… Así, en la Iglesia se predica un solo Dios, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. Lo trasciende todo, en cuanto Padre, principio y fuente; lo penetra todo, por su Palabra; lo invade todo, en el Espíritu Santo”. San Atanasio, obispo (s. IV) Carta 1 a Serapión
  • 27 de Mayo de 2013 “El apóstol Pablo, considerando en sí mismo las riquezas de la sabiduría interior y viendo al mismo tiempo que en lo exterior no es más que un cuerpo corruptible, dice: Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro. En el bienaventurado Job, la vasija de barro experimenta exteriormente las desgarraduras de sus úlceras, pero el tesoro interior permanece intacto. En lo exterior crujen sus heridas, pero del tesoro de sabiduría que nace sin cesar en su interior emanan estas palabras llenas de santas enseñanzas: Si aceptamos de Dios los bienes, ¿no vamos a aceptar los males? ”. San Gregorio Magno (s. VI) Tratados sobre Job
  • 28 de Mayo de 2013 “Que te conozca a ti, Conocedor mío, que te conozca a ti como tú me conoces. Fuerza de mi alma, entra en ella y ajústala a ti, para que la tengas y poseas sin mancha ni arruga… Ahora, que mi gemido es un testimonio de que tengo desagrado de mí, tú brillas y me llenas de contento, y eres amado y deseado por mí, hasta el punto de llegar a avergonzarme y desecharme a mí mismo y de elegirte sólo a ti, de manera que en adelante no podré ya complacerme si no es en ti, ni podré serte grato si no es por ti”. San Agustín (s. V) Confesiones
  • 29 de Mayo de 2013 “¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé… Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti. Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser, ya no habrá más dolor ni trabajo para mí, y mi vida será realmente viva, llena toda de ti”. San Agustín (s. V) Confesiones
  • 30 de Mayo de 2013 “La ley de Dios, debe entenderse que es la caridad…, y la practicamos de verdad cuando toleramos por amor las cargas de los hermanos. Esta ley de la caridad celosa y solícita incluye los actos de todas las virtudes... Esta multiplicidad de aspectos de la ley es enumerada adecuadamente por Pablo, cuando dice: El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es ambicioso ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Vemos, pues, cómo esta ley de Dios abarca muchos aspectos”. San Gregorio Magno (s. VI) Tratados sobre Job
  • 31 de Mayo de 2013 “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. Con estas palabras, María reconoce en primer lugar los dones singulares que le han sido concedidos, pero alude también a los beneficios comunes con que Dios no deja nunca de favorecer al género humano… Ella con razón pudo alegrarse, más que cualquier otro santo, en Jesús, su salvador, ya que sabía que aquel mismo al que reconocía como eterno autor de la salvación había de nacer de su carne, engendrado en el tiempo, y había de ser, en una misma y única persona, su verdadero hijo y Señor”. San Beda el Venerable, (s. VIII) Homilías (Libro 1,4)

Abril

  • 8 de Abril de 2013 «Ni entre las vanidades hemos de perder la cabeza, ni entre las adversidades echarnos a temblar. Pues en la primera disyuntiva nos halagan las decepciones y, en la segunda se cargan las tintas sobre las fatigas. Pero como la misericordia del Señor llena la tierra, por todas partes nos topamos con la victoria de Cristo, y se cumple lo que él dijo: Tened valor: Yo he vencido al mundo. Si nos abstenemos de la vieja levadura de la maldad, nos mantendremos en una ininterrumpida fiesta pascual». San León Magno, Sermón 2 en la resurrección del Señor
  • 9 de Abril de 2013 «¡Cristo ha resucitado! ¡Resucitemos con él! ¡Aleluya, aleluya! Muerte y Vida lucharon, y la muerte fue vencida. ¡Aleluya, aleluya! Es el grano que muere para el triunfo de la espiga. ¡Aleluya, aleluya! Cristo es nuestra esperanza nuestra paz y nuestra vida. ¡Aleluya, aleluya! Vivamos vida nueva, el bautismo es nuestra Pascua. ¡Aleluya, Aleluya! ¡Cristo ha resucitado! ¡Resucitemos con él! ¡Aleluya, Aleluya! Amén». Himno del oficio de lecturas de Pascua
  • 10 de Abril de 2013 «… La Pascua del Señor se celebra legítimamente con ácimo de sinceridad y de verdad si, desechado el fermento de la antigua malicia, la nueva criatura se embriaga y nutre del mismo Señor. Porque la participación del cuerpo y de la sangre de Cristo no hace otra cosa sino convertirnos en lo que recibimos: y seamos portadores, en nuestro espíritu y en nuestra carne, de aquel en quien y con quien hemos sido muertos, sepultados y resucitados». San León Magno, Sermón sobre la Pasión
  • 11 de Abril de 2013 «… Conozco tus obras, y no eres frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente, pero como estás tibio y no eres frío ni caliente, voy a escupirte de mi boca. Tú dices: `Soy rico, tengo reservas y nada me falta.´ Aunque no lo sepas, eres desventurado y miserable, pobre, ciego y desnudo. (…) A los que yo amo los reprendo y los corrijo. Sé ferviente y arrepiéntete. Estoy a la puerta llamando: si alguien oye y me abre, entraré y comeremos juntos». Apocalipsis 3,15-20
  • 12 de Abril de 2013 «El árbol de la cruz es un árbol que engendra la vida, sin ocasionar la muerte; que ilumina sin producir sombras; que introduce en el paraíso, sin expulsar a nadie de él; es un madero al que Cristo subió, como rey que monta en su cuadriga, para derrotar al diablo que detentaba el poder de la muerte, y librar al género humano de la esclavitud a que la tenía sometido el diablo... Nuevos e inesperados cambios: en lugar de la muerte alcanzamos la vida; en lugar de la corrupción, la incorrupción; en lugar del deshonor, la gloria». San Teodoro Estudita, Sermón en la adoración de la Cruz
  • 13 de Abril de 2013 «…Por el bautismo, los hombres son injertados en el misterio pascual de Jesucristo: mueren con él, son sepultados con él y resucitan con él, reciben el espíritu de adopción de Hijos, que nos hace gritar: «¡Abba!» (Padre), y se convierten así en los verdaderos adoradores, que busca el Padre. Del mismo modo, cuantas veces comen la cena del Señor proclaman su muerte hasta que vuelva». Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium
  • 14 de Abril de 2013 «(Al terminar la reunión eucarística) los que poseen bienes de fortuna y quieren, cada uno da, a su arbitrio, lo que bien le parece, y lo que se recoge se deposita ante el que preside, que es quien se ocupa de repartirlo entre los huérfanos y las viudas, los que por enfermedad u otra causa cualquiera pasan necesidad, así como a los presos y a los que se hallan de paso como huéspedes; en una palabra, él es quien se encarga de todos los necesitados». San Justino I, Apología en defensa de los cristianos
  • 15 de Abril de 2013 «Vosotros sois una raza elegida, un sacerdocio real. Los llama raza elegida a causa de la fe, para distinguirlos de aquellos que, al rechazar la piedra angular, se hicieron a sí mismos dignos de rechazo. Y sacerdocio real porque están unidos al cuerpo de aquel que es rey soberano y verdadero sacerdote, capaz de otorgarles su reino como rey, y de limpiar sus pecados como pontífice con la oblación de su sangre. Los llama sacerdocio real para que no se olviden nunca de esperar el reino eterno y de seguir ofreciendo a Dios el holocausto de una vida intachable». San Beda el Venerable, del comentario a la primera carta de San Pedro 2
  • 16 de Abril de 2013 «Cantad con vuestra voz, cantad con vuestro corazón, cantad con vuestra boca, cantad con vuestras costumbres: Cantad al Señor un cántico nuevo… Ya lo habéis oído: Cantad al Señor un cántico nuevo. ¿Preguntáis qué alabanzas debéis cantar? Resuene su alabanza en la asamblea de los fieles. La alabanza del canto reside en el mismo cantor. ¿Queréis rendir alabanzas a Dios? Sed vosotros mismos el canto que vais a cantar. Vosotros mismos seréis su alabanza, si vivís santamente». San Agustín, obispo Sermón 34
  • 17 de Abril de 2013 «Vamos a exponer de qué manera, renovados por Cristo, nos hemos consagrado a Dios. A quienes aceptan y creen que son verdad las cosas que enseñamos y exponemos, y prometen vivir de acuerdo con estas enseñanzas, les instruimos para que oren a Dios, con ayunos, y pidan perdón de sus pecados pasados, mientras nosotros, por nuestra parte, oramos y ayunamos también juntamente con ellos. Luego los conducimos a un lugar donde hay agua, para que sean regenerados del mismo modo que fuimos regenerados nosotros. Entonces reciben el baño del bautismo en el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, y de nuestro Salvador Jesucristo, y del Espíritu Santo». San Justino I Apología en defensa de los cristianos
  • 18 de Abril de 2013 «Cuando la copa de vino mezclado con agua y el pan preparado por el hombre reciben la Palabra de Dios, se convierten en la eucaristía de la sangre y del cuerpo de Cristo y con ella se sostiene y se vigoriza la substancia de nuestra carne… Por ello, bien dice el Apóstol: Somos miembros de su cuerpo, hueso de sus huesos y carne de su carne. Y esto lo afirma… de un organismo auténticamente humano, hecho de carne, nervios y huesos; pues es este organismo el que se nutre con la copa, que es la sangre de Cristo y se fortalece con el pan, que es su cuerpo». San Ireneo. Contra los herejes
  • 19 de Abril de 2013 «¡A ti la gloria, a ti que asumiste un cuerpo mortal e hiciste de él fuente de vida para todos los mortales! Tú vives para siempre; los que te dieron muerte se comportaron como los agricultores: enterraron la vida en el sepulcro, como el grano de trigo se entierra en el surco, para que luego brotara y resucitara llevando consigo a otros muchos. Venid, hagamos de nuestro amor una ofrenda grande y universal; elevemos cánticos y oraciones en honor de aquel que, en la cruz, se ofreció a Dios como holocausto para enriquecernos a todos». San Efrén. Sermón sobre nuestro Señor
  • 20 de Abril de 2013 «Una vez que la Palabra vivificante hubo tomado carne, restituyó a la carne su propio bien, es decir, le devolvió la vida y, uniéndose a la carne con una unión inefable, la vivificó, dándole parte en su propia vida divina. Por ello podemos decir que el cuerpo de Cristo da vida a los que participan de él: si los encuentra sujetos a la muerte, aparta la muerte y aleja toda corrupción, pues posee en sí mismo el germen que aniquila toda podredumbre». San Cirilo de Alejandría. Sobre el evangelio de San Juan
  • 21 de Abril de 2013 “Vosotros sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las proezas del que os llamó de las tinieblas a su luz maravillosa. Los que antes erais «no pueblo», ahora sois «pueblo de Dios», los que antes erais «no compadecidos» ahora sois «objeto de compasión»”. 1P 2,9-10
  • 22 de Abril de 2013 “Esto es, pues, lo que significa (en el bautismo) nacer de nuevo del agua y del Espíritu: puesto que en el agua se lleva a cabo la muerte y el Espíritu crea la nueva vida nuestra. Por eso precisamente el gran misterio del bautismo se efectúa mediante tres inmersiones y otras tantas invocaciones, con el fin de expresar la figura de la muerte, y para que el alma de los que se bautizan quede iluminada con la infusión de la luz divina”. San Basilio Magno. Libro sobre el Espíritu Santo
  • 23 de Abril de 2013 “Hombre, procura, pues, ser tú mismo el sacrificio y el sacerdote de Dios... Revístete con la túnica de la santidad, que la castidad sea tu ceñidor, que Cristo sea el casco de tu cabeza, que la cruz defienda tu frente, que en tu pecho more el conocimiento de los misterios de Dios, que tu oración arda continuamente como perfume de incienso: toma en tus manos la espada del Espíritu: haz de tu corazón un altar, y así, afianzado en Dios, presenta tu cuerpo al Señor como sacrificio. Dios te pide la fe, no desea tu muerte; tiene sed de tu entrega, no de tu sangre; se aplaca, no con tu muerte, sino con tu buena voluntad”. San Pedro Crisólogo. Sermón 108
  • 24 de Abril de 2013 “El mismo Señor… afirma: El que come mi carne y bebe mi sangre, habita en mí, y yo en él. Nadie podrá, pues, habitar en él, sino aquel en quien él haya habitado, es decir, Cristo asumirá solamente la carne de quien haya comido la suya. Ya con anterioridad había hablado el Señor del misterio de esta perfecta unidad al decir: El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo el que me come, vivirá por mí. Él vive, pues, por el Padre, y, de la misma manera que él vive por el Padre, nosotros vivimos por su carne”. San Hilario. Tratado sobre la Trinidad
  • 25 de Abril de 2013 “La Iglesia, diseminada por el mundo entero, guarda diligentemente la predicación y la fe recibida, habitando como en una única casa; y su fe es igual en todas partes, como si tuviera una sola alma y un solo corazón, y cuanto predica, enseña y transmite, lo hace al unísono, como si tuviera una sola boca. Pues, aunque en el mundo haya muchas lenguas distintas, el contenido de la tradición es uno e idéntico para todos”. San Ireneo, Obispo Contra las herejías
  • 26 de Abril de 2013 “(El obispo) sobresalga tanto en la humildad como en la autoridad; que, ni por apocamiento queden por corregir los desmanes, ni por exceso de autoridad atemorice a los súbditos. Esfuércese en abundar en la caridad, sin la cual toda virtud es nada. Ocúpese con particular diligencia del cuidado de los pobres, alimente a los hambrientos, vista al desnudo, acoja al peregrino, redima al cautivo, sea amparo de viudas y huérfanos”. San Isidoro obispo. Tratado sobre los oficios eclesiásticos
  • 27 de Abril de 2013 “Nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo y somos miembros los unos de los otros, y es Cristo quien nos une mediante los vínculos de la caridad, tal como está escrito: Él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa, derribando con su carne el muro que los separaba: el odio. Él ha abolido la ley con sus mandamientos y reglas. Conviene, pues, que tengamos un mismo sentir: que, si un miembro sufre, los demás miembros sufran con él y que, si un miembro es honrado, se alegren todos los miembros”. San Cirilo de Alejandría. Comentario a la carta a los Romanos
  • 28 de Abril de 2013 “La resurrección de Cristo es vida para los difuntos, perdón para los pecadores, gloria para los santos. Por esto el salmista dice que hay que alegrarse y llenarse de gozo en este día en que actuó el Señor. Por ello, hermanos, hemos de alegrarnos en este día santo. Que nadie se sustraiga del gozo común a causa de la conciencia de sus pecados, que nadie deje de participar en la oración del pueblo de Dios a causa del peso de sus faltas. Que nadie, por pecador que se sienta, deje de esperar el perdón en un día tan santo. Porque si el ladrón obtuvo el paraíso, ¿cómo no va a obtener el perdón el cristiano?”. San Máximo de Turín, Sermón 53
  • 29 de Abril de 2013 “Oh Trinidad eterna… Tú iluminas las mentes con tu luz… En el espejo de esta luz te conozco a ti, bien sumo, bien sobre todo bien, bien dichoso, bien incomprensible, bien inestimable, belleza sobre toda belleza, sabiduría sobre toda sabiduría; pues tú mismo eres la sabiduría, tú, el pan de los ángeles, que por ardiente amor te has entregado a los hombres. Tú, el vestido que cubre mi desnudez; tú nos alimentas a nosotros, que estábamos hambrientos, con tu dulzura, tú que eres la dulzura sin amargor, ¡oh Trinidad eterna!”. Santa Catalina de Siena virgen, Diálogo sobre la divina Providencia
  • 30 de Abril de 2013 “El Señor, para convencernos de que es necesario que nos adhiramos a él por el amor, ponderó cuán grandes bienes se derivan de nuestra unión con él, comparándose a sí mismo con la vid y afirmando que los que están unidos a él e injertados en su persona, vienen a ser como sus sarmientos y, al participar del Espíritu Santo, comparten su misma naturaleza (pues el Espíritu de Cristo nos une con él). La… unión del Señor con nosotros es una unión de amor y de inhabitación. Nosotros, en efecto, partimos de un buen deseo y nos adherimos a Cristo por la fe; así llegamos a participar de su propia naturaleza y alcanzamos la dignidad de hijos adoptivos”. San Cirilo de Alejandría, Sobre el evangelio de San Juan 10,2

Marzo

  • 1 de Marzo de 2013 Hacer silencio es tarea que nos permite descender hacia lo más profundo de nosotros mismos. Y en ese encuentro con nosotros mismos, el silencio se hace verdadero. Y en esa profunda intimidad de nosotros mismos, el encuentro inesperado con Dios hace el silencio sonoro.
  • 2 de Marzo de 2013 Saber que Dios es un Padre entrañable, es un buen comienzo. Comprender que Dios es Padre misericordioso, es un paso mejor. Sentir que Dios nos ama cada día con amor misericordioso, es más que un paso. Vivir como hijos de ese Padre Dios, es entrar en la vida verdadera.
  • 3 de Marzo de 2013 La conversión cristiana es convertirse al Señor, volverse al Señor. Centrar la vida entera en el Señor. ¿En torno a qué gira nuestra vida? “Volveos a mí y viviréis” dice el Señor… y “si no os volvéis a Dios…”
  • 4 de Marzo de 2013 El profeta hace presente a Dios de quien está imbuido. Con su vida y con su palabra actúa y provoca. Todo cristiano es profeta. Pero… “ningún profeta es bien recibido en su propia tierra”. Por eso, sin miedos, con la fuerza de Dios, es más necesario ser profeta de verdad.
  • 5 de Marzo de 2013 “Perdónanos como nosotros perdonamos… y ayúdanos, Señor, cuando nos cueste mucho perdonar, para que no te cueste perdonarnos. Porque tú eres compasivo y “rico” en misericordia.
  • 6 de Marzo de 2013 “Jamás se debe olvidar que la Palara de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro sendero” (Benedicto XVI) Nuestra vida es oscura o tiene muchas noches. ¿Nos empeñamos en caminar sin “la lámpara” y sin “la luz”?
  • 7 de Marzo de 2013 Jesús cura, libera, al sordomudo… pero entonces algunos no quieren verlo. No hay peor ciego que el que no quiere ver. La ceguera del corazón (de los prejuicios… de los rechazos… de la cerrazón…) es la más difícil de erradicar. Los que creen son los que quieren ver. “El reino de Dios ya ha llegado”
  • 8 de Marzo de 2013 El amor es el centro de la vida cristiana. Pero el amor ni nace ni crece a base de normas y leyes... más bien se ahoga y muere si se basa sólo en ellas. El amor cristiano es más que todas las normas y supera todos los preceptos.
  • 9 de Marzo de 2013 El soberbio no es repugnante sólo por ser soberbio y creído. Su peor bagaje está en que lleva consigo el desprecio a los demás. Y se cree mucho más, despreciando a los más pequeños. Andar en la humildad es, como decía Santa Teresa, andar en la verdad.
  • 10 de Marzo de 2013 El sello, la marca, del cristiano es el amor. El amor hasta el máximo, a lo divino. Un amor compasivo como el de nuestro Padre Dios. Un amor de entrega vital como el de nuestro hermano Jesús. Un amor universal como el del Espíritu del Señor. “Hagamos una fiesta…”
  • 11 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año para abrir los ojos. Para ver más allá de lo que se ve. Un creyente ciego, que no ve o que no quiere ver, es un contrasentido. En esta cuaresma: Señor, ábreme lo ojos. Señor, que vea.
  • 12 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año para levantarse… para moverse… para andar... Para caminar decididos detrás de Jesús, que es el camino. Un creyente acostado, paralizado, instalado, es un contrasentido. En esta cuaresma: Señor, que camine; que me ponga en pie y te siga.
  • 13 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año para escuchar. Para atender a las palabras y los “gritos” de los hermanos y a la Palabra del Dios vivo y compasivo. Un creyente sordo o que no quiere oír, es un contrasentido. En esta cuaresma: Señor, que oiga; Señor, que escuche.
  • 14 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año para hablar. Para hablar de manera más expresiva, con el testimonio de las obras y de las palabras sentidas que brotan del corazón. Un creyente mudo, o que no dice más que palabras huecas, es un contrasentido. En esta cuaresma: Señor, que hable con mi vida.
  • 15 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año de la alegría. La alegría de creer. La dicha de confiar en nuestro Padre Dios. Un creyente triste, es un contrasentido… es un triste creyente. “Estad siempre alegres en el Señor”. En esta cuaresma: Señor, sé tú mi alegría.
  • 16 de Marzo de 2013 Año de la fe, año de la vida. Año para vivir. Para vivir de verdad… con plenitud, con sentido. Para vivir y contagiar vida. Un creyente mortecino, sin vida, sin sentido es, nunca mejor dicho, un contrasentido. En esta cuaresma: Señor, que crea; Señor, que viva.
  • 17 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año para perdonar. Para comprender… para tener misericordia… para no condenar… Un creyente rencoroso, vengativo, inmisericorde, es un contrasentido. En esta cuaresma, más que nunca: Señor, ayúdame a perdonar de corazón.
  • 18 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año para iluminar. Para llenarnos de “la luz” y alumbrar a nuestro alrededor. Un cristiano es un “iluminado”. Un cristiano “sin luces”… apagado… que anda en oscuridad, es un contrasentido. En esta cuaresma: Señor, ilumíname; Señor, sé mi luz.
  • 19 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año para confiar en nuestro Dios. Para fiarse de Él… y sólo en Él. Como San José, confía, no tengas miedo. El creyente que no se fía de Dios, que sólo confía en sí mismo, que ensimismado teme, es un contrasentido. En esta cuaresma: Señor, confío en ti.
  • 20 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año de la fidelidad. Fieles a la Palabra de Dios… fieles al seguimiento de Jesús… fieles a la moción de Espíritu. El creyente que no se esfuerza por ser fiel a lo que cree, es un contrasentido. En esta cuaresma: Señor, quiero ser tu verdadero discípulo.
  • 21 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año para orar. “Para tratar de amistad con aquel que sabemos que nos quiere” (Santa Teresa)… para darse el gustazo de intimar con el Dios que es amor. Un creyente sin oración no existe. En esta cuaresma: Señor, enséñame a orar.
  • 22 de Marzo de 2013 Año de la fe. Aunque parezca una repetición… año para creer. Se puede tener fe en muchas cosas… se puede creer en personas y en “dioses”. El cristiano, ante todo, cree en Jesús. En esta cuaresma: Señor, que crea; Señor, aumenta mi fe.
  • 23 de Marzo de 2013 Año de la fe. Año para entregarse a los demás por amor… para des-vivirse por los otros. Llega ya la semana de la más sublime y conmovedora entrega: la que se realiza en la cruz de Jesús; la que se hace invitación perenne para nosotros en su resurrección.
  • 24 de Marzo de 2013 Jesús llega a su final triunfal. Su entrada en Jerusalén es el triunfo a su manera… a la manera del Reino de Dios: por el aire, ramos de olivos y no arcos de triunfo; por el suelo, mantos pobres y no alfombras; a los lados, sus discípulos… los protagonistas del reino; en el centro, Jesús avanza montado en una borrica, no en un caballo alazán. ¡Bendito el rey que viene, el rey de la paz! Después vendrá la culminación de su triunfo: Jesús a pie, acusado y puesto en el árbol de la cruz... entregado. Un pagano da testimonio: “realmente, este hombre era justo”.
  • 25 de Marzo de 2013 Cena familiar en honor de Jesús. Marta la servicial, Lázaro el revivido y María, otra vez protagonista, ungiendo a Jesús con el perfume exquisito… anticipo de la sepultura; olor a resurrección; fragancia de vida plena. En Jesús se concentra todo el olor de este perfume.
  • 26 de Marzo de 2013 La traición y las traiciones abren el camino a la Pasión de Jesús. La incoherencia, la deslealtad, la búsqueda de intereses bastardos, son tropezones demasiado frecuentes en el seguimiento de Jesús. Los entusiasmos fogosos quiebran antes del amanecer.
  • 27 de Marzo de 2013 El drama de la pasión y muerte de Jesús se precipita. La conspiración encuentra un aliado entre los amigos de Jesús. La cena de pascua se vuelve amarga. Judas va a entregar a Jesús, pero es Él, el Hijo del hombre, el que se entregará por todos y para todos.
  • 28 de Marzo de 2013 Revivimos hoy la última cena de Jesús. Es su despedida. Son momentos de comunicación entrañable y de comunión real con sus amigos. Cuando un ser querido está a la muerte, sus gestos finales, sus últimas palabras y sus últimas voluntades, quedan como recuerdo permanente y como compromiso efectivo para los que le quieren. Jesús va morir y nosotros, sus amigos, no podemos olvidar sus últimas recomendaciones y sus últimas acciones de servicio y de entrega. “Haced todo esto en mi recuerdo”.
  • 29 de Marzo de 2013 Creo en Jesús que fue crucificado. Jesús en la cruz bendita nos redime. Jesús en la dichosa cruz nos salva. Jesús en el árbol de la cruz acoge todas nuestras cruces. Las cruces de cada día y las cruces de los peores días, tan pesadas…, se hacen livianas unidas a la del Señor; las hace suyas y alivia las nuestras. “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”.
  • 30 de Marzo de 2013 Creo en Jesús que murió, fue sepultado y descendió a los infiernos. Cristo ha bajado al lugar de los muertos, a lo más profundo a donde puede caer una persona. Sábado Santo son todas nuestras horas de vacío y desconcierto… todos los silencios de un Dios que parece estar ausente... todos los minutos de nuestra vida sin sentido. Y ahí desciende nuestro Señor. Desde el fondo de la muerte Él hará brotar la vida. Bajando a nuestros vacíos Él llenará todo vacío. En el silencio sepulcral Él hará sonoro el silencio. En nuestras noches oscuras él será la luz de nuestro amanecer.
  • 31 de Marzo de 2013 Creo que Jesús al tercer día resucitó de entre los muertos. Porque lo creo, lo celebro con los que lo creen; al celebrarlo, lo vivimos con la misma experiencia que tuvieron los testigos primeros; y con valentía lo confesamos y testimoniamos: el Señor ha resucitado, está vivo y nosotros lo hemos “visto”… nos hemos encontrado con él. ¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!

Febrero

  • 13 de Febrero de 2013 Comienza la Cuaresma con el signo de la ceniza. Decir ceniza no es decir muerte, porque no es el polvo de la tierra. Ceniza es el resto de la quema… por eso es penitencia. Y decir penitencia es decir conversión. “Convertíos y creed el evangelio”.
  • 14 de Febrero de 2013 Convertirse no consiste sólo en pasar de malos a buenos. Convertirse es darse la vuelta. Ser distinto y nuevo. Descentrarse para centrarse bien... reorientarse… vivir con otras referencias. “El reino de Dios está cerca de vosotros”.
  • 15 de Febrero de 2013 La conversión cristiana se origina cuando se responde a una llamada distinta; cuando se percibe una luz especial; cuando algo nos remueve; cuando encontramos a alguien que nos arrastra. “Poneos en camino”.
  • 16 de Febrero de 2013 La conversión cristiana se hace realidad caminando por la vida detrás de Jesús. Es imposible estando sentado y “cobrando” como Leví. Es imposible creyéndose sano y justo como los fariseos. “Sígueme”.
  • 17 de Febrero de 2013 “La Palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón”. En los labios para saborearla y confesarla. En el corazón para guardarla y hacerla tuya meditándola. La Palabra no puede estar más cercana. ¿Cómo acogerla?
  • 18 de Febrero de 2013 Y… ¿qué hacer con la Palabra que tanto se aproxima a nosotros? Comerla. Sí, la Palabra se come. Tomad y comed, esta es mi Palabra que se entrega para vosotros en la Escritura y en la vida.
  • 19 de Febrero de 2013 La Cuaresma es tiempo para robustecerse alimentándose más y mejor. La Palabra de Dios es el alimento que fortalece. Por eso, la Palabra se come, se mastica bien, se digiere, se incorpora a nosotros y nos mantiene vivos y robustos. “Anda y come”.
  • 20 de Febrero de 2013 Toda nuestra vida está cargada de signos; tan llena está que ya ni nos damos cuenta… nos hemos acostumbrado. Si captamos el contenido de los signos nuestra vida se enriquece y gana en profundidad. Haz la prueba. Intenta ver, fijarte… en detalles y gestos cotidianos y capta lo que te dicen.
  • 21 de Febrero de 2013 Orar es un asunto estrictamente familiar. El Espíritu de la familia nos mueve a encontrarnos para comunicarnos y comulgar… para estar como hijos ante el PADRE, como hermanos con el Hermano y los hermanos. “Vosotros rezad así: Padre nuestro”.
  • 22 de Febrero de 2013 Hoy no hay sugerencia ni propuesta de meditación. Sólo se trata de repetir una pregunta abierta, dirigida a lo más íntimo de ti, en espera de una respuesta sincera y entusiasta: “y vosotros ¿quién decís que soy yo?”
  • 23 de Febrero de 2013 La perfección del cristiano está en una vida redonda, bien centrada en el eje fundamental del amor de Dios. Si vivimos con el amor de Dios en nosotros, un amor sin límites, sin fronteras, de entrega vital… entonces seremos más hombres, más hijos, más hermanos…, en definitiva, más perfectos.
  • 24 de Febrero de 2013 Escuchar a Jesús es tarea muy fácil si se toma con entusiasmo: “escuchadle”. Es acción sabrosa si se ejercita: “tu palabra es más dulce que la miel”. Escuchar es saborear. La Palabra nos da la sabiduría.
  • 25 de Febrero de 2013 El cristiano que ha experimentado una conversión, camina por la vida lleno de coraje y valentía. No en vano se deja llevar por el Espíritu de la fortaleza. Y ese coraje no lleva a la confrontación ni el fundamentalismo, porque lleva consigo la compasión del Padre.
  • 26 de Febrero de 2013 Decía santa Teresa que la humildad es la verdad. Andar con humildad es andar en la verdad. “Hacerse el humilde” es buscar una verdad ficticia. Se es humilde reconociendo la realidad de nuestra vida ante el Dios del amor y la misericordia.
  • 27 de Febrero de 2013 Dice un autor: “dos cosas he descubierto en mi vida: que existe Dios y que yo no lo soy”. Maravillosos y vitales descubrimientos. Tomar conciencia de mi realidad, que no soy Dios, y adorar a Dios y no a mí. “Sólo a Dios adorarás”.
  • 28 de Febrero de 2013 “La fe precede a la caridad, pero se revela genuina sólo si culmina en ella” (Benedicto XVI). El que dice creo en Jesús y no guarda su mandamiento nuevo de amor a los hermanos, es un mentiroso, la verdad no habita en él.
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