Catequesis sobre la figura de San José
La delegación de Catequesis y catecumenado presentó en el retiro de catequistas unas fichas para trabajar en la figura de San José en las catequesis de niños, jóvenes y adultos.
Adjuntamos las fichas.
La delegación de Catequesis y catecumenado presentó en el retiro de catequistas unas fichas para trabajar en la figura de San José en las catequesis de niños, jóvenes y adultos.
Adjuntamos las fichas.
El pasado 27 de diciembre, cuando en el tiempo entrañable de la Navidad celebrábamos la festividad de la Sagrada Familia, el papa Francisco declaraba este año 2021 como el “Año Familia Amoris Laetitia”, coincidiendo con el quinto aniversario de publicación, el 19 de marzo de 2016, de esa Exhortación Apostólica. Como todos sabemos, es el día de la festividad de San José, custodio de la Sagrada Familia y de toda la Iglesia, a quien encomendamos los frutos personales y pastorales de este año.
Es por ello que en estos días también en nuestra diócesis damos por comenzado este tiempo para centrar nuestra mirada en esa comunidad de vida y amor que es la familia. Tiempo que se prolongará hasta el 26 de junio de 2022, cuando clausuraremos el Año Amoris Laetitia con el encuentro diocesano de familias en el marco del año jubilar de la Virgen de Cortes.
Quiere el papa Francisco que éste sea un tiempo para profundizar en los contenidos y desarrollar las líneas pastorales tan sugerentes que esta Exhortación nos plantea a todos, sea en familia, sea en la gran familia de familias que constituye la Iglesia.
Los contenidos de este interesante y cercano documento pasan por el reconocimiento de la realidad contracultural que supone hoy en día, en esta sociedad del consumo, individualista y hedonista, la decisión de abrirse a la comunión con otra persona a la que entregarse generosa y sinceramente, para formar una comunidad de amor y respeto mutuo, comunidad fecunda y abierta a la vida, comunidad en la que resolver los conflictos desde el respeto y la valoración sincera de las capacidades propias y ajenas.
Es una decisión contracultural la de aquellos que deciden entregarse en fidelidad a este apasionante proyecto del matrimonio, pero en la que no deben caminar solos, sabiéndose amparados por la ayuda de Dios y de su Iglesia (que no es sólo un proyecto humano, sino también el sueño de una vocación divina), de lo cual somos responsables todos, como comunidad cristiana llamada a acompañar y auxiliar a las parejas que es embarcan en retos tan desafiantes como la mutua comprensión y el auto-conocimiento, la preparación para el matrimonio, la acogida del don inestimable de la vida naciente, la educación de los hijos, la vivencia y transmisión de la fe en el ámbito familiar, e incluso el convertirse la propia familia en comunidad misionera, testigo y encarnación doméstica de la Buena Noticia, dentro de la comunidad eclesial.
Y las líneas pastorales… Para que no nos andemos por las ramas, sino que este esfuerzo se pueda encauzar y revisar, se nos presentan 12 propuestas y sugerencias concretas (http://www.laityfamilylife.va/content/laityfamilylife/es/amoris-laetitia.html) por las que poner en práctica, adaptándolas a las realidades de nuestra Iglesia diocesana, las líneas de actuación de Amoris Laetitia, que pasan por la formación, el testimonio y, sobre todo, el acompañamiento de las variadas situaciones que se pueden dar en las distintas fases de construcción de la vida familiar: bien sea en el tiempo de preparación más o menos próxima para el matrimonio, bien en sus primeros años, bien en momentos de particular dificultad, bien sea, finalmente, en la etapa final, cuando el peso de los años y la riqueza de las experiencias hacen del matrimonio un tesoro especialmente valorable para toda la sociedad.
A esta etapa final de la vida personal y familiar, la de la ancianidad, viene dirigiendo su mirada el papa Francisco, con acentos de ternura y agradecimiento. Y es por esto que también en el marco de este año de la familia, pero con vistas a perpetuarla en el tiempo, ha instaurado también la “Jornada mundial de los abuelos y mayores”, que a partir de este año tendrá lugar el cada cuarto domingo de julio (siempre en la cercanía de la memoria litúrgica de los abuelos del Señor, San Joaquín y Santa Ana).
En estos tiempos difíciles, especialmente duros para nuestros mayores que ya se veían marcados por la debilidad física o la soledad, y que se han visto especialmente castigados por los efectos de la pandemia (ya sea por la pérdida de tantas vidas, como también por el aislamiento incluso respecto de los círculos más cercanos y necesarios), no dejamos de agradecer este tipo de iniciativas, que ponen en valor a aquellos que nos lo han dado todo, a los que les debemos todo, y a los que no siempre agradecemos lo suficiente.
Si Cristo se identificó como el Camino, la Verdad y la Vida, el camino que quiso mostrarnos para que descubramos su definición más sencilla (“Dios es Amor”), fue el de la comunidad de amor que es la familia, reflejo del propio Dios Trinitario, que es Padre, Hijo, comunión de Personas… Aprovechemos este año para valorar y cuidar con mimo ese tesoro que es el Evangelio de la Familia.
Cuando se cumple el aniversario de la declaración del estado de alarma a causa del impacto de la Covid-19, Cáritas Diocesana de Albacete rinde cuentas de cuál ha sido su respuesta en los últimos doce meses a los graves efectos sociales de la pandemia.
En este contexto, la Institución quiere hacer un reconocimiento al profundo dolor por las pérdidas humanas que sigue causado el coronavirus en el conjunto de la sociedad, y las secuelas, tanto físicas como psicológicas y emocionales que está dejando a su paso.
La respuesta de Cáritas en Albacete
Cáritas Albacete se ha visto afectada de manera especial por esta pandemia. Su llegada supuso una paralización económica y una sacudida social que ha tenido un mayor impacto en las familias más vulnerables con las que la trabaja. De hecho, las demandas de ayuda que recibió a lo largo del confinamiento se multiplicaron por 2,3, debido especialmente a las restricciones a la movilidad, los ERTES sin cobrar, la paralización de la actividad económica o la precaria economía de las familias con las que trabaja. En términos generales, el incremento anual de familias atendidas para cubrir sus necesidades básicas ha sido del 38%, lo que suponen cerca de 8.200 personas más con respecto al año 2019. Además, esta crisis ha provocado que cerca del 30%de las personas atendidas hayan llamado por primera vez a las puertas de la Institución.
En los últimos 12 meses, la Instituciónha centrado su respuesta a la Covid en tres aspectos concretos:
Con el objeto de mantener el apoyo que desde otros ámbitos de trabajo prestaban, Cáritas tuvo que reinventar sus itinerarios de acompañamiento, aplazó durante el confinamiento las acciones presenciales de formación o el trabajo con grupos y adaptó el trabajo de todos sus programas a la nueva situación. Además, en los casos, donde la presencia física era estrictamente necesaria, como en trabajo dentro de la prisión o la atención directa a algunas familias que no contaban con cuenta bancaria o que no podían hacer uso de ella, se prestó apoyo presencial para que estas personas pudieran afrontar la vulnerabilidad agravada o sobrevenida por la crisis.
La situación sanitaria obligó a adaptar también la forma de trabajo habitual de los más de 1.400 voluntarios de Cáritas en la provincia, que pasaron de prestar una atención íntegramente presencial a realizar un acompañamiento telefónico o por otras vías no presenciales. Su compromiso se ha mantenido intacto a lo largo de este año, y han conseguido estar cerca de las personas que lo han necesitado, a pesar del notable incremento de demandas de algún tipo de apoyo. Al mismo tiempo, en este período han sido muchas las personas que se han ofrecido a Cáritas para colaborar como voluntarios, y que siguen haciéndolo.
En cualquier caso, esta pandemia ha activado un acompañamiento 2.0 basado en la multiplicación de la escucha telefónica y el uso de aplicaciones digitales de conexión, el apoyo escolar telemático, fomentando el uso de transferencias bancarias para sustituir las ayudas en especie, lo que además ha permitido avanzar en la dignificación del derecho a la alimentación.
Explosión de solidaridad
Más allá del compromiso de las personas voluntarias y contratadas durante la pandemia, la respuesta de Cáritas a las necesidades de esta emergencia está siendo posible gracias a la movilización social y a la solidaridad que la sociedad albaceteña mostró desde el inicio, y que se ha manifestado de manera muy intensa desde el lanzamiento, el 14 de marzo de 2020, de la campaña “Cáritas ante el Coronavirus”.
Esta corriente de solidaridad se ha traducido para Cáritas Diocesana de Albacete con una recaudación total de 253.455 euros, entre donantes particulares y 69 empresas y entidades colaboradoras, para intervención con familias afectadas directamente por la situación de crisis generada por Covid. De esta recaudación, 6.178 euros han sido donaciones en especie.
En términos de inversión económica, Cáritas Albacete ha movilizado 374.358 euros en ayudas directas, que han permitido a las familias que acompaña cubrir sus necesidades básicas. También destaca la respuesta a las necesidades especiales de familias con niños, niñas y adolescentes, donde junto a las demandas materiales básicas, surgían otras derivadas de la gestión a distancia del curso escolar.
Cáritas Albacete quiere poner en valor el trabajo y la implicación del equipo de trabajadores y de su voluntariado y agradece a donantes, instituciones, entidades, empresas y a la sociedad en general su gran apoyo que es lo que le ha permitido seguir estando cerca de las personas más desfavorecidas en medio de una crisis cuyas consecuencias económicas, advierte Cáritas, van a dejarse notar durante mucho tiempo.
Este mes de marzo será un mes muy importante para los cristianos iraquíes, pues recibirán, en viaje apostólico, a Su Santidad el Papa Francisco. Naim Shoshandy, sacerdote iraquí, párroco de Santa Ana y vicario parroquial de Ntra. Sra de las Angustias y S. Felipe Neri de Albacete, nos da detalles de la visita.
¿Cómo han recibido los cristianos de Iraq la noticia de la visita del Papa Francisco?
La gente de todas nuestras regiones le dará una cálida bienvenida porque ha hecho realidad un sueño esperado durante al menos 20 años. Todos estamos emocionados, llevamos mucho tiempo esperando esta visita. El papa Francisco está cumpliendo el sueño del papa San Juan Pablo II, que no pudo visitar Ur, la tierra de Abrahán, padre de los profetas, a finales del año 1999. Sentimos una alegría inmensa, como los niños que esperan a su Padre. Será una visita de paz y fraternidad que hable a todo Oriente Medio. Rezamos, por tanto, para que todo pueda ir bien y que no pase nada. El papa Francisco es nuestro padre, con su viaje apostólico nos traerá esperanza.
¿Cómo están preparando la visita? ¿Qué lugares va a visitar?
La gente está muy contenta e ilusionada. Lo están esperando con los brazos abiertos. No solo los cristianos sino también de otras religiones. Se están tomando todas las medidas de seguridad posibles porque será la primera vez que un Papa visite Iraq. El papa Francisco visitará Bagdad capital de Iraq, Ur, patria de Abrahán, Erbil (Kurdistán iraquí), Mosul la tierra del profeta Jonás y Qaraqosh (la llanura de Nínive), que son muchos lugares vinculados a la fe cristiana y al martirio de los residentes tras los bombardeos y la represión sufrida por ISIS.
¿Qué mensaje trae esta visita? ¿Qué supone para los cristianos de Iraq?
El Papa tiene un lugar especial en el corazón de los cristianos de la Iglesia oriental, representa el apoyo a los cristianos de Iraq y afirma la importancia de su presencia en el país.
El Papa viene a nosotros, y esto significa que llevará a los cristianos y a los pueblos de Oriente, que viven desde hace algún tiempo en un estado de duda y miedo, su apoyo y su ánimo. También traerá la esperanza de mejorar la libertad religiosa en el país. Esta visita es una peregrinación en la que encontramos un mensaje de hermandad y fraternidad. La última carta “Fratelli tutti” tiene un significado no solo para los cristianos, sino también para todas las personas en estos países: detener las guerras, detener los conflictos, detener la muerte. Debemos generar confianza, paz, estabilidad y solidaridad humana. Esperamos mucho del Santo Padre. Esta visita será un momento poderoso para que él revele la verdad. Es un acto muy valiente que da esperanza, especialmente en estos momentos difíciles que estamos viviendo todos.
La visita del Papa a Mosul y Qaraqosh en la llanura de Nínive será muy simbólica después de que los seguidores de ISIS buscaran expulsar a los cristianos de Nínive de su patria histórica.
Como cristianos, en Iraq, Siria, Líbano y en todo el Medio Oriente, no tenemos otra forma de defendernos que con la oración y la esperanza. El Papa llevará una palabra profética que levante el ánimo de todos y abra los ojos a la gente de Iraq, pero también traerá a los países vecinos un nuevo ejemplo de hermandad y respeto.
Representa un mensaje de paz para Iraq y la región en su conjunto. Afirma la unidad de la posición humanitaria para hacer frente al extremismo y los conflictos.
Espero que no sea solo una visita a los medios, sino que tenga un impacto en nuestros líderes.
Acabamos de celebrar el primer aniversario del primer Congreso de Laicos en la Iglesia Española, el cual tuvo lugar el pasado mes de febrero de 2020. Se celebró bajo el lema “Pueblo de Dios en salida”, y en él, seglares y pastores de todas las diócesis se dieron cita en este acontecimiento que ha supuesto un regalo del Espíritu; y nos ha hecho tomar conciencia como Pueblo de Dios (pastores, vida consagrada y laicos) de estar viviendo un renovado Pentecostés. También nuestra Diócesis estuvo representada por un amplio número de laicos y sacerdotes.
El Congreso se planteó, desde sus inicios, no como un evento puntual, como un acontecimiento, sino como un proceso sinodal en tres etapas: fase precongresual, congreso y poscongreso.
Nos encontramos en estos momentos en la tercera etapa del camino: el post congreso. Esta nueva etapa se entiende en continuidad con las fases anteriores, no partimos de cero, sino que tomando como referencia lo vivido y compartido, se quiere ahora plantear un camino que ayude a acompañar y dinamizar el apostolado seglar. Este camino tiene como pilares la sinodalidady el discernimiento, y consistirá en ir profundizando, en los próximos años, en los cuatro itinerarios que han marcado la senda recorrida:
Poco hemos podido hacer en este año tan complicado por la situación pandémica, pero, gracias a Dios, han podido ver la luz dos iniciativas del mismo congreso, la creación de un Consejo Asesor de Laicos a nivel nacional, por un lado, y por otro la aparición del libro: “Hacia un renovado Pentecostés. Guía de Trabajo del Poscongreso de laicos”que recoge las aportaciones que surgieron en el Congreso.
Esta Guía de trabajo se plantea como un documento muy abierto que puede tomarse como referencia orientadora de la acción pastoral en nuestra Diócesis, Asociaciones y Movimientos. Su contenido nos ofrece nuevos caminos, pero no agota ni la creatividad ni la libertad a la hora de concretarlo en cada realidad, pero es importante que entendamos que será un texto de referencia para nuestro laicado no sólo durante este curso, sino en los próximos años.
En la página web del congreso www.pueblodediosensalida.com encontraréis infinidad de recursos y medios para haceos una idea de lo vivido ahora hace un año, así como todas con las ponencias e intervenciones del Congreso de Laicos. También en la Diócesis de Albacete queremos hacernos eco, no sólo de la memoria del Congreso de Laicos, sino del momento actual para continuar escribiendo la historia del laicado que peregrina en España y en Albacete y que desea hacer realidad, en esta hora de tantas incertidumbres, un renovado Pentecostés, guiados por el Espíritu Santo.
Hoy, 7 de marzo, se celebra el Día de Hispanoamérica. Este año bajo el lema «Con María, unidos en la Tribulación».El objetivo de esta jornada constituye una acción de gracias por los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que se encuentran en el continente americano.
Actualmente, hay 178 sacerdotes, cuatro de ellos albaceteños, de la Obra para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) en América Latina.
A ellos se les recuerda en esta jornada; además se invitar a colaborar a través de la oración y la ayuda económica. En este día se invita a que el Día de Hispanoamérica se convierta este año en una llamada especial a la fe y a la solidaridad.
El confinamiento que ha ocasionado la pandemia de la Covid-19 mantiene a las personas distanciadas y aterradas, por lo que, la fe es el instrumento fundamental para superar esta prueba.
El pasado 8 de diciembre de 2020, el papa Francisco publicaba la carta apostólica Patris corde (“Con corazón de padre”) y dedica el 2021 como año de San José. El motivo de este mensaje era la celebración del 150 aniversario de la proclamación por Pío IX de San José como patrono de la Iglesia Católica. Pero la intención va más allá de la efeméride y el recordatorio histórico: repetidamente ha manifestado Francisco su devoción por quien “con corazón de padre, así amó José a Jesús”. El papa que en Evangelii gaudium proponía que la Iglesia sea madre y no aduana, que reivindica una humanidad hermanada (Fratelli tutti) y que propone el cuidado de la Creación (Laudato Si’) y del hermano como camino de la paz (Mensaje para la LIV Jornada mundial de la paz) ve en el esposo de la virgen María y padre legal de Jesús, la figura de una espiritualidad basada en la protección de la vida, la valoración de la sencillez y el trabajo, así como en el desarrollo de la ternura y la acogida.
También san Juan Pablo II había dedicado a San José una exhortación apostólica: Redemptoris custos(1989) en la que entendía el patrocinio de San José para toda la Iglesia como una llamada a la evangelización y no solo como petición de auxilio -que también- ante los problemas y peligros que la acechan. Y, para provecho del ejemplo que san José podía ofrecer a todos los cristianos, subrayaba el papa polaco el primado de la vida interior, el trabajo como expresión del amor, pero, sobre todo, el servicio de su paternidad, por la cual, ejercía con humildad la importante custodia del salvador que le convertía en “el depositario del misterio de Dios”.
El magisterio del papa Francisco sabe aunar la hondura de la doctrina cristiana con la urgencia de los problemas y situaciones personales y sociales de hoy. Y así, los sucesivos epígrafes de la carta, siempre sobre su base bíblica y por medio de una lectura cordial, directa y de la Palabra de Dios, van enfocando progresivamente las dimensiones de fe y caridad que se reúnen en el fiel José: padre amado, padre en la ternura, padre en la obediencia, padre en la acogida, padre de la valentía creativa, padre trabajador, padre en la sombra. Facetas y tareas de la fe que el papa sabe relacionar con la crisis de la pandemia, la arrogancia de los poderosos, la gratitud por los que cuidan de los demás, el papel de los abuelos, la difícil tarea de “hacerse padre” respetando el misterio que siempre es un hijo, los inmigrantes, las familias… Como el buen escriba del evangelio (Mt 13, 47-53) este maestro de la lectura creyente de la Biblia y de la realidad cotidiana que es Francisco, hace resonar la Palabra de Dios en los pliegues, en las entretelas, del alma humana de los hombre y mujeres que se debaten día a día, como lo hiciera san José, por cuidar de su familia, dar dignidad a la vida con el trabajo, afrontar con esperanza las serias condiciones que imponen las diferentes circunstancias de la vida real, la que se vive en el hogar, el trabajo y la calles de ciudades y pueblos de todo el mundo.
Pero, además de iluminar los aspectos con los que San José inspira una espiritualidad y una vida cristiana más enraizadas en la gracia y el amor de Dios, también se desprenden propuestas para la Iglesia: cuidar, servir y, cuando sea preciso, yendo más allá de temores e inercias, poner en juego esa “valentía creativa” propia de los santos, de los padres y de los pastores atentos a la vida misma. Por eso, este año dedicado a san José debería servir de acicate a esa otra propuesta que hacia el papa en Evangelii gaudium y que se recogía en el Plan de Acción Pastoral de nuestra diócesis: la “conversión pastoral”.
Que la intercesión y el ejemplo de la corresponsabilidad de San José con el proyecto salvador de Dios nos permitan impulsar en nuestras parroquias, asociaciones y movimientos eclesiales una evangelización auténtica, que pasa de preocuparse solo por lo que ya hacemos, por lo de “dentro”, por las formas y las normas, a una Iglesia en salida, capaz de dialogar con el mundo al que quiere anunciarle el Evangelio, al que quiere llevar, con José, a Jesús y su madre.
Todos estamos de acuerdo en que evangelizar es algo necesario y maravilloso, algo que merece la pena, algo de ayer, de hoy y siempre porque es el mandato de Jesucristo. Y si esto lo hacemos con música mucho mejor y más grato porque como enseña a Iglesia: “La tradición musical de la Iglesia constituye un tesoro de valor inestimable, que sobresale entre las demás expresiones artísticas, principalmente porque el canto sagrado unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la liturgia solemne” (Documento sobre la Sagrada Liturgia, 112). El papa Benedicto XVI dijo también: “La música como arte puede ser una manera particularmente adecuada de anunciar a Cristo” (12-febrero-2009).
El papa san Juan Pablo II en la entrevista que tuve con él en su biblioteca privada y donde cante para él el 25 de octubre de 1984 me dijo, “que siguiera evangelizando por medio de la música”. Y esto es lo que he hecho a lo largo de mi vida sacerdotal dando cursillos de música, liturgia y catequesis dentro y fuera de España.
Pues bien, este libro recoge todo este trabajo que creo que sigue teniendo valor y actualidad en estos momentos. El mismo papa Francisco hace unos días hablaba a los músicos y para los músicos y alentaba a promover la música y especialmente la música sagrada porque un pueblo sin música es un pueblo incompleto.
Amigos, espero que mi libro sobre Música, Liturgia y Catequesis ayude a cumplir todo lo que pide la Iglesia en el campo de la evangelización, celebraciones y catequesis por medio de la música. Si en algo puedo ayudar, y creo que sí con este libro me daré por satisfecho.
El papa Francisco en su mensaje con motivo de la Cuaresma 2021, que lleva como título «Mirad, estamos subiendo a Jerusalén…» (Mt 20,18). Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad, invita a los fieles a vivir plenamente este tiempo de conversión, «renovando nuestra fe, saciando nuestra sed con el “agua viva” de la esperanza y recibiendo con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo».
Caminando hacia nuestra conversión
Y en este camino de preparación para la noche de Pascua, en la que -recuerda Francisco- renovaremos las promesas de nuestro Bautismo, «para renacer como hombres y mujeres nuevos»; resulta fundamental consolidar tres pilares que nos ayudan en nuestra conversión: El ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación (cf. Mt 6,1-18).
“La vía de la pobreza y de la privación (el ayuno), la mirada y los gestos de amor hacia el hombre herido (la limosna) y el diálogo filial con el Padre (la oración) nos permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante”
La fe nos llama a acoger la Verdad y a ser testigos
Asimismo, en su mensaje el Pontífice señala que la fe nos llama en este tiempo litúrgico, «a acoger la Verdad y a ser testigos», ante Dios y ante nuestros hermanos y hermanas.
“Es por ello que en este tiempo de Cuaresma, acoger y vivir la Verdad que se manifestó en Cristo, significa ante todo dejarse alcanzar por la Palabra de Dios, que la Iglesia nos transmite de generación en generación. Esta Verdad no es una construcción del intelecto, destinada a pocas mentes elegidas, superiores o ilustres, sino que es un mensaje que recibimos y podemos comprender gracias a la inteligencia del corazón, abierto a la grandeza de Dios que nos ama antes de que nosotros mismos seamos conscientes de ello. Esta Verdad es Cristo mismo que, asumiendo plenamente nuestra humanidad, se hizo Camino —exigente pero abierto a todos— que lleva a la plenitud de la Vida”
En este sentido, Francisco subraya que el ayuno vivido como experiencia de privación (para quienes lo viven con sencillez de corazón), «lleva a descubrir de nuevo el don de Dios y a comprender nuestra realidad de criaturas que, a su imagen y semejanza, encuentran en Él su cumplimiento», porque ayunar significa liberar nuestra existencia de todo lo que la abarrota, «incluso de la saturación de información -verdadera o falsa- y de productos de consumo», para permitir que Dios habite en nosotros.
La esperanza como “agua viva” en el camino
Por otra parte, el Santo Padre destaca el elemento de la esperanza como «agua viva» que nos permite continuar nuestro camino de conversión.
“La samaritana, a quien Jesús pide que le dé de beber junto al pozo, no comprende cuando Él le dice que podría ofrecerle un «agua viva» (Jn 4,10). Al principio, naturalmente, ella piensa en el agua material, mientras que Jesús se refiere al Espíritu Santo, aquel que Él dará en abundancia en el Misterio pascual y que infunde en nosotros la esperanza que no defrauda. Al anunciar su pasión y muerte Jesús ya anuncia la esperanza, cuando dice: «Y al tercer día resucitará» (Mt 20,19)”
«Jesús nos habla del futuro que la misericordia del Padre ha abierto de par en par», continúa Francisco: «Esperar con Él y gracias a Él quiere decir creer que la historia no termina con nuestros errores, nuestras violencias e injusticias, ni con el pecado que crucifica al Amor».
El Papa también hace hincapié en las grandes dificultades que atravesamos como humanidad, especialmente en este tiempo de pandemia, «en el que todo parece frágil e incierto» y donde «hablar de esperanza podría parecer una provocación».
Para Francisco, vivir una Cuaresma con esperanza significa sentir que, en Jesucristo, «somos testigos del tiempo nuevo» en el que Dios “hace nuevas todas las cosas”.
Pero… ¿Dónde encontrar esa esperanza? Precisamente «en el recogimiento y el silencio de la oración«, que es donde -dice el Pontífice- se nos da la esperanza como inspiración y luz interior, que ilumina los desafíos y las decisiones de nuestra misión: «Por esto es fundamental recogerse en oración (cf. Mt 6,6) y encontrar, en la intimidad, al Padre de la ternura».
Caridad vivida tras las huellas de Cristo
Como último punto de su mensaje, centrándose siempre en el proceso de conversión al que estamos llamados a vivir como cristianos en esta Cuaresma, el Papa destaca la caridad, «vivida tras las huellas de Cristo, mostrando atención y compasión por cada persona», ya que se trata de la expresión más alta de nuestra fe y nuestra esperanza.
“La caridad se alegra de ver que el otro crece. Por este motivo, sufre cuando el otro está angustiado: solo, enfermo, sin hogar, despreciado, en situación de necesidad… La caridad es el impulso del corazón que nos hace salir de nosotros mismos y que suscita el vínculo de la cooperación y de la comunión. La caridad es don que da sentido a nuestra vida y gracias a este consideramos a quien se ve privado de lo necesario como un miembro de nuestra familia, amigo, hermano. Lo poco que tenemos, si lo compartimos con amor, no se acaba nunca, sino que se transforma en una reserva de vida y de felicidad”
«Y así sucede con nuestra limosna, ya sea grande o pequeña, si la damos con gozo y sencillez», añade el Sucesor de Pedro indicando que vivir una Cuaresma de caridad «quiere decir cuidar a quienes se encuentran en condiciones de sufrimiento, abandono o angustia a causa de la pandemia de Covid-19″.
Antes de finalizar, Francisco recuerda que cada etapa de la vida es un tiempo para creer, esperar y amar.
«Este llamado a vivir la Cuaresma como camino de conversión y oración, y para compartir nuestros bienes, nos ayuda a reconsiderar, en nuestra memoria comunitaria y personal, la fe que viene de Cristo vivo, la esperanza animada por el soplo del Espíritu y el amor, cuya fuente inagotable es el corazón misericordioso del Padre».
El próximo viernes, día 26, a la 17 de la tarde, tendrá lugar el Vía Crucis de Cáritas Diocesana de Albacete, que este año se celebrará en la Santa Iglesia Catedral. Estará dirigido por Jose Antonio Abellán, Delegado Episcopal de Cáritas, y contará con la presencia del Obispo de Albacete, D. Angel Fernández Collado. En él, participarán los diferentes equipos parroquiales.
El Viacrucis será retransmitido en streaming y podrá seguirse en directo desde el Facebook de Cáritas Diocesana de Albacete y el canal de Youtube de la Diócesis de Albacete.
Cáritas invita a toda la ciudadanía a participar, compartir y recorrer las estaciones de este viacrucis, que nos preparará para la Semana de Pasión.
El Sr. Obispo de Albacete, a propuesta del comisario episcopal, ha nombrado una comisión gestora con dieciséis miembros ante la imposibilidad, por la crisis sanitaria, de realizar las necesarias asambleas para la renovación de los estatutos y la elección de la Junta Directiva que ha quedado impedida para el cumplimiento de sus funciones por renuncia e imposibilidad de sus miembros.
El 15 de septiembre de 2018 el actual vicario general de la Diócesis fue nombrado Comisario ante la Asociación Pública de Fieles Real e Ilustre Archicofradía de Nuestra Señor de Cortes, para que en nombre y representación del Obispo de Albacete la dirigiera temporalmente, encomendándole particularmente la renovación de los Estatutos, el establecimiento de criterios para la administración de bienes para adecuarlos a la normativa de transparencia, gestión y contabilidad de la Conferencia Episcopal Española y de la Diócesis de Albacete, y la convocatoria de las elecciones para la renovación de la Junta Directiva de acuerdo a los nuevos estatutos. Durante el tiempo transcurrido se ha elaborado el censo de miembros de la Asociación adecuándolo a la normativa vigente de protección de datos de carácter personal y se ha redactado el texto de los Estatutos que deben someterse a la aprobación de la Asamblea General. La crisis sanitaria que sufrimos por la pandemia de COVID19 ha impedido por dos veces la convocatoria de la Asamblea General. Además, durante este tiempo se han reducido los miembros de la Junta Directiva por renuncia o imposibilidad del desempeño de sus tareas quedando vacantes los cargos de secretario y tesorero de la Asociación, lo que impide el cumplimiento de sus funciones.
Ante el inminente inicio del Jubileo extraordinario con ocasión de la conmemoración del 800º aniversario de la aparición de Nuestra Señora en Cortes el próximo mes de agosto, la comisión gestora se encargará de la servir a la misión de la Asociación Pública de Fieles Real e Ilustre Archicofradía de Nuestra Señora de Cortes en tanto puedan celebrarse las Asambleas Generales para la aprobación de los Estatutos y la elección de los órganos de dirección
Celia Monteagudo García es la nueva Presidenta-Delegada de Manos Unidas en Albacete. Ha relevado a Pilar Martínez Cuervas-Mons que ha ocupado el puesto durante los últimos seis años. Celia nació en Madrigueras. Está casada y tiene dos hijas y dos nietos. Es Doctora en Filología y licenciada en Ciencias Religiosas por la Universidad Pontificia de Comillas, y tiene un Doctorado en Sagradas Escrituras por la Facultad de Vidyajyoti en Delhi (India). En este domingo en el que Manos Unidas celebra su campaña contra el Hambre hablamos con ella.
¿Cuándo entraste a formar parte de Manos Unidas?
Entré en Manos Unidas en 1999 para conocer la asociación, y allí me encontré con unas mujeres que eran un ejemplo de humildad, de sencillez, de saber estar, de prudencia, de mujer luchadora en silencio y, en continua oración. Estas mujeres eran de admirar puesto que a pesar de que les tocó vivir en una época en la que a la mujer casada se le educaba para tener hijos y dedicarse a la familia, y ellas habían abierto sus campos de acción y habían sabido vivir su fe dentro y fuera de su familia. Y eso fue lo que primero que me cautivó de Manos Unidas, su voluntariado.
¿Qué es lo que más te impactó de Manos Unidas?
La austeridad con que trabajaba MU (esto es posible porque es una ONGD de voluntarios), su transparencia, su forma de sensibilizar a la sociedad. Pero, sobre todo, fue por su experiencia y forma de trabajar en el campo de la cooperación para el desarrollo lo que definitivamente me convenció. Porque sus proyectos no son paternalistas, ni asistencialistas, sino que se centran en empoderar a las comunidades más desfavorecidas y vulnerables para que sean artífices de su propio desarrollo. ¿En qué campos? En la educación; en la salud; en la obtención del agua y saneamiento; en alimentación y medios de vida; en Derechos Humanos y sociedad civil; en medio ambiente y cambio climático; en derechos de la mujer y equidad.
Por diversos motivos tuviste que hacer un parón en tu voluntariado, pero pronto regresaste con un objetivo claro
Sí, regreso en 2018, una vez jubilada, y retomo el voluntariado en el Área de Formación de MU, que también compagino con Cáritas Diocesana. Mi objetivo era transmitir todo lo que había aprendido y experimentado a lo largo de los años en mis viajes a la India con los jesuitas, un camino que me ha llevado a recorrer lugares de la India, donde la miseria es extrema y te obliga a cuestionarte tu papel en la vida y a dar respuesta a mi identidad como laica y cristiana. Recorrer los suburbios de Bombay, Delhi, los poblados de aborígenes, o dar biberones a los niños abandonados en la casa de la Madre Teresa de Calcuta, no dejan indiferente a nadie.
Es de destacar que ya en primera visita en 2001, un jesuita catalán, George Gispert Saúch, me pide que me hermane con un jesuita indio, Manickam Irudayaraj, y que ante su insistencia lo hago. Y sus buenas razones tenía. Father Raj, como le llamábamos, había desarrollado una gran espiritualidad y con este hermanamiento se siente comprometido a formarme, labor que continua hasta el presente. Y me pide que transmita ese saber allá donde me encuentre. Y eso es lo que he hecho a lo largo de estos años: unas veces dando charlas, y otras por medio de los libros solidarios que he escrito.
¿Qué te ha empujado a aceptar el cargo de Presidenta-Delegada?
Principalmente por todas esas personas que me han acompañado en mi camino de fe.
La decisión no me ha resultado fácil, y aunque parezca contradictorio, la pandemia también me ha ayudado a tomar la decisión ¿Por qué? En esos largos días de confinamiento, yo me doy cuenta que lo familiar y cotidiano es falsamente tranquilizador y, sin embargo, la mayoría de nosotros establece un hogar permanente en esos ambientes. Dar un paso hacia lo nuevo es, por definición, poco familiar y experimentado; y será Dios, la vida, el sufrimiento, una enfermedad lo que tiene que darnos un empujón –a menudo muy grande– o en caso contrario no aceptaremos un cambio o un compromiso que nos exija lanzarnos al vacío. Y ese empujón lo he sentido.
Soy consciente de que son momentos difíciles en los que nos encontramos por motivo de la pandemia, pero también soy consciente y he experimentado que no todo depende de nosotros, sino que el Espíritu también hace su parte, nosotros sólo tenemos que dejarnos guiar por él. Como voluntaria estoy convencida de que uno no puede ser “un auténtico creyente y voluntario” si no confía en la ayuda del Espíritu Santo. Para empezar, es su fuerza la que nos hace dejar nuestras comodidades y dedicarnos a los demás. Y después es quien nos va a guiar en nuestro trabajo.
¿A qué retos se enfrenta Manos Unidas?
El principal reto va a ser el de contagiar solidaridad, como dice el lema de esta campaña. La crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto que existe una pobreza multidimensional, que existen necesidades elementales (alimentación, agua y saneamiento, salud, vivienda, educación), y que existen 1.300 millones de personas en el mundo, afectadas por dicha pobreza.
Pero el reto no es sólo de Manos Unidas, sino de todos. “La pandemia ha puesto de relieve lo vulnerables e interconectados que estamos todos. Si no cuidamos el uno del otro, empezando por los últimos, por los que están más afectados, incluso de la creación, no podemos sanar el mundo.” (Documento Base, Manos Unidas)
La vida nos ha traído esta realidad y tenemos que aprender de manera diferente, con resiliencia, con ilusión, y siendo proactivos. Nos tenemos que readaptar, reinventar. Pero el voluntariado de Manos Unidas de Albacete sabe presentarle cara a la adversidad.
Y aprovecho esta entrevista para agradecer a la sociedad albaceteña su generosidad a lo largo de estos años y a la que animo a seguir colaborando.
Resolver los problemas de acceso al agua, alimentos, hábitat… de trece comunidades de etnia Maya Chortí, en Guatemala, es el proyecto que presenta este año Manos Unidas para que sea financiado con las colectas de las Eucaristías de las parroquias de la Diócesis de Albacete.
Desde Manos Unidas Albacete, esperan que, gracias a nuestra colaboración económica, por pequeña que sea, se consiga financiar la totalidad de este bonito e ilusionante proyecto.
El pasado año, Manos Unidas Albacete se hizo cargo de un proyecto para apoyar la educación primaria en Kasungami en la República Dominicana del Congo y que a día de hoy es una realidad que permite que cada vez más niños tengan la oportunidad de estudiar en unas condiciones dignas y de recibir una formación adecuada, que es la base del desarrollo de un pueblo.
UBICACIÓN Y POBLACIÓN
Las comunidades Chortis están situadas al en departamento de Chiquimula, al este de Guatemala. Se trata de trece comunidades de etnia Maya Chortí, cuya alimentación se basa en maíz, frijol y café. Cada familia consta de nueve o diez miembros y viven en casas muy rústicas, en situación de extrema pobreza. Los niños y niñas abandonan el colegio de forma temprana para ayudar en el campo y en casa. Los adolescentes se quedan sin capacitación técnica básica para acceder a otras actividades profesionales.
BENEFICIARIOS Y MOTIVACIÓN DEL PROYECTO
Se percibe la necesidad de estas familias de resolver el problema del acceso al agua, alimentos, hábitat… para que más de 700 familias de estas 13 comunidades puedan superar la situación de pobreza y dependencia. Para ello se requiere formación, construcción de infraestructura para recolección y almacenamiento de agua, acompañamiento de 132 huertos y formación permanente en parcela, viveros, medioambiente, fortalecimiento de productores y artesanía.
OTROS PROYECTOS
Según informa Ana María Jiménez, responsable de proyectos en la delegación de Manos Unidas en Albacete, los proyectos financiados por la delegación en 2021 son muy variados.
En este domingo previo a San Valentín recomendamos la lectura del libro que el sacerdote Francisco Javier Bronchalo —Patxi Bronchalo—, ha presentado en Albacete: “Cuando el sexo te atrapa. Entender, afrontar y sanar el problema de la pornografía”.
Patxi, ¿por qué has escrito este libro?
Hay una pandemia de la que se habla muy poco: es la pornografía, que está haciendo daño a cientos de miles de personas en el mundo, especialmente a los más jóvenes, a noviazgos, a matrimonios. Intento dar luz sobre este tema que también es muy tabú: está socialmente muy aceptado, pero no se habla de las consecuencias, del daño que está haciendo, ni tampoco de un posible camino de sanación, porque si no se ve como un problema, tampoco se habla de la solución.
Desde tu propia experiencia, te diriges especialmente a los jóvenes. ¿Qué te pasó?
Cuando yo era un chaval, la primera vez que vi pornografía fue sin intención, sin querer, porque un amigo lo puso, y esto es lo que les pasa a muchos jóvenes, que habiendo escuchado que es algo malo, que hace daño, les llega sin quererlo a través de alguien mayor que él, de la familia, de un amigo, y de repente se dan cuenta de que se han quedado enganchados: no lo pueden dejar y se ha creado un vicio que en el futuro puede ser una adicción.
Cuentas también tu testimonio de superación del problema, y el de otras personas.
Sí. Hay muchos jóvenes y adultos que han podido superarlo, con la ayuda adecuada. A algunos les afectaba hasta tal punto que robaban para poder mantener su adicción, o faltaban al trabajo.
¿Cuáles son las causas de que la pornografía esté hoy en día tan extendida?
La pornografía presenta una serie de características: es agresiva, con el añadido de morbosidad que provoca al verla; socialmente está muy aceptada-por ejemplo, en una conversación sobre el tabaco alguien podría reprenderte sobre si es bueno fumar o no, pero no en el caso de la pornografía-. También es muy asequible:hay cantidad de pornografía gratis en la web, pero las grandes empresas que están en esto se preocupan de que el que lo ve, empiece a pagar por ello. Todo esto hace que se “normalice” y se extienda.
¿Al no hablarse del daño que hace, va ganando aún más terreno?
Sí. También a través del lenguaje se va “colando”: no se habla de pornografía, sino de entretenimiento de adultos; ni de actores porno, sino de performers; también hay entrevistas a pornostarsen horario de máxima audiencia en programas y canales de televisión que ven jóvenes.
¿Cómo se puede prevenir?
Hay que hablar y educar a los niños, desde ya. Hay un estudio que dice que la primera vez que un menor ve pornografía desde que tiene móvil, es a las dos semanas: en ese tiempo ya habrá recibido alguna imagen pornográfica en su teléfono. Queremos proteger al niño, que no tenga peligro en la calle, pero en su habitación tiene acceso a todo a través del móvil. Hay que aprovechar toda situación para educarlo en una sexualidad que sea para su felicidad, y para la de la persona con la que un día pueda estar, y no para usarseentre ellos, que es lo que la pornografía hace y en lo que educa.
¿Cómo se puede vivir bien el sexo?
El sexo es bueno, es buenísimo, y esto es lo que dice la Iglesia. Dios lo ha puesto para nuestra felicidad. Pero, por supuesto, bien vivido: tenemos que aprender a vivir desde lo que somos y reconociendo quiénes somos, como hombres, mujeres, y orientar nuestros deseos hacia la finalidad de lo que queremos. Nosotros vamos al cielo y estamos en esta vida para amar. Pues nuestra sexualidad puede orientarse de esta manera, desde el reconocimiento de lo que es la persona. Esto es una educación integral de la sexualidad.
En Albacete tenemos el Centro de Orientación Familiar (COF). ¿Cómo está ayudando la Iglesia?
Gracias a Dios, la Iglesia tiene muy buenos medios, como los Centros de Orientación Familiar (COF), para acoger y ayudar a jóvenes, adultos y matrimonios que, por estas u otras causas, se les está rompiendola vida. Se puede acudir directamente, o bien hablar con alguien de confianza, un sacerdote, un catequista, y contarle lo que le pasa, para que se le pueda ayudar, porque cuando uno está en un pozo necesita agarrarse a una cuerda para salir de ahí.
Patxi, ¿qué es lo que no se cuenta de la pornografía que tú quieres dar a conocer?
Que la pornografía es una gran mentira, porque da una imagen del sexo falsa. El libro pretende ser una ayuda para salir de ese pozo, y presenta también un camino de sanación de las propias heridas interiores, desde Dios, el acompañamiento y el fortalecimiento de la voluntad, junto a otras ayudas, como los COF. Es lo que siempre intentamos hacer en la Iglesia: Iluminar, acompañar y llevar a Dios.
Manos Unidas Albacete va a presentar esta semana la campaña de este año contra el hambre la nº 62 con el lema “Contagia solidaridad para acabar con el hambre”.
El jueves, día 11, a las 18 h., en el Salón de Actos del Obispado tendrá lugar el lanzamiento de la nueva campaña. El acto contará con la intervención del Obispo de la Diócesis. D. Ángel Fernández, y la nueva presidenta de Manos Unidas en Albacete, Celia Monteagudo. Se podrá seguir en directo a través de las redes sociales (Facebook e Instagram) de la Diócesis y Manos Unidas Albacete
El viernes 12 se celebrará el Día del Ayuno Voluntario. Para concluir la Jornada el Sr. Obispo presidirá una Eucaristía a las 20 h., en la Catedral.
Y, por último, informar que las colectas del próximo fin de semana irán destinadas al proyecto de Parroquias que Manos Unidas ha presentado consistente en ayudar a trece comunidades en Guatemala.
Desde que empezaron a usarse los teléfonos móviles hasta que él dejó ya de utilizarlo, siempre lo tuve en mis contactos en la “D”: “Donemeterio” se me ocurrió ponerle. Porque era así como muchas decenas de niños, adolescentes y jóvenes lo conocíamos en el Sagrado Corazón y en el “Cuatro”. Y eso no era motivo de distanciamiento ni de cumplimiento externo, se llamaba así y ya está: Donemeterio. Proveniente de la Acción Católica y de los Cursillos de Cristiandad, supo crear una gran estructura de pastoral y apostolado en la Parroquia que se acababa de crear con él como párroco: El Sagrado Corazón de Jesús, con movimientos juveniles en los que se combinaban con toda naturalidad las actividades lúdicas, de tiempo libre, de contacto con la naturaleza, de convivencia constante de jóvenes, con la formación cristiana en profundidad, mediante la revisión de vida, el diálogo y la explicación de la vida cristiana. La línea transversal de toda esta estructura era el conocimiento, el amor y el trato íntimo con Jesús el Señor en la oración. A todo esto, le unía también una tierna devoción a santa María, nuestra Madre del Cielo.
D. Emeterio era exigente con nosotros, pero también tenía una gran comprensión. Cuántas veces, en mi trato con los jóvenes de la confirmación, siendo yo ya sacerdote, he pensado: ¡Buff, qué paciencia tenía D. Emeterio con nosotros! Tenía una gran capacidad de escucha. A veces pienso que su gran estructura parroquial perseguía un solo fin primario: hablar particularmente con cada una y cada uno para hacernos un acompañamiento espiritual personalizado. En muchas ocasiones, cuando entre nosotros hablábamos de inquietudes, preocupaciones, proyectos, problemas, nos decíamos unos a otros: “díselo a D. Emeterio, a ver qué te dice”.
Podías hablar con él “a tumba abierta”, de lo que fuera. Nunca se extrañaba de nada, nunca ponía mala cara, nunca, cuando le pedías hablar con él, te decía: “mañana”. Siempre estaba dispuesto a escucharte y a comprender tu situación (aunque fueran tonterías que a nosotros nos parecían grandes montañas).
Y, además de todo esto, tuvo pasión por el trabajo vocacional orientado al sacerdocio secular diocesano. Mediante el acompañamiento espiritual, cuando él veía signos de vocación, llegaba el momento en que te hacía la propuesta vocacional: “¿has pensado en ser sacerdote? Háblalo con el Señor en la oración a ver”. Y fruto de este trabajo fueron diciendo que sí a la llamada de Dios al sacerdocio diversos jóvenes. Llegó un momento en la parroquia en el que cada año pensábamos: ¿quién será el siguiente? Y así, hasta diez, que hoy en día seguimos siendo sacerdotes en nuestra diócesis.
Yo soy el último de ellos, y le agradezco a Dios la vida de D. Emeterio y la influencia que ha tenido en mi camino humano, cristiano y sacerdotal. Bendito sea Dios.
El dos de febrero celebramos los patronos -Simeón y Ana- de Vida Ascendente: Movimiento de Apostolado Seglar de Jubilados y Mayores.
Vida Ascendente tiene tres pilares que sustentan y animan este Movimiento:
En esta celebración queremos compartir nuestra realidad, experiencia y esperanza.
El Covid ha “trastocado” nuestros objetivos y prioridades, ha hecho saltar por los aires nuestras certezas y verdades y ha derrumbado nuestros “tenderetes”. Ha creado miedo, incerteza, aislamiento, dolor, enfermedad… en todos. Pero hay un grupo de riesgo – los de más edad- que han sufrido, padecido, experimentado la muerte.Sabemos de personas de Vida Ascendente que han muerto. ¿Pero sabemos cuántos ancianos, en realidad, han fallecido?
¿Qué NO hemos hecho este curso?
¿Qué hemos hecho?
¿Qué podemos hacer?
Concretando:
A) A nivel diocesano, caminar hacia una PASTORAL DEL MAYOR (ya hay diócesis que la tienen).
Tener unos objetivos, prioridades, criterios… aunque sean mínimos en los cuales coincidimos. Nos comprometemos y actuamos. Se trata de cuidar, acompañar… ese TESORO.
Que los ancianos no sean, seamos, los “presentes invisibles”. Que no suceda como con los vagones que no se usan. “Están en vía muerta”.
B) Vida Ascendente. sería, es, un medio, un cauce de la Pastoral del Mayor. Desde mi experiencia muy válido y que vale la pena conocer, trabajar y acompañar.
(Por si interesa, hay un folleto que puede ayudar a conocer Vida Ascendente Es sólo pedirlo).
Creo que el Espíritu de Dios, el Santo, ahora y en este momento de compromiso con el REINO, nos está provocando y desafiando:
¿No creéis que vale pana? ¿Nos animamos?
Como Simeón y Ana esperamos, agradecemos, alabamos y anunciamos, “pregonamos” que el Salvador está aquí con nosotros.
También recordamos y nos unimos a la Asociación de Viudas y Vida Consagrada, pues juntos celebramos patronazgo y la Eucaristía del dos de febrero a las cinco de la tarde en la Catedral con una Eucaristía presidida por nuestro Obispo.
En nombre de Vida Ascendente. nuestra oración y abrazo.
Fue el pasado 4 de agosto del 2020, cuando temblaron los cimientos de la ciudad de Beirut, una terrible explosión originada en el puerto de la capital, dejaba tras de sí 202 muertos y 6500 heridos. Al incalculable valor de las pérdidas humanas tenemos que sumar las cuantiosas pérdidas materiales en un país ya de por si castigado por la crisis económica, el paro y todo ello, agravado por la actual pandemia del coronavirus. Dicha explosión en el puerto se oyó en Chipre a 234 km de Beirut, provocó daños en una cantidad de innumerables edificios, entre ellos, los del barrio cristiano del capital situado junto al puerto o el silo principal de la ciudad que albergaba el 85 % del grano de reserva de la ciudad, dejando las provisiones de alimentos para apenas un mes, lo que empeoraba la situación actual de la capital y del país.
Después de 20 años de guerra civil y tras unas décadas de paz y convivencia que son ejemplares, el país vuelve a necesitar mucha esperanza. El papa San Juan Pablo II, en 1997 en su visita al país declaro que “el Líbano es más que un país, es un mensaje”. En este país conviven 18 grupos religiosos que con sus dificultades viven en armonía.
El llamado “país de los cedros” aparece citado en la Biblia 72 veces. También es Tierra Santa, pues fue uno de los lugares en los que predicó Jesús e hizo milagros. Las ciudades de Tiro y Sidón, en la costa sur libanesa, escucharon hace dos mil años la voz del Mesías que traía la paz y la esperanza para los hombres.
Es el único país de Oriente Medio donde los cristianos tienen una fuerte representación, cerca del 35% de su población es cristiana, el país cuenta con más de 1050 parroquias atendidas por 1.500 sacerdotes, 865 instituciones católicas dedicadas a la educación o con 324 instituciones dedicadas a la salud, toda esta infraestructura social de la iglesia mantiene no solo a la población local sino que también sustenta a una gran cantidad de refugiados, allí 1 de cada 3 habitantes es refugiado, cerca de 2 millones de personas han huido de la guerra o la persecución como la de Siria para refugiarse en el Líbano.
La fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) respondió de inmediato en agosto a las necesidades más urgentes: la financiación de paquetes de alimentos para 5.880 familias, por valor de 250.000 euros. Y va a seguir ayudándoles para que los cristianos libaneses y las personas a las que ayuda la iglesia allí puedan recuperar sus vidas.
El Líbano es desde hace años 1 de los 10 países más ayudados por ACN anualmente, el año pasado se destinaron 2,2 millones de euros. Este año para ayudar a levantar la iglesia del Líbano pretendemos hacerle llegar cerca de 5 millones de euros, es por eso que os presentamos esta campaña de ayuda a través de la Fundación pontificia ayuda a la iglesia necesitada (ACN). Para poder hacer aportaciones en esta campaña puede colaborar a través de la página web www.ayudaalaiglesianecesitada.org en el apartado de dona, las aportaciones pueden ser del importe que deseen y pueden colaborar con la fundación de manera puntual o periódica.
Algunos de los proyectos a los que la fundación destinara los fondos recaudados serán los siguientes:
En este mes de enero se celebra la fiesta de San Enrique de Ossó, patrón de los catequistas españoles. En la Diócesis celebraremos “el Día del Catequista” el domingo 24 de enero, a las 19 h., en la parroquia de San Juan Bautista. Comenzará con la acogida y una breve catequesis dentro del templo, y posteriormente,nuestro Obispo, D. Ángel, presidirá la Eucaristía.
Este año, por las circunstancias, será más sencilla la celebración y no sé podrá disfrutar el típico chocolate o café de fraternidad, pero precisamente por eso y en medio de las dificultades que la pandemia está creando, también en la catequesis, la Delegación de Catequesis invita a celebrar al patrón, orar juntos y dar gracias por la vocación de catequistas.
También la Delegación anima a todas las parroquias y grupos de catequistas a celebrarlo el día 27 de enero, festividad de San Enrique de Ossó, o cualquier otro día cercano a esta fecha. En la web de la Delegación www.catequesisalbacete.org se puede encontrar un modelo de celebración.
HELLÍN. En el arciprestazgo “Campos de Hellín” los catequesis se reunirán de forma on line para tener un encuentro de formación.
Albacete, 20 de enero de 2021
Memoria litúrgica de San Sebastián, mártir
Queridos fieles de la diócesis de Albacete:
«No temerás la peste que se desliza en las tinieblas» (cf. Sal 90, 5-6). Estas palabras del salmista invitan a tener una gran confianza en el amor fiel de Dios, que no abandona jamás a su pueblo en el momento de la prueba.
Han pasado ya bastantes meses en los cuales nos vimos sorprendidos con la aparición en nuestras vidas, en los lugares donde vivimos o trabajamos y en el entorno parroquial y pastoral, de la pandemia de la Covid-19. Enfermedad que tanto dolor, sufrimiento y desconcierto ha producido y sigue produciendo todavía. Ciertamente, desde el principio, afrontamos con fe, esperanza, docilidad e inmensa generosidad en la entrega, la realidad que se nos imponía desde las autoridades sanitarias y de los gobiernos nacional y autonómico, así como afrontamos también la atención a los enfermos, a las familias de los fallecidos, los entierros, los confinamientos y otras situaciones inesperadas y sangrantes.
Desde el primer momento, fuimos creativos y ayudamos a mantener la presencia de Dios y de su Iglesia, y las celebraciones litúrgicas, mediante el uso de las Redes Sociales. Fuimos capaces de estar cerca de las familias más castigadas y ayudarlas, de los profesionales de la sanidad y fuerzas de seguridad, y de multitud de voluntarios. La Iglesia como tal y nosotros, Obispo, Sacerdotes, Diáconos, Consagrados y Consagradas, que somos una parte importante de ella, procuramos estar ahí, con los templos normalmente abiertos y con diferentes servicios e iniciativas hasta donde nos fue posible.
Como cristianos, personas de fe y esperanza, también ahora podemos y debemos seguir ayudando en esta lucha contra la pandemia, con amor caritativo, y con una herramienta tan natural y sustancial entre nosotros como es la oración. Es preciso rezar a Dios, nuestro Padre, para que cese y desaparezca esta pandemia, que tanto mal y tantas muertes está produciendo. Es la herramienta más segura y eficaz que Dios ha puesto en nuestras manos, además de todo lo que, hasta ahora, hemos hecho bien y seguiremos haciendo como Iglesia de Jesucristo hasta que todo esto acabe.
La oración, bien lo sabemos, debe ser humilde y confiada, como quien pide ayuda a su padre sabiendo que ya conoce nuestras necesidades y que está deseando que recurramos a Él para volcarse totalmente, lleno de amor, en nuestro auxilio y remediando nuestras necesidades. Su palabra, la Palabra de Dios, en numerosísimos pasajes, nos asegura su escucha, acogida y respuesta paternal y eficaz. «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11,18-30). «Danos hoy nuestro pan de cada día» (Mt 6,11), «Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre» (Lc 11,9-10). «Pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa» (Jn 16,24). «¿De dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra» (Salmo 120,1-2).
¿Cómo plasmamos esta “Propuesta” en el Plan de Acción Pastoral 2020-2021 en nuestra diócesis? He sugerido a los sacerdotes de la diócesis que se pueda celebrar una Misa a lo largo de la semana, o en los Domingos del Tiempo Ordinario, “a modo de rogativa”, en los horarios habituales de la parroquia, dando a conocer a los fieles el día concreto de la semana y la hora en que se celebrará, en la que la intención principal sea: pedir al Señor el cese y la desaparición de la pandemia de la Covid-19. Suplicamos el cese y la virulencia de este virus que mata y rompe vidas y familias. Hay que superar esta triste y desgraciada situación en que nos encontramos, además de con otras medidas adecuadas que nos van exigiendo, también, por nuestra parte, con la ayuda eficaz y poderosa de la fe en Dios y la oración.
La vivencia comunitaria de oración confiada acrecentará en nosotros el convencimiento de que la caridad hacía los que peor lo están pasando no es simplemente una consecuencia de nuestra fe, sino una dimensión esencial de nuestra propia fe que nos lleva a esperarlo todo de Dios, al tiempo que a poner todo lo que esté en nuestras manos para el servicio de los hermanos. Rezar por el fin de la pandemia nos abre a escuchar las sugerencias del Espíritu Santo para saber cómo ayudar mejor a los sufren sus consecuencias.
Es cuestión de fe por nuestra parte, y de intervención divina por la suya. Si confiamos y rezamos, el Señor nos escuchará, no lo dudéis. Es cuestión de fe y perseverancia en la oración de petición. Pidámoslo también por intercesión de la Santísima Virgen María en sus diversas advocaciones, en la más cercana a los fieles de las distintas parroquias.
Con mi afecto, oración y bendición.
¡Empeñarnos en ser misioneros!
Sacerdotes, religiosos… ser misioneros en familia. ¡Ser misioneros en la familia! Nos lo recuerda el Director Nacional de Obras Misionales Pontificias, José María Calderón, “uno de los regalos más grandes que nos dejó Jesucristo en su forma de plantearnos el discipulado es habernos hecho familia”.
CON JESÚS A NAZARET, así reza el lema de este año para esta Jornada de la Infancia Misionera, ¡SOMOS FAMILIA!
Con Jesúscomo centro y sentido pleno de nuestra vida; con el trabajo, esfuerzo, sencillez y humildad que representa Nazaret; con un verbo ser, somos, que nos asegura que cumplimos lo que decimos: Familia. ¡Familia! Somos Familia, implica pertenencia, implica comunidad, implica Iglesia, y, por tanto, como Diócesis de Albacete, implica Misión.
Y como nos recuerda la Sagrada Congregación para la Evangelización de los Pueblos, a través de nuestros diversos compromisos, hemos de tener siempre el mismo deseo fundamental que nos empuje a “ser testigos de Cristo” para la salvación del mundo.
Cada uno de nosotros, en nuestros ambientes, tendremos que dar testimonio según una justa concepción de nuestra propia vocación. Somos a la vez miembros del Pueblo de Dios y de la Ciudad terrestre, y lo somos plenamente. Es, por tanto, ante esas dos comunidades, a las cuales pertenecemos por igual, y en ellas donde nos corresponde ejercer, con plena conciencia de nuestra responsabilidad, un servicio penetrado todo él de fe y de caridad. Bautizados y enviados.
Por eso, en este momento tan crucial que está viviendo nuestro mundo, en el que la familia está siendo atacada, en el que siguen muriendo niños de hambre, en el que el miedo o las imposiciones nos hacen adormecer nuestra Fe, tenemos que volver nuestra mirada a Nazaret, allí donde se forjó nuestra vocación. Esa llamada profunda de Dios a nuestra vida, y desde ahí, según esta vocación humana y cristiana propia, sostenidos por las gracias de su estado, tenemos que colaborar al progreso terrestre temporal y al destino eterno de los hombres, en la armonía de un pensamiento y una vida unificados.
UN LEMA SIEMPRE ACTUAL.Por eso nunca pasa de moda el lema de la Infancia Misionera: “Los niños ayudan a otros niños”. Por eso seguimos ilusionados con trabajar en esa red mundial tan especial que forman niños de más de 120 países, que se forman en la misión, y son capaces de mirar con ojos nuevos este nuestro mundo. Que son capaces de sacrificio y entrega, desde su propia sencillez, ayudando a los niños más necesitados y desfavorecidos de nuestro mundo.
Aquí seguimos, año tras año ayudando a los misioneros a cubrir las necesidades de los niños, con los que comparten su día a día, pase lo que pase. Eso nos hace Familia. Gracias a la generosidad de los niños, apoyados por donantes adultos, se sostienen 2.864 proyectos infantiles en las misiones, que benefician a más de 4 millones de niños. La gran mayoría relacionadas con la educación y la salud.
Qué importante es nuestra colaboración económica y nuestra oración. Entre el esfuerzo por el progreso humano y el esfuerzo de la evangelización no hay, si se comprende bien, oposición, ni siquiera separación, sino convergencia y armonía.
El progreso integral, a partir del desarrollo material indispensable, mediante el avance cultural, debe conducir a una elevación de la conducta moral: lo precario de los individuos y de las cosas tiende a ser sobrepasado por el impulso hacia un fin supremo, para así adquirir una significación y un valor duraderos, mejor aún, eternos, para la humanidad entera (Populorum progressio, Pablo VI). Por eso, la Infancia Misionera promueve actividades misioneras en colegios y catequesis con las que educar a los niños en la fe y la solidaridad con la misión.
Recíprocamente,la evangelización, aportando la luz y la gracia de Dios y de Cristo, puede y quiere extender sus efectos, por la transformación de los corazones y de las costumbres, hasta el progreso práctico. Para que el mundo sepa que el Hijo del hombre perdona los pecados, y para significar la venida del Reino de Dios (Ad Gentes, 12), el Pueblo de Dios debe transformar de tal modo a los hombres, paralizados por tantas pasiones y tantos males, que se levanten y caminen en la fraternidad, la paz y el bienestar (Cf. Mt 9, 5-6).Los niños son capaces de Dios, y lo son desde su más temprana edad. Desde esta capacidad de conocer y encontrar a Dios en sus vidas, son capaces de la misión. Despertar el sentido misionero en los niños es primordial, ya que, desde que recibimos el bautismo, todos somos misioneros. La misión hace que crezca en los niños un espíritu de amor al prójimo, de generosidad, solidaridad y entrega que les acompañará para toda la vida.
Ojalá nos empeñemos en ser misioneros en el servicio para el progreso y en el servicio para la salvación, tal y como los niños nos enseñan.
Buscando la palabra epifaníaen el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, aparece como “manifestación, aparición o revelación”. Y es que, haciendo honor a este significado, en los últimos años, cada seis de enero en el centro penitenciario de la “Torrecica”, un grupo de voluntarios de la pastoral penitenciaria ataviados con guitarra, panderetas, algún regalo y mucha ilusión peregrinamos hacia el misterio de la Navidad, como si de los Reyes Magos se tratase, para compartir alegría, esperanza, bailes y villancicos navideños. El centro sale del letargo de su rutina para dejarse estremecer por un Niño que ya nos relataría el profeta Isaías: “pues el Señor, por su cuenta, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel”; llega así la manifestación del Dios con nosotrospara iluminar esa monotonía a la que hacía alusión, desde la esperanza, la alegría y el amor.
Este año de pandemia no podría ser menos, el Espíritu Santo insufla su sabiduría del corazón para convocar en el colegio María Inmaculada a un pequeño grupo de la pastoral penitenciaria junto al capellán, para programar un encuentro entre Enmanuely nuestros amigos internos. La tarea está encomendada, aunque físicamente no podamos ir todos, consensuamos llevar dulces navideños junto con un calendario del nuevo año y una tarjeta escrita a mano por familias, amigos y jóvenes de la parroquia de San José que manifestarán todo el cariño que les queremos transmitir. Parece que la ausencia física está en sintonía con el 2020, pues nuestra voluntaria y religiosa Pilar ha dejado recientemente nuestra Diócesis junto a su comunidad, las hermanas Franciscanas Misioneras de la Natividad de Nuestra Señora, después de cien años de misión. Encarnita, también voluntaria que tantos años ha compartido lo que os voy relatando, nos deja en el tiempo de Adviento para reunirse junto al Padre en el cielo.
Como veis, todo es distancia física, aunque aparente, pues es colmada por la presencia del mismo Jesús resucitado donde un ángel dirá a las mujeres “ahora id a decir a sus discípulos y a Pedro: «Él va delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis, tal como os dijo»”.
Sería el pasado lunes 28 de diciembre cuando nuestro compañero Ginés pudo compartir en la “Torrecica” toda esa alegría del Evangelio, entre bolsas de regalos para alentar a nuestros amigos que el Niño de Belén está entre nosotros y así lo transmite emocionadísimo a la vuelta hacia todos los voluntarios de la pastoral penitenciaria.
Aprovecho para agradecer a la asociación de caridad “San Vicente de Paúl” más conocida como las Luisas de Marillac, que en todo momento ha estado y está dispuesta para colaborar con esta pastoral desde el servicio y la entrega callada.
Los centros de orientación familiar, nacieron en España dependientes de la Iglesia hace unos 42 años. Nuestro COF de la diócesis de Albacete, Centro de Orientación Familiar Sagrada Familia, es más joven, tenemos una vida de cinco años de existencia. En los años en los cuales los COF han estado trabajando hemos de destacar la cantidad de cambios sociales que ha sufrido la institución familiar. Pero como el Papa Francisco dijo en el coloquio interreligioso sobre la complementariedad entre el hombre y la mujer “no se puede hablar hoy de familia conservadora o progresista: la familia es familia”. Basándonos y animados en esas palabras es lo que nos lleva a acoger en nuestro COF a todas las familias o personas que se acercan. Estamos abiertos a toda la sociedad de nuestra diócesis, que es plural. Es muy importante y conveniente que todos se sientan acogidos y nos sientan cercanos. Tratamos de prestarle un servicio avalado por la profesionalidad del equipo de voluntarios y profesionales que integran nuestro centro.
Estamos viviendo una época de grandes cambios, además muy rápidos, que afectan a la familia. Lo que se pedía hace unos años ya no es demandado por la sociedad actual. Por tanto, este aspecto es muy importante y debemos tenerlo en cuenta en las intervenciones que hacemos en nuestro COF.
Todos sabemos, como dice el Papa Francisco, que el matrimonio es un trabajo de todos los días, es un trabajo artesanal, un trabajo de orfebrería, es un trabajo que hace crecer al hombre y a la mujer en humanidad, a esto se le llama el crecer juntos. Crecer juntos será la gran herencia de un matrimonio a sus hijos.
Desde el COF atendemos realidades muy complejas y, por lo tanto, la buena voluntad no es suficiente por eso ofrecemos profesionales especializados, psicólogos, mediadores, orientadores, abogados, además de voluntarios que hacen de su voluntariado una entrega generosa.
Hoy en día, parece un pequeño milagro las familias que permanecen viviendo con hondura su condición, de ser familias, donde florecen toda una serie de valores propios de la persona y que no están en venta: el amor, el compartir, la gratuidad, el perdón, la generosidad, el gracias, la fidelidad. Pero hay familias que viven con ansiedad su problemática y llegan a nuestro centro solicitando ayuda, esto es una realidad desgraciadamente muy normal, se acercan al centro después de que ya han solicitado ayuda en otras instituciones y a otros profesionales “somos su último recurso” y esto dificulta nuestra intervención. Es más fácil intervenir cuando los problemas son incipientes, cuando aún no se han enquistado, cuando aún la solución es mucho más fácil.
La mayoría de personas que se dirigen a nosotros para solicitar información sobre los servicios que ofrecemos son mujeres entre 40 a 50 años, aunque también acuden hombres, matrimonios jóvenes y parejas que solicitan información para hablar, para ser orientadas de cómo vivir como pareja dentro del humanismo cristiano. La mayoría de las parejas buscan orientación ante las crisis matrimoniales que surgen después de muchos años de matrimonio por dificultades de comunicación, infidelidades… Otros temas que surgen se deben a los conflictos causados por la educación y crianza de los hijos, por la corresponsabilidad familiar entre la pareja y con los hijos…
Estamos ante una nueva realidad, el tiempo de pandemia, la enfermedad que nos afecta a todos, ha ido avanzando en mayor o menor medida y ha ido afectando también a las familias, esta enfermedad se llama tristeza y soledad. Es un nuevo reto y tenemos que estar dispuestos, preparados para acoger a todas aquellas personas y familias que están sufriendo esta enfermedad. Debemos de abrir nuestros ojos y nuestros oídos para poder ver, escuchar y acoger a todas aquellas personas que nos necesiten. Estamos en un momento de silencio, pero tenemos que estar dispuesto a poner palabras y gestos que sean bálsamo para dar salud a la tristeza y acompañamiento a la soledad. Estamos dispuestos a ayudar a las personas y a las parejas a recuperar la serenidad y la paz dando esperanza, abriendo caminos para que la ternura llegue a todas estas personas y familias.
Los voluntarios tanto profesionales como de acogida entendemos nuestro trabajo como misión. El Papa San Pablo II en la exhortación apostólica FAMILIARIS CONSORTIO: «El vuestro es un compromiso que bien merece la calificación de misión, por lo noble que son las finalidades que persigue, y determinantes para el bien de la sociedad y de la misma comunidad cristiana los resultados que derivan de ellas… El futuro del mundo y de la Iglesia pasa a través de la familia»
Estamos a disposición de todas las personas y parejas que nos necesiten los martes de 10 a 13 horas y los jueves de 17 a 21 horas, en la calle Lepanto número 76 3º Dcha o en el teléfono 967 25 66 38. También podéis contactar con nosotros en el correo electrónico cof@diócesisalbacete.org.
Ángel Floro, Joaquín M. Córcoles, Juan Francisco García, Fco. Javier Pla o Julián Mansilla son curas de Albacete, conocidos de todos. Todos ellos tienen que ver con las misiones: están o estuvieron largo tiempo como misioneros en Zimbabue, en República Dominicana, en Brasil, en Nicaragua… Y uno de ellos, Julián, después de varios años en África y en Centroamérica, tiene ahora las maletas alistadas para marchar a Tailandia cuando se renueven los vuelos suspendidos a ese país asiático, que cerró sus puertas a la entrada de extranjeros desde que comenzó la pandemia del coronavirus. La joven diócesis de Albacete se hizo misionera nada más nacer. Además de estos curas (uno de ellos obispo), ha tenido a otros, también conocidos de todos, en las misiones de Burkina y de El Petén en Guatemala. Selecciono hoy sólo estos nombres de misioneros de IEME, porque celebran su Día el próximo 6 de enero (la Epifanía). ¿Qué es el IEME y qué tiene que ver aquí la Epifanía? En las líneas siguientes, me toca aclarar un poco más esas dos cosas.
Albacete tiene curas y también laicos, de falda o pantalón, como misioneros en otros países. Pero primero quiero decir que, en España, hasta el siglo XX ni los curas ni los laicos de falda o pantalón iban a las misiones. Sólo los religiosos y las religiosas de las congregaciones salían como misioneros a otros países. ¿Por qué eran así las cosas? Pues porque nadie se puso a explicar que todo bautizado debe ser misionero, sin tener que pasar por un convento para serlo. Ignorar esto enturbió las cosas, pareciendo que a los demás sólo nos tocaba “oír” o “decir” misa en el país donde nacimos. Pero el encargo de Jesús para todo seguidor suyo fue: “Id por todo el mundo a anunciar la Buena Noticia”. La diócesis de Albacete lo supo entender y, desde el principio supo ser iglesia en salida, y en salida también a otros lugares de la tierra.
En el caso de los curas tuvo que ser el propio Papa, quien diera un empujón a los obispos de España para que crearan un centro de formación para sacerdotes de todas las diócesis dispuestos a machar como misioneros a donde hiciera falta. Eso sucedió hace justamente un siglo: el 30 de abril de 1919. El papa era entonces Benedicto XV. Él le escribió una carta a los obispos de España urgiéndoles a dar ese paso porque, tras la desastrosa guerra (la primera guerra mundial -1914-1918), eran muchos los muertos y muchos también los lugares que se quedaron sin misioneros. Esa carta del papa la conservamos como oro en paño los misioneros del IEME. Los obispos, con el de Burgos a la cabeza, crearon entonces el Seminario de Misiones, que más tarde pasó a llamarse Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME). Así fue como los curas de las diócesis empezaron a hacerse misioneros. Los del IEME, fueron llegando paulatinamente a Colombia, a Panamá, a Brasil, a Perú, a Costa Roca, a R. Dominicana, a Guatemala, a Nicaragua, a Cuba; y también a Japón y a Tailandia, lo mismo que a Zimbabue, a Mozambique, a Ruanda, a Zambia, a Togo y a Benín…, marchando de un país a otro, cuando ya los cristianos de esos lugares alcanzan a valerse por sí mismos para llevar sus comunidades. Y, con esto hemos aclarado lo que es el IEME: curas diocesanos que marchan en equipo a otros países como misioneros.
Abierta con el IEME la puerta de la misión ad gentes a los curas diocesanos, surgieron después del mismo modo otros cauces para los curas misioneros como la OCSHA (Obra de Cooperación Sacerdotal Hispano-Americana) y la Misión Diocesana (ésta ya con laicos incluidos), que en Albacete se implementó también.
Sólo queda aclarar lo de la Epifanía en relación con la Misión. “Unos magos de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando dónde había nacido el rey de los judíos. […]. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, lo adoraron”: él vino para todos. Jesús fue reconocido como enviado del cielo por personas de los pueblos paganos. Se manifestó también a los pueblos gentiles. Epifanía significa manifestación. Celebramos la Epifanía el 6 de enero, recalcando que los pueblos lejanos tienen derecho a conocerlo y que nosotros tenemos el deber de anunciarlo. Epifanía es fiesta misionera, y, en ella hacemos un recuerdo especial de los catequistas nativos y delegados de la Palabra. Y un recuerdo también de los curas misioneros del IEME. Así de sencillo.
La cultura de la atención, como «compromiso común, solidario y participativo para proteger y promover la dignidad y el bien de todos», y «disposición a interesarse, a la atención, a la compasión, a la reconciliación y a la curación, al respeto mutuo y a la acogida recíproca», constituye un medio privilegiado para construir la paz, a fin de «erradicar la cultura de la indiferencia, el descarte y el enfrentamiento, que a menudo prevalece hoy en día». Lo escribe el papa Francisco en su Mensaje, hecho público esta mañana, para la 54ª Jornada Mundial de la Paz, que se celebra el 1 de enero de 2021, Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios.
En las ocho páginas del texto, titulado «La cultura del cuidado como camino de paz», que lleva la fecha, como es tradicional, del 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, el Papa «se dirige a los Jefes de Estado y de Gobierno, a los responsables de las Organizaciones internacionales, a los líderes espirituales y a los fieles de las diversas religiones, y a los hombres y mujeres de buena voluntad». A ellos les recuerda lo que escribió en su última encíclica, Fratelli tutti: «En muchas partes del mundo se necesitan caminos de paz que lleven a la curación de las heridas, se necesitan artesanos de la paz dispuestos a iniciar procesos de curación y de encuentro renovado con ingenio y audacia».
Francisco observa los acontecimientos del 2020, marca- dos por «la gran crisis sanitaria de Covid-19», que ha agravado crisis que están muy estrechamente vinculadas, «como las climática, alimentaria, económica y migratoria, y que han causado grandes sufrimientos y dificultades». Piensa en primer lugar en «los que han perdido a un familiar o a un ser querido, pero también en los que han perdido su trabajo». Recuerda de manera especial a los médicos, enfermeros, farmacéuticos, investigadores, voluntarios, capellanes y personal de los hospitales y centros de salud, «que han trabajado duramente y siguen haciéndolo, con gran esfuerzo y sacrificio, hasta el punto de que algunos de ellos han muerto en el intento de estar cerca de los enfermos, de aliviar su sufrimiento o de salvar sus vidas».
Pensando en ellos, el Pontífice renueva su llamamiento a los dirigentes políticos y al sector privado, que hizo en su vídeo-mensaje con motivo del 75° aniversario de las Naciones Unidas, «para que adopten las medidas adecuadas a fin de garantizar el acceso a las vacunas contra el Covid-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para asistir a los enfermos y a todos los que son más pobres y frágiles».
El papa Francisco lamenta que, «junto a los numerosos testimonios de caridad y solidaridad», se están impulsando diversas formas de «nacionalismo, racismo, xenofobia e incluso guerras y conflictos que siembran muerte y destrucción». Y subraya la pandemia y los demás eventos que han marcado el camino de la humanidad en el año 2020: “Nos enseñan la importancia de hacernos cargo los unos de los otros y también de la creación, para construir una sociedad basada en relaciones de fraternidad. Por eso he elegido como tema de este mensaje: La cultura del cuidado como camino de paz. Cultura del cuidado para erradicar la cultura de la indife- rencia, del rechazo y de la confrontación, que suele prevalecer hoy en día”.
Siguiendo el ejemplo del Maestro, continúa el Pontífice, los primeros cristianos «practicaban el compartir para que nadie entre ellos estuviera necesitado y se esforzaban por hacer de la comunidad una casa acogedora, abierta a todas las situaciones humanas, dispuesta a hacerse cargo de los más frágiles». Y luego cuando «la generosidad de los cristianos perdió algo de impulso, algunos Padres de la Iglesia insistieron en que la propiedad está destinada por Dios al bien común». San Ambrosio, recuerda el papa Francisco, argumentó que la naturaleza dio «todas las cosas para los hombres para el uso común», pero la codicia convirtió este derecho común para todos en «un derecho para unos pocos». Una vez libre de la persecución, la Iglesia implementó la «charitas christiana», instituyendo o suscitando el nacimiento de «hospitales, refugios para los pobres, orfanatos y hospicios» para la humanidad que sufre.
Estos ejemplos de «caridad activa de tantos testigos luminosos de la fe», escribe el Santo Padre, se reflejan en los principios de la doctrina social de la Iglesia, que ofrecen a todos los hombres de buena voluntad la «gramática» del cuidado: “La promoción de la dignidad de toda persona humana, la solidaridad con los pobres y los indefensos, la preocupación por el bien común y la salvaguardia de la creación”.
El Pontífice invita, por tanto, a «los responsables de las organizaciones internacionales y de los gobiernos, del mundo económico y científico, de la comunicación social y de las instituciones educativas», ante «el agravamiento de las desigualdades en el interior de las naciones y entre ellas», a retomar la «brújula» de los principios de la doctrina social de la Iglesia, para dar al proceso de globalización un curso común y «verdaderamente humano», como ya lo indicó en Fratelli tutti. “Esta permitiría apreciar el valor y la dignidad de cada persona, actuar juntos y en solidaridad por el bien común, aliviando a los que sufren a causa de la pobreza, la enfermedad, la esclavitud, la discriminación y los conflictos”. Y añade: “A través de esta brújula, animo a todos a convertirse en profetas y testigos de la cultura del cuidado, para superar tantas desigualdades sociales. Y esto será posible sólo con un fuerte y amplio protagonismo de las mujeres, en la familia y en todos los ámbitos sociales, políticos e institucionales”
Una brújula útil también para las relaciones entre las naciones, «que deben inspirarse en la fraternidad, el respeto mutuo, la solidaridad y la observancia del derecho internacional». Proteger y promover los derechos humanos fundamentales, y respetar el derecho humanitario, «especialmente en este momento en que los conflictos y las guerras se suceden sin interrupción». De hecho, el Papa Francisco lamenta que «muchas regiones y comunidades han dejado de recordar una época en la que vivían en paz y seguridad», y muchas sufren violencia, hambre, exilio y falta de educación.
La pandemia y el cambio climático, subraya Francisco, ponen de manifiesto la gran «dispersión de recursos» para las armas, «en particular para las armas nucleares», que podrían utilizarse para «la promoción de la paz y el desarrollo humano integral, la lucha contra la pobreza, la garantía de las necesidades de salud». Y relanza la propuesta hecha en el pasado Día Mundial de la Alimentación: “Qué valiente decisión sería constituir con el dinero que se usa en armas y otros gastos militares un Fondo mundial para poder derrotar definitivamente el hambre y ayudar al desarrollo de los países más pobres”
Los líderes religiosos en particular, explica el Pontífice, pueden desempeñar «un papel insustituible en la transmisión a los fieles y a la sociedad de los valores de la solidaridad, el respeto a las diferencias, la acogida y el cuidado de nuestros hermanos y hermanas más frágiles». “A todos los que están comprometidos al servicio de las poblaciones, en las organizaciones internacionales gubernamentales y no gubernamentales, que desempeñan una misión educativa, y a todos los que, de diversas maneras, trabajan en el campo de la educación y la investigación, los animo nuevamente, para que se logre el objetivo de una educación más abierta e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión. Espero que esta invitación, hecha en el contexto del Pacto educativo global, reciba un amplio y renovado apoyo”.
Los cristianos, es la invitación final de Francisco, deben mirar a la Virgen María, «Estrella del Mar y Madre de la Esperanza»: “Trabajemos todos juntos para avanzar hacia un nuevo horizonte de amor y paz, de fraternidad y solidaridad, de apoyo mutuo y acogida. No cedamos a la tentación de desinteresarnos de los demás, especialmente de los más débiles; no nos acostumbremos a desviar la mirada, sino comprometámonos cada día concretamente para formar una comunidad compuesta de hermanos que se acogen recíprocamente y se preocupan los unos de los otros”.
El Gabinete de comunicación de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente nos hace llegar la siguiente NOTA DE PRENSA:
1. Sus Majestades aseguran su visita la noche del 5 de enero a todos los hogares donde haya niños que les esperen y adultos con corazón de niños que también anhelen su llegada. Sin embargo, las normas sanitarias les impiden estar personalmente presentes en la Catedral de Albacete la tarde del día 3 de enero como tradicionalmente han venido haciendo.
2. Sus Majestades los Reyes Magos han encargado a la Parroquia de San Juan (Catedral de Albacete) la instalación de su Real Buzón desde el día 2 de enero hasta el día 5 por la noche. Todas las cartas serán llevadas a las Carmelitas Descalzas de Albacete que las leerán y harán suyas en la oración todas las peticiones, especialmente aquellas que solamente Dios puede conceder. Están invitados a echar sus cartas tanto los niños como los adultos.
3. Los Reyes Magos piden a todos los que les escriban que, al dejar su carta en el BUZÓN REAL recen ante el Belén, si es posible en familia, un padrenuestro y un avemaría pidiendo por el fin de la pandemia, la salud de los enfermos y el eterno descanso de los fallecidos.
Pastoral Penitenciaria ha llevado regalos a la Torrecica. Con ánimo y guardando todas las medidas de seguridad sanitarias todos han tenido regalos, incluidos funcionarios y directivos. Pastoral Penitenciaria ha podido transmitir, en los módulos, la presencia de todos los miembros de la Pastoral, aunque el regalo de estar con los reclusos solo podía corresponder a un voluntario por las medidas sanitarias.
Ginés Cabañero, ha sido el voluntario que ha podido entregar los regalos y comenta que “durante la entrega se ha podido transmitir la razón cristiana del regalo en Navidad, y lo han acogido con aplausos. Me dicen que van a echar de menos los villancicos del día de Reyes, pero lo entienden. Todos muy agradecidos a todos los miembros e incluso algunos se han acordado de nuestra querida Encarnita. Todos debemos estar muy contentos de que la Iglesia haya estado presente de forma sencilla y cercana entre gente desprotegida a muchos niveles. En definitiva, debemos de felicitarnos todos de ser Iglesia y hacer Iglesia, presente en todos los ambientes”.
El domingo, 27 de diciembre moría en el Hospital del Perpetuo Socorro de Albacete, Don Ángel López Vergara sacerdote de Elche de la Sierra con casi 88 años. Unos momentos antes de morir pude hablar con él y tras darle ánimos corté la conversación para no cansarlo. La persona que lo cuidaba le dijo: Don Ángel, un amigo quiere hablar con V. y él dijo: Es Josico, parece que me estaba esperando. No podía imaginarme que sería la última vez que hablaría con él después de tantos años de convivir.
Los dos somos de Elche de la Sierra, nos hemos criado juntos y juntos nos preparamos y fuimos al Seminario de Toledo el quince de junio de 1950. Quiero aquí recoger brevemente unos rasgos de Angelito Vergara como le llamamos en Elche.
Era carpintero e hijo y sobrino de carpinteros. Hacía zompos para los niños, jugando a las bolas siempre solía ganar pues era terrible con sus piques de bola. Era bueno, muy humilde, sufrido y generoso. De seminarista, preparando las papeletas para la tómbola con lacre muchas veces nos quemábamos un poquito y él decía: “esto por las misiones”. Durante el verano solíamos bajar muchas tardes a pie o en bicicleta a la aldea de Villares para dar catequesis y en Elche reuníamos a los niños en el campo de fútbol. Angelito les contaba muchas historias de santos, y rezaba el rosario a la virgen. Después de jugar un rato les repartía caramelos a los niños. Siempre tenía la sonrisa en los labios. Para su primera misa le preparé con un grupo de jóvenes y niños la misa Pontificalis de Perosi. Su lema fue: Yo soy el Buen pastor. En sus primeros años de sacerdote en la aldea de Arguellite, (Yeste), recorría las aldeas en mula y hasta alguna vez le acompañé a la aldea de Cabeza de Mora, Jaén, para decir misa. En moto visitamos pastoralmente a sus parroquianos y paisanos de Elche desde Valencia hasta Andorra. Reuníamos a un grupo de personas, celebraba la misa, les hablaba un rato y con un magnetofón grabábamos un mensaje para sus familias. ¡Cuántas fotos tenemos de aquellos momentos!. Todo le parecía poco. Vivió pobremente y murió aún más pobre.
Ayer tarde lo visité en el tanatorio, estaba muy tranquilo, lleno de paz, respirando humildad. Por un lado sentí alegría porque sabía que estaba en el cielo, y por otro, sentí mucha pena y lloré después de rezar y ver lo solo que estaba. Canté un breve responso: Abridle, Señor, las puertas del cielo: Va a entrar un “ángel” humilde y bueno; Va a entrar un “ángel” humilde y bueno, humilde y bueno.
Ayer en la parroquia de El Salvador de La Roda recibía la ordenación Diaconal, José Juan Vízcaino Gandía. Tiene 32 años y es natural de Montealegre del Castillo. Actualmente reside en La Roda, donde está realizando la etapa de pastoral dentro su proceso formativo hacia el sacerdocio.
José Juan, ¿Cómo estás viviendo estos momentos?
Estos momentos son muy especiales. Mentiría si digo que estoy totalmente tranquilo. La verdad es que he estado bastante nervioso y no por preparar la celebración, que todo estuviera a punto, eso es secundario. Es por comenzar el ministerio para el que me llamó el Señor. Un ministerio que tantas veces ha estado cercano y otras tantas se ha alejado. Son nervios ante el inmenso don que Dios, por manos de nuestro obispo, me ha confiado. Pero al ser de Dios la paz es más fuerte.
Tengo también mucha paz y seguridad de que estoy haciendo lo correcto, lo que Dios quiere para mí. Y no por una seguridad que me doy a mí mismo. Es una paz que viene de Dios, una paz que en la oración me conforta. Esta paz es la que me ha permitido no agobiarme por tantos preparativos, y más ahora con esta pandemia que nos azota. ¡Rezad mucho por mí, para que sea santo en el ejercicio del ministerio!
¿Sacerdote por y para qué?
Decía un gran santo contemporáneo que “porque me da la gana es la razón más sobrenatural”. He querido libremente responderle sí al Señor, a su llamada a la santidad en el ejercicio del sacerdocio. La llamada es suya, sin mérito nuestro, pero nos da la libertad de responderle. Y seguro que todos hemos experimentado que al decir a Dios sí, a su plan para ti, todo cambia.
Cuando libremente te decides a andar por sus caminos, consciente de que vas a caer mil veces para levantar otras mil y una, la vida cambia. Tienes ya un horizonte vital estable, porque Dios ha marcado tu hoja de ruta y hace contigo ese viaje de la tierra al cielo. Es muy ilusionante considerar la llamada al sacerdocio como el modo en que Dios quiere tu santificación, viendo que está siempre contigo, que no te deja nunca. Cada día que pasa, cada día que se acerca el gran día, estoy más seguro de aquel sí que le di a Dios, de cada sí, a veces tras mis muchos no.
Sacerdote por llamada de Dios que cuenta con mi respuesta, y sacerdote para servir a Dios y a los hombres en el ejercicio de un ministerio que se ha de ejercer con y como camino de santidad. Si el sacerdote no es un servidor pierde su esencia. Cada día le pido a Dios que me permita servirle a Él y a su pueblo santo y que ese servicio me vaya acercando cada vez más a Él, me vaya haciendo más semejante a Él, más santo, para que cuando me llame a su presencia pueda entrar en el gran banquete de bodas celestial. Me da pánico pensar que podría llegar a ser un sacerdote tibio, mediocre, un funcionario de las cosas eclesiales. De nuevo os pido, rezad para que sea un sacerdote santo. ¡Que nunca nos falten santos sacerdotes!
¿Cómo está viviendo tu familia y amigos este paso?
Mi familia y mis amigos lo están viviendo con una gran alegría, con gran ilusión. Es muy reconfortante sentir el cariño de tanta y tanta gente buena. La mayoría de ellos, cuando les di la noticia, exclamaron con alegría: “¡por fin! ¡Ya era hora!” La verdad es que han sido un apoyo muy importante para mí durante largos momentos de incertidumbre en mi proceso de formación. Dios sabe que les debo mucho, pues me apoyaron cuando ni yo mismo veía el camino. Él se los premie.
Pero no solo están ilusionados y contentos mi familia y amigos. También lo está mi gran familia de La Roda, donde estoy haciendo mi curso de pastoral. Te sientes especial y querido para ellos cuando ves ese brillo en los ojos de ilusión preparando la celebración, o preguntándote por ella, manifestando que les hacía mucha ilusión estar y que no se la perderían por nada del mundo.
Igual que todos ellos, familia y amigos, están ilusionados y felices por mí, yo también lo estoy al ver que ellos comparten mi alegría y van a estar conmigo en ese gran paso.
Ayer en la celebración, estuviste muy arropado
Gran parte de mi familia y de mis amigos estuvieron presentes y les hace mucha ilusión acompañarme en este gran paso.
Por la actual pandemia que sufrimos muchos amigos no pudieron estar, pero siguen rezando por mí y estamos unidos en la oración. Estuvieron presentes, lo sé y lo saben. Con las nuevas tecnologías intentamos paliar esas ausencias físicas. Muchos amigos de lugares como Cataluña, Palma de Mallorca, Toledo, Jaén, Pamplona… pudieron compartir conmigo este gran regalo del Niño Dios gracias a estas nuevas tecnologías.
Desde Cáritas Diocesana de Albacete y Fundación El Sembrador nos proponen, en estas fechas, regalar solidaridad. Hazte con las tarjetas regalo para comer en la Escuela de Hostelería y Restaurante El Sembrador, vestirte en Fuera De Serie Moda re o desayunar y merendar en Romero Comercio Justo y sorprende a tus familiares y amigos.
Tú también puedes ser parte de los proyectos de inclusión social de Cáritas y Fundación El Sembrador. Puedes adquirirlas en el Restaurante El Sembrador, en Calle Sancho Panza 10; Fuera de Serie Moda re, en Calle Tinte 26; o Romero Comercio justo, en Hermanos Jiménez 13.
Este año, regala con el corazón.
Homilía de nuestro obispo D. Ángel Fernández
La Roda, 26 de diciembre de 2020
Fiesta litúrgica de San Esteban, protomártir
El Señor nos quiere bendecir con un nuevo diácono para nuestra diócesis de Albacete: José Juan Vizcaíno Gandía. Después de una etapa de formación en el Seminario de Alicante, de otra etapa para realizar Estudios Superiores en la Universidad de Navarra y de un curso pastoral de un año en esta parroquia de La Roda, ayudado y acompañado por sus sacerdotes y diáconos, hoy lo voy a ordenar como Diácono. Estoy convencido de que este regalo del Señor, esta agua fresca y pura que ahora nos llega, despertará y refrescará los corazones de algunos adolescentes y jóvenes deseosos de entregarse generosamente como él a Dios y al servicio de la Iglesia.
Gracias a todos aquellos que habéis hecho posible llegar a este importante acontecimiento para bien de José Juan y de la Iglesia de Jesucristo en Albacete: Rector del Seminario, sacerdotes de la parroquia y diáconos, sacerdotes amigos, compañeros seminaristas, familia de José Juan, especialmente su madre y hermanos, paisanos de Montealegre, otras familias, religiosas de vida contemplativa y activa que han rezado por él, formadores y profesores, amigos diversos que han facilitado llegar a este momento importante en la vida de José Juan.
Es muy significativo que, al día siguiente de la celebración de la Solemnidad de la Navidad, del Nacimiento del Hijo de Dios, hecho hombre entre nosotros, nacido del seno materno de la Virgen María por obra del Espíritu Santo, la liturgia de la Iglesia celebra el martirio del diácono San Esteban, llamado por ello protomártir, porque tuvo el honor de ser el primer cristiano y diácono que murió martirizado. La cruz se hace presente en su vida proclamando con el derramamiento de su sangre su fe en Jesucristo, su identificación con Él y su fidelidad al Evangelio. La Iglesia así lo reconoce y certifica al celebrar su fiesta al día siguiente del Nacimiento del Hijo de Dios. El martirio, su gloria, como consecuencia de su fe y seguimiento de Jesucristo. Es también significativo que en este mismo día José Juan va a ser ordenado Diácono. Se incorpora al Orden de los Diáconos para entregarse, como san Esteban, por entero, a Jesucristo en este ministerio sagrado y de caridad al servicio de la Iglesia.
José Juan vas a recibir a continuación la Ordenación de Diácono, después de un tiempo de discernimiento, acompañamiento y actividad pastoral. Estoy seguro de que te sientes agradecido al gran regalo que vas a recibir de la Iglesia, fruto de una elección divina. Recuerda que la vocación o llamada a ser sacerdote de Jesucristo es una decisión que ha partido de Dios y que tú has aceptado libremente, poniéndote en sus manos misericordiosas. Esta decisión se ha ido iluminando a través de numerosas circunstancias interpretadas con fe y con un corazón limpio y recto. Jesús en el Evangelio lo expresa claramente hablando a sus discípulos: “No me habéis elegido vosotros a Mí, sino que he sido Yo quien os he elegido y os he llamado y destinado a estar junto a Mí, para que deis fruto y vuestro fruto permanezca”. Toda vocación es por sí misma una gracia divina para bien de la Iglesia y de tantísimos hombres y mujeres de buena voluntad que buscan a Dios y quieren vivir junto a Él. Es una gracia divina, un don que se nos da y que se nos regala sin derecho alguno de nuestra parte, sin mérito propio. Dios quiere graciosamente enriquecerte con una gracia divina inmensa para realizar una importante y sagrada misión: ser ahora diácono y posteriormente sacerdote de Jesucristo. Dios quiere llamarte a su lado y a su servicio para que seas un instrumento dócil y generoso para bien de la Iglesia y para gloria suya.
Jesús eligió a sus apóstoles y discípulos, como lo ha hecho contigo, para «estar con Él y para enviarte a evangelizar», a dar fruto y un fruto de amor muy abundante y eterno (Mc 3,13). Jesús te ofrece su amistad, su amor divino (Jn 15,15) y te enseña a conocer cómo es su corazón de buen Pastor (Jn 10) y buen Sembrador. Él quiere encomendarte una tarea en su Iglesia: ser pastor de sus ovejas y sembrador de la semilla del Evangelio: «como el Padre me ha enviado, así también te envío yo» (Jn 20, 21).
No estarás nunca solo en esta misión, pues Jesucristo te acompañará siempre en el ejercicio de tu ministerio para que nunca te falte su compañía y la ayuda de su Santo Espíritu. Hago mía y dirigida a ti, esta recomendación del Papa Francisco en su Exhortación Christus vivit, en el número 161: «Déjate amar por Dios, que te ama, así como eres, que te valora y respeta, pero que también te ofrece más y más; más de su amistad, más fervor en la oración, más hambre de su Palabra, más deseos de recibir a Cristo en la Eucaristía, más ganas de vivir su Evangelio, más fortaleza interior, más paz y alegría espiritual”.
El Pontifical Romano, además de recordar que tendrás como misión ayudar al Obispo y a su Presbiterio en el anuncio de la Palabra, en el servicio del Altar y en el ejercicio de la Caridad, mostrándote servidor de todos, enumera las múltiples funciones que pueden encomendarse al Diácono, entre ellas: administrar solemnemente el Bautismo, reservar y distribuir la Eucaristía, asistir al Matrimonio y bendecirlo en nombre de la Iglesia, llevar el Viático a los moribundos, leer la Sagrada Escritura a los fieles, instruir y exhortar al pueblo, presidir el culto y la oración de los fieles, administrar los Sacramentales, presidir el Rito de los funerales y de la sepultura. Y el servicio de asistencia a los pobres en sus variadas formas, como signo del amor de Cristo y de la Iglesia.
Quiero terminar estas palabras, como suele hacer un buen padre con sus hijos en momentos especiales como es este, con unas recomendaciones para la nueva vida que ahora vas a comenzar como Diácono:
Mantén siempre una relación íntima y continuada con Jesucristo y espacios específicos de oración y contemplación, sin prisas.
Anuncia el Evangelio con fe y convencimiento, con el ejemplo de tu vida, sencillez y humildad.
Vive con amor misericordioso, con generosidad y gratuidad todos los momentos de tu vida, como consagrado a Dios y al servicio de su Iglesia.
Y se devoto de María, Madre y Reina de los Apóstoles y de los sacerdotes y, como buen hijo, rézala y pide su protección.
Hoy estamos todos muy contentos con la Ordenación como Diácono de José Juan y damos muchas gracias a Dios. Pero a la diócesis de Albacete le hacen mucha falta nuevos seminaristas, niños, adolescentes, jóvenes, santos y sabios, que un día puedan ser ordenados diáconos y sacerdotes. “Pedid y se os dará”, nos dice Jesús. A todos los cristianos de Albacete nos debe apremiar la tarea de rezar con fe y perseverancia por esta importante necesidad. Dios así lo quiere: «la mies es mucha y los obreros pocos, rogad pues al dueño de la mies que envíe obreros a su mies» (Mt 9, 38).
Acudamos a la intercesión de nuestra Madre, la Virgen María, en las advocaciones de Ntra. Señora de Los Remedios y de la Consolación, para que Ella sea luz y faro para José Juan y para que su amor maternal nos ilumine a todos para seguir el camino que su Hijo Jesucristo desea para cada uno de nosotros.
El domingo 27 celebramos la fiesta de la Sagrada Familia. Este año tiene como lema: “Los ancianos, tesoros de la Iglesia y la sociedad”.
La celebración diocesana tendrá lugar en la Eucaristía que tendrá lugar a las 19 h., en la parroquia de Ntra. Sra. del Pilar de Albacete presidida por D. Ángel.
Para Cáritas Diocesana de Albacete, recoger su trabajo a lo largo de este año 2020 supone hablar de la adaptación de todas sus acciones a la situación generada por la COVID-19. Su llegada supuso una paralización económica y una sacudida social que, sobre todo, tuvo un gran impacto en las familias más vulnerables con las que la Institución trabaja, agravando así las carencias que llevaba observando tiempo atrás.
Con el final de año, Cáritas Albacete ha analizado el impacto que esta crisis está teniendo en las personas acompañadas. Lo ha hecho en una rueda de prensa en la que ha participado el equipo directivo de la Institución, y a la que también ha asistido el obispo de la Diócesis, D. Ángel Fernández Collado.
Según los datos manejados por Cáritas, más de la mitad de los hogares acompañados está en situación de pobreza severa. Para las familias monoparentales, en su mayoría encabezadas por mujeres, esta se sitúa en el 62%, y en el caso de personas en situación administrativa irregular, la cifra asciende al 77%. Esta situación de pobreza económica hace imposible que estas familias puedan cubrir los gastos de vivienda, alimentación equilibrada o salud, y ha evidenciado que las medidas de protección social aún no son suficientes.
La coordinadora general de programas, Ana López ha recodado que a lo largo de estos meses, Cáritas ha optado por una atención presencial y personalizada a las personas que necesitaban ayuda. Una acción de la que se han beneficiado más de 10.000 personas y que ha supuesto multiplicar por 6 los recursos económicos invertidos, destinando un total de 342.236 euros en ayudas directas. Este esfuerzo ha sido posible, ha señalado la coordinadora, gracias a la colaboración de la sociedad albaceteña, empresas, particulares y administraciones públicas.
Ana López también ha puesto el foco en el ámbito laboral, pues más de la mitad de las personas atendidas siguen en búsqueda de empleo, y ha advertido quequienes trabajan asumen riesgos de contagio: casi 4 de cada 10 personas asumen bastantes riesgos debido a su actividad laboral; además, en caso de tener que hacer cuarentena, más del 70% de las personas acompañadas por Cáritas se enfrentaría a graves dificultades. La coordinadora de programas ha destacado los nuevos pasos que Cáritas está dando en este sentido, a fin de crear sinergias con el tejido empresarial, y se ha referido a la iniciativa “Puerta al Empleo”, en la que ya han participado 8 empresas de la ciudad que se han interesado por las opciones de colaboración mutua, y que está dando los primeros frutos.
Otro capítulo al que López ha hecho referencia es la brecha digital. Más del 60% de los hogares atendidos por Cáritas están situación de cierto apagón tecnológico al no contar con conexión, dispositivos o competencias suficientes para manejarse en Internet.Esta acelerada y no planificada digitalización de la educación ha traído consigo que en 2 de cada 10 hogares donde hay menores se viva una historia de fracaso escolar que, muy probablemente, alimentará los porcentajes de pobreza y exclusión en un futuro.Por este motivo, el apoyo prestado desde el Programa de Infancia, Adolescencia y Familia ha sido clave a lo largo de estos meses para llevar a cabo un acompañamiento a los menores personalizado, en los que se ha priorizando el apoyo escolar y el emocional, tratando de frenar así la transmisión intergeneracional de la pobreza.
Por otra parte, esta crisis también ha evidenciado el aumento de los apoyos y las redes sociales de las personas acompañadas, y es que, pese a la preocupación ante la actual situación, el 84% de los participantes expresan esperanza cuando piensan en el futuro.
Esta Navidad, más cerca que nunca
Para poder seguir estando al lado de las personas que lo necesitan, Cáritas lanza su tradicional Campaña de Navidad con el lema “Esta Navidad, más cerca que nunca”. De su presentación se ha encargado el secretario general de Cáritas Albacete, Antonio García Blanquer, que ha propuesto vivir una Navidad en una doble dimensión: por una parte, recuperando la cercanía, no medida en metros, sino en gestos, con quienes más lo necesitan. Y por otra, colaborando económicamente con los fines de Cáritas y apoyar a aquellos que afrontan unas condiciones de precariedad a causa de la pandemia y que desbordan cada día a los recursos de acogida.
García Blanquer ha recordado que se puede colaborar con Cáritas Albacete en sus números de cuenta ES75 2048 4000 1734 0000 0139 (Liberbank) y ES12 3190 0090 7200 0974 2123 (Globalcaja), la web www.caritasalbacete.org, a través de bizum (código 38357), en las cuestaciones que tendrán lugar los días 23 de diciembre y 4 de enero, o en las huchas distribuidas en los comercios y establecimientos de la ciudad.
El secretario general ha señalado que esta invitación a la solidaridad económica con las víctimas de las injusticias tiene destinarios reales: familias sin recursos, menores vulnerables, personas sin empleo, viven en la calle o privadas de libertad y no pueden refugiarse en el calor de un hogar.
Ante esta situación, la Campaña de Navidad de Cáritas invita a ser una estrella de Belén que ayude a alumbrar caminos y esperanza a través de gestos generosos y sencillos que faciliten encuentro, diálogo, oportunidad.
José Juan Vizcaíno Gandía será ordenado diácono por nuestro Obispo.
La celebración será el próximo sábado, día 26, a las 11 h., en la parroquia de El Salvador de La Roda.
Con el lema “Esta Navidad, más cerca que nunca”, Cáritas propone vivir una Navidad en una doble dimensión. Por una parte, recuperando la cercanía, medida en gestos, con quienes más lo necesitan. Y por otra, colaborando económicamente con los fines de Cáritas para romper simbólicamente las distancias y estar más cerca de aquellos que afrontan unas condiciones de precariedad a causa de la pandemia y a los que Cáritas Diocesana de Albacete acompaña cada día para garantizar sus necesidades básicas.
Esta solidaridad se puede canalizar a través de la web de Cáritas www.caritasalbacete.org o Bizum con el código 38357, o en los números de cuenta ES75 2048 4000 1734 0000 0139 (Liberbank) y ES12 3190 0090 7200 0974 2123 (Globalcaja), o en las dos cuestaciones que tendrán lugar los días 23 de diciembre y 4 de enero, y tiene destinarios reales: familias sin recursos, menores en situaciones vulnerables, personas que no tienen empleo, que están privadas de libertad o que viven en la calle y no pueden refugiarse en el calor de un hogar. Y también las personas que afrontan el duelo de la ausencia de quienes esta Navidad no se sentará a la mesa, de las personas que han perdido sus medios de vida a causa de la pandemia o de las personas migrantes que siguen hacinándose en nuestras islas y en las costas sin que lleguen soluciones.
Con esta llamada a estar más cerca que nunca, a superar la distancia física y el alejamiento emocional que impone el uso de mascarillas y la distancia de seguridad, Cáritas Diocesana de Albacete propone vivir una Navidad diferente y un estilo de vida radicalmente distinto que tiene su origen en un pesebre. La Navidad llega de nuevo para sacarnos de nuestros letargos, para deslumbrarnos con las luces que brillan en la generosidad de las personas voluntarias, en los gestos que cualquiera podemos hacer para cuidar y acompañar, en el tiempo que regalamos sin prisas para escuchar, preguntar, mirar a los ojos, y ser capaces de reconocer y agradecer todo lo bueno que recibimos todos los días.
¿Cómo podemos estar más cerca?
Cada día el aislamiento se hace más costoso y es fácil ceder ante el desánimo y el no llegar a ver un horizonte cercano y libre de la enfermedad. Ante esta situación, la Campaña de Navidad de Cáritas invita a que cada uno de nosotros seamos una estrella de Belén que ayude a alumbrar caminos y llevar esperanza. Esto puede hacerse a través de gestos sencillos que faciliten encuentro y se conviertan en el mejor regalo para los demás. Estos son algunos de los que Cáritas propone:
Este año, debido a la pandemia, la campaña de El kilo, el litro y la lata que cada Navidad organizan los jóvenes de la parroquia de San José de Albacete se va a celebrar de una manera nueva y diferente.
En esta edición se recogerán aportaciones económicas en la parroquia, en la tarde del miércoles, día 23, especialmente durante el Festival que va a tener lugar de 18 a 19 h.
Los donativos obtenidos se destinarán a la compra de alimentos para el Reparto Unificado de Alimentos (RUA) del arciprestazgo nº 2 de la ciudad.
El martes, día 22, a las 21 h., en la parroquia de El Salvador de La Roda, tendrá lugar la Vigilia de Oración mensual por las Vocaciones preparada por los seminaristas de Albacete.
El Sr. Obispo de Albacete, Mons Ángel Fernández, impartirá la Bendición Papal con indulgencia plenaria, en la Eucaristía que celebrará en la solemnidad de la Natividad del Señor, a las 11 h, en la Santa Iglesia Catedral.
Desde la delegación de adolescencia y juventud siguen animando a los jóvenes en la Eucaristía mensual que se celebra cada mes en una parroquia.
La siguiente será el domingo, 20 de diciembre, a las 19 h., en la parroquia de San Vicente de Paúl.
El próximo viernes, 18 de diciembre, según el calendario litúrgico del Rito Hispano-Mozárabe se celebra Santa María en la expectación del parto. Por ese motivo, desde hace ya dos años D. Ángel Fernández, nuestro Obispo, presidirá la Misa en este venerable Rito a las 20 h. en la S.I. Catedral.
La liturgia hispánica o rito mozárabe es la liturgia de la Iglesia católica que se consolidó en torno al siglo VI en la península ibérica, en el Reino visigodo de Toledo, y que fue practicada en los territorios hispánicos hasta el siglo XI, tanto en áreas bajo dominio cristiano como musulmán.
Hasta ahora ha sido custodiada en la Archidiócesis de Toledo donde se tiene aún dos parroquias en este rito mozárabe.
La aplicación oficial de la Conferencia Episcopal Española de «La Liturgia de las Horas» está disponible en las dos principales plataformas de descarga en su versión original. Más de 10.000 fieles rezan ya con ella en su dispositivo Android y, a partir de ahora, los usuarios de iOS pueden encontrarla también en el Apple Store de su teléfono Móvil o Tablet.
La versión beta que durante los últimos días se ha ofrecido en pruebas para dispositivos Apple deja de estar activa y se requiere la descarga de la nueva para poder disfrutar plenamente de las funcionalidades de la aplicación oficial de la Conferencia Episcopal Española. Al acceder a ella, se le mostrará automáticamente la Hora correspondiente al día y momento en el que nos encontremos, aunque también es posible seleccionar cualquier otra -Invitatorio, Oficio de lectura, Laudes, Hora Intermedia, Vísperas o Completas-, así como a otros Oficios comunes y de Difuntos, y a cualquier otro día del Año Litúrgico en curso mediante un calendario interactivo.
Coincidiendo con el lanzamiento de la versión para dispositivos iOS, la aplicación incorpora a partir de ahora un servicio de notificaciones que envía un mensaje personalizado al Móvil al llegar el momento de rezar aquellas Horas que previamente el usuario haya seleccionado. El usuario podrá elegir, asimismo, el tamaño de la letra, el fondo e incluso el avance automático de los textos para facilitar su recogimiento y el clima de oración.
Junto al Oficio Divino, «La Liturgia de las Horas» incluye asimismo los textos propios para cada día del Misal Romano y del Leccionario de la Misa, así como el Martirologio Romano, para poder conmemorar cada día los mártires y santos. Cuenta con el aval del sello editorial LIBROS LITÚRGICOS y se puede acceder a ella de manera gratuita previo registro.
Descarga Android:
https://play.google.com/store/apps/details?id=es.conferencia.episcopal.liturgia
Descarga iOS:
https://apps.apple.com/es/app/liturgia-de-las-horas-cee/id1528941726
Ya está disponible el Directorio de Música Litúrgica y Sacra que fue presentado el pasado sábado en la casa de ejercicios en el Encuentro Diocesano de Coros parroquiales. Este Directorio fue firmado por nuestro obispo D. Ángel al finalizar el encuentro.
El día 17, jueves, a las 17 h., en la parroquia de la Resurrección, se va a celebrar la Eucaristía de Navidad de Cáritas Diocesana de Albacete.
Una celebración que además servirá para reconocer el trabajo de las 1400 personas voluntarias, que hacen posible el trabajo de la Institución.
Ayer se presentaba el Directorio de Música Litúrgica y Sacra en la diócesis de Albacete. Álvaro Picazo es uno de los tres delegados de liturgia en nuestra diócesis. Hoy hablamos con él para acercarnos este nuevo directorio.
¿Por qué un directorio diocesano de música sacra?
La música siempre ha tenido un lugar muy importante en la celebración litúrgica y en la religiosidad popular de nuestros pueblos. Ha servido a lo largo de los siglos como un medio no sólo para la alabanza y la adoración a Dios, sino también para la evangelización. Y puede ser que después de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II hayamos perdido un poco la esencia del papel tan fructuoso que puede jugar la música en nuestras celebraciones y estemos un poco alejados de las novedades en este campo. Si nos paramos a pensar un momento, todo lo que nos rodea está lleno de música que produce en nosotros una serie de sentimientos, nos abre a una dimensión más allá de lo material. Y esta es una parte muy importante en la liturgia, abrirnos a aquello que está “más allá”. La música es una herramienta de evangelización, por eso lo presentamos en este año en el que el plan de acción pastoral de la diócesis nos recuerda que estamos “llamados a ser testigos y evangelizadores”
¿Qué se pretende con este directorio?
No quiere ser este directorio una simple lista de normas, sino que quiere ser un material litúrgico-pastoral para nuestra diócesis. De hecho, la forma en la que está escrita quiere ser cercana, catequética, informativa y formativa. Aunque por supuesto, se nos proponen algunas normas, ya que no todo vale en la liturgia.
¿A quién va dirigido?
Está dirigido a toda nuestra iglesia diocesana, aunque podríamos decir que es más específico para agentes de pastoral litúrgica, coros parroquiales o animadores del canto, ministros de la música litúrgica, músicos profesionales que se acercan a este campo de la liturgia, sacerdotes, comunidades religiosas…
¿Qué cosas destacarías de este directorio?
En primer lugar, se quiere hacer una introducción, muy liviana, de lo que es la música sacra, la música litúrgica, para poder entender por qué no todo está permitido en la liturgia. También queremos destacar ministerios tan importantes en las celebraciones como el animador del canto, el salmista, o el coro. Además de hacer un recorrido por los distintos sacramentos y sacramentales y por el año litúrgico, queremos que este directorio también sirva como inspiración para celebrar en comunidad la oración de la Iglesia, la Liturgia de las Horas. Hacemos un comentario sobre el canto en las pequeñas comunidades y en las celebraciones en ausencia de presbítero, algo que cada vez se da más en nuestra diócesis. Y por último presentamos unas normas sobre los conciertos en las iglesias.
La presentación del directorio se hace dentro de un encuentro de coros parroquiales ¿Qué importancia tienen estos coros?
Como ya he dicho antes, la música juega un papel muy importante en la liturgia. Muchas veces pensamos que es un añadido para “entretener” y hacer más amenas las celebraciones. Pero la música es algo propio en la liturgia. Hay algunas partes en ciertas celebraciones que están hechas para ser cantadas. En casi todas nuestras parroquias existen personas encargadas de animar el canto, casi siempre llenas de energía, de ganas de trabajar y de buena voluntad, pero con poca formación en este campo. Así pues, vemos necesario también organizar algún encuentro formativo para ellos. Por eso desde esta delegación estamos a disposición de aquellos que necesiten de nuestra ayuda, tanto para la formación como para conseguir materiales.
Por último, ¿cómo se puede adquirir este directorio?
Aquel que no haya podido asistir a este encuentro puede o bien solicitarlo a la delegación a través de su correo electrónico, o acercándose al obispado. Además, si alguien así lo estima oportuno podemos hacer una presentación presencial en alguna parroquia o arciprestazgo, así se pueden resolver algunas dudas que puedan surgir.
Se cumplen 20 años de la exposición Los Caminos de la Luz y es un buen momento para recordar el patrimonio cultural de gran valor histórico artístico que permanece diseminado por la geografía albaceteña. Obras como la del Maestro de Albacete, pinturas excepcionales como el Noli me tangere del Maestro de Chinchilla o El Cristo abrazado a la Cruz de El Greco; esculturas de Francisco Salzillo o de José Luis Sánchez; piezas de orfebrería de tradición española tales como la Cruz procesional de Francisco Becerril o americanas como el famoso Cerro de Potosí, ornamentos de la calidad (ternos de Chinchilla) y piezas de arqueología de la importancia de las placas decorativas visigodas de Alcaraz o la ampolla bizantina de Liétor.
Obras en parroquias, conventos y santuarios de nuestra diócesis, que nos cuentan nuestra vida, la historia y la cultura de los hombres y mujeres que han vivido en las tierras que hoy componen la diócesis de Albacete.
El miércoles, día 16, a las 17 h., en el Salón de Actos del Obispado, tendrá lugar un retiro sobre el Adviento y la Navidad a cargo del delegado diocesano de Pastoral de la Salud, José Serrano.
El domingo día 13, se despiden dos comunidades religiosas de la provincia de Albacete después de más de cien años entre nosotros.
Por la mañana, a las 12:30 h., en la parroquia de El Salvador de La Roda lo harán las Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón y por la tarde a las 20 h, en la parroquia de San Francisco de la capital se despedirán las Hermanas Franciscanas de la Natividad.
Ambas celebraciones serán presididas por el Obispo de Albacete.
Ante la pandemia del coronavirus, se aplazaba la celebración del Día del Seminario, con lema “Pastores Misioneros” al 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción.
El papa Francisco nos recordaba en su Carta a los sacerdotes con motivo del 160 aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars que «son innumerables los sacerdotes que hacen de su vida una obra de misericordia en regiones o situaciones tantas veces inhóspitas, alejadas o abandonadas incluso a riesgo de la propia vida. Reconozco y agradezco vuestro valiente y constante ejemplo que, en momentos de turbulencia, vergüenza y dolor, nos manifiesta que siguen jugándose con alegría por el Evangelio»
Nuestros seminaristas no han sido ajenos a la pandemia. Nos acercamos a ellos y les preguntamos cómo han vivido este tiempo. Ellos, tan cercanos como siempre, nos muestran sus impresiones.
José Juan Vizcaíno, seminarista de Montealegre del Castillo en etapa pastoral en La Roda.
“Sentí que Dios me pedía quedarme en la parroquia. Hubo momentos de soledad, de incertidumbre, de preocupación… pero también de entrega, de afianzamiento en la vocación, en el servicio al Pueblo de Dios. He podido acompañar en la distancia, pensar cómo poder llegar a los fieles y ayudarles a rezar, a poner a Dios en sus vidas, a afrontar cristianamente esta situación. He sentido el cariño y la cercanía de Dios y de mucha gente buena. Asomado al corazón de Dios he podido asomarme al corazón de los fieles en la cercana distancia de una pantalla. Todo es para bien.”
Saúl Muñoz González, de Riópar.
“En este tiempo de pandemia que nos ha tocado vivir la vocación como la esperanza pueden tambalearse o incluso decaer, debido al sufrimiento que ves a tu alrededor o que experimentas personalmente. Pero, en mi caso, la vocación se ha afianzado más si cabe, ya que he tenido la certeza de que Dios nunca nos deja solos y también gracias al ejemplo de tantos sacerdotes, que en este tiempo han estado al pie del cañón llevando palabras de esperanzas a tantas personas, acompañando a los fallecidos, familiares y enfermos. En definitiva, sirviendo a Dios y a los hombres”.
Alejandro Marquina Espinosa, de Villarrobledo
“Este tiempo de pandemia, sin duda, me ha fortalecido en la vocación que el Señor me ha regalado. Hemos visto y, algunos han vivido de primera mano, la crudeza del sufrimiento y de la muerte. Es, en estos momentos, cuando la gente más necesita personas dispuestas a estar a su lado, a entregarse y llevar la presencia del Señor allí donde más oscuridad hay. Sí, quiero ser sacerdote para servir”.
Erick Arnoldo López del Cid, de Guatemala
“La vocación en este tiempo de pandemia la vivo a plenitud; con la esperanza puesta en Dios. Este tiempo de prueba, me permite fortalecer más la oración, y en el diario vivir ir dando pasos con pie firme. Es cierto que, como ser humano, hubo un momento de incertidumbre ante el sufrimiento que tantos hermanos nuestros padecía a causa de la pandemia. Esto me hace estar más cerca de la gente, aunque no físicamente, espiritualmente sí, pues es tarea nuestra, como cristianos, el rezar unos por otros. Y ahora más, por nuestros hermanos necesitados. De modo que vivo este tiempo de pandemia como un tiempo de Gracia que Dios me regala”.
Celebramos con memoria agradecida, los 75 años de la presencia de las Avemarianas en Albacete, educando en la dignidad en el Barrio de la Estrella, antes del Cerrico o Cerro de la Horca.
Es a Jesús Mismo, —la bondad y la misericordia de Dios encarnadas por amor a los hombres—, a quien anunciamos y traemos los cristianos, en nuestro trabajo de evangelización para la promoción humana y cristiana de la sociedad: al Hijo de Dios, al Único que puede recuperar lo que estaba perdido, devolver la esperanza y la alegría de vivir, cuando Él es acogido como hizo María. Porque la salvación de Jesús no la pueden dar ni la plata ni todo el oro del mundo.
Jesús Mismo fue llamado, vino y fue acogido en el Barrio de la Estrella, cuando llegaron las Avemarianas para ayudar a la población que allí vivía en la periferia de la ciudad, en cuevas, con grandes necesidades y carencias de todo tipo. Desde entonces se está tejiendo una hermosa historia de salvación que llega hasta nuestros días.
Fue el 18 de diciembre de 1945, cuando las Religiosas Operarias del Divino Maestro —Avemarianas— llegaron a la ciudad de Albacete, respondiendo a la invitación de Dios, que se hizo mediación en la figura de Francisco Rodríguez Acosta, entonces gobernador, preocupado por dignificar y restaurar cristianamente esta parte de la población, que por diferentes circunstancias y a causa de la posguerra llegaban al barrio.
Mercedes Real, Llanos Ramírez y Francisco Rodríguez, conocedores de la labor de las Avemarianas en Benimámet -Valencia- requirieron que las Hermanas Avemarianas viniesen para hacerse cargo de la obra que ya habían comenzado a construir: Escuelas, comedor, dispensario, Iglesia, casa convento…. Las Avemarianas que en aquellos momentos solo hacía cuatro años que habían perdido la presencia física de su Fundador, el siervo de Dios P. Miguel Fenollera Roca, acogieron la propuesta, por ser el lugar y apostolado propio de su carisma: “Restauración cristiana del pueblo por caridad”.
Albacete no era entonces diócesis y fue el Obispo de Cartagena quien aprobó y bendijo la labor de las Avemarianas en Albacete.
Conformaron esta primera comunidad religiosa Avemariana, tres mujeres valientes: las Hermanas Rosa, Elvira y Flora, alojándose en la casa convento aún sin terminar, y con la inquietud, la ilusión y confianza de que esto era lo que Dios quería en esos momentos para su Instituto, que acaba de cumplir 35 años. Con su respuesta fiel y su trabajo grande, noble e ilusionado, muy pronto comenzaron a ser faro luminoso para todas las familias, buscando siempre el bien de las gentes del barrio, quienes desde un principio acogieron a las Hermanas con entusiasmo y cariño.
“Desde aquel primer día, -afirman las Hermanas Avemarianas Eustaquia y Primi Rubio-, hemos trabajado para instaurar a Cristo en las familias educando en la dignidad a sus hijos e hijas, y atendiendo y sirviendo generosamente desde diferentes ámbitos: comedor, dispensario, taller de bordado, corte y confección, cursos PPO, banco de alimentos, pastoral parroquial, casa de acogida, clases de adultos, a todos cuantos llaman a nuestra puerta”.
“Los continuos cambios de la población hace que esta comunidad viva en disposición de acogida sistemática, siendo respuesta creativa para quienes llegan al barrio, realizando la misión que se nos encomienda y renovando día a día el deseo de servir al estilo del Maestro de Nazaret”.
“El camino recorrido ha supuesto ir pasando y tomando el relevo para continuar sirviendo y dando respuesta a las necesidades de cada momento”, señalan las Hermanas Avemarianas. “Hoy, después de 75 años de misión, vividos con fidelidad y entusiasmo, podemos decir con sano orgullo que son muchas las familias y estudiantes que, habiendo crecido a la sombra del Ave María, han logrado superarse y buscar nuevas oportunidades y son parte entrañable de la gran Familia Avemariana”.
Colegio “El Ave María”
Una de las obras más importantes de las Avemarianas es el Colegio “El Ave María” de Albacete, fundado en diciembre de 1945. Hoy es uno de los colegios concertados de la ciudad, con308 alumnos, desde los tres años de la Educación Infantil, hasta 4º de la ESO, y brinda a la comunidad una oferta educativa basada en valores humanos y cristianos, y una programación rica en contenidos y actividades, para que el alumnado pueda ir creciendo en estatura, sabiduría y gracia, propiciando su integración en la sociedad para transformarla y construir un mundo más humano y fraterno.
“Nuestro carisma es la educación cristiana del pueblo por dignidad y gira en torno a todo lo que supone la encarnación para el cristiano, ese regalo grande que Jesús vino a traernos, que María acogió. Pues es lo que tratamos de realizar nosotros a través de nuestro trabajo educativo en cada uno de los centros donde nos encontramos”, explican las Hermanas Avemarianas, Eustaquia y Primi Rubio.
“Somos muchos quienes hemos ido escribiendo esta hermosa historia, son muchos los rostros que pueblan la misma, han transcurrido 75 años, que el Señor nos permita seguir escribiendo en la vida de los alumnos y sus familias, una historia que siempre diga dignidad, respeto, paz, futuro, esperanza, Dios. Y que donde quiera que nos encontremos podamos reconocernos e identificarnos como hermanos, miembros todos de esta gran Familia Avemariana. Dios sea bendito y nos bendiga”.
El P. Josico acaba de publicar un nuevo libro: Huellas de mi vida sacerdotal, “Un cura de pueblo”. Algunas personas, sacerdotes y seglares me han pedido que ponga por escrito algunos datos de mi vida sacerdotal y esto es lo que hecho. Este libro ha sido prologado por mi gran amigo y hermano sacerdote don Juan Miguel Romero López. Recoge a grandes rasgos mi vida desde mi infancia en mi pueblo, Elche de la Sierra, con la frase “quiero ser cura” pasando por mi formación en el Seminario de Toledo desde el 15 de junio de 1950 hasta el 26 de julio de 1964 fecha de mi ordenación sacerdotal y siguiendo por los pueblos y parroquias donde he sido sacerdote: Masegoso, Ayna, Quintanar de la Órden y Minaya. El libro tiene mucha letra y muchas fotos en color y algunos documentos.
Y quiere ser un reconocimiento a tantos y tantos sacerdotes ya mayores que nos hemos gastado y desgastado con mucha ilusión y amor en tantos pueblos y parroquias y siempre al servicio de todas las gentes, niños, jóvenes, adultos, hombres y mujeres, sanos y enfermos, pobres y ricos, de noche y de día, con frío y calor, en bicicleta, en moto, en coche y a veces a pie para ir a las aldeas para servirlos pastoralmente, evangélicamente y en la promoción humana hasta donde nos ha sido posible a lo largo de tantos años de vida sacerdotal y parroquial y siempre con la mirada y la esperanza puesta en Dios, en Jesucristo y en la Santísima Virgen.
También hablo de la música, mi segunda vocación y de las publicaciones musicales y obras literarias que han jalonado mi vida sacerdotal y que he puesto al servicio del Pueblo de Dios para cumplir lo que dice el Señor: “Gratis lo habéis recibido dadlo gratis”. En fin, aquí ofrezco este libro por si puede hacer algún bien, espero que sí, a las gentes que lo lean y a los sacerdotes más jóvenes.
A los interesados sepan que este libro se puede conseguir por el momento en la Parroquia de Minaya, teléfono 630.51.20.71., y en la portería de obispado de Albacete, C/ Salamanca, 10, preguntando por el portero, sr. HUGO y también en la Librería Popular de Albacete c/ Octavio Cuartero, 17. Muchas gracias a todos por vuestra colaboración.
También hay otro libro del P. JOSICO publicado este año y que por la pandemia no ha tenido mucha difusión; se trata de un cuento de Navidad; PABLITO. Es un libro muy bonito, muy tierno y que hará mucho bien no sólo a los niños sino también a los mayores. Es la historia de un niño huérfano con un final feliz y aleccionador y mucho más en esta etapa de pandemia y tanta necesidad. Leedlo y regalarlo. También está en la librería Popular de Albacete y en la parroquia de Minaya.
Desde el Secretariado de Migraciones de la diócesis de Albacete informamos que, ante la nueva situación creada por la re-expulsión de los inmigrantes de los asentamientos de la Carretera de Las Peñas, un gran número de personas, junto a colectivos vinculados a la Iglesia de Albacete, de acuerdo con algunas instituciones y personas que trabajan por y con los citados inmigrantes, han trabajado para dar alojamiento a estas personas.
Esta tarde han sido alojados en el Hostal Los Tres Reyes de la capital.