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La nulidad matrimonial, camino de sanación y esperanza en la apertura del Año Judicial

2026-01-21T08:52:35+01:0021 de enero de 2026|Noticias|

El Tribunal Eclesiástico de la Diócesis de Albacete celebró ayer el acto de apertura del Año Judicial, retomando esta cita institucional después de cinco años sin poder realizarse por diversas circunstancias. El encuentro estuvo marcado por un profundo tono pastoral, centrado en la esperanza, la misericordia y la sanación, especialmente en el ámbito de los procesos de nulidad matrimonial.

El acto fue presidido por el obispo de Albacete, D. Ángel Román Idígoras, y contó con la intervención del Vicario Judicial, D. Pedro Roldán, así como con la presencia de destacadas autoridades del ámbito judicial civil y eclesiástico, entre ellas la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, Dña. Pilar Astray Chacón, miembros de la judicatura, fiscales, jueces del Tribunal Eclesiástico, defensores del vínculo, abogados y colaboradores.

Un reencuentro esperado

En sus palabras iniciales, el Vicario Judicial expresó la alegría de volver a celebrar este acto tras un largo paréntesis, subrayando la importancia de reencontrarse, estrechar vínculos y compartir líneas de trabajo en el campo del Derecho Canónico. D. Pedro Roldán situó la apertura del nuevo curso judicial en el contexto del recientemente clausurado Año Jubilar de la Esperanza, recordando que la esperanza cristiana “no defrauda” y debe impregnar la labor diaria de la Iglesia y de sus tribunales.

En este sentido, destacó que la misión del Tribunal Eclesiástico no se limita a un ámbito jurídico, sino que se inscribe en una dimensión humana, pastoral y de acompañamiento, donde la salvación de las almas es siempre la ley suprema de la Iglesia. La nulidad matrimonial —afirmó— no busca “romper un matrimonio”, sino acompañar a las personas en un camino de verdad, discernimiento y misericordia, ofreciendo sanación a quienes viven situaciones de sufrimiento y fragilidad.

Testimonios de “peregrinos de esperanza”

Uno de los momentos centrales del acto fue el bloque de testimonios personales, presentados como “peregrinos de esperanza”. En primer lugar, María Cortés Morcillo compartió un emotivo relato de fe, conversión y sanación, narrando su camino vital, su alejamiento y reencuentro con Dios, y la experiencia del proceso de nulidad matrimonial como un itinerario de reconciliación, paz interior y nueva vida en Cristo.

María subrayó la vivencia de respeto, humanidad y acogida por parte del Tribunal Eclesiástico, afirmando que este proceso le permitió ordenar su vida, reconciliarse plenamente con Dios y vivir su matrimonio actual con la bendición de la Iglesia. Su testimonio fue un canto agradecido a la misericordia de Dios, capaz de transformar la oscuridad en luz y ofrecer siempre la posibilidad de empezar de nuevo.

A continuación, Ángel Sánchez Garrido-Lestache ofreció su experiencia, marcada inicialmente por el dolor de la separación y el alejamiento de la Iglesia, fruto en gran parte del desconocimiento y de prejuicios sobre la nulidad matrimonial. Su relato puso de relieve cómo el acompañamiento recibido y el propio proceso canónico se convirtieron para él en una auténtica experiencia de sanación y conversión, que le devolvió el acceso a los sacramentos y el compromiso con la vida eclesial.

Ambos testimonios mostraron con claridad que la nulidad matrimonial, vivida desde la fe, puede ser un camino de esperanza, verdad y restauración interior, lejos de miedos o estigmas.

Una justicia al servicio de la misericordia

En su intervención final, el obispo de Albacete agradeció la generosidad y valentía de los testimonios, destacando que se convierten en luz y esperanza para tantas personas que buscan sanación. D. Ángel Román recordó que el derecho en la Iglesia está siempre al servicio del amor y que el Tribunal Eclesiástico está llamado a ser “una mano tendida”, donde justicia y misericordia caminan juntas.

El obispo animó a dar a conocer la posibilidad de los procesos de nulidad matrimonial como un servicio accesible, cercano y pastoral, invitando a sacerdotes y fieles a acompañar y orientar a quienes viven situaciones de duda o sufrimiento. “En los procesos de nulidad no se juzga a la persona —afirmó—, sino la existencia o no del vínculo, siempre desde el respeto, la delicadeza y la fe”.

Con una llamada a vivir este nuevo curso como “peregrinos de esperanza”, D. Ángel Román encomendó el trabajo del Tribunal a Dios y a la intercesión de la Virgen María, Nuestra Señora de los Llanos, declarando oficialmente inaugurado el Año Judicial 2026 en la Diócesis de Albacete.

‘Tu vida, una misión’: cuando los pequeños se convierten en grandes colaboradores

2026-01-16T12:58:43+01:0018 de enero de 2026|Noticias|

Cada año, el tercer domingo de enero, la Iglesia universal celebra la Jornada de Infancia Misionera, una iniciativa promovida por las Obras Misionales Pontificias que invita a descubrir que cada gesto de ayuda cuenta para transformar vidas. Este año, bajo el lema ‘Tu vida, una misión’, se celebra hoy, 18 de enero, y desde la Delegación de Misiones de Albacete quieren informar acerca de la importancia de esta jornada y la forma en que todos -niños, familias y adultos- podemos colaborar para sostener proyectos que cambian el futuro de muchos pequeños en el mundo.

La Jornada de Infancia Misionera es un día especial en el que se anima a los niños y jóvenes a compartir con sus semejantes más desfavorecidos, no solo con oración, sino también con su generosidad. Gracias a esta obra pontificia, la Iglesia puede sostener proyectos misioneros que abarcan educación, salud, protección de la vida y evangelización, apoyando miles de iniciativas en decenas de países donde la presencia de la Iglesia es, a menudo, la única puerta de esperanza para las familias más pobres.

En su reciente Ángelus del 6 de enero, fiesta de la Epifanía, el Papa León XIV nos recordó que, como los Magos que ofrecieron lo mejor al Niño Jesús, estamos llamados a entregarlo todo para que la presencia de Cristo crezca entre nosotros. «Lo que cada uno de nosotros posee debe ser ofrecido para multiplicar la vida y la esperanza», dijo, invitándonos a ser «tejedoras y tejedores de esperanza» en un mundo que aún sufre desigualdades, injusticias y conflictos.

En Albacete, la misión también tiene rostro y nombre:

Javier Alonso

  • El misionero escolapio Javier Alonso, desde México, centra su labor en la educación como rector de la Universidad Cristóbal Colón y, durante años, como director de un colegio en Venezuela, convencido que la formación transforma realidades.

Eduardo Moreno

  • En Tierra Santa, Eduardo Moreno trabaja en proyectos sanitarios y de atención al niño, especialmente en el Hogar Niño Dios de Belén, que acoge a niños y jóvenes con discapacidad, ofreciendo cuidado, cariño y dignidad.

Ana Selva

  • Y en Cuba, Ana Selva dedica su misión a la evangelización y catequesis de los niños, sembrando fe y comunidad en una parroquia donde la palabra de Jesús se hace vida.

Todas estas realidades muestran que la misión no es abstracta: es la vida entregada al servicio de los demás, un compromiso que nace de la fe y se hace acción concreta para cambiar el hoy de tantos niños.

Son incontables las iniciativas infantiles de la Iglesia en los territorios de misión: colegios, hospitales, hogares, maternidades, catequesis… Toda esta labor es sostenida y apoyada cada año a través de la Obra Pontificia de la Infancia Misionera. El dinero recaudado en todo el mundo -13.860.000 euros en 2025- se pone a disposición del Santo Padre para que, desde Roma, se distribuyan las ayudas de forma equitativa entre las 1.131 diócesis jóvenes de la Iglesia, consideradas territorios de misión.

Este dinero llega cada año a 2.600 proyectos, que benefician a más de cuatro millones de niños. Por un lado, se ofrece un apoyo ordinario a cada una de estas diócesis y, por otro, se financian proyectos extraordinarios de educación (55 %), protección de la vida (25 %) y evangelización (20 %).

España volvió a ser el país que más aportó a Infancia Misionera, seguido de Alemania y Australia. Desde el bolsillo de los niños españoles -y de los adultos que generosamente han contribuido-, en 2025 se enviaron desde nuestro país 2.453.113,45 euros para apoyar 473 proyectos en 36 países, que llegaron a más de 700.000 niños.

Los responsables de Misiones en la Diócesis invitan a las familias y a nuestros lectores a colaborar con esta jornada. En la web de Infancia Misionera y a través de los distintos medios que se ofrecen -donativo, transferencia o materiales de campaña- puedes hacer llegar tu ayuda. Cada aportación, por pequeña que sea, sostiene escuelas, hospitales, comedores y centros de evangelización. El año pasado, la aportación de Albacete a Infancia Misionera fue de 29.502,24 euros

La Delegación de Misiones de Albacete anima a unir tu corazón a esta causa: si cada uno pone lo mejor de sí, la misión continúa y la esperanza florece.

La celebración de San Antonio Abad en el Asilo de San Antón destaca la fidelidad diaria y el cuidado de los más pequeños

2026-01-17T20:03:23+01:0017 de enero de 2026|Noticias|

La Residencia Asilo de San Antón de Albacete ha celebrado hoy la festividad de San Antonio Abad (San Antón) con una jornada marcada por la oración, la convivencia y el cuidado de la creación. La Eucaristía ha estado presidida por el obispo de Albacete, D. Ángel Román, y ha contado con la participación de las hermanas del Asilo, residentes, fieles y autoridades locales.

Durante la homilía, el obispo invitó a mirar la figura de San Antonio Abad como la de un hombre sencillo, profundamente unido a Dios, cuya vida —lejos de ser fácil— estuvo marcada por la fidelidad cotidiana, la confianza en el Señor y la paz interior. Recordó que los santos “son personas como nosotros”, bautizados y llamados a anunciar la Buena Noticia en medio de luchas y dificultades, y subrayó que la grandeza de la Iglesia nace precisamente de esa fidelidad vivida día a día.

El prelado destacó también el testimonio de San Antonio como eremita que, aun viviendo en el desierto, no fue un hombre aislado, sino un acompañante y consejero, en profunda comunión con Dios, con los demás y con toda la creación. En este sentido, animó a descubrir la “grandeza de la pequeñez” y a vivir lo cotidiano no con los criterios del mundo, sino con los ojos de Dios, reconociendo la dignidad de cada persona, especialmente de los más frágiles y necesitados.

El obispo tuvo palabras de agradecimiento para la comunidad religiosa que atiende la Residencia, poniendo en valor su labor de acompañamiento y cuidado de los mayores, a quienes acogen —dijo— “con los brazos de Dios y los brazos maternales de la Virgen”. Asimismo, alentó a toda la Iglesia diocesana a escuchar la llamada del Señor y a responder con un “sí” generoso, recordando la importancia de las vocaciones y del compromiso cristiano en la vida ordinaria.

Al finalizar la Eucaristía, el obispo hizo una referencia especial al sentido de esta fiesta en relación con la creación, recordando que toda ella está llamada a ser transformada y cuidada como el gran hogar que Dios nos ha confiado. En este contexto, invitó a vivir una relación respetuosa y agradecida con la naturaleza y con los animales, que tantas veces son compañía, consuelo y bendición para las personas.

Posteriormente, tuvo lugar la tradicional procesión con la imagen de San Antonio Abad, que recorrió la manzana del Asilo de San Antón, acompañada por las hermanas de la comunidad, el alcalde de la ciudad y la Banda Municipal. La celebración concluyó con la bendición de los animales, un gesto entrañable y muy arraigado en esta festividad, que puso el broche final a una jornada vivida con alegría, fe y espíritu de familia.

Una celebración que recordó a todos que, siguiendo el ejemplo de San Antonio Abad, es posible vivir la fe con sencillez, fidelidad y esperanza, haciendo presente el amor de Dios en lo cotidiano y junto a los más pequeños.

Ochenta años de presencia Avemariana en El cerrico

2026-01-12T14:10:03+01:0011 de enero de 2026|Noticias|

Hace 80 años, el 18 de diciembre de1945, llegaban al barrio albaceteño de El Cerrico de la Horca, hoy conocido como La Estrella, las religiosas Operarias del Divino Maestro, Avemarianas-, congregación fundada por el Sirvo de Dios Miguel Fenollera Roca.

Venían de Benimámet (Valencia) para responder a la invitación de Dios, mediada en la llamada del gobernador civil de Albacete, Francisco Rodríguez Acosta, preocupado por la creciente población que llegaba a la periferia de la ciudad, víctima de la pobreza de la posguerra.

Aquella primera comunidad, conformada por tres mujeres valientes y generosas, -las hermanas Rosa, Elvira y Flora- llegó a la zona más pobre de Albacete para vivir el carisma institucional: instaurar a Cristo en las familias, educando en la dignidad.

Pronto, en aquellos complicados años cuarenta, las avemarianas se convirtieron en faro luminoso de El Cerrico. Fueron dando vida al colegio el Ave María, acogiendo desde los primeros días un buen número de niñas y niños, convirtiéndose así en respuesta a la necesidad educativa de las familias. Atendieron y sirvieron en el comedor social, situado junto al convento; hicieron las veces de enfermeras en el dispensario, visitando los hogares para dar seguimiento a las indicaciones médicas recibidas por las familias en cuestiones de salud.

Poco después, con la llegada de la Hermana Pilar Martí, quien lideró y preparó todo lo necesario para dar inicio al taller de bordado, se dio protagonismo a las jóvenes mediante este espacio de aprendizaje, que adquirió fama en toda la ciudad y fue medio de trabajo posterior para algunas. En el día a día y en el tiempo atendieron el banco de alimentos, en ocasiones con escasos recursos y, otras veces, viviendo la multiplicación de los panes y peces.

La casa de acogida fue, en su momento, respuesta para un grupo de niñas que pudieron crecer como familia, en amor y dignidad. Tampoco se descuidó la pastoral parroquial (catequesis, campamentos…), ni la formación para jóvenes y adultos mediante diferente talleres o cursos. Todo aquel que llamaba a la puerta de la comunidad religiosa la encontraba siempre abierta.

Las religiosas eran también buscadas en el barrio para mediar en conflictos familiares, ayudando siempre a restaurar la armonía y la paz. El teléfono de la comunidad religiosa, único en el barrio, fue de utilidad pública: todos podían llamar y recibir llamadas. Era frecuente ver a alguna hermana corriendo por las calles para avisar a quienes eran reclamados, convirtiéndose así en mensajeras de buenas nuevas.

Las religiosas en el barrio son una institución. La gente pregunta habitualmente por las hermanas que, con el paso del tiempo, han formado parte de esta comunidad y que, al haber sido destinadas a otros lugares, hace ya años que no ven. Han acompañado y ayudado incansablemente a las familias, siendo para ellas pilar y refugio; por eso guardan tan hermosos recuerdos. Las hermanas de la actual comunidad destacan que es «muy hermoso compartir con la gente de nuestros barrios una memoria agradecida de tantas historias y realidades en las que las religiosas avemarianas han estado presentes, siendo testigos creíbles del amor de Dios»

«La educación cristiana del pueblo por caridad», es su carisma, regalado por el Espíritu Santo, sigue haciéndose presente por el trabajo de las Operarias del Divino Maestro, además de en Albacete, en Valencia, Madrid, Bilbao, Manresa, Chile, Puerto Rico y República Dominicana.

Actualmente, el colegio acoge más de 300 alumnos, todos de etnia gitana, desde los tres años hasta 4º de ESO, trabajando en misión compartida con el deseo de continuar educando en la dignidad y construir para ellos un futuro esperanzador desde la corresponsabilidad, llevando esta Obra de Dios hasta donde Él quiera.

Nuestra Diócesis, presente en los jubileos del Año Santo

2026-01-02T14:14:54+01:004 de enero de 2026|Noticias|

El pasado domingo se celebró en nuestra Catedral la Eucaristía con la que se cerraba en la Diócesis el Jubileo de la Esperanza. El próximo 6 de enero será el papa León XIV quien clausure definitivamente este Año Santo con el cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, por la que han pasado millones de peregrinos durante este Año Jubilar de la Esperanza.

Jubileo de los presos

Albacete ha estado representado en muchos de los Jubileos programados. El último de ellos ha sido el de los Presos. Un grupo de reclusos de las prisiones de La Torrecica y Estremera participó en este encuentro, encabezado por nuestro obispo, D. Ángel Román, junto a los capellanes de los centros y varios voluntarios. La experiencia no pudo ser mejor para los participantes, pues, en palabras de nuestro obispo: «Han podido comprobar de verdad, en primera persona, que la Iglesia hace una apuesta por ellos, que se les quiere y que siempre hay una oportunidad de comenzar de nuevo». Un Jubileo vivido como un camino de encuentro, reconciliación y renovación interior, como corrobora uno de los internos, Víctor: «Compartimos que Cristo está liberando nuestras cadenas, nuestras prisiones. Fue una experiencia preciosa de comunión entre todos nosotros».

El primer gran acontecimiento del Año Santo fue el Jubileo del Mundo de la Comunicación, celebrado en enero del pasado año. Allí, los miembros de nuestra Delegación Diocesana de Medios de Comunicación se encontraron con un ya debilitado Papa Francisco, que les animó a construir la Iglesia y la sociedad «siempre desde la verdad». Porque, como Él mismo recordó: «Comunicar es salir un poco de uno mismo para dar algo al otro, y la comunicación no es solo salida, sino también encuentro. Saber comunicarse es una gran sabiduría».

Jubileo de los Medios de Comunicación

Posteriormente, Albacete estuvo presente en el Jubileo de las Cofradías ya presidido por el Papa León XIV, celebrado en el mes de mayo. María José Mario Martínez, presidenta de la Cofradía del Nazareno de La Roda, lo recuerda así: «Fue especialmente emocionante el recorrido por la Via della Conciliazione hasta llegar a la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, junto a otros grupos de distintos países, que rezaban y cantaban en diferentes lenguas, pero con la misma vivencia y el mismo sentimiento de esperanza: la esperanza de que la cruz de Cristo nos transformara interiormente».

El Jubileo con mayor representación de nuestra Diócesis fue el de los Jóvenes. Más de 200 participaron en agosto en el encuentro en Roma con León XIV. Pedro Martínez, seminarista, relataba a su regreso la emoción de descubrir una Iglesia «joven y con ilusión de vivir la fe». Una experiencia que, sin duda, marcará a los jóvenes para toda la vida al comprobar que son muchos, de todo el mundo, los que caminan guiados por Dios.

El delegado diocesano de Catequesis, José Antonio Pérez, representó a todos los catequistas de la Diócesis en el Jubileo de los Catequistas, celebrado a finales de septiembre, en el que participaron más de 700 catequistas españoles. Se queda con este mensaje: «Fue un momento lleno de emoción y significado, en el que se nos recordó que los catequistas no solo enseñamos, sino que dejamos una huella interior y ponemos palabras de vida en el corazón para que produzcan frutos de vida buena».

Por último, en el Jubileo del Mundo Misionero (4-5 de octubre) participó Pilar García, de la Delegación de Misiones, quien comparte su experiencia: «El Jubileo Misionero fue una experiencia profunda de esperanza compartida. En cada rostro y en cada gesto sencillo se hacía visible que la misión sigue viva. La esperanza se respiraba en la oración común, en el encuentro entre pueblos distintos y en la certeza de que el Evangelio une y sana. Nos sentimos Iglesia en camino, enviada a llevar consuelo y alegría allí donde más se necesita. Comprendimos que ser misioneros de esperanza entre los pueblos no es solo un lema, sino un modo de vivir: confiar, servir y amar, aun en medio de las dificultades, sabiendo que Dios camina con nosotros».

Romero Comercio justo da un sentido más al regalo

2026-01-02T14:16:05+01:003 de enero de 2026|Noticias|

Estos días repletos de luces y compras tam­bién se convierten en una buena oportu­nidad de elegir con calma y recuperar el sentido de lo que damos. Cáritas Diocesana de Albacete y Romero Comercio Justo proponen apostar en estas fechas por regalos que cuiden de las per­sonas y del planeta.

Incluir en nuestras compras productos de comercio justo supone apoyar un sistema de producción con unos valores centrados en el respeto a los derechos humanos, laborales y sociales que garantiza salarios dignos, condi­ciones seguras, igualdad entre mujeres y hom­bres, rechazo a la explotación infantil y un cui­dado real del medio ambiente. Un espacio para adquirir estos productos es Romero Comer­cio Justo, en Hermanos Jiménez 13. Productos como el té, café, chocolate o textiles no solo se convierten en un obsequio perfecto estos días, sino también en una apuesta de transformar estructuras injustas. Además, Romero Comer­cio Justo cuenta con una variedad de cestas para regalar estos días y ofrecen la opción de personalizarlas.

El obispo invita a “seguir siendo peregrinos de esperanza” en la Clausura Diocesana del Jubileo

2025-12-29T23:50:45+01:0029 de diciembre de 2025|Noticias|

La Catedral de Albacete acogió ayer la misa de clausura diocesana del Año Jubilar de la Esperanza, presidida por el obispo de Albacete, D. Ángel Román, en el marco del domingo de la Sagrada Familia. La celebración se vivió como una gran acción de gracias por el camino recorrido durante este tiempo de gracia y como un envío renovado a la vida ordinaria de la Diócesis.

En su homilía, el obispo subrayó que la clausura del Jubileo no significa «cerrar y marcharse», sino abrir puertas para continuar caminando. Definió este año como un tiempo de purificación, revisión y preparación para el futuro, comparándolo con la experiencia del peregrino que llega a un refugio para descansar, revisar el mapa y retomar la marcha con mayor claridad y esperanza.

Mons. Román recordó las numerosas iniciativas vividas en la diócesis peregrinaciones, encuentros y acciones pastorales- y animó a dar gracias por los frutos recibidos, sin caer en la tentación de la parálisis. “No ha sido un año de detenernos -afirmó-, sino de seguir andando mientras revisábamos el camino”.

El obispo puso el acento en los dos grandes objetivos diocesanos que deben seguir guiando el presente y el futuro: la comunión y la alegría bautismal. A la luz de la Sagrada Familia de Nazaret, invitó a fortalecer los vínculos familiares y eclesiales, a vivir la fe desde la responsabilidad compartida y a recuperar la conciencia de ser «elegidos, amados y llamados» por Dios desde el bautismo.

En este sentido, insistió en la importancia de cuidar la familia como espacio de acogida, raíces y protección, especialmente en un contexto social marcado por el individualismo. Mirando a María y José, animó a vivir una fe que escucha a Dios, confía en Él y se pone en camino, evitando el encierro en intereses personales o ideológicos.

Asimismo, llamó a todos los diocesanos a revestirse de Cristo en la vida cotidiana: compasión, humildad, mansedumbre, paciencia y perdón. «La esperanza -señaló- nace cuando somos capaces de perdonarnos, sobrellevarnos y querernos de verdad, como una auténtica familia».

La homilía concluyó con un fuerte tono misionero. El obispo animó a no temer el futuro y a llevar la esperanza allí donde está debilitada, a las parroquias, barrios y realidades más heridas, convencidos de que «Dios está con nosotros y la vida y la esperanza son las que triunfan».

Así, la clausura del Año Jubilar se vivió como un nuevo impulso para seguir siendo Iglesia en salida, unida y alegre, que camina junta como peregrina de esperanza en esta diócesis de Albacete.

Al final de la celebración, y mientras el coro interpretaba el himno a la Virgen de los Llanos, la cruz del Año Jubilar, que ha permanecido durante todo el año en el altar de la Catedral, fue retirada en procesión.

La oración, la entrega y el amor siempre vencen

2025-12-26T13:08:44+01:0028 de diciembre de 2025|Noticias|

Antonio Gómez Escribano y Gloria Velázquez Gil, matrimonio responsable de Proyecto Amor Conyugal en la Diócesis, comparten su experiencia en este movimiento en el Día de la Sagrada Familia

¿Cómo conocisteis Proyecto Amor Conyugal?
A través de una amiga que había oído hablar del proyecto cuando todavía no estaba en Albacete. Nosotros llevábamos una vida muy centrada en el mundo, en el trabajo y en el dinero, y muy alejada de Dios. Vivíamos un matrimonio en destrucción con grandes dificultades. No teníamos gran interés, ni mucha fe en hacer un retiro religioso de fin de semana; Antonio se opuso en varias ocasiones. Hoy somos conscientes de que fuimos a aquel retiro de la mano de la Virgen María, que escuchó la oración de muchos y, con su amor maternal, quiso elegirnos para mostrarnos el plan de Dios para el matrimonio y la familia.

¿Qué os aportó este retiro en vuestro matrimonio?           
Para nosotros, ese fin de semana fue como estar en el cielo unos días. Fue una experiencia increíble: sentirnos amados y perdonados por Dios, y restaurados por Él en nuestro amor matrimonial. Fueron unos días llenos de alegría, amor, oración y sacramentos. Supuso un cambio enorme en nuestras vidas y nos fuimos con la fuerte convicción de reconstruir todo aquello que no habíamos sabido construir en nuestro matrimonio y nuestra familia.

¿Cómo ha cambiado esta experiencia vuestras vidas?      
Ha sido toda una revolución. Lo ha cambiado todo: nuestros amigos, gustos, aficiones, viajes, decoración de nuestra casa, etc. Pero, especialmente, ha cambiado mucho a nuestros hijos. Antes tenían una fe costumbrista y estaban centrados en sí mismos, y hoy viven muy unidos al Señor, con una gran alegría que es contagiosa; hacen que nuestra casa se parezca al paraíso. Somos testigos de que la oración, los sacrificios, la entrega, el amor siempre vencen y tienen el poder de transformar la familia y nuestro entorno.

Ahora colaboráis en esta realidad. ¿De qué manera?
Dedicamos todo nuestro tiempo libre a este precioso proyecto de María, en agradecimiento por tanto amor recibido Proyecto Amor Conyugal organiza retiros en Albacete; son cientos las personas que ya han pasado por ellos y existen varios grupos de catequesis en la provincia. Organizamos adoraciones al Santísimo en clave conyugal, jornadas, peregrinaciones y tutorizamos matrimonios, entre otras actividades. Para nosotros es un privilegio poder colaborar y ser testigos de tantos milagros del Señor en los matrimonios y familias. Recordamos aquí las palabras de Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a acudir?» (Jn 6, 68). Aspiramos a la santidad en el matrimonio a través de la caridad conyugal. Aspiramos a un amor grande, a un amor con mayúsculas: de comunión, recíproco y pleno, y estamos convencimos de poder vivirlo en esta vida.

¿Qué diríais a otros matrimonios que querrían profundizar juntos en la fe pero no saben bien cómo?
Les animaríamos a conocer Proyecto Amor Conyugal. Van a descubrir cómo vivir un matrimonio tal y como Dios lo pensó y cómo profundizar en su vocación matrimonial. Aprenderán a rezar juntos, a comprender que son la ayuda adecuada el uno para el otro tal y como son, y que el Señor quiere llevarlos al cielo juntos, de la mano, en una preciosa aventura que ni siquiera imaginan.

¿Cuándo es el próximo retiro en Albacete y cómo apuntarse?
Será desde el viernes 30 de enero a las 18:00 h hasta el domingo 1 de febrero a las 17:30 horas, en la Casa Diocesana de Ejercicios. La inscripción ya está abierta y se puede realizar a través de la web: proyectoamorconyugal.es

Fallo del concurso del cartel de la Misión Diocesana de Albacete

2025-12-23T12:12:25+01:0023 de diciembre de 2025|Noticias|

La Diócesis de Albacete ha dado a conocer el fallo del concurso del cartel de la Misión Diocesana, convocado bajo el lema «Camino contigo», una iniciativa que ha querido implicar especialmente a niños y jóvenes de parroquias y centros educativos en este tiempo de gracia y compromiso misionero.

Primer premio

Tras la deliberación del jurado, reunido en presencia del Sr. Obispo, el primer premio ha sido concedido a Elisabeth Quintanilla Pedreño, alumna del colegio Nuestra Señora del Rosario de Albacete. Su cartel presenta un camino que conduce al corazón de la Iglesia diocesana, simbolizado en el templo, mientras dos manos unidas en primer plano expresan el acompañamiento, la cercanía y la comunión que inspiran el lema «Camino contigo». La obra destaca por la sencillez de sus trazos, el uso expresivo del color y la claridad con la que transmite los valores de unidad, fraternidad y esperanza propios de la Misión Diocesana. Jurado compuesto por varios delegados diocesanos: misiones, familia, catequesis, enseñanza, hermanos paúles y, D. Ángel.

Premio finalista

El primer finalista ha sido Isabel Marín Fernández, de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Hellín, reconociéndose en su propuesta la fuerza visual y el mensaje misionero del lema «Camino contigo».

Segundo finalista

El segundo finalista ha sido Ximena Díaz Aguilar, del colegio Nuestra Señora del Rosario de Albacete, cuyo cartel ha sido también valorado muy positivamente por el jurado por su originalidad y haber sido realizado en óleo.

Además del reconocimiento público, las obras finalistas serán expuestas en el hall del Obispado de Albacete durante el mes de diciembre/enero, y el cartel ganador será utilizado como imagen oficial de la Misión Diocesana en los distintos materiales de difusión. Próximamente se les entregarán los premios y reconocimientos correspondientes, por parte del obispo de nuestra Diócesis.

Desde la Diócesis de Albacete se agradece la participación de todos los jóvenes que han presentado sus trabajos, así como el acompañamiento de parroquias, colegios, catequistas y profesores, animando a seguir caminando juntos en este proceso misionero que quiere llegar a todos.

En palabras del obispo de Albacete, D. Ángel, esta Misión Diocesana es una llamada a «salir al encuentro de los hermanos, caminar juntos como Iglesia y anunciar con alegría que el Señor va con nosotros», invitando a toda la diócesis a vivir este tiempo como una oportunidad para renovar la fe y el compromiso misionero.

Rosa García: «Hagamos que tener una vida digna deje de ser cuestión de suerte»

2025-12-19T13:17:06+01:0021 de diciembre de 2025|Noticias|

En el último domingo antes de Navidad, conversamos con Rosa García Fernández de Sevilla, directora de Cáritas Diocesana de Albacete, sobre la campaña de Cáritas Navidad de este año, el reciente IX Informe FOESSA y las formas concretas de compromiso que cada persona puede asumir esta Navidad.​

Cáritas lanza una nueva campaña de Navidad. ¿Cuál es el mensaje central este año?
El mensaje central es claro: «Hagamos que tener una vida digna deje de ser cuestión de suerte». Lo que queremos decir con este lema es que disfrutar de paz y seguridad, contar con un hogar, tener un empleo, acceder a una buena educación y a una sanidad de calidad no debería ser una lotería, sino algo garantizado para todas las personas.​      
Nos invita a tomar conciencia y a reflexionar sobre nuestra realidad más cercana. No se trata solo de mirar cifras, sino de preguntarnos qué podemos hacer cada uno, desde nuestra situación, para que nuestros vecinos, las familias de nuestro barrio o las personas que se acercan a Cáritas puedan acceder realmente a esa vida digna.​

A menudo se escucha que «los pobres no salen adelante porque no quieren». ¿Qué dice el Informe Foessa del municipio de Albacete frente a esa idea?
El Informe Foessa es muy contundente: no fallan las personas, falla el sistema. Lejos de esa imagen de pasividad, la mayoría de los hogares en exclusión están haciendo algo para salir de esa situación: trabajan o buscan empleo, estudian, se forman, activan redes, participan en planes de inclusión.​      
Tres de cada cuatro hogares en exclusión severa están realizando algún tipo de esfuerzo para mejorar su situación, pero se encuentran con barreras estructurales que no dependen solo de su voluntad: precios de vivienda disparados, empleos muy precarios, falta de protección suficiente. Desde Cáritas lo vemos cada día en los itinerarios formativos, en las empresas de inserción y en los procesos de acompañamiento que llevan a cabo nuestros equipos de empleo y trabajadores sociales.​

El Informe señala la vivienda como uno de los grandes problemas. ¿Qué realidad estáis viendo en Albacete?
La vivienda es uno de los problemas más graves ahora mismo. Hay muy poca vivienda social disponible y los alquileres han subido muchísimo en los últimos años, hasta el punto de que muchas familias ya no pueden acceder a un piso completo.​       
Cada vez es más frecuente que solo se pueda alquilar una habitación, o incluso un sofá para poder dormir. El informe refleja que en torno a un 26% de la población de Albacete se ve afectada por problemas de vivienda, ya sea por el coste inasumible, la inseguridad o el hacinamiento.​

Ante esta situación, ¿qué está haciendo Cáritas en el terreno de la vivienda?
Acompañamos a muchas personas en la búsqueda de vivienda, intentando localizar alquileres con condiciones más razonables y mediando cuando es posible. Pero es un problema muy complejo, que desborda la capacidad de una entidad social.​ 
Por eso, cada vez que hay elecciones locales, Cáritas incluye entre sus propuestas la creación de más vivienda social y medidas reales para frenar la subida imparable de los precios. No puede ser que una familia con un sueldo medio, después de pagar alquiler y suministros, no pueda vivir. Eso no es razonable, es una fractura social enorme que pone en cuestión la cohesión de la ciudad.​

El otro gran problema que menciona el informe es el empleo. ¿Cómo se entiende esto en una ciudad donde el paro se ha reducido?
Es verdad que en Albacete se ha recuperado el empleo en los últimos años: el desempleo ha bajado y también la temporalidad, gracias a ciertos cambios en el mercado laboral. Sin embargo, la paradoja es que siguen aumentando los llamados “trabajadores pobres”.​
Nos encontramos con familias donde dos miembros están trabajando y, aun así, no llegan a fin de mes. Los salarios bajos, los contratos a tiempo parcial y el altísimo coste de la vivienda hacen que, aunque haya empleo, no siempre garantice una vida digna. Además, el Informe señala que en torno a un 7% de los hogares no tiene a ninguna persona trabajando, con el riesgo evidente de caer en una exclusión mucho más profunda.​

¿Cómo podemos comprometernos esta Navidad para que la vida digna no sea cuestión de suerte?
Cada persona tiene en sus manos la posibilidad de hacer pequeños gestos que marcan una gran diferencia: acompañar, escuchar, colaborar económicamente.​​…
Durante estos días, todas las parroquias de la Diócesis están desarrollando su campaña de Navidad. En las Misas se explican las necesidades y se invita a colaborar. Quien lo desee puede acercarse a su parroquia, hablar con el equipo de Cáritas y ver de qué manera puede ayudar: con donativos, pero también con algo que es igual de valioso, el tiempo.​

¿Qué papel juega el voluntariado en Cáritas?
El voluntariado es esencial. Las manos de un voluntario multiplican los recursos, porque no solo aportan horas, sino humanidad, cercanía, constancia. Vivimos pegados a las redes sociales, dedicamos muchas horas a cosas que quizá no son tan importantes. ¿Por qué no reservar unas horas a la semana para poner nuestras capacidades al servicio de otras personas?​
Hay muchas formas de colaborar: apoyo escolar a niños, acompañamiento a personas mayores, refuerzo en proyectos de empleo, participación en campañas de sensibilización. Si cuidamos hoy a los niños y a los jóvenes, si les damos oportunidades, estaremos evitando la pobreza de los adultos del mañana.​

Estamos a pocos días de la Navidad. ¿Qué mensaje quiere lanzar Cáritas a la sociedad albaceteña?
El mensaje es que no perdamos nunca la esperanza. La Navidad nos recuerda un Amor que se renueva y nos impulsa a poner en marcha gestos concretos de caridad, que sean un motivo de agradecimiento y de alegría.         
El papa Francisco, en la encíclica Fratelli tutti, nos invita a «soñar juntos como una única humanidad, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos». Pero para ello, Cáritas necesita a todos.​ Agradezco la colaboración de todos, que seguro nos va a llegar. ¡Feliz Navidad!

La Luz de la Paz de Belén ilumina Albacete

2025-12-20T14:02:50+01:0020 de diciembre de 2025|Noticias|

La Luz de la Paz de Belén fue acogida y repartida en Albacete a las 10:30 horas, en una celebración presidida por nuestro obispo D. Ángel. El acto, organizado por el Movimiento Scout Católico de Albacete, invitó a todos los albaceteños a llevar esta luz a sus hogares, parroquias y entornos, como signo de esperanza y compromiso cristiano.

Bajo el lema de este año, «Uniendo corazones, iluminando el mundo», los scouts compartieron un gesto cargado de simbolismo en pleno tiempo de Adviento, recordando que la Navidad está ya cercana y que Jesucristo es la luz que viene a iluminar el corazón del mundo.

Durante la celebración, el obispo de Albacete, Ángel Román, se dirigió especialmente a los niños y jóvenes, subrayando que el Adviento es un tiempo de espera llena de esperanza y que la verdadera luz nace en Belén, en Jesús. Una luz —señaló— que no engaña ni confunde, sino que muestra la verdad, da seguridad y ayuda a caminar sin miedo.

El obispo destacó también la misión de los scouts como portadores de esta luz por todo el mundo, recordando que no se trata solo de una vela que se transmite, sino de una llamada personal: “Esa luz somos nosotros mismos”. En este sentido, animó a todos a preguntarse si, en la vida cotidiana, se lleva esperanza o si, por el contrario, se apagan luces con la queja o el desánimo.

El Papa recibe la imagen de la Virgen delos Llanos de manos del alcalde y obispo de Albacete

2025-12-19T11:50:30+01:0017 de diciembre de 2025|Noticias|

Una mañana feliz para la delegación de Albacete que ha participado en la Audiencia General del Papa León celebrada este miércoles en Roma.

D. Ángel Román, obispo de Albacete, estaba contento. Lleno de satisfacción. El grupo de presos de La Torrecica pudo saludar personalmente al Papa León XIV. Ellos podrían conversar, saludarle, darle la mano al Papa y hablar con libertad de lo que quisieran.

Para D. Ángel, el día de hoy sirve para “darnos cuenta de cómo nos mira el Señor, con una mirada de misericordia, que nos levanta y nos recupera. Como signo de esa realidad el Papa nos abre las puertas, y así es también como nos quiere Dios”.

Y llegó el momento: después de la Audiencia, los obispos pueden saludar al Papa con libertad. Las cámaras de la televisión vaticana captan el momento. D. Ángel con su sonrisa característica y sus ojos llenos de vida abre un estuche, y le hace entrega de una navaja artesana de Albacete. En su mente está pedirle algo, que no se olvide para que no sea regalado y no se corte la amistad.

D. Ángel Román ha puesto en valor el mensaje de León XIV, que ha señalado en el Jubileo de los presos que “es Dios quien redime y quien libera. Somos corazones inquietos, no somos máquinas, y Jesús es quien nos da esa respuesta para que nadie se pierda y todos se salven”.

El alcalde de Albacete, Manuel Serrano, también forma parte de esta delegación diocesana que ha participado en esta peregrinación jubilar. El alcalde pudo entregar una imagen de la patrona, la Virgen de los Llanos, al Papa León XIV. Manuel Serrano ha reiterado la importancia de que Albacete participe de manera institucional «en una peregrinación que tiene un profundo contenido social y humanitario, y que es todo un ejemplo de superación personal, reconciliación y reencuentro para los internos de La Torrecica y para todos los que hemos acompañado. Para mí ha sido un enorme orgullo representar a toda la ciudad en este momento emocionante”. Manuel Serrano ha agradecido expresamente al obispo de la Diócesis “esta iniciativa de carácter pastoral con la que todos debemos sentirnos identificados”.

 

Un año más, crece en Albacete el apoyo a la Iglesia en la Declaración de la Renta

2025-12-11T14:30:09+01:0014 de diciembre de 2025|Noticias|

  • El número de declaraciones a favor de la Iglesia experimenta un nuevo incremento de 812 en la provincia de Albacete, alcanzando un total de 92.475 y situándose entre las cinco provincias con mayor porcentaje.
  • Castilla-La Mancha continúa siendo la primera comunidad con el mayor porcentaje de declaraciones.

Casi la mitad de las declaraciones presentadas en la provincia de Albacete continúan llevando marcada la casilla 105. Así lo revelan los datos provisionales de la Asignación Tributaria realizada a favor de la Iglesia católica correspondiente a 2024 -declaración presentada en la primavera de 2025-, que esta semana ha dado a conocer la Conferencia Episcopal Española. Los resultados muestran que en la provincia de Albacete se alcanza la cifra récord de 92.475 contribuyentes que seleccionaron la casilla a favor de la Iglesia, lo que representa el 43,80 % de las declaraciones presentadas. En comparación con el año anterior, esto supone un incremento de 812 declaraciones. De esta forma, la provincia de Albacete ha contribuido al incremento nacional, que asciende a 106.363.

Con estos resultados, Albacete se consolida entre las provincias con mayor porcentaje de declaraciones con asignación, situándose en el quinto puesto. Esto supone casi 14 puntos por encima de la media nacional, que se sitúa en un 30,08 %. La contribución media por declarante en la provincia alcanza los 33,95 euros, la cifra más alta registrada desde la implantación del sistema.

Castilla-La Mancha continúa como la comunidad autónoma líder nacional en términos de porcentaje de asignantes, alcanzando un 42,62 %. En total, 470.423 castellanomanchegos marcaron la ‘X’ a favor de la Iglesia en su declaración de la renta, 7.664 más que en la declaración anterior.

Detrás de todos estos datos están las personas que cada año muestran su confianza en la labor de la Iglesia marcando la ‘X’ en la Declaración de la Renta. A ellas está dedicada la campaña de agradecimiento puesta en marcha por el Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia bajo el lema “Más de 9 millones de gracias”. Los protagonistas de esta campaña son esas más de 9 millones de personas que han mostrado su apoyo a la Iglesia con este sencillo gesto. Todas forman parte de la familia Xtantos: una familia que hace posible sostener la actividad de la Iglesia ofreciendo su tiempo, su oración o su aportación económica; y una familia que también integran quienes reciben la ayuda social y espiritual de la Iglesia.

Evolución en crecimiento

La evolución del número de declaraciones con la casilla de la Iglesia marcada en la provincia de Albacete entre 2018 y 2025 refleja una tendencia al alza, evidenciando un mayor respaldo y reconocimiento a la labor que realiza la Iglesia. En 2018, el número de declaraciones que destinaron el 0,7 % de su IRPF a la Iglesia católica fue de 81.360. Desde entonces, esta cifra ha crecido de manera sostenida hasta alcanzar las 92.475 en 2025, lo que supone un incremento del 13,66 % en ocho años.

Este crecimiento fue especialmente notable entre 2022 y 2023, con un aumento de casi 5.000 nuevas declaraciones. En cuanto al porcentaje de declaraciones con la casilla de la Iglesia marcada, este se ha mantenido prácticamente estable en el periodo analizado: en 2018 era del 45,39 %, mientras que en la declaración correspondiente al IRPF de 2024 se sitúa cerca del 44%.

Es importante recordar que marcar la casilla de la Iglesia y la de Otros Fines Sociales no supone una mayor retención ni que se devuelva menos al contribuyente al hacer la declaración. Desde 2007, la Iglesia no percibe fondos de los Presupuestos Generales del Estado, por lo que su financiación depende en gran medida de la Asignación Tributaria. En Albacete, esta representa aproximadamente el 33 % del presupuesto diocesano.

Proyecto Navidad 2025: apoyo en Belén donde está un misionero de Albacete

2025-12-11T14:33:03+01:0014 de diciembre de 2025|Noticias|

El laico villarroblense Eduardo Moreno, enviado a misiones por el obispo D. Ángel Román, se encuentra desde noviembre en Tierra Santa, donde desarrolla su labor en distintos proyectos, entre ellos el Hogar Niño Dios de Belén, un centro que acoge a niños y jóvenes con discapacidad en situación de vulnerabilidad junto a una comunidad de religiosas del Instituto del Verbo Encarnado.

Misión América ha presentado esta semana el Proyecto Navidad 2025 el cual busca mejorar la accesibilidad y el espacio exterior del hogar, beneficiando a los 39 residentes y apoyando indirectamente a sus familias, voluntarios y trabajadores locales. Según Eduardo, «el objetivo es crear un entorno seguro y terapéutico que permita a los niños jugar, recibir estimulación y fortalecer su bienestar emocional».

Para colaborar, puedes hacer un donativo mediante transferencia bancaria indicando el concepto Proyecto Belén – Hogar Niño Dios (ES2800750204940600221978) o a través de Bizum con el código de ONG 08382.

Misión América, ONGD vinculada a la Conferencia Episcopal Española, canaliza desde hace más de 32 años la solidaridad de España para proyectos de cooperación, educación y desarrollo en países de misión, apoyando especialmente a comunidades vulnerables.

Rito de Admisión a las Sagradas Órdenes de Alberto Martínez y Hermelo Okue Nsue

2025-12-15T08:31:43+01:0013 de diciembre de 2025|Noticias|

Hoy hemos celebrado la Eucaristía, con el Rito de Admisión a las Sagradas Órdenes de los seminaristas Alberto Martínez y Hermelo Okue Nsue. Es un paso significativo en su camino vocacional hacia el sacerdocio. La celebración ha estado presidida por nuestro obispo de Albacete, D. Ángel Román, y vivida en un clima de profunda gratitud, comunión y esperanza.

Durante la celebración, ambos seminaristas compartieron su testimonio vocacional. Alberto Martínez subrayó el valor de la comunión y unidad eclesial y el acompañamiento de la comunidad como apoyo fundamental en el camino vocacional, destacando que, aunque la vocación no es un camino fácil, se vive con alegría gracias a la oración, el consejo y el respaldo de la familia, los amigos y la comunidad del seminario. Pidió especialmente la oración por quienes dan este paso y por las nuevas vocaciones, para que nunca falten trabajadores en la viña del Señor.

Por su parte, Hermelo Okue Nsue, originario de Guinea Ecuatorial, ofreció un emotivo testimonio marcado por la gratitud a Dios. Recordó su salida confiada, “como Abraham”, respondiendo a la llamada del Señor sin conocer del todo el destino, pero con la certeza interior del deseo de ser sacerdote. Agradeció las dificultades y las alegrías del camino, la fuerza recibida en el Sagrario y el apoyo de una comunidad que definió como “extraordinaria”, así como el acompañamiento de formadores y compañeros en este proceso de discernimiento y entrega.

En su homilía, D. Ángel Román destacó tres claves fundamentales de este día: gratitud, responsabilidad y despertar vocacional. Invitó a dar gracias a Dios por el “sí” de los seminaristas y por el cuidado constante de la Iglesia, que sigue recibiendo nuevas vocaciones al ministerio sacerdotal. Subrayó también la dimensión comunitaria de este paso, recordando que la vocación es un don para toda la Iglesia y una llamada a vivir en comunión, acogida y corresponsabilidad.

Finalmente, en el contexto del Adviento, el obispo animó a toda la comunidad a vivir este tiempo como una llamada a despertar, a renovar la pasión por el Evangelio y a reconocer la presencia viva del Señor en lo cotidiano. Invitó a no permanecer pasivos, sino a responder con ilusión y compromiso a la llamada personal de Dios, siendo portadores de esperanza y vida para el mundo.

Palabras del obispo en la presentación del Informe FOESSA

2025-12-11T09:45:52+01:0011 de diciembre de 2025|Noticias|

Quiero saludar con afecto y de modo fraternal a todos los que estáis aquí presentes, especialmente a las personas que trabajáis en los medios de comunicación y hacéis posible que mucha gente pueda conocer los resultados que nos presenta el informe Foessa.

Si queremos afrontar el drama de la pobreza y la exclusión social no tenemos más remedio que conocer la realidad en la que vivimos. El Informe Foessa, como hemos escuchado, pone nombre a los problemas, los cuantifica, detecta dónde se localizan, qué los provoca y los mantiene, y qué tipo de población los sufre especialmente.

La seriedad del trabajo que se hace para elaborar este informe y la gravedad de la realidad que aborda hace que a todos los que tenemos una sensibilidad humana nos invada un sentimiento de nerviosismo y cierta ansiedad por la realidad que pueda manifestarse. En esta ocasión, y como ya se nos ha dicho, el informe que nos han dado nos pone ante una realidad de carencias y dificultades relacionadas entre sí que impiden la integración de las personas en la sociedad.

La intención de la Iglesia con este informe es conocer el mundo en que vivimos para servirlo mejor. Saber qué hermanos padecen de manera especial la pobreza y la exclusión nos acerca más a ellos. Queremos acompañarlos y darles el mensaje que León XIV nos presenta como fundamental en la exhortación Dilexi Te: Te he amado.

Como vemos, lo que se desprende del Informe son datos que tienen detrás rostros y nombres. Gente que sufre y que espera ser salvada de dicho dolor. También hoy dice el Señor: He visto la opresión de mi pueblo y he oído sus quejas contra sus opresores; conozco sus sufrimientos. He bajado para librarlos (Ex 3, 7- 8) En la Iglesia, los pobres no son sólo un problema social: son una cuestión familiar porque, como dice Dilexi te en su número 104, son de los nuestros. Por eso nuestra primera línea de acción para acabar con la pobreza es hacer que los más necesitados de nuestra sociedad sientan que pertenecen a una familia que les ofrece una mano, los acoge y los llena de esperanza; una familia que los ama realmente con el amor desbordado de Dios. Una Iglesia maternal que protege, dignifica y da seguridad a sus hijos. Ofrecer a Dios como primer paso, lleva implícita la segunda acción: tratar de sacarles de esa situación de precariedad. Para ello, todos los medios son pocos y necesitamos que cada uno arrimemos el hombro con generosidad y catolicidad (universalidad, sin mirar a quién)

Hay una tercera línea de acción sin la cual, las ayudas materiales resultan un mero parche que alivia pero que no fulmina la pobreza… Actuar contra las causas que provocan dicha indigencia. Ahí también el informe da unas sugerencias que tenemos que seguir profundizando. Si realmente nos importa el sufrimiento de los hermanos, no podemos quedarnos achicando agua para que no se ahoguen. Sería una tarea agotadora y sin fin que, además de que se seguiría ahogando gente, hace el juego a los que provocan la miseria en nuestro mundo. Tenemos que ir a tapar las grietas por donde se cuela el agua. Por tanto, no sólo se trata, por ejemplo, de hacer políticas de inclusión. Se trata también, de plantear una política internacional realmente fuerte que luche por el derecho que tiene cada uno a vivir en su tierra sin miedo y con dignidad; o que evite que padres y madres vivan el desgarro de tener que emigrar dejando a sus hijos en edades de necesitar mucho a sus padres.

La verdadera erradicación de la pobreza pasa por la conversión personal. Las estructuras no cambian si no cambiamos y nos convertimos los que las dirigimos. Si uno no se lava, por mucho que se cambie de ropa no va a conseguir quitar el mal olor. Eso sólo lo soluciona una buena ducha. Y lo mismo pasa con nuestro mundo. Las estructuras pueden mejorar y adaptarse para dar solución a los problemas. Pero si no cambiamos nosotros… El problema no es sólo, ni yo creo que principalmente de estructuras, sino de una conversión personal profunda. Y no hablo sólo de los mandatarios. Eso, sería lavarnos las manos ante la injusticia, como lo hizo Pilato. Cada uno de nosotros tenemos responsabilidad a nuestro nivel, incluidos los que pasan necesidad. No quiero que los pobres se sientan también excluidos en esta posibilidad de ser protagonistas del cambio del mundo. Los resultados de este informe nos invitan a ser valientes y cuestionar sin tapujos nuestra realidad personal y las consecuencias de nuestra manera de vivir: el individualismo, la meritocracia, la indiferencia, la avaricia, el orgullo, la instrumentalización del otro, la superficialidad de soluciones, vivir “visceralizados”, la hipocresía, usar en vano palabras sagradas como respeto, inclusión, libertad o igualdad, perder el espíritu crítico, vivir una solidaridad temporal que se marcha y se olvida mientras las personas siguen sufriendo…

León XIV dice en el mensaje del día mundial de los pobres: “la pobreza más grave es no conocer a Dios”. En este tiempo de esperanza que es el adviento, se nos invita a acercarnos más a Él, a asemejar nuestro corazón al suyo y dejarnos transformar.  El adviento y la navidad nos dan a conocer el verdadero rostro de Dios. Reconocerle y acogerle cambiará nuestra vida y será el inicio de la verdadera transformación del mundo. No excluir de nuestra sociedad a Jesucristo, Dios con nosotros, hará posible que nadie esté al margen y que el problema de la desigualdad y la exclusión sea realmente erradicado.

Tenemos los datos. Ahora nos toca seguir trabajando con la ayuda de Dios para cambiarlos.

+Ángel, Obispo de Albacete

 

El Informe FOESSA alerta de un “Albacete de dos velocidades”

2025-12-11T08:14:35+01:0011 de diciembre de 2025|Noticias|

La vivienda y el empleo son los principales motores de la desigualdad en una ciudad donde la exclusión severa alcanza a 21.000 personas.

La Fundación FOESSA y Cáritas Diocesana de Albacete han presentado el Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en el municipio de Albacete. El estudio, que forma parte del IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, analiza por primera vez la evolución de los niveles de integración y exclusión social en el municipio.

La investigación ha sido presentada este martes por Rosa García, directora de Cáritas Diocesana de Albacete y Raúl Flores, secretario técnico de la Fundación FOESSA y coordinador del estudio. Ha contado también con la presencia de D. Ángel Román, obispo de Albacete, y Llanos Navarro, concejala de Acción Social del Ayuntamiento de Albacete, entidad que ha cofinanciado la realización de este informe.

Durante su intervención, Rosa García ha señalado que para Cáritas es un compromiso actuar en la realidad social de la pobreza y de la exclusión y que, para ello, es necesario contar con un conocimiento profundo de ella. La directora de Cáritas Albacete ha adelantado que “el informehabla de pobreza, pero también de carencias en la cobertura de sus derechos; de aislamiento social; de la falta de participación social y política. Hablamos, en definitiva, de una situación compleja y compuesta por múltiples dimensiones”.

Por su parte, la concejala de Calidad de Vida y Participación del Ayuntamiento de Albacete, Llanos Navarro, ha puesto en valor la realización del estudio. “Es una apuesta valiente para conocer la realidad de Albacete. Hemos sido la única ciudad de España que ha realizado este esfuerzo porque hemos considerado que es la mejor manera de poder actuar cuando se tiene un diagnóstico”. Navarro ha recordado que el Ayuntamiento -“consciente de la situación y de que son muchos los albaceteños que necesitan apoyo- destina 13 de cada 100 euros de su presupuesto a atender a aquellos que peor lo están pasando con una cuantía de cerca de 23 millones de euros y una subida del 13% en el último ejercicio”.

La concejala de Calidad de Vida ha reconocido que “todavía nos queda mucho camino por recorrer y queremos hacerlo, como venimos haciendo hasta ahora, de la mano de entidades como Cáritas que son las entidades que están sobre el terreno y aportan su experiencia”.

Ángel Román, ha recordado que con este informe, la Iglesia quiere conocer el mundo en que vivimos para servirlo mejor, “por eso nuestra primera línea de acción para acabar con la pobreza es hacer que los más necesitados de nuestra sociedad sientan que pertenecen a una familia que les ofrece una mano, los acoge y los llena de esperanza”.

El Obispo de Albacete se ha referido a la necesidad de actuar contra las causas que provocan y perpetúan las situaciones de exclusión y de ser conscientes de nuestra responsabilidad individual. “Los resultados de este informe nos invitan a ser valientes y cuestionar sin tapujos nuestra realidad personal y las consecuencias de nuestra manera de vivir: el individualismo, la meritocracia, la indiferencia, el orgullo, la instrumentalización del otro, la superficialidad de soluciones vivir “visceralizados”, la hipocresía, usar en vano palabras sagradas como respeto, inclusión, libertad o igualdad, perder el espíritu crítico, vivir una solidaridad temporal que se marcha y se olvida mientras las personas siguen sufriendo…”

Una ciudad a dos velocidades

El informe describe un Albacete a dos velocidades, más polarizada que el resto de España. El 49,5% de la población, está en integración plena, por encima de la media nacional y regional, frente a un 12,5% de la población que se encuentra en exclusión severa. “Hablamos de unas 21.000 personas en Albacete que sufren dificultades serias y acumuladas, personas que sobreviven al margen de la sociedad”, ha explicado Raúl Flores, secretario técnico de la Fundación FOESSA.

El IX Informe FOESSA señala que pese a las dificultades que afrontan a diario los hogares en exclusión severa, tres de cada cuatro activan redes y siguen planes de inclusión, pero chocan con barreras estructurales. “El mito de la pasividad de las personas en situación de pobreza y exclusión es falso. No fallan las personas, falla el sistema”, ha asegurado Flores.

La vivienda es el epicentro de la desigualdad y la exclusión

La vivienda es hoy el factor que más exclusión genera, afectando a más de 1 de cada 4 personas (26,1%). La exclusión residencial es más amplia que en el estado, y notablemente mayor que la media de Castilla-La Mancha. Además, el aumento de la cuota del alquiler, un 25% desde 2018, hace que el 47 % de las personas que viven en alquiler, se encuentre en riesgo de pobreza y exclusión social. Otro dato relevante es que más de 9.000 hogares, una vez que pagan los gastos básicos (vivienda y suministros), se quedan por debajo del umbral de pobreza severa.

El informe destaca también que 20 mil personas residen en una vivienda inadecuada con problemas de hacinamiento, habitabilidad o insalubridad. “Esto no son números, son niños que no tienen una mesa tranquila donde hacer los deberes”, ha apuntado Flores. La vivienda es el cuello de botella de la integración social en Albacete. Es un derecho fake“.

El empleo se recupera, el bolsillo y la integración no lo notan

Aunque el empleo mejora macroeconómicamente, ha perdido gran parte de su capacidad protectora e integradora. “Tener trabajo no garantiza salir de la pobreza ni estar vacunado contra la exclusión social”, ha apuntado el secretario técnico de la Fundación FOESSA. De hecho, el 17,3% de los hogares albaceteños están afectados por problemas de exclusión en el empleo (inestabilidad laboral grave, parcialidad involuntaria, desempleo).

Otros factores multiplicadores de la excusión: pobreza, salud y relaciones sociales

Junto a vivienda y empleo, el Informe FOESSA identifica otros factores que multiplican la exclusión en Albacete: la pobreza y garantía de ingresos, la salud o las relaciones sociales.

Aunque la pobreza relativa es algo menor que en la región, la pobreza severa y la fragilidad económica son más profundas en Albacete. El Ingreso Mínimo Vital (IMV) presenta una mejor cobertura, llegando al 4,2 % de los hogares, pero no basta para cubrir la incidencia de la pobreza severa en la ciudad.

Por otra parte, y como también advierte el informe, la eliminación del Ingreso Mínimo de Solidaridad, que era la única renta mínima en Castilla-La Mancha, debilita la red de seguridad, dejando desprotegidas a muchas familias. “La retirada de la protección autonómica debilita la red de seguridad final. La prioridad debe ser garantizar que la información se traduzca en acceso real y recuperar la complementariedad de las rentas autonómicas para no dejar a nadie atrás”, ha matizado Flores.

Los datos del Informe de Albacete muestran que el código postal y la cuenta corriente influyen cada vez más en el acceso a la salud. El motor principal de esta exclusión, tal y como apunta el secretario técnico de FOESSA, es claramente económico. El 7% de la población ha tenido que dejar de seguir tratamientos no cubiertos por la sanidad pública (dentista, podólogo, psicólogo) comprar medicinas, prótesis o seguir dietas por problemas económicos.

Pero el rasgo más singular de Albacete es cómo la salud se convierte en un espejo de la desigualdad social. Mientras que en la población integrada los problemas de salud afectan a un 27%, en la población en exclusión social severa la incidencia se dispara al 49%. “No se trata solo de listas de espera, se trata de quién puede permitirse esperar y quién no. En Albacete, la exclusión social no solo te quita recursos, te quita salud”, asegura Flores.

El informe advierte que la estructura de relaciones de Albacete está más deteriorada que en el conjunto de Castilla-La Mancha. Los problemas de conflicto y aislamiento social afectan al 8,3 % y 7,9

% de la población. Entre los hogares en exclusión, estas cifras escalan hasta el 24 %. Además, uno de cada cinco hogares excluidos no cuenta con ninguna red de apoyo en caso de necesidad. “Reconstruir la comunidad no es solo «hacer barrio», es una política social de primer orden. Necesitamos unos servicios sociales que no solo tramiten ayudas, sino que reconecten a las personas, porque la soledad en Albacete pesa más que en otros lugares”, ha señalado el secretario técnico de la Fundación FOESSA

Infancia, personas migrantes y hogares con menores: los rostros de la exclusión social en Albacete

El informe señala que la exclusión social se eleva desde el 22,3% de toda la población hasta el 36,6 % de los menores de 18 años. “Estamos hipotecando el futuro de algo más de 1 de cada 3 niños de nuestra ciudad” ha señalado Raúl Flores.

El segundo rostro tiene que ver con el origen. El 54 % de la población extranjera está en exclusión, frente al 20 % de la población con nacionalidad española. Sin embargo, la gran mayoría de las personas en exclusión (81 %) son españolas. “La exclusión no es un problema importado”, ha insistido.

El tercer rostro está ligado a la composición del hogar. La exclusión afecta al 39 % de las personas que viven en hogares con dos o más niños, niñas o adolescentes, uno de los grupos con mayor incidencia de exclusión en la ciudad. Las necesidades de cuidado y el sobrecoste de la crianza convierten la crianza en un factor de riesgo intensivo.

Los servicios sociales: necesidad y solidaridad

El Informe FOESSA constata también una paradoja en la relación de la ciudadanía de Albacete con los servicios sociales. Solo el 15,6 % de la población vive en hogares que han acudido en el último año a los servicios sociales (públicos o entidades como Cáritas), una cifra algo superior a la media regional pero baja para el nivel de exclusión registrado. Sin embargo, el apoyo ciudadano a la protección social es masivo: el 86 % de la población considera que debe destinarse más dinero a servicios sociales, y el 81 % estaría dispuesto a pagar más impuestos si eso garantiza mejores prestaciones y servicios.

Un nuevo pacto social

El Informe describe un modelo social agotado, que produce desigualdad, precariedad y fractura. Vivimos en una sociedad que desgasta tanto a las personas como al planeta. Sin embargo, también identifica semillas de esperanza: en la acción y el desarrollo de las redes comunitarias, los movimientos sociales y las prácticas cotidianas de solidaridad que muestran la voluntad de cambio y el deseo de reconstruir un sentido de comunidad.

Frente a una sociedad del miedo, desconfiada e individualista, el informe propone un cambio de paradigma hacia una sociedad centrada en el cuidado, la interdependencia y la justicia social y ecológica: un modelo que mida su bienestar por la capacidad de “biencuidar”. Ese es el camino que, desde FOESSA y Cáritas, creemos posible y necesario.

Entre las propuestas, el informe plantea políticas que redistribuyan para frenar la desigualdad y que aborden de forma estructural:

  • La vivienda debería convertirse en un pilar del Bienestar: Es necesario ampliar el parque de vivienda alquiler social y generar mecanismos que permitan frenar subidas abusivas de
  • Las políticas de inclusión en el ámbito laboral deben concentrarse en dos frentes: las personas desempleadas y quienes ocupan puestos de baja calidad.
  • En las políticas de garantía de ingresos, la prioridad es seguir desarrollando la cobertura y la intensidad del IMV, así como reactivar la renta mínima autonómica como complemento.
  • Son precisas políticas para impulsar la integración de la población inmigrante desde el primer día. Es urgente agilizar los procesos de regularización para reducir la irregularidad y así, garantizar derechos.

“Exigimos políticas valientes, concretas y evaluables y con enfoque de equidad territorial que aseguren el cumplimiento efectivo de los derechos humanos. No es un capricho: es una obligación de todas las administraciones”, ha concluido Raúl Flores.

La Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada) fue creada por Cáritas Española en 1965 con el objetivo de servir a la sociedad a través de la realización de estudios de investigación sobre la realidad social, cultural y económica de España.

 

Ángel Cordovilla: «La teología es comprender la fe en un mundo que cambia»

2025-12-05T10:32:07+01:007 de diciembre de 2025|Noticias|

Ángel Cordovilla Pérez, decano de Teología en la Universidad Pontificia Comillas, visitó Albacete para impartir una jornada de formación al clero diocesano. Conversamos con él sobre la misión actual de la teología y su importancia en una sociedad plural y secularizada.

Es cierto que la teología puede parecer difícil, pero en realidad es simplemente la comprensión racional de la fe. Dios nos ha creado con razón y con libertad, y por ello la fe necesita ser pensada. La teología atiente a esa necesidad. Es verdad que hay distintos niveles: el académico, propio de las facultades universitarias, y el formativo, dirigido al clero, al laicado y a la vida cristiana ordinaria.

Diría que hay dos ámbitos esenciales. El primero es la reflexión sobre el estatuto científico y sapiencial de la teología, es decir, cómo dialoga con otras ciencias y cómo muestra la validez de su propia metodología. A menudo cuesta que se comprenda que la teología tiene algo que aportar en el contexto universitario. El segundo ámbito es la cuestión antropológica, que hoy es el centro del debate teológico: quién es el ser humano, cuál es su origen y su destino, y cómo se comprenden su identidad y su dignidad en diálogo con los debates actuales. Esto incluye cuestiones como las migraciones, el encuentro entre culturas, el diálogo sobre el género, el impacto de la tecnología o el transhumanismo.

Aporta una mirada específica, la que nace de la fe cristiana. Ante la pregunta fundamental “¿Qué es el ser humano?”, la teología responde desde Dios y desde la revelación, en diálogo con las ciencias naturales, humanas y sociales. La teología recuerda que el ser humano posee dignidad porque es querido por Dios y destinado a la plenitud. Me gusta volver al salmo que pregunta: «¿Quién es el hombre para que te acuerdes de él?». Es desde Dios desde donde la teología ilumina la identidad humana y su sentido profundo.

Como criatura hecha a imagen de Dios, llamada a ser su interlocutora. Esto le confiere una dignidad absoluta que no depende de condiciones culturales, sociales o personales. Para la teología, cada ser humano está llamado a configurarse con Cristo, verdadera imagen de Dios. Además, entiende al hombre como una unidad de cuerpo y alma, dotado de libertad y conciencia, pero también marcado por la fragilidad, el sufrimiento y la pregunta por la muerte. La antropología cristiana mira todo esto desde un horizonte mayor: el origen divino del ser humano y su destino trascendente.

Principalmente a través de la formación. En una sociedad plural y secular, a los creyentes se les pide razones de su fe y de su esperanza. No basta con repetir fórmulas: es necesaria una comprensión profunda. De ahí la importancia de la formación teológica. En España existen numerosos espacios donde los laicos pueden formarse e incluso asumir un papel activo en la reflexión cristiana y en la transmisión de la fe.

Son fundamentales. Aunque probablemente se reduzca el número de facultades de teología universitarias por falta de alumnado y recursos, esto no disminuye la necesidad de centros formativos en cada diócesis. Cada diócesis debe contar con un espacio que sea un verdadero pulmón intelectual y espiritual, donde el laicado pueda recibir la formación teológica que hoy se vuelve indispensable.

Evangelio vivido en un colegio especial

2025-11-28T11:43:16+01:0030 de noviembre de 2025|Noticias|

Con motivo del Día Internacional de la Discapacidad que se celebra el día 3 de diciembre, nos adentramos en el Colegio de Educación Especial Eloy Camino, en Albacete, donde la asignatura de Religión se vive como un espacio de acogida, valores evangélicos y humanidad compartida.

En el Colegio de Educación Especial Eloy Camino, en Albacete, la asignatura de Religión se vive de una forma que trasciende los libros y los contenidos teóricos. Así lo expresa María Carmen López León, maestra de Religión del centro, quien asegura que cada día sus alumnos y alumnas le recuerdan que la fe se comprende mejor “cuando se convierte en gestos sencillos, en miradas limpias y en el valor de lo cotidiano”.

Para ella, el aula de Religión es un espacio donde lo esencial no son los grandes discursos, sino la capacidad de descubrir a Dios en lo pequeño: en una sonrisa, en el trabajo en equipo, en el cuidado del otro o en la alegría de sentirse acogido y valorado. Más que memorizar, se trata de vivir valores evangélicos que ayudan a crecer como personas: la amistad, la solidaridad, el perdón, la confianza y la gratitud.

Cada actividad busca que los alumnos experimenten el amor de Dios a través de lo que viven y sienten. Por eso, el aprendizaje se apoya en recursos visuales, música, cuentos, dramatizaciones y dinámicas adaptadas a las distintas capacidades. Las historias del Evangelio cobran vida mediante el color, la expresión corporal o los símbolos, de modo que cada niño o joven puede comprenderlas a su manera y participar desde sus posibilidades.

El trabajo cooperativo ocupa un lugar fundamental. Aprender juntos, afirma la docente, fortalece la empatía y la comprensión mutua. En esta clase, cada alumno encuentra su sitio, aporta lo que puede y recibe el apoyo del grupo. Religión se convierte así en una pequeña comunidad donde todos cuentan, donde la diversidad se respeta y se mira con ternura.

En este entorno, la enseñanza religiosa se transforma también en una escuela de humanidad. Ayuda a los estudiantes a reconocer sus emociones, a expresarlas y a descubrir que ellos mismos pueden ser causa de alegría para los demás. A través de los valores del Evangelio, comprenden que todos formamos parte de una misma familia y que cada gesto de bondad tiene la capacidad de transformar el mundo.

El trabajo diario en el Eloy Camino -confiesa la maestra- le enseña a “mirar con los ojos del corazón”. Un pequeño avance o una muestra de afecto puede valer más que cualquier explicación. Los alumnos le recuerdan que el Evangelio se encarna en la vida diaria, en la paciencia, en el esfuerzo y en la alegría compartida. En su sencillez y autenticidad, dice, se refleja con fuerza el mensaje de Jesús: «Dejad que los niños se acerquen a mí».

Por eso, la asignatura de Religión en este colegio de educación especial es mucho más que una materia escolar: es un espacio de encuentro, crecimiento y esperanza, donde cada día se aprende que el amor, la ternura y la dignidad de cada persona son el verdadero lenguaje del Evangelio.

Una primera carta pastoral para marcar el estilo de la Diócesis

2025-11-25T11:07:12+01:0025 de noviembre de 2025|Noticias|

“Alegraos siempre en el Señor” (Flp 4,4). Con esta cita de san Pablo abre D. Ángel Román Idígoras su primera carta pastoral como obispo de Albacete. Desde que iniciara su ministerio episcopal en la diócesis, reconoce haber sentido la presencia del Señor “en todos y en mil detalles cada día”. De esa gratitud nace su primera invitación para este curso: contemplar no sólo lo que hace Jesús, sino cómo lo hace, con ternura, cercanía, humanidad y entrega total.

Esa es la clave de todo el texto: aprender de la manera de actuar del Señor para reproducir en la vida diocesana su estilo de servicio, de confianza mutua y de amor concreto. Una Iglesia que no se encierra, sino que se pone en camino, con alegría y sin miedo.

Entre los temas centrales de la carta destaca la vocación y responsabilidad de los laicos. Mons. Román insiste en que “todos somos responsables y protagonistas de la marcha de la Iglesia”: sacerdotes, religiosos y laicos, cada uno con su don y su misión.

El obispo propone una Iglesia corresponsable, donde se supere toda división entre “nosotros” y “vosotros”, y donde cada bautizado se sienta parte viva del cuerpo eclesial. Para ello, invita a los laicos a formarse, asumir responsabilidades y comprometerse en la vida pastoral: “Habrá que apostar por la formación y la responsabilidad de los laicos”, escribe con claridad.

Su visión del laicado es profundamente activa: hombres y mujeres de fe que rezan, piensan, proponen, dialogan y se arriesgan; que no se limitan a observar, sino que participan y construyen. “No se trata de quejarnos ni de ver lo mal que lo hacen los otros -afirma-, sino de preguntarnos qué puedo hacer yo en el hacer de nosotros”.

MEDIOS CONCRETOS

La carta pastoral no se queda en las ideas. Mons. Román baja a lo concreto con un conjunto de propuestas prácticas que abarcan desde la organización pastoral hasta la vida cotidiana de las parroquias.

El primer medio que propone es cuidar la acogida y la escucha: “Tendremos que repensar cómo estamos organizados -dice- y ver qué caminos podemos explorar”. Las parroquias, añade, deben ser lugares donde la gente se sienta escuchada, acogida y valorada.

También pide revisar la distribución del clero y confiar más en los laicos formados, de modo que la misión se sostenga en un trabajo compartido. Para favorecer el discernimiento y la corresponsabilidad, el obispo anuncia asambleas, donde se pueda escuchar a todo el Pueblo de Dios y concretar líneas de acción comunes.

Un grupo de laicos reunidos

Otro aspecto esencial es el voluntariado, que D. Ángel considera “signo de familiaridad y gratuidad del amor de Dios”. El voluntariado, dice, es “arrimar el hombro con gusto y con sudor”, no por interés, sino por amor. Advierte con fuerza: “La acción pastoral no puede convertirse en un puesto de trabajo. Si se paga, se desvirtúa su sentido eclesial”.

Entre las propuestas prácticas del obispo destaca una llamada muy concreta al modo de comunicarnos dentro de la Iglesia. Mons. Román pide “un hablar constructivo”, que ayude y no hiera, que levante y no derribe. Invita a huir de las críticas, los cotilleos y las indiscreciones que dañan la comunión, y a cultivar una palabra que nazca del amor y de la misericordia.

El obispo pide a todos los laicos que revisen cómo están poniendo en juego los talentos que han recibido: “Gratis habéis recibido, dad gratis” (Mt 10,8). A la vez, subraya la importancia de formar y acompañar a los voluntarios, para que su servicio nazca del convencimiento y la fe.

Finalmente, propone coordinar fuerzas entre parroquias, movimientos y delegaciones. “Si nos unimos, las fuerzas se multiplican”, afirma. Pone como ejemplo la colaboración entre catequesis, familia, juventud, vocaciones o Cáritas, y anima a que la Acción Católica sea “el brazo pastoral del laicado” en la diócesis.

UNA IGLESIA QUE CAMINA CON ALEGRÍA

El estilo pastoral que el obispo propone se resume en una frase: “Una familia que camina con alegría y unida, pero no uniformada”.

En ese mismo tono, el obispo recuerda la importancia de la liturgia vivida con sencillez y profundidad, del sacramento de la reconciliación como encuentro de misericordia, y de la vida fraterna entre sacerdotes y fieles. Todo ello configura una espiritualidad encarnada, donde la fe se celebra, se comparte y se traduce en gestos cotidianos.

“Una Iglesia orante, maternal y misericordiosa que acompaña, festeja, celebra, escucha, propone y abre horizontes”: así describe el obispo el modelo de comunidad que desea para Albacete. Su carta es, en el fondo, una invitación a vivir la fe con alegría y cercanía, a poner rostro y nombre a la fraternidad cristiana.

75º ANIVERSARIO: COMUNIÓN EN ACCIÓNQUE CAMINA CON ALEGRÍA

El curso pastoral 2025-26 coincide con la celebración del 75º aniversario de la creación de la Diócesis de Albacete, y Mons. Román propone que este acontecimiento sea una ocasión para la comunión y el compromiso con las siguientes propuestas:

    1. Inmigración: Una Diócesis que mira siempre por los pobres y más necesitados con los ojos de Dios y sincroniza con Él su corazón.
    1. Misión: La delegación de Misiones junto a los Padres Paúles van a lanzar una misión popular abierta a todas las parroquias, como impulso de primer anuncio y de renovación de la fe.
    1. Ecología: la plantación de una carrasca en cada municipio simbolizará las raíces y el crecimiento de la diócesis, gesto de cuidado de la creación y de unidad diocesana.
Parroquia de San Pablo plantando una carrasca

En las páginas finales, Mons. Román reconoce que su propuesta “no es un plan para un año, sino un trabajo para toda la vida”. Por eso fija dos objetivos que quiere que orienten todo el curso y el futuro de la diócesis:

    1. Trabajar la comunión y la fraternidad.
    1. Fortalecer la alegría de la misión bautismal.

Todo parte de un sí renovado al Señor, humilde pero firme: “Es momento de ponernos delante del Señor para renovar nuestra llamada y decirle un Sí con mayúsculas”.

El obispo no ignora las dificultades, pero las mira con fe: “Sabemos que hay muchas, pero en sus manos estamos y nos entregamos con alegría a su apuesta de salvación”. Su confianza se apoya en una certeza evangélica: “Para Dios nada hay imposible” (Lc 1,37).

La carta concluye con una llamada al compromiso compartido: “Ninguno somos imprescindibles, pero cada uno somos necesarios y complementarios del otro”. Con esa convicción, invita a todo el Pueblo de Dios -laicos, religiosos y sacerdotes- a caminar juntos en comunión y alegría, construyendo una Iglesia viva que dé vida.

La Conversación en el Espíritu: un camino de escucha y corresponsabilidad que ya se practica en Albacete

2025-11-25T11:46:47+01:0023 de noviembre de 2025|Noticias|

La Conversación en el Espíritu: un camino de escucha y corresponsabilidad que ya se practica en Albacete

Durante este mes de noviembre, unas cuarenta personas participan en los salones del Obispado de Albacete en el Taller de Formación de Facilitadores de Conversación en el Espíritu, una metodología que el Papa Francisco ha situado en el corazón del proceso del Sínodo de la Sinodalidad. Para conocer mejor este modo de trabajar y discernir dentro de la Iglesia, hablamos con Enrique Alarcón García, que participó directamente en las asambleas celebradas en Roma.

«Una de las características fundamentales del proceso sinodal -que continúa hasta 2028- ha sido la escucha a todas las personas del Pueblo de Dios», explica Alarcón. «El Papa Francisco tuvo la bella decisión de otorgarnos la palabra a todos a todo el Pueblo de Dios. Cada miembro de la Iglesia pudo expresar cómo se sentía, qué problemas encontraba en su caminar cristiano, qué esperaba de la Iglesia. Y esa voz fue la materia prima de todo el trabajo posterior».

Según detalla, las asambleas sinodales se centraron exclusivamente en recoger y discernir las aportaciones de la gente: sus miedos, sus esperanzas, sus frustraciones y también sus deseos de renovación. «Lo que buscábamos era cómo hacer que la Iglesia respondiera al mundo de hoy, siempre con una misión evangelizadora».

Una metodología basada en la escucha y el respeto

Esa manera de trabajar -la Conversación en el Espíritu- es la que ahora se está explicando en Albacete. «Se basa fundamentalmente en escucharnos. No estamos habituados a escucharnos de verdad», afirma. Frente a las reuniones en las que solo hablan unos pocos, esta metodología busca que todos participen y crezcan en corresponsabilidad: «A lo que nos llama el bautismo es a ser miembros activos de la Iglesia».

El método se desarrolla en tres pasos: En primer lugar, cada persona expresa cómo se siente y qué percibe sobre el tema tratado. Después se escucha atentamente a los demás, sin debates ni juicios. Finalmente, juntos -en un “nosotros”- se discierne qué está inspirando el Espíritu Santo.

Para garantizar esa igualdad, cada participante tiene un máximo de tres minutos por intervención. «Todos tenemos la misma dignidad y nos corresponde el mismo tiempo», subraya Alarcón.

El taller de estas tres semanas tiene como objetivo formar facilitadores. «Siempre hay alguien encargado de dinamizar, de ayudar a que el grupo avance hacia sus objetivos y de crear armonía», explica. Pero la metodología exige también preparación personal: estudiar el tema, orarlo, anotarlo y acudir a la reunión con un discernimiento previo que luego se compartirá en la primera ronda.

La sesión de este pasado miércoles se centró en la escucha: «¿Nos sentimos escuchados en la Iglesia? ¿O vamos como figurantes a los que no se tiene en cuenta?». Estas preguntas -señala- revelan a veces un sufrimiento que empobrece la vida eclesial. En la última sesión, el tema será la corresponsabilidad: «Sentirnos miembros activos, con la misma igualdad y pertenencia al Pueblo de Dios, seamos laicos, clero o vida consagrada».

El protagonista es el Espíritu Santo

Alarcón se muestra muy satisfecho con el desarrollo del taller: «Coincidimos unas 40 personas con identidades y espiritualidades muy distintas. Y, sin embargo, hemos sido capaces de hablar con respeto, cariño y llegar a puntos en común. Todos hemos salido con la idea de que somos Iglesia y que lo importante es caminar juntos».

Recuerda que la Conversación en el Espíritu no es un simple eslogan. «Es un espacio orante. El protagonista único es el Espíritu Santo. Se trata de dejarnos armonizar por los hermanos, escuchar desde el corazón, sentir sus esperanzas, alegrías y sufrimientos».

Por eso, insiste, no se trata de otra reunión más, sino de un lugar donde la comunidad se abre a lo que Dios quiere para ella. «El fin último de esta metodología es una reforma, pero una reforma de conversión: personal, institucional y estructural».

Llevar esperanza donde parece no haberla

2025-11-14T11:43:16+01:0016 de noviembre de 2025|Noticias|

En la Jornada Mundial de los Pobres, cinco personas que viven su fe al servicio de los más necesitados comparten su testimonio. Cada una, desde su ámbito-Cáritas, Pastoral Penitenciaria, Manos Unidas, Centro de Acogida para Inmigrantes y una comunidad educativa en las periferias-, muestra cómo el amor de Dios se hace presente a través de gestos sencillos, de la escucha, del acompañamiento y del compromiso cotidiano. Sus palabras nos recuerdan que la esperanza se construye cada día, cuando alguien se detiene, tiende la mano y reconoce la dignidad de quien sufre.

Elisa Segura
Migraciones, Justicia y Paz

Desde el Centro de Atención al Inmigrante “Santa María Rosa Molas”, y a través de la acogida, tratamos de detectar las necesidades materiales, emocionales y espirituales de las personas, para que quien sufre tenga un lugar donde sentirse seguro y respetado. Fortalecemos su dignidad ayudándoles a mejorar su imagen; mientras la sociedad a veces excluye a los pobres, nosotros les recordamos que su vida tiene un valor infinito, más allá de sus carencias. Nuestros pobres viven situaciones muy duras, pero aun así siguen adelante, luchan, sueñan y aman. Dios también actúa a través de manos humanas: cada gesto de justicia, caridad, escucha, acompañamiento o defensa de los derechos de los más vulnerables, es una manifestación del amor de Dios. La mayor muestra de ese amor es Jesucristo, que vivió cercano a los pobres, a los enfermos y a los excluidos. En él, Dios se identifica con todos los que sufren.  

Ricardo Belmonte Cáritas


Como voluntario de Cáritas Albacete, cada día descubro que no soy yo quien lleva a Cristo a los pobres: Él ya está allí, esperándome. Mi tarea es reconocerlo. Cuando escucho sin juzgar, cuando camino al lado sin imponer mi ritmo, cuando respeto las decisiones de quien acompaño, intento tener la mirada de Jesús: una mirada que dignifica, que cree en las capacidades del otro, que no “salva” sino que acompaña. La parábola del buen samaritano me enseña que el amor se hace concreto: vendando heridas, compartiendo tiempo, quedándome cuando otros pasan de largo. Recibo mucho más de lo que doy: en la fortaleza de quien resiste con casi nada, en la sonrisa agradecida, en la confianza compartida, encuentro el amor y la esperanza de Dios, que me transforman. No me siento un benefactor, solo me siento hermano caminando junto a otros hermanos y hermanas hacia el Reino.


Pilar Martínez
Manos Unidas

Hace dieciocho años sentí la necesidad de dedicar parte de mi tiempo libre en ayudar a los demás y comencé a ser voluntaria de Manos Unidas. En 2015 tuve el privilegio de viajar a la India. De todos los proyectos que visité, hubo dos que me tocaron especialmente el corazón. El primero fue el de la formación de niñas y mujeres víctimas de la prostitución. Una de ellas me preguntó: “¿Por qué nos ayudáis sin conocernos?” Esa pregunta me conmovió profundamente y me hizo valorar aún más el trabajo que realizamos los voluntarios por nuestros hermanos más desfavorecidos. El otro proyecto que me impactó fue un internado para niñas abandonadas, recogidas en la calle por las misioneras, quienes las educan para que puedan llevar una vida digna y no caigan en manos de las mafias. Recuerdo cómo unas niñas me cogieron de la mano y me enseñaron sus camas; para ellas era un tesoro. Se me saltaron las lágrimas. Por casos así merece la pena seguir trabajando y no abandonar a cientos de miles de personas -hermanos nuestros- que se mueren de hambre y no pueden llevar una vida digna como se merecen. Somos, muchas veces, su única esperanza.

Primitiva Rubio
Ave Mariana (CONFER)

El equipo humano que ejerce el magisterio en el nombre del Maestro de los maestros, y con la gracia del Espíritu Santo, en el colegio El Ave María de Albacete, es consciente del compromiso y la enorme responsabilidad enorme que asume cada día, haciendo propio el texto bíblico que nos invita a descalzarnos al reconocer que la tierra que pisamos es sagrada. Como comunidad educativa cristiana, Avemariana, en misión compartida, y presente en los barrios de la Estrella y la Milagrosa, somos signo concreto del amor de Cristo, que nuestros y hermanos reconocen “en la cultura del encuentro”, la cual hemos hecho nuestra. Abrimos el colegio para acoger, acompañar, cuidar, iluminar vidas, celebrar juntos, respetar procesos, buscar siempre lo que es mejor, para que todos los niños, adolescentes, jóvenes y sus familias, puedan crecer a la sombra del Ave María, construyendo juntos un futuro colmado de esperanza, en el que reconozcan la presencia amorosa de Dios Padre. En el día a día, somos centro de puertas abiertas, dispuestos a buscar juntos soluciones y respuestas a la realidad y necesidad de todos.

Teresa Madrona
Pastoral Penitenciaria

En la Pastoral Penitenciaria, y a través del Taller de Lectura del que nos encargamos mi compañera Aurora y yo, ponemos en común el libro que previamente hemos leído. A través de esas conversaciones intentamos llevarles esperanza y transmitirles la misericordia de Dios, especialmente a quienes, por algún motivo, hemos caído en algún momento de nuestra vida. En esos encuentros de los lunes por la tarde es fundamental el respeto a las opiniones de los demás, aunque no coincidan con las nuestras, y, sobre todo, terminar cada semana con la sensación de haber aprendido algo de cada historia. Todo ello con un objetivo: ayudarles a descubrir que todos tenemos algo bueno que aportar a la sociedad, si ponemos empeño en ello, para cuando llegue el momento de la reinserción.

La Iglesia en Albacete, vista por sus rostros conocidos

2025-11-07T11:12:26+01:009 de noviembre de 2025|Noticias|

«Tú también puedes ser santo» es el lema de la campaña del Día de la Iglesia Diocesana, que la Iglesia celebra este domingo, 9 de noviembre. Este año, se invita a conectar la santidad con la vida cotidiana. Para conocer distintas perspectivas, hemos preguntado a personas conocidas de la sociedad albacetense que viven su fe en el ámbito profesional o vocacional qué significa para ellas la Iglesia Diocesana.

Desde pequeño vivo mi fe en la Iglesia diocesana de Albacete ofreciendo el don que Dios me ha regalado: el arte de bailar. Cada movimiento es una oración, una ofrenda que busca reflejar la belleza divina en el mundo. Bailar por y para Él es mi manera de evangelizar, de hacer visible el amor y la armonía que nacen de la fe.

Ismael Olivas, coreógrafo


Vivir la fe es abrazar con alegría y esperanza el don de caminar a la Luz del Resucitado y agradecer su amistad. Es buscarle en todos los hombres y recibirle en cada hermano. Dentro de nuestra Iglesia Diocesana de Albacete, supone descubrirnos pueblo de Dios, “familia” que peregrina unida buscando transparentar el rostro del Señor y la ternura de su mirada, que alcanza y transfigura a todo el que conoce su amor y cree en Él.

Hna. Verónica, Carmelita Descalza Albacete


¿Se puede trabajar mientras se reza, o se puede rezar mientras se trabaja?
Esta pregunta me quedó grabada desde pequeño y me ha hecho vivir mi fe. Mis padres me enseñaron que el Evangelio se puede vivir de la forma más sencilla, y eso lo intento a diario. Y digo lo intento porque cada día fallo “setenta veces siete”. Cada día procuro escuchar, intentar comprender la posición del otro, no crear diferencias, cooperar, poner un solo grano de arena para construir una sociedad más justa e igualitaria, ayudando a movimientos y asociaciones que saben mejor que yo dar respuestas a personas que lo necesitan. Y todo ello pidiendo la ayuda a la Virgen María, nuestra madre, porque solo no me siento capaz. 

Ricardo Beléndez, director-gerente de Cultural Albacete


Vivir la fe en la Iglesia de Albacete es formar parte de una gran familia que acompaña, escucha y siempre está dispuesta a tender la mano. Es compartir esperanza y compromiso con nuestra tierra y con quienes más lo necesitan. Una Iglesia viva y cercana, que nos anima cada día a construir juntos un mundo más justo. 

María García, directora de esRadio Albacete CLM


Cuando pienso en la Iglesia diocesana de Albacete, veo algo más que una estructura: es una gran familia donde compartimos fe, vida y servicio. Un espacio vivo que nos invita a conocernos, comprendernos, cuidarnos y crecer juntos. Como creyente y mentor emocional, descubro en ella una auténtica escuela de lo emocional: aprendemos a tomar conciencia, a gestionar nuestras emociones, a mantener la esperanza, a mirar y convivir con amor y desde el amor. Es la inspiración diaria para vivir con santidad junto a todos los que formamos parte de esta familia. En la Iglesia todo se vive desde el corazón, como una puerta para el encuentro con Cristo. ¿Te atreves a dejarte transformar desde el corazón? 

Pedro Lupi, educador y escritor


Para mí, la Iglesia diocesana significa sentirse parte de algo más grande, saber que no camino sola en la fe. Encontrar en cada gesto de ayuda, en cada palabra, en cada obra, una misma raíz que nos une y nos mueve: el Amor y el deseo de servir a los demás. Además, hablando del Amor, la Iglesia Diocesana es el lugar que nos enseña a Amar (con mayúsculas), a escuchar sin juzgar, a abrazar al que sufre y a celebrar con alegría la vida de los demás. En definitiva, es la voz que nos llama cuando nos perdemos, y el hogar que siempre tiene un lugar para nosotros. 

María Llanos Moreno, manchega de la Feria de Albacete 2025


Desde mi bautismo soy, por la gracia de Dios, miembro de la Iglesia universal y, por lo tanto, miembro de la Iglesia Diocesana, porción de la Iglesia universal. Ser testigo, a partir de la primera comunión, y estar al servicio de la Iglesia Diocesana es mi compromiso, desde los diferentes carismas, para compartir, acompañar y servir al según el evangelio y la dirección del Sr. Obispo, pastor de cercanía.

José Ruiz, empresario Productos Ruiz


Desde pequeñito, me enseñaron que a lo largo 2000 años, la Iglesia de Jesús ha sido lugar de encuentro y de alegría visible, que trasmite la ternura de Dios entre los hombres. Cada comunidad ha sido luz en medio de mis sombras. De unos y otros aprendí a servir, a perdonar y a perdonarme, a compartir camino y a celebrarlo. Aprendí que la misericordia es el rostro de Jesús de Nazaret que no se cansa de decirnos: “Eres valioso a mis ojos”. Me siento agradecido por este legado, animado a confiar en su Palabra… y a recordarlo, para contarlo. 

Blas González, presidente del Colegio de Médicos de Albacete


Los tatuajes del alma

2025-10-31T10:41:07+01:002 de noviembre de 2025|Noticias|

Hoy es el Día de los Fieles Difuntos. En esta jornada la Iglesia invita a orar por aquellos que ya han partido a la Casa del Padre y a mantener viva la esperanza en la vida eterna. En este domingo una madre, Paqui Osuna, comparte el testimonio de su propio camino de duelo: un recorrido marcado por el amor, la oración y la certeza de que la muerte no es el final, sino un paso hacia la eternidad. Su relato nos recuerda que el amor verdadero trasciende toda despedida.

“Quería comenzar este relato con la definición de duelo, antes de adentrarme en lo que para mí ha supuesto transitar por este duro y empedregado camino.

Deciros, que yo solo puedo hablar de mi experiencia y mi sentir. Generalizar sería absurdo, ya que cada duelo es único e individual. Es un camino que va más allá de los lazos de sangre y que tiene más que ver con el apego y el amor al ser querido que se marchó.

Duelo: proceso natural de adaptación psicológica ante una pérdida. No es una enfermedad, no es lineal, no tiene un tiempo determinado, y es algo a lo que todos tendremos que enfrentarnos a lo largo de nuestra vida.

Fases del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
A simple vista parece una definición sencilla y fácil de comprender, pero no lo es. Es un tema complicado, y más aún cuando eres tú quien se convierte en el personaje principal de esa historia.

Desde pequeños nos enseñan el ciclo de la vida con la metamorfosis: huevo, oruga, crisálida y mariposa. Pero nadie nos cuenta que esa bella y esplendorosa mariposa solo vivirá unos días -a lo sumo unos meses-, que morirá, no sin antes dejar sus huevos, que serán su continuación, su legado para un nuevo comienzo.

No hablamos de la muerte, aun a sabiendas que forma parte de la vida y del destino al que todos, tarde o temprano llegaremos. Creemos que es el final, pero para mí eso no es cierto, porque la muerte no es final si el amor es verdadero.

Mis fases del duelo las comparo con las estaciones, sin un orden determinado, porque en el duelo mandan las emociones.

El invierno llegó de pronto, aun siendo julio, sin previo aviso. Pude sentir ese frío aterrador que me atrapó. Anduve mucho tiempo perdida, sumida en ese profundo dolor al que acompañaban el miedo, la rabia, la culpa y otras tantas emociones. Pasé noches acariciando insomnios, días llenos de dolor, lágrimas y recuerdos atropellados. Me enfadé con Dios: ¿cómo nuestro Dios había podido ser tan injusto contigo, que tenías toda una vida por delante y tantos sueños por cumplir? No entendía nada.

Recuerdo perfectamente nuestro primer Día de Todos los Santos. Recibí infinidad de mensajes, pero en ninguno de ellos pude encontrar una palabra de consuelo. Desde que te marchaste, siempre hay un ramo de flores frescas y una vela encendida en casa, por si no encontrabas el camino de vuelta. Aquella noche encendí esa vela que tanto me costó. Pasé la noche en el balcón llorando y observando el lento parpadeo de esa llama que tanto me dolía.

Llegó el otoño y, a través de la ventana, podía ver esos días grises, la lluvia salpicando los cristales. ¿Cómo no iba a llorar el cielo también si tú no estabas? Empecé a buscarte entre esas oscuras nubes.

Estando en Toledo escuché las campanas de Santa Teresa y, sin saber cómo, bajé a rezar. Allí nadie me conocía y podía sentir que estábamos a solas los dos. Empecé a frecuentar la iglesia. Un Miércoles de Ceniza, ya en casa, me levanté con esa devastadora sensación de impotencia y de dolor por tu ausencia. Busqué cobijo en la iglesia porque necesitaba reconciliarme con Dios. Llamé a José Agustín, nuestro párroco, que no dudó en recibirme ni en ponerme la ceniza, aunque fuese mediodía. A solas, en esa pequeña capilla rezamos y me habló de ti como si todavía estuvieses aquí. Desde entonces, cada vez que me impone la ceniza tiene un pequeño gesto hacia ti, el cual le agradezco.

La primavera empezó a asomar. Podía sentir cómo esos pequeños rayos de sol me acariciaban. Ya no todos los días eran grises. Seguía sintiendo miedo porque se aproximaba el verano y, con él, el primer aniversario de tu muerte y tu cumpleaños.

Julio sigue quemándome, pero aun así seguimos celebrando tu cumpleaños, porque ese día es uno de los más maravillosos de mi vida: el día que te conocí. También hacemos un pequeño homenaje el día de tu partida: soltamos un gran globo rojo en forma de corazón que te enviamos al cielo. Ese día volviste a nacer, esta vez a la vida eterna, a tu nuevo hogar, que seguro que es precioso.

Ya han pasado cinco años. El Día de Todos los Santos enciendo esa bonita vela que ya tiene otro significado. La enciendo para recordarte lo felices que fuimos a tu lado, lo orgullosos que estamos de ti y lo afortunados que somos de que formes parte de esta bonita familia. Para que sigas siendo un alma libre y sigas iluminando nuestros días.

Al final te convertiste en mariposa y pudiste volar libre a tu eterna primavera. Sigue enviándome ese pequeño petirrojo que, de vez en cuando, canta en mi ventana.

Dedicado a mi hijo Alejandro, mi gran maestro.

El tatuaje más duro y bonito que siempre llevare, porque a Alejandro lo llevo tatuado en el alma. Veinticuatro horas en mi mente y siempre en mi corazón”.

La catequesis no es una actividad más: es una escuela de vida y de fe

2025-11-01T10:50:22+01:0026 de octubre de 2025|Noticias|

Con el comienzo del curso pastoral, las parroquias abren sus puertas a un nuevo año de catequesis. Octubre marca el momento de apuntarse, de volver a la comunidad y de seguir creciendo en la fe. Así lo recuerda José Antonio Pérez Romero, delegado diocesano de catequesis, quien anima a niños, jóvenes y adultos a participar en este itinerario de educación en la fe.

«Llevar a los niños a catequesis es un gran regalo que los padres les hacen», afirma Pérez. «Les dan herramientas para madurar, para ser personas equilibradas, formadas y responsables».

El delegado subraya que la catequesis no debe verse como una simple preparación para los sacramentos, sino como una experiencia profunda de encuentro con Jesús. A través de la oración, la enseñanza y la celebración, los niños alimentan su vida interior y desarrollan lo que él llama «la inteligencia espiritual», una dimensión del ser humano que también necesita cultivarse.

En medio de la rutina escolar y las actividades de la tarde, Pérez recuerda que la catequesis no es una extraescolar más: «No es solo formación; es una experiencia. Educa en valores cristianos, en una moral y en una manera de vivir: la que el Evangelio y nuestra fe católica nos indican».

Para el delegado, una de las claves está en redescubrir la utilidad de la fe. Aunque «la fe no se vive por ser útil», explica, «es verdad que ayuda, que hace crecer y que aporta sentido a la vida».

La familia, primera escuela de fe

Pérez insiste en que la educación en la fe no empieza en la parroquia, sino en el hogar: «La familia tiene la responsabilidad principal. La parroquia acompaña, orienta y apoya, pero la fe debe vivirse desde pequeños en casa. Luego, la catequesis y la clase de religión son apoyos fundamentales».

Esta colaboración entre familia y parroquia permite que los niños no solo se preparen para recibir los sacramentos, sino que se sientan parte viva de la comunidad cristiana.

El delegado percibe signos de esperanza en las nuevas generaciones, que considera más sensibles a la religión, lo que supone «una oportunidad para que los niños y las familias se acerquen y conozcan más la Iglesia y a Jesucristo, que somos una familia», porque a veces «ser cristiano está un poco desconocido».

«Hay una vuelta a la espiritualidad. Nos damos cuenta de que lo material o lo exterior no bastan. Hay un vacío que solo se llena cuando uno se acerca a Dios. Aunque a veces otras espiritualidades estén más de moda, el cristianismo ofrece todos los elementos para trabajar ese mundo interior», explica.

Catequesis para todas las edades

La invitación de José Antonio Pérez a participar en la catequesis no se limita a los más pequeños: «La catequesis no es solo cosa de niños. Todos necesitamos reavivar la fe. Los adultos también necesitamos ese encuentro con la comunidad y con el Señor. La catequesis debemos recibirla en todas las edades y momentos de nuestra vida».

El delegado anima a potenciar y descubrir la catequesis de adultos como una necesidad también para las personas mayores, «sin ningún tipo de vergüenza».

Apuntarse es sencillo: basta con acercarse a la parroquia más cercana, informarse sobre los horarios y participar.

«La fe -concluye Pérez- se vive en comunidad, y este es el momento de volver a crecer juntos».

Cáritas invita a mirar la realidad del sinhogarismo con otros ojos

2025-10-26T09:36:36+01:0026 de octubre de 2025|Noticias|

Con motivo del Día de las Personas sin Hogar, que se celebra hoy, Cáritas lanza su campaña este año bajo el lema “Sin hogar, pero con sueños”, con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre la realidad que viven las personas sin hogar y visibilizar sus sueños silenciados.

La campaña pone el foco en las múltiples barreras a las enfrentan estas personas: quienes, aun teniendo empleo, no pueden acceder a una vivienda; personas migrantes; víctimas de violencia machista; personas con discapacidad; hombres y mujeres con problemas de salud mental o adicciones; jóvenes extutelados; y personas mayores sin red familiar ni pensión suficiente para vivir con dignidad.

En Albacete, agentes y voluntarios de Cáritas participaron este jueves, 23 de octubre, en un acto público celebrado simultáneamente en diversas capitales del país, donde se dio lectura a un manifiesto en el que las propias personas sin hogar reclamaron a las administraciones «la oportunidad de crear un futuro».

Durante el último año, Cáritas Diocesana de Albacete acompañó a 96 personas en situación de sin hogar a través de diferentes programas. Las Cáritas Interparroquiales de Caudete, La Roda, Almansa, Villarrobledo y Hellín ofrecen cobertura inicial y apoyo a quienes carecen de vivienda. En la capital, mediante el programa Café Calor un equipo de voluntariado acompaña, una noche a la semana, a personas que viven en la calle, ofreciéndoles escucha y compañía.

Vivir la fe donde uno está: dos misioneros albaceteños en Asia y América

2025-10-17T12:39:27+02:0019 de octubre de 2025|Noticias|

Hoy se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, más conocida como el Domund, un domingo para orar y apoyar económicamente a los 1.131 territorios de misión y a los misioneros que anuncian el Evangelio por todo el mundo.
La diócesis de Albacete cuenta actualmente con 37 misioneros. Dos de ellos Julián Mansilla en Tailandia y Francisco Javier Pla en la Amazonía peruana, nos recuerdan que la misión no depende del lugar, sino de vivir la fe con entrega y acompañar a otros, sabiendo que cada bautizado tiene un papel en la construcción de la Iglesia universal.

Julián Mansilla lleva ya cuatro años en Tailandia, donde continúa su labor pastoral en una pequeña comunidad católica dentro de un país mayoritariamente budista.

«Es otro mundo, como cualquier lugar fuera de España», comenta sonriendo. «No he salido de Tailandia, pero ya basta para darse cuenta de que todo es distinto: la lengua, la cultura, la manera de pensar… y también la manera de vivir la fe».

En Tailandia, donde el budismo es la religión oficial, los cristianos son apenas un 1% de la población. «Entre católicos y protestantes seremos alrededor de un millón», explica. «Pero, aunque seamos pocos, los grupos son pequeños y muy vivos. Lo importante es estar, compartir la vida con la gente».

Para Mansilla, el testimonio cristiano no se impone, se propone. «Allí, si el tailandés siente que le aprietas o le fuerzas, consigues justo lo contrario. Todo se hace poquito a poquito, con respeto, con presencia. Hay que estar».

Julián insiste en que la misión no consiste solo en ir a lugares lejanos, sino en vivir la fe allí donde cada uno está. «La misión es vivir la fe en casa, en la parroquia o en la otra punta del mundo», explica. «No hace falta irse lejos para ser misionero: lo importante no es el lugar, sino la manera de vivir y dar testimonio. Hay que apostar por la fe y hacerlo en comunidad, con la Iglesia que tenemos cerca, con nuestro obispo y con el Papa que nos guía».

Entre las muchas experiencias que valora de su vida misionera, Julián subraya una especialmente: la universalidad de la Iglesia. «Es una de las cosas más bonitas y positivas que tenemos», revela. «Allá donde vamos, aunque no sea nuestra lengua y no entendamos nada de lo que se dice, entramos a Misa y reconocemos perfectamente lo que se celebra. Te sientes hermano de esos católicos que están allí también, y ellos te miran del mismo modo. Es algo precioso».

Su paso por Albacete le ha servido para «recargar las pilas». «Volver a casa, ver a la familia, a los compañeros, a la diócesis… eso da fuerza», confiesa. «He conocido misioneros que ya no sentían raíces en su tierra, y eso me da tristeza. Yo quiero mantenerlas vivas: soy cura diocesano, y lo sigo siendo, aunque esté lejos».

Antes de volver a Tailandia, se despide recordando que «la misión está en vivir la fe con alegría, donde Dios te pone. Allí o aquí, siempre vale la pena».

En la Amazonía de Perú lleva dos años otro misionero de Albacete: Francisco Javier Pla, acompañando comunidades cristianas en medio de la selva. De visita por Albacete, con motivo del día del Domund, lanza un mensaje claro: la misión no es cosa de unos pocos enviados, sino de todos los bautizados.

«Estos lugares que llamamos de misión existen porque hay misioneros», explica. «Pero igual que allí hay religiosas, laicos y sacerdotes que entregan su vida, aquí también se necesitan misioneros y misioneras. Cada bautizado está llamado a serlo en su familia, en su comunidad, en su barrio».

Para Pla, el Domund no solo invita a mirar a otros países, sino a despertar la conciencia misionera de cada creyente. «El Domund nos llama a mirar las realidades de estos lugares de misión, pero sobre todo para aquí», afirma. «Para que cada uno y cada una tome su responsabilidad como misionero en su comunidad. No se trata de lamentarse por las dificultades de la sociedad o de la Iglesia: se trata de actuar con espíritu misionero».

Desde su experiencia en la Amazonía, Javier Pla destaca la importancia de la formación y el acompañamiento como ejes del trabajo misionero. «Hay gente con muchas ganas, pero hace falta formación», señala. Todos necesitamos a alguien que nos anime y que nos ayude a poner nuestros dones al servicio de los demás».

Por eso, tanto en Perú como en España, la formación es prioritaria. «Ahora en octubre comenzaba aquí en España la Escuela de Formación Misionera», recuerda. «Sin esa base, es difícil acompañar bien. Todos necesitamos a alguien que nos anime y que nos ayude a poner nuestros dones al servicio de los demás». «Sin ella, uno puede llegar a un lugar como elefante en cacharrería. El entusiasmo es bueno, pero hay que saber cómo actuar».

Antes de regresar a Perú, Pla agradece el cariño recibido en Albacete. «Siempre es una alegría volver aquí y compartir lo que vivimos allí», concluye. «La misión no es solo un lugar, es un modo de ser Iglesia en cualquier parte del mundo».

La fe, el arte y la historia se reúnen en la muestra ‘Bajo el signo de la cruz’

2025-10-14T08:56:48+02:0012 de octubre de 2025|Noticias|

Hasta el 9 de noviembre, el Museo Municipal de Albacete acoge la exposición `Bajo el signo de la cruz´, una muestra conmemorativa del 75º aniversario de la creación de la diócesis Albasitensis. Conversamos con el delegado diocesano de Patrimonio y uno de los comisarios de la exposición, Luis Enrique Martínez Galera, para conocer los detalles de una exposición que une historia, patrimonio y fe.

En la inauguración definiste la muestra como sencilla, exquisita y digna.      
Sí, totalmente. Basta con recorrerla para comprobar la cuidada colocación de las piezas. Después de un trabajo intenso, hemos logrado una puesta en escena equilibrada y elegante. Estoy muy satisfecho con el resultado.

El título, `Bajo el signo de la cruz´, ha despertado mucha curiosidad. ¿Cómo surgió?
Durante un tiempo estuvimos buscando un título que expresara el sentido profundo de la exposición. Un día se me ocurrió: teníamos pensado colocar las cruces en la planta superior y la historia de la diócesis en la inferior. Pensé que como la cruz estaba arriba y la diócesis debajo me vino a la mente `Bajo el signo de la cruz´.           
En latín sería `Sub signum crucis´. Un experto en latín me explicó que la preposición sub con acusativo indica “ponerse debajo”, “sumergirse”. No se trata de estar simplemente bajo la cruz, sino de meterse dentro de ella, de vivir bajo su signo.           
Además, recordamos el lema de Constantino antes de la batalla de Puente Milvio (año 312): In hoc signo vinces (“con este signo vencerás”). Todo eso encaja perfectamente con nuestra fe y con la historia de nuestra diócesis.

 – ¿Cómo está organizada la exposición?   
Tiene tres secciones muy definidas. La primera es la introducción, con los elementos del cartel de la exposición y una frase de nuestro obispo, monseñor Ángel Román, sobre la cruz y el amor. Allí se exponen la mitra y el báculo de don Arturo Tabera y Araoz, primer obispo de Albacete, así como la cruz procesional de la Catedral de San Juan Bautista, una pieza del siglo XVI adquirida en 1999, de gran belleza.

¿Qué encontramos en la segunda sala?   
– En esta sala encontramos desde la cruz de término de Albacete hasta crucificados del siglo XVIII. Hay piezas arqueológicas como la cruz del Tolmo de Minateda; obras de orfebrería como la cruz alzada de Villarrobledo; tallas en madera, una tabla flamenca del siglo XVI, cerámica de Hellín y tres Cristos de marfil de extraordinaria calidad. Cada pieza, por su procedencia y estilo, cuenta un fragmento de la fe de nuestros pueblos. Es un recorrido artístico y espiritual.

– ¿De qué consta la siguiente sala?
– El centro de esta sección está la bula Inter praecipua, documento con el que se erigió la diócesis de Albacete el 2 de noviembre de 1949. No conservamos la bula original, sino un acta notarial de la Nunciatura de 1950, en la que se comunica oficialmente la creación de la diócesis. Está expuesta abierta, con las firmas originales del nuncio y del notario.  El documento establece, entre otras cosas, que la Virgen de los Llanos es la patrona de Albacete y que la iglesia de San Juan Bautista se convierte en Santa Iglesia Catedral.

Esta sección concluye con la mitra y el báculo de don Ángel Román, actual obispo, cerrando así el recorrido iniciado con las piezas de don Arturo Tabera.

¿Cómo se muestra el origen de la Diócesis?        
– Las diócesis de origen están representadas mediante imágenes de la Virgen de las cuatro jurisdicciones de las que procedía nuestro territorio: la Virgen de los Remedios, de la parroquia de El Salvador de La Roda, representa a Cuenca; la Virgen de Gracia, del Santuario de Caudete representa a la única parroquia que pasó de la Diócesis de Orihuela; la Virgen de las Nieves, de Chinchilla de la Diócesis de Cartagena; y la Virgen del Sagrario, de la parroquia de Alcaraz, patrona de Toledo, representa a los arciprestazgos procedentes de Toledo.           
La exposición concluye con una frase del señor Obispo que llama a consolidar nuestra identidad diocesana, y a hacernos corresponsables de ella.

– ¿Cuántas piezas están expuestas?
En total reúne unas 50 piezas muy interesantes. Podríamos haber incluido más, pero creo que, tal como está organizada, resulta ágil, fácil de seguir, no agobia y te invita a recorrerla más de una vez. Cada cruz o elemento revela nuevos detalles en cada visita.

¿Cuál consideras la más representativa? 
Es difícil elegir, pero destacaría la cruz procesional de San Blas de Villarrobledo, una joya del siglo XVI realizada por un platero de Cuenca. Es una cruz renacentista con elementos tardogóticos, recientemente restaurada por la Fundación Impulsa de la Junta de Comunidades de Castilla La Muncha.
También es muy valiosa la Cruz de Minateda, una piedra circular con una cruz patada tallada en ambas caras. Probablemente esta pieza procede de la basílica visigoda del Tolmo de Minateda.

– ¿Cuál es el horario de visita?        
La exposición puede visitarse en el horario habitual del museo: de 10:30 a 13:30 y de 17:00 a 21:00 horas, de martes a domingo.     
Además, los miércoles, tras los conciertos programados -inspiradas en el hecho religioso- por Cultural Albacete a las 19:00 horas, se realiza una visita guiada. Las demás pueden concertarse escribiendo al correo electrónico: patrimonio@diocesisalbacete.org.

– Además de los conciertos, ¿hay otros actos que completen esta exposición?    
El programa se completa con conferencias los jueves hasta el 20 de noviembre, a las 19:00 horas, en el Salón de Actos del Obispado. Tratarán la dimensión histórico-artística, eclesiástica y teológico-pastoral, girarán y profundizarán sobre la propia exposición y el 75º aniversario.
Asimismo, las Delegaciones diocesanas de Catequesis y Enseñanza han elaborado catequesis para los niños y jóvenes de las parroquias y de los colegios.
Creo que, entre la exposición, los conciertos y las conferencias, hemos preparado un colofón del 75 º aniversario por todo lo alto.

Inaugurada la exposición `Bajo el signo de la Cruz´

2025-10-08T14:33:14+02:008 de octubre de 2025|Noticias|

Ayer se inauguró en el Museo Municipal la exposición “Bajo el signo de la Cruz”, organizada por la Diócesis de Albacete con motivo de la conmemoración de sus bodas de platino.

El acto estuvo conducido por el delegado de Patrimonio Diocesano y comisario de la muestra, Luis Enrique Martínez, quien definió la exposición como “sencilla, exquisita y digna”. Durante su intervención, agradeció la colaboración de todas las personas, instituciones, empresas y medios de comunicación que han hecho posible su realización.

Por su parte, el obispo de Albacete, don Ángel Román, invitó a los asistentes a contemplar la exposición desde el amor de la cruz, recordando que: “Los brazos abiertos del Señor no son sufrimiento, sino ese amor de Dios que nos abraza, acompaña, levanta y envía.”

El prelado destacó además la elegancia y el equilibrio de la muestra, compuesta por 50 piezas seleccionadas “de una belleza impresionante”, que no solo permiten contemplar lo bello, sino también reconocer “la historia, la oración y las lágrimas” detrás de cada cruz.

Asimismo, animó a los visitantes a continuar el recorrido más allá del museo, descubriendo los lugares y símbolos de la diócesis: “La exposición está para ser contemplada, pero también para salir y continuarla, visitando nuestra tierra.”

Finalmente, el obispo expresó su deseo de que esta celebración del 75 aniversario de la Diócesis deje una huella duradera: “Que Albacete sea más humana, más esperanzada, orgullosa de caminar en la sencillez de su gente. Lo importante no es solo hacer una cosa, sino mirar hacia adelante y seguir escribiendo la historia”.

También intervinieron en el acto el presidente de la Diputación Provincial de Albacete, don Santiago Cabañero; la viceconsejera de Educación, Cultura y Deportes de la JCCM, doña Carmen Teresa Olmedo; y el alcalde de Albacete, don Manuel Serrano.

En sus intervenciones, todos destacaron el esfuerzo de la Diócesis por dar a conocer su patrimonio histórico y artístico, felicitaron a la institución por su aniversario y por la labor pastoral, social y cultural que desarrolla. Asimismo, mostraron su disposición a seguir colaborando en la restauración y conservación del patrimonio provincial.

La exposición se estructura en tres momentos fundamentales: Una introducción, en la que se presentan los elementos que componen el cartel de la muestra, símbolos que nos remiten a los orígenes de la Diócesis. La Cruz y el Crucificado, primera parte de la exposición, permite contemplar piezas de gran valor histórico-artístico, como la cruz procesional de San Blas de Villarrobledo, recientemente restaurada, o la cruz visigoda del siglo VI, procedente del Tolmo de Minateda (Hellín), testimonio de la larga presencia de la fe en tierras albaceteñas. La nueva Diócesis, segunda parte de la muestra, recorre desde la Bula Inter Praecipua, hasta el retrato del actual obispo, don Ángel Román, delimitando un espacio presidido por la Santísima Virgen de Los Llanos, patrona de la ciudad y de la Diócesis.

La exposición permanecerá abierta al público en el Museo Municipal de Albacete hasta el 9 de noviembre, en horario de martes a domingo, de 10:30 a 13:30 horas y de 17:00 a 21:00 horas. También se ofrece la posibilidad de concertar visitas guiadas a través del correo electrónico patrimonio@diocesisalbacete.org.

La muestra se complementará con un programa de conferencias, que se celebrarán los jueves, del 9 de octubre al 20 de noviembre, a las 19:00 horas en el Salón de Actos del Obispado, así como con conciertos todos los miércoles también a las 19:00 horas en el Salón de Plenos del antiguo Ayuntamiento.

Los inmigrantes también traen esperanza

2025-10-03T13:35:48+02:005 de octubre de 2025|Noticias|

Hoy la Iglesia celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, un día que invita a la reflexión y, sobre todo, a la acción. En nuestra Diócesis de Albacete, el compromiso con la acogida se procura de manera especial, tal como nos explica Miguel Giménez Moraga, director del Secretariado Diocesano de Migraciones.

Giménez Moraga subraya que la jornada no solo es un día para mirar a los que vienen de lejos, sino para recordar que «somos peregrinos en la tierra» y, por tanto, en cierta medida, «también de alguna manera somos inmigrantes». Por ello, el mensaje central a la comunidad diocesana y a toda la ciudadanía es la llamada a ser una Iglesia acogedora que no haga distinción de raza, ni color, ni religión, sino que acoja a las personas como lo que son: hijos de Dios y, por tanto, hermanos nuestros.

Al ser preguntado sobre la labor de la Diócesis en este ámbito, Miguel Giménez subraya que los esfuerzos del Secretariado se concentran en el Centro Diocesano para Inmigrantes “Santa María Rosa Molas” de la calle Francisco Pizarro, 44. Este centro es un lugar de acogida que ofrece servicios esenciales como lavandería, orientación jurídica y sanitaria, e incluso peluquería, sirviendo la lavandería como «el servicio que aglutina los demás».

Sin olvidar la labor que lleva a cabo en las parroquias, Cáritas, Obras Sociales y cada uno de los miembros del Secretariado, que el director califica como «una gran obra de acogida y acompañamiento».

El lema. El lema de la jornada de este año, promovido por el Papa Francisco, es «Migrantes, misioneros de esperanza». Este mensaje resuena profundamente en la experiencia de la Diócesis, especialmente con aquellos migrantes de países donde la Iglesia está implantada, sobre todo latinoamericanos.

Giménez Moraga destaca que quienes llegan a Albacete no lo hacen por capricho, sino huyendo de situaciones de falta de paz, trabajo o desarrollo. Estos hermanos, al buscar una vida mejor, traen consigo un “talante” que es, en sí mismo, un mensaje de esperanza.

«A mí concretamente me tocan muy profundamente la esperanza con la que vienen y la esperanza que despiertan en mí cuando yo les puedo ayudar a que esa esperanza no caiga en saco roto», confiesa el director. Los migrantes nos traen una «mirada de un mundo más fraterno, más solidario, más amplio».

¿Qué puede hacer la ciudadanía ante la realidad de las migraciones? Para Miguel Giménez, la respuesta es sencilla y profunda: acoger y acompañar.

Basándose en su experiencia, que incluye haber sido misionero en África y posteriores viajes, insiste en que la acogida va más allá de la ayuda material: «Acogerlos, acompañarlos, estar ahí, darles identidad y cuando digo darles identidad es, tratarlos como las personas que son. Si es posible, llamándolos por su nombre».

Se trata de identificarlos, interesarse por su procedencia, sus ilusiones y sus familias, y «el tratarlos como hermanos, aunque la mayoría de ellos me llamen “padre”», es lo que intenta hacer desde hace 25 años Giménez.

Como punto culminante de la celebración en la ciudad, se invita a todos los diocesanos a participar en la Eucaristía que, esta tarde a las 8, presidirá el señor Obispo en la parroquia de San José, como signo de comunión y oración por los migrantes y refugiados.

La situación de los menores en Canarias
Con motivo de esta Jornada, el pasado jueves se celebró en los salones de la parroquia de las Angustias y Sam Felipe Neri una sesión sobre la realidad de los menores migrantes. Contó con la presencia de Alejandra Botija y Beatriz Moreno, del Servicio de Infancia y Familia de Albacete (Consejería de Bienestar Social), así como de Arancha Méndez Tosco, técnica del Programa de Movilidad Humana de Cáritas Tenerife.

El último dato habla de cerca de 5.800 niños y adolescentes extranjeros en el sistema de protección de Canarias, un mecanismo que, como reconoce Arancha Méndez, «se encuentra desbordado y debilitado, incapaz de responder a la especial vulnerabilidad de estos menores».

Aunque la Iglesia en Canarias no gestiona directamente la atención a los menores tutelados, Méndez explica que muchas entidades vinculadas -como Cáritas, Fundación Don Bosco o Fundación Buen Samaritano- se centran en el acompañamiento una vez los jóvenes cumplen la mayoría de edad. «Cuando cumplen 18 años se ven abocados a la calle. Desde nuestras entidades intentamos ofrecer espacios de transición a la vida adulta para que no queden desamparados», subraya.

La técnica de Cáritas alerta de que, en la actualidad, la respuesta institucional pasa por la apertura de grandes centros de emergencia, en ocasiones con hasta 200 menores bajo un mismo techo. «Por pura lógica, no se les está dando la protección que necesitan. Los niños requieren un acompañamiento más individualizado», insiste.

Sobre el debate del reparto de migrantes a otras comunidades, Méndez afirma: «No sé si es la solución, pero desde luego algo hay que hacer. Canarias no puede soportar sola esta situación por ser frontera sur. Esto no es un problema solo de Canarias, es un reto de todos».

Uno de los aspectos más preocupantes, según la responsable de Cáritas, es la persistencia de prejuicios hacia los llamados “menas”. «Ese término se ha cargado de estigma, vinculado a la delincuencia y a estereotipos negativos. Pero no hablamos de otra cosa que de niños y niñas que necesitan protección. No importa el apellido que tengan», denuncia.

Para Méndez, la Iglesia y la sociedad tienen un papel fundamental en la sensibilización y la construcción de comunidades acogedoras. «El Evangelio nos recuerda constantemente que la migración es parte de la historia humana. No podemos permitirnos ver a los más frágiles de nuestra sociedad como una amenaza».

Con años de experiencia en el acompañamiento de jóvenes migrantes, Méndez ofrece una visión muy distinta a la extendida en el imaginario colectivo: «Nunca hemos tenido problemas con ellos. Son chavales con muchas ganas de aprender, de formarse, de trabajar. Buscan lo mismo que cualquier joven canario o peninsular: un futuro estable».

Incluso, añade, muchos de ellos terminan vinculándose como voluntarios una vez logran integrarse. «No vienen a robarnos nada ni a delinquir. Vienen a buscarse un futuro, como haríamos cualquiera de nosotros».

Méndez concluye con una invitación a la sociedad: «Necesitamos acercarnos, romper barreras y estereotipos. Solo con ese “roce” descubriremos que son personas como nosotros, con sueños, esperanzas y dificultades compartidas».

La Catedral de Albacete estrenará nueva iluminación ornamental gracias a un convenio entre la Diócesis, Iberdrola y el Ayuntamiento

2025-10-03T13:57:14+02:003 de octubre de 2025|Noticias|

La Catedral de San Juan Bautista de Albacete contará con un nuevo sistema de iluminación ornamental exterior tras la firma de un convenio de colaboración entre la Fundación Iberdrola España, la Diócesis de Albacete y el Ayuntamiento de la ciudad. El acto, celebrado esta mañana en la plaza de la Catedral con los máximos representantes de las instituciones implicadas, supone una inversión de 150.000 euros aportados por Iberdrola y permitirá instalar luminarias LED de última generación, reduciendo el consumo energético y las emisiones de CO₂.

Durante la firma, el obispo de Albacete, Mons. Ángel Román, expresó su alegría por este acuerdo que «refuerza los lazos entre la sociedad civil, las entidades públicas y la Iglesia», lo que desmuestra que cuando se aúnan esfuerzos en favor del bien común, «los resultados benefician a toda la comunidad».

Añadió que esta iniciativa permitirá «realzar la grandeza de nuestra Catedral» y que «contemplar arte y deleitarse con la belleza de las cosas hace también que las almas se refresquen y crezca la paz en ellas», además de reforzar el atractivo de Albacete con su Catedral como uno de los referentes principales de acogida y esperanza.

El obispo quiso también subrayar el significado simbólico del proyecto: «Que gane en esplendor el templo implica que ganamos en esplendor y humanidad todos». Y explicó que la nueva iluminación será una llamada para la ciudad: «El edificio manifiesta con más fuerza el Espíritu que le da vida y que ofrece a todos. Grita con vigor luminoso: “¡Aquí está tu Iglesia, tu casa!”».
Román quiere que esta nueva iluminación sea «una invitación a quienes puedan sentirse apagados o vivir en oscuridad a entrar y encender su propia llama», recordando que también supone «una llamada a los cristianos a ser Luz del Mundo».
El prelado destacó igualmente el compromiso ambiental del proyecto: «Se van a utilizar técnicas de última generación, con un menor gasto energético y una menor emisión de CO₂».

Finalmente, agradeció de corazón a la Fundación Iberdrola su implicación, afirmando que «ha sido un acierto apostar por Albacete y su Catedral», y animó a seguir trabajando en esta línea de cooperación para «realzar más templos preciosos de nuestra provincia (como ya ha sido el caso de Liétor), que tiene una riqueza impresionante que tenemos que cuidar, potenciar y dar a conocer». El acto concluyó con sus palabras en la que dio «gracias de nuevo a Iberdrola, al Ayuntamiento y a todos los que hacéis posible que este proyecto se haga realidad».

El convenio, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026, contempla que, una vez instaladas las luminarias, el Ayuntamiento asumirá el mantenimiento y los costes de consumo eléctrico.

La carta pastoral del obispo de Albacete apuesta por comunión, escucha y cercanía

2025-09-29T09:50:35+02:0028 de septiembre de 2025|Noticias|

El obispo de Albacete, Mons. Ángel Román Idígoras, ha dado a conocer su carta pastoral para el curso 2025-2026 con el título “Alegraos en el Señor”. Se trata de un documento que no solo marca las líneas de acción para la diócesis durante este curso, sino que también refleja la experiencia de sus primeros meses como pastor en estas tierras manchegas.

“Después de cuatro meses escuchando, hablando, compartiendo muchas cosas, he tratado de recoger todo eso en una carta pastoral y poder marcar unas líneas por las que trabajar este año”, expresa.

El obispo quiere que este curso esté marcado por la fraternidad y la alegría. Para él, la vida eclesial debe vivirse como una auténtica familia, superando divisiones y buscando la unidad en la diversidad de carismas.

“Creo que lo más importante y la necesidad que he descubierto es la comunión, trabajar la fraternidad, vivir como una verdadera familia. Y luego hacerlo con alegría, la alegría de la tarea misionera que por el bautismo hemos recibido”, manifiesta.

En un momento en que la sociedad vive tensiones y fragmentaciones, el obispo propone que la Iglesia de Albacete sea un signo visible de unidad, fraternidad y esperanza. La alegría, añade, no es un simple sentimiento pasajero, sino la expresión profunda de una vida vivida desde la fe y la misión.

Mons. Román insiste en que toda acción pastoral debe estar cimentada en la Palabra de Dios. No basta con inspirarse en el Evangelio de manera general, sino que es necesario fijarse en el modo en que Jesús actuaba.

“La Palabra es la llave maestra para afrontar cualquier realidad. No solo es ver lo que hace Jesús, sino cómo lo hace. Este año he querido subrayar eso en la carta: Jesús no trabaja solo, reza, se deja guiar, se muestra cercano”.

Para hacer de la diócesis una familia que camina unida y trabaja codo con codo, el obispo invita a no esperar siempre que cambien los demás. Según explicó, la renovación pastoral pasa necesariamente por una conversión personal de cada cristiano: “Tenemos que ponernos delante del Señor, hacer nuestra revisión personal y decirle un sí sincero, con nuestras limitaciones, pero poniendo toda la carne en el asador. Desde ahí el Señor va a hacer maravillas”.

El obispo advierte contra la tentación de “echar balones fuera” y culpar siempre a otros -sacerdotes, estructuras, laicos- de los problemas de la Iglesia. La transformación, señala, comienza en el propio corazón, en la disposición humilde a dejarse conducir por Dios.

Otro de los acentos del curso será reforzar la capacidad de escuchar y acompañar. Mons. Román subraya que la pastoral no puede limitarse a ofrecer respuestas prefabricadas, sino que ha de abrirse al diálogo y al encuentro personal: “Es muy importante que nos escuchemos unos a otros, porque Dios habla a través de cada persona, incluso del que menos te lo esperas”.

Esta escucha se concreta en el acompañamiento espiritual, en la atención a las heridas personales y en el valor del sacramento de la reconciliación. El obispo lo describe como un “abrazo gratuito de Dios que pacifica y levanta”.

La carta pastoral recoge también una serie de desafíos concretos. Uno de ellos es la acogida a los inmigrantes, un colectivo muy presente en la diócesis. Mons. Román no oculta que muchas soluciones dependen de los poderes públicos, pero insiste en que la Iglesia tiene la misión de acoger, acompañar y dignificar: “Queremos transmitir que son hijos de Dios, que se les quiere, que tienen dignidad. Y eso no se dice solo con palabras, sino con presencia, escucha y acompañamiento”.

La celebración del 75 aniversario de la creación de la diócesis de Albacete marca también el horizonte de este curso. Para Mons. Román, llegar en una fecha tan significativa es motivo de gratitud y responsabilidad y siente este privilegiado, porque “son fechas redondas que me ayudan a tomar conciencia de que soy heredero de toda una tradición”. Dice estar recogiendo frutos de mucha gente y tener la responsabilidad de seguir impulsando esta tarea evangelizadora.

Propone la plantación de carrascas en cada uno de los municipios de la provincia, como signo de una diócesis que camina unida. Además, el 7 de octubre se inaugurará la exposición “Bajo el signo de la cruz”, que mostrará el pasado, presente y futuro de la diócesis, contribuyendo a reforzar la identidad eclesial y a proyectarla con ilusión hacia el futuro.

El obispo, cuya agenda diaria es intensa, se toma con humor los comentarios de quienes le advierten que no puede mantener ese ritmo: “Si reviento, que sea con las botas puestas. Darlo todo hasta que Dios quiera”.

También se mostró agradecido por la acogida recibida en la diócesis y tiene la sensación de que “el Señor ha abierto las compuertas de su amor”. Ya que dice estar recibiendo tanta alegría, tanto cariño y apoyo, que solo puede dar gracias.

Con ilusión y confianza en el Señor, la diócesis de Albacete abre un nuevo curso pastoral para ser, en medio de los retos actuales, portadora de esperanza y alegría para todos.

La Diócesis de Albacete celebra su 75 aniversario con la exposición ‘Bajo el signo de la Cruz’

2025-09-26T15:40:32+02:0026 de septiembre de 2025|Noticias|

La Diócesis de Albacete ha presentado esta mañana, en rueda de prensa, la exposición conmemorativa “Bajo el signo de la Cruz”, organizada con motivo del 75 aniversario de su creación. La muestra, que podrá visitarse en el Museo Municipal de Albacete del 7 de octubre al 9 de noviembre, invita a descubrir y valorar el rico patrimonio histórico-artístico de la Iglesia diocesana.

El obispo de Albacete, Mons. Ángel Román Idígoras, subrayó durante la presentación que la Cruz, eje central de la exposición, “nos tiene que llevar siempre a la referencia de lo que son las cruces cotidianas, del amor de cada persona que se va entregando y que quiere desde ahí llenar de esperanza y llenar de Dios nuestro mundo”. Al tiempo que la exposición puede, según Román, “ayudar a la promoción de nuestra diócesis, de nuestra provincia, que creo que es muy rica y muy desconocida. Aunque hablan siempre de la humildad, pero la riqueza y la humildad yo creo que no están reñidas en la grandeza de lo que tenemos”.

La exposición reúne unas 50 piezas entre orfebrería, escultura, pintura y documentos históricos. Entre ellas sobresale la cruz procesional de San Blas de Villarrobledo, obra del maestro Francisco Becerril y considerada una de las más notables de la platería española. El recorrido abarca desde una cruz visigoda del siglo VI, procedente del yacimiento de Minateda, hasta un crucificado atribuido al escultor Luis Salvador Carmona.

La estructura de la muestra está dividida en varias secciones: La Cruz y el Crucificado, con piezas de gran valor artístico y devocional; La nueva Diócesis, que incluye documentos fundacionales como la bula Inter praecipua del Papa Pío XII y retratos de los obispos de Albacete; y Diócesis de procedencia, que reúne imágenes marianas de cada una de las diócesis de origen, entre ellas la patrona, Nuestra Señora de los Llanos.

Además de la exposición, el programa conmemorativo incluye conferencias que tendrán lugar los jueves, del 9 de octubre al 20 de noviembre, a las 19 horas en el Salón de Actos del Obispado, así como conciertos todos los miércoles en el salón de la exposición. También se han preparado materiales didácticos para escolares y catequesis, con el fin de acercar el patrimonio diocesano a los más jóvenes.

La Diócesis ha habilitado un sistema de visitas guiadas para grupos, parroquias y colegios, que podrán reservarse a través del correo electrónico de la Delegación de Patrimonio (patrimonio@diocesisalbacete.org). Los profesores recibirán, además, una explicación previa de la muestra para que después puedan guiar a sus propios alumnos. Con esta iniciativa, se busca favorecer la participación ordenada y enriquecer la experiencia de los visitantes.

La entrada a la exposición es libre y podrá visitarse en horario del Museo Municipal: de martes a domingo, de 10:30 a 13:30 y de 17:00 a 21:00 horas.

“Los internos valoran sobre todo nuestra cercanía y el sentirse acompañados”

2025-09-19T13:30:29+02:0021 de septiembre de 2025|Noticias|

El padre Paúl Santiago Azcarate Gorri, capellán del Centro Penitenciario `La Torrecica´, comparte su experiencia y el papel de la Pastoral Penitenciaria en vísperas de la fiesta de la Virgen de la Merced.

Comenzaste como capellán en el mes de marzo. ¿Cómo están siendo estos primeros meses?
– Han sido unos primeros meses de mucho interés para mí, porque venía con cierta prevención. Es la primera vez que me encomendaban un ministerio de estas características y naturalmente llegaba con temor: si acertaría, si podría entrar con facilidad, si sería aceptado, si llevaría el mensaje adecuado. Todo eso lo llevaba con prudencia, pero me he encontrado con una gran acogida y, por tanto, mi experiencia está siendo extraordinaria.

– ¿Cuál es el papel de un capellán dentro de un centro penitenciario?
– Más que del capellán, deberíamos hablar de capellanía. No soy yo solo, sino un equipo formado por unos 16 voluntarios y el director del Secretariado, Ginés Cabañero. Entre todos llevamos a la cárcel el testimonio de Jesucristo, que nos trae identidad y dignidad. Nuestra misión es acompañar y humanizar la vida de los internos desde el Evangelio.

– ¿Es fácil o difícil llevar la fe a los privados de libertad?          
– La verdad es que sorprende la gran acogida que tiene el mensaje de la fe: cómo lo esperan con verdadera ansiedad, cómo les conforta.

Tengo la experiencia, por ejemplo, de que cuando llegué, en Cuaresma, se confesaron 77 internos. Un voluntario que organizaba la fila para acceder al sacramento me decía: “¡Qué diferencia entre cómo subían y cómo bajaban! Con qué cara tan resplandeciente de serenidad, de contento, de felicidad”. Ese sacramento les había fortalecido y les había dado gozo y esperanza. Eso es lo que esperan y reciben de nosotros: esperanza desde el Evangelio y también cercanía, solidaridad, acompañamiento en su soledad, que es lo que más les afecta.

– ¿Celebráis habitualmente algún otro sacramento?      
– Sí. Todos los viernes tenemos la celebración de la Eucaristía con una asistencia total. El aforo es de unas treinta y cinco o cuarenta personas, pero se apuntan en torno a setenta cada semana y no pueden acceder todos. Hay que ver con qué intensidad celebran la Eucaristía: cómo cantan, cómo escuchan, cómo hacen sus peticiones espontáneas y libres. Realmente es asombroso.

Además, hemos iniciado la catequesis de confirmación con unos 25 internos. Cuando termine el proceso de formación, recibirán el sacramento.

– Además de los sacramentos, ¿lleváis a cabo alguna otra actividad?  
– Sí. Todos los lunes hay un taller de lectura con dos voluntarios que les ayudan a leer un libro y, a partir de él, profundizan en valores humanos.

Los martes pasamos por los módulos para ver necesidades y acompañar en esa soledad de la que hablaba antes. Tomamos nota de zapatillas, pantalones, camisetas, dentífricos… cosas básicas que muchas veces no tienen. También aportamos un peculio a unos 20 internos cada mes, una pequeña cantidad de dinero para que puedan, al menos, tomarse un café.

Los martes también tenemos catequesis con un grupo, y para de las mujeres hay actividades específicas que realizan dos voluntarias. Además, colaboramos con Cáritas, que desarrolla actividades socioculturales, y queremos intensificar esa relación para que la presencia de la Iglesia y el testimonio de Cristo se fortalezcan.

– Ahora os preparáis para la gran fiesta del miércoles 24, la Virgen de la Merced. ¿Cómo la estáis organizando?
– La fiesta de la Merced la organizamos en cooperación con la dirección del centro penitenciario. El acto central es la Eucaristía, que celebraremos a las 10 de la mañana, y este año contaremos con la presencia de nuestro obispo, Ángel Román. Él conoce muy bien este mundo porque ha trabajado en este ámbito como sacerdote, y está muy interesado en acompañarnos. Queremos que sea una Eucaristía festiva, celebrativa, llena de esperanza: un acto patronal que les haga vivir un verdadero momento de Iglesia.

– ¿Qué es lo que más valoran los privados de libertad de esta Pastoral?         
– Creo que valoran mucho nuestra cercanía. Son conscientes de que allí se encuentran muy solos: las familias a veces no les hacen caso y los amigos los dejan de lado. Valoran el hecho de que alguien vaya a visitarles con frecuencia.

Hace poco uno me decía: “Me pregunto por qué un hombre como tú, que no me conoce de nada, viene todas las semanas, me saluda, me visita y se interesa por mí”. Eso lo valoran mucho.

– Hablabas antes de la capellanía, de ese grupo de voluntarios que forman parte de la Pastoral Penitenciaria.           
– Sí, es un grupo muy grande. Aquí en Albacete me sorprendió, y cuando hablo con personas que conocen este ámbito me confirman que el equipo de Albacete es de los más numerosos. Son unos 16 voluntarios los que conforman el equipo de Pastoral Penitenciaria.

La mayor parte son mujeres, aunque también hay algunos hombres. Todos entregados por completo y de distintas parroquias, lo cual es otra ventaja: desde sus parroquias de origen hay implicación con la Pastoral Penitenciaria. Así, esta pastoral no es ajena a la pastoral de la Iglesia en Albacete.

– Y Santiago, ¿qué mensaje te gustaría lanzar a la sociedad, en estas vísperas de la fiesta de la Virgen de la Merced?    
– Creo que la fiesta de la Virgen de la Merced, patrona de la Misericordia, es una oportunidad para que la sociedad y la Iglesia diocesana tomemos en consideración a este sector de creyentes que, por distintas circunstancias, se encuentra en esta situación. Son personas y debemos mirarlas no con prevención, sino con el corazón.

Es importante que la Iglesia diocesana y las parroquias tengan presente que quienes están allí también forman parte de la comunidad parroquial. No podemos despreocuparnos de ellos, sino llevarles cercanía, acompañamiento, misericordia, amor y ternura. Que sientan que alguien en el mundo les quiere y que, a través de ese amor, es Dios mismo quien se acerca y los ama también.

El Obispo cierra la Feria recordando que “no hay nada más lindo que la familia unida”

2025-09-17T13:31:07+02:0017 de septiembre de 2025|Noticias|

El Recinto Ferial de Albacete acogió este 17 de septiembre la eucaristía de clausura de la Feria en honor a la Virgen de los Llanos, presidida por primera vez por el Obispo de la Diócesis, Mons. Ángel Román Idígoras.

En este multitudinario encuentro de fieles, con la colaboración de la FAVA y la música de varias rondallas de los barrios de la ciudad en la tradicional Misa Manchega, el prelado eligió el formulario “María, madre de la unidad” con el deseo de que “podamos vivir como verdaderos hijos de Dios, como verdaderos hermanos en esa unidad que quiere nuestra Madre la Virgen”.

Con su característico sentido del humor y la complicidad de los asistentes, don Ángel recordó una canción de los Payasos de la Tele para resumir su mensaje: “No hay nada más lindo que la familia unida”. Una frase que, según dijo, refleja la necesidad de que Albacete y el mundo vivan “atados por los lazos del amor, transparentes y sin divisiones”.

El Obispo pidió a todos los asistentes que no se conformen con discursos “fáciles o vacíos”, sino que trabajen con compromiso real por la paz, la justicia y la solidaridad: “No podemos esperar a que el de al lado actúe. La pregunta es: ¿qué hago yo para que el mundo sea más humano, para que haya más esperanza?”.

Durante su homilía propuso cinco actitudes concretas para vivir la unidad: Desearla y trabajar por ella, con hechos y no solo con palabras; Rezar unos por otros, porque la oración “bendice y transforma el rostro del hermano”; Vivir los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Reconciliación, como fuente de perdón y comunión; Hablar de manera constructiva, evitando críticas destructivas y conversaciones que dividen; Acudir a la Virgen de los Llanos, Madre y protectora de la Diócesis, como intercesora y vínculo de fraternidad.

Bajo el amparo de la Virgen

Finalmente, el Obispo destacó que la Virgen de los Llanos es “la Madre que nos escucha, nos protege y nos impulsa a seguir adelante”, e invitó a todos a ponerse bajo su manto para mantener viva la unidad de la comunidad cristiana albaceteña.

Concluyó invitando a los albaceteños a prolongar el espíritu festivo en su vida diaria y siendo parte de un mismo proyecto común: “Juntos no puede ser, unidos sí: cada uno en su sitio, pero todos en lo mismo, respaldados por los hermanos y bajo el amparo de nuestra Madre”.

Terminada esta festiva y participativa celebración de la Eucaristía con el himno a la Patrona, comenzó con fervor y devoción el traslado de la imagen de la Virgen de los Llanos a su capilla en el Ayuntamiento, acompañada por una multitud de albaceteños.

“Cuidar la creación está en el corazón de la fe cristiana”

2025-09-12T09:27:18+02:0014 de septiembre de 2025|Noticias|

Ianire Angulo Ordorica, religiosa Esclava de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios y doctora en Sagrada Escritura, ha estado en Albacete impartiendo la formación de inicio de curso a los profesores de Religión, con la ecología como tema central. Esta jornada coincide con la iniciativa ecuménica Tiempo de la Creación, que se celebra desde el 1 de septiembre hasta el 4 de octubre.

– Ianire, el cuidado de la casa común, un tema muy presente en la Escritura y que encontramos ya en el primer capítulo de la Biblia.
– Sí. Es un tema que no es una moda, aunque a veces, cuando hablamos de estas cuestiones, lo parezca. Todo lo contrario: se trata de una cuestión profundamente enraizada en nuestra tradición judeocristiana, a la que tenemos que volver. Aparece ya en los primeros relatos del Génesis y atraviesa toda la tradición bíblica.

El Papa Francisco y ahora también el Papa León han puesto especial énfasis en la cuestión ecológica.     
– Sí. El Papa Francisco lo ha hecho con sus encíclicas Laudato si’, de la que se cumplen diez años, y Laudate Deum. El Papa León, con un formulario específico para celebrar la Eucaristía por la creación. Todo ello nos recuerda que el cuidado de la naturaleza no es algo accesorio, sino parte esencial de nuestra fe. Creemos en Dios creador, y eso tiene consecuencias.

– Ianire, ¿cómo debe preocupar, o mejor dicho ocupar, la cuestión ecológica a los cristianos?
Nos debe ocupar y preocupar desde un entendernos como seres relacionales, en comunión con toda la creación. Lo recoge muy bien el relato del segundo capítulo del Génesis, donde el ser humano está hecho del polvo de la tierra, vinculado y arraigado a ella, y además invitado a ser cocreador y a cuidar, como lo hace Dios, de toda la creación.

– Porque el culmen de la creación es el hombre.
Sí, el ser humano es culmen de la creación, pero está invitado a hacer lo que Dios hace con ella: cuidar y proteger. El texto bíblico dice: labrar y cuidar. Eso significa ser cocreadores: responsables, cuidadosos, y no simplemente aprovecharse de la creación. Cuidar y aprovecharse son realidades antagónicas.

– ¿Qué podemos hacer en este tiempo en este Tiempo de la Creación?
Lo primero es tomar conciencia de cómo estamos vinculados: no somos seres aislados. No solo formamos parte de una comunidad humana, sino que habitamos una casa común, donde compartimos espacio y vida con toda la realidad creada. Desde esa conciencia podremos asumir mejor nuestra responsabilidad en el cuidado de la creación, para que también las próximas generaciones puedan vivir en ella.

– El Papa León, en su mensaje para la X Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, afirma que la justicia ambiental ya fue anunciada por los profetas. ¿A qué se puede estar refiriendo el Papa?
No sé exactamente qué tiene en mente, pero entiendo que habla de la necesidad de denunciar un comportamiento humano que rompe el equilibrio. Los profetas nos recuerdan que estamos en unidad con toda la creación. Por eso, cuando se realiza una conducta que rompe el vínculo con Dios y con los demás, también se está rompiendo con la creación. Nuestra manera de situarnos ante Dios, los otros, nosotros mismos y la naturaleza tiene repercusiones directas en el medio ambiente y en la realidad creada.

– Lo hemos visto este verano con la multitud de incendios sufridos en España. No cuidar la creación tiene consecuencias.
Exactamente. Lo vemos ahora en primera persona, pero hace tiempo que ocurre en muchos lugares del mundo. Las hambrunas, las migraciones forzadas… muchas de estas situaciones están provocadas por un descuido del medio ambiente. Se trata de un problema de justicia que apela a nuestra responsabilidad y compromiso con la humanidad y con la creación.

– No podemos olvidar a quienes sufren más directamente el cambio climático.
Efectivamente. Siempre son los más frágiles quienes más sufren, y lo hacen desde hace tiempo. Cuando nos toca a nosotros directamente, tomamos más conciencia, pero esto viene de atrás. Asumir un compromiso con los más débiles implica también responsabilidad y cuidado de la creación.

– Un cuidado que, en este Tiempo, debe ir acompañado de nuestra oración
Sin duda. Todo lo que somos debe estar en este compromiso. No podemos fragmentarnos: somos una unidad. Nuestra oración, nuestra espiritualidad, nuestras decisiones, nuestras acciones… todo tiene que entrar en juego para orar, actuar y comprometernos según corresponda en cada momento.

– Finalmente, Ianire, ¿qué mensaje te gustaría dejar a nuestros lectores en este Tiempo de la Creación, respecto a nuestro compromiso con el cuidado de la casa común?         
– Simplemente recordar algo que atraviesa la Escritura: somos relación. No somos individuos sueltos, independientes, autónomos. Estamos en relación con todos y con todo. Y eso es esencial tenerlo en cuenta.

Un árbol en cada municipio por los 75 años de la Diócesis

2025-09-12T09:29:11+02:0014 de septiembre de 2025|Noticias|

Con motivo del 75 aniversario de la Diócesis, la Comisión Diocesana de Ecología Integral ha lanzado una iniciativa simbólica y ecológica: la plantación de un árbol -preferiblemente una carrasca- en cada municipio de la provincia.

El Obispo ha subrayado la importancia de que este gesto sea vivido como un momento de esperanza, comunión y celebración comunitaria. Según la propuesta, cada parroquia decidirá el lugar y la fecha para llevar a cabo la plantación, que deberá realizarse con los permisos municipales correspondientes.

La acción, que tendrá un marcado carácter festivo, persigue cuatro objetivos principales: Dar gracias por los 75 años de vida de la diócesis; Renovar el compromiso de servicio a la sociedad albaceteña y continuar la tarea evangelizadora iniciada por las generaciones anteriores; Subrayar la responsabilidad de cuidar la Creación, como parte esencial de la misión de la Iglesia; Realizar un gesto de esperanza en el futuro de la acción misionera.

Desde la Comisión recuerdan que la carrasca, símbolo elegido para esta conmemoración, es un árbol de lento crecimiento, lo que añade valor a la acción como símbolo de continuidad y futuro.

En el día de la Virgen de los Llanos, el obispo anima a “desenterrar” su imagen

2025-09-08T13:30:55+02:008 de septiembre de 2025|Noticias|

Albacete ha celebrado una multitudinaria y calurosa eucaristía en honor a su patrona, la Virgen de los Llanos, en el 8 de septiembre, día en que la Iglesia recuerda el nacimiento de María. La misa tuvo lugar en la Catedral y estuvo presidida por Rvdmo. Julián Ros, vicario general de la Diócesis, ya que el obispo diocesano, Mons. Ángel Román se encuentra en Roma participando en un curso para nuevos prelados.

Pese a la distancia – la cual lamentó, en esta primera vez-, don Ángel quiso hacerse presente a través de un mensaje de «cariño y aliento» que fue leído en su nombre. En él expresó cómo imagina a los albaceteños «sencillos y radiantes, luciendo las mejores galas».

El obispo aseguró que, mientras rezaba y celebraba la Eucaristía en la Basílica de Santa María la Mayor, se unía espiritualmente a la Diócesis, «meditando de forma entrañable en mi oración personal el himno de nuestra patrona».

En su carta subrayó la frase «te corona el cariño que Albacete te envía; te corona su fe» y confesó sentirse emocionado al «contemplar a mis hijos rezando delante de la imagen de María de los Llanos. Los veo poniendo con confianza filial, bajo el manto de la Madre, su petición y su acción de gracias». Añadió además que encuentra consuelo al saber que «la Señora de la sombra y la luz acoge y pacífica a todos, llenando también sus vidas de amores y alientos».

El prelado destacó que la mejor forma de honrar a la patrona en este día es con la Eucaristía por «todo lo alto»: «En la misa vivimos la alegría de estar juntos; aprendemos y nos centramos en lo fundamental: el Pan partido que nos fortalece y nos une». De María resaltó su confianza en Dios, que «engendró el regalo de nuestro Salvador», y su fidelidad especialmente al pie de la Cruz, «engendró el regalo de María, madre nuestra» fruto del amor de Dios entregado por nosotros.

Aniversarios. Román también hizo referencia al 75º aniversario de la Diócesis y al 150º aniversario de la creación de la Real Asociación de María Santísima de los Llanos, a cuyos miembros felicitó por «su entrega en cuidar y promover el culto a Nuestra Señora de los Llanos». Agradeció «de corazón en nombre de todos aquellos que, gracias a vuestro esfuerzo y dedicación, han podido encontrar la maternidad de María en una imagen elegante, hermosa y cuidada hasta el último detalle».

Si bien, en la antigüedad la imagen fue enterrada para protegerla, hoy en su mensaje animó a los fieles a «“desenterrar” la imagen de la Virgen en este siglo XXI y ponerla en lo más alto; ofrecer su ternura maternal para que todos nos convirtamos en “agua nueva de las fuentes del bien”. Ya que cuidar la imagen y ensalzar a María «pretende posibilitar el encuentro esperanzador con Jesús». Recordó que la Feria de Albacete, el aniversario de la Diócesis, el de la Asociación y el nuevo centro de interpretación de la Virgen de los Llanos son ocasiones propicias para esta misión.

Finalmente, deseó que la celebración de la Eucaristía una a toda la Diócesis como una sola familia. Desde Roma, concluyó su mensaje con un «¡Viva la Virgen de los Llanos!», al cual, siguió un gran aplauso. Aclamación y aplauso que repitieron todos los fieles presentes en la Catedral al término de la ceremonia, expresando el deseo y la esperanza de que sea ella, la Madre de los Llanos, quien con su intercesión maternal conceda a la ciudad unos días de alegría y encuentro en paz, por la que hay que pedir cada vez que se pase por la capilla de la Virgen en el Ferial.

La Feria de Albacete se convierte en semilla de esperanza con Cáritas

2025-09-05T09:16:19+02:007 de septiembre de 2025|Noticias|

En el Año del Jubileo de la Esperanza, Cáritas lanza una invitación a colaborar a lo largo de los días de la Feria, en honor a la Virgen de los Llanos, en todas sus iniciativas y proyectos. Cada boleto de la Tómbola, cada flor del Manto, cada comida en El Sembrador o Romero Comercio Justo, cada donativo para sus fines, son pequeños gestos hacia un futuro más humano y esperanzado.

La Feria de Albacete, en honor a la Virgen de los Llanos, es mucho más que luces, música, jolgorio, fiesta y alegría. Es un tiempo en el que la ciudad se abre, comparte y celebra. Y en medio de ese escenario, Cáritas Diocesana de Albacete vuelve a hacerse presente con iniciativas que recuerdan que el verdadero sentido de esta fiesta se encuentra en el caminar y la esperanza compartida por los albaceteños.

La Feria es, por ello, un escaparate privilegiado en el que Cáritas muestra sus proyectos, nacidos en el seno de la misión de la Iglesia y de la voluntad de velar por los derechos de las personas más vulnerables. Cada gesto solidario —un boleto, una flor, una comida en los proyectos de economía social, una donación— se convierte en semilla de esperanza para otros.

La Tómbola: tradición y solidaridad

Hablar de la Feria y de Cáritas es hablar de su Tómbola. Con 73 ediciones a sus espaldas, este espacio instalado en el Paseo de la Feria se ha convertido en una parada obligatoria para toda la ciudadanía albaceteña y sus visitantes. No solo por la ilusión de los premios, sino porque cada boleto supone un compromiso y una colaboración firme con las personas a las que Cáritas acompaña.

Su origen se remonta a la financiación de unas viviendas sociales promovidas por el Obispado de Albacete y la necesidad de ofrecer a niños sin recursos unos días de descanso y ocio, fuera de sus contextos habituales. Hoy, fiel a ese espíritu, la Tómbola es una de las principales fuentes de financiación de Cáritas.

El año pasado se vendieron todos los boletos tres días antes del cierre de la Feria, logrando recaudar más de 106.000 euros, que se tradujeron en acompañamiento directo a familias, formación laboral, apoyo a personas migrantes, acciones con infancia o intervención con personas que se encuentran en situación de calle o privadas de libertad. Este 2025, con más de 736.000 boletos a la venta y el esfuerzo de cerca 300 personas voluntarias, la Tómbola vuelve a ser Iglesia en salida, presente en el corazón de la ciudad en sus días de celebración ferial.

El Manto Solidario: flores que son vida

El camarín de la Virgen de los Llanos acoge estos días el Manto Solidario de Cáritas. Flores de papel, elaboradas por manos voluntarias, se ofrecen como oración, petición, o gesto de amor y de esperanza. Cada flor supone una aportación destinada a sostener los programas de Cáritas, y su diversidad de colores refleja, de manera simbólica, las peticiones e intenciones de los albaceteños a su patrona.

Gracias a la colaboración de la Real Asociación de la Virgen de los Llanos, el Manto Solidario permitió recaudar el año pasado más de 15.600 euros, canalizando así la devoción hacia el sostenimiento de los programas de acción social de Cáritas.

 Economía solidaria en clave de Feria

La Feria es también un espacio de encuentros: de familias, compañeros, amigos… y de compartir en torno a una mesa. Por ello Cáritas y la Fundación El Sembrador proponen distintas iniciativas de hostelería que combinan gastronomía y justicia social.

En el Restaurante El Sembrador, en la calle Sancho Panza, se ofrece un menú especialmente diseñado para estos días, con platos de la tierra y toques de fusión. Comer allí no es solo disfrutar de una experiencia culinaria, sino también apoyar la inserción laboral de personas en situación de vulnerabilidad. Las reservas pueden realizarse en el teléfono 655 532 395.

Por su parte, la tienda-cafetería Romero Comercio Justo, en la calle Hermanos Giménez 13, muy cerca del recinto ferial, ofrece un espacio ideal -también con terraza-para degustar tapas, bocadillos y ensaladas elaboradas con productos de origen ético. Una invitación a disfrutar de otro modelo de comercio, centrado en la dignidad de las personas y en el cuidado del planeta.

Ambos espacios encarnan el compromiso de Cáritas con una economía solidaria, atenta al cuidado y la transformación.

La capilla de la Virgen de los Llanos, corazón espiritual en el ferial

2025-09-05T09:18:28+02:007 de septiembre de 2025|Noticias|

La Feria de Albacete abre sus puertas esta tarde con la tradicional cabalgata que culminará con la llegada de la Virgen de los Llanos. Una vez en el recinto ferial, la patrona de la ciudad recibirá la devoción y el cariño de miles de albaceteños y visitantes.

La capilla permanecerá abierta desde la noche del 7 de septiembre, en cuanto llegue la imagen, y hasta el 16 de septiembre, en horario de 9:00 a 00:00 horas.

Durante la Feria se celebrará misa diaria a las 10:00 horas y el rezo del Rosario a las 9:30 y 20:00 horas, además de ofrecer un espacio de silencio y recogimiento para los fieles. “Son cientos de miles los que pasan durante la feria. La capilla es lugar de oración, pero también de descanso para el alma”, destaca el capellán, Carlos Vidal Sánchez, quien pide a los visitantes que mantengan un ambiente de silencio.

La capilla es también un punto de encuentro solidario gracias al manto de Cáritas, que se va llenando de flores de papel donadas por los fieles, y a las mesas petitorias destinadas a distintos proyectos sociales de la Real Asociación de la Virgen de los Llanos. “Son dos núcleos de solidaridad que ayudan a muchas personas gracias a la generosidad de quienes se acercan a la Virgen”, explica Sánchez.

La Asociación de María de Los Llanos presenta los actos para esta Feria

2025-09-04T14:17:57+02:004 de septiembre de 2025|Noticias|

La Real Asociación de la Virgen de Los Llanos ha presentado el programa de actividades que se desarrollará durante la próxima Feria de Albacete en honor a la patrona de la ciudad, en el marco de su 150 aniversario.

En la rueda de prensa, el presidente de la Asociación, Antonio Fernández-Pacheco Sánchez, dio a conocer un conjunto de iniciativas religiosas, culturales y sociales que se llevarán a cabo en colaboración con distintas instituciones públicas y privadas.

Entre las propuestas más destacadas figuran:

  • Exposición Conmemorativa del 150 Aniversario. Una muestra excepcional con piezas históricas y devocionales de la Virgen de Los Llanos, que se inaugurará en el Pabellón de Exposiciones Municipal gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Albacete.
  • Espectáculo de luz y sonido en la Catedral. Un innovador vídeo mapping que se proyectará en la plaza de la Virgen de Los Llanos sobre la fachada de la S.I. Catedral los días 10, 11, 12 y 13 de septiembre, con pases desde las 21:30 hasta las 23:30 horas. Esta iniciativa cuenta con el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
  • Pañuelico solidario. Una campaña benéfica en colaboración con la Fundación Globalcaja Albacete, que permitirá a los devotos llevar consigo este símbolo en honor a la patrona, contribuyendo al mismo tiempo a proyectos sociales.
  • Celebraciones religiosas. El Triduo en honor a la Virgen tendrá lugar los días 4, 5 y 6 de septiembre en la Catedral, a las 20 horas, culminando con la Misa solemne del 8 de septiembre, a las 11 horas, presidida por el Vicario General de la Diócesis, Julián Ros.
  • Enclaves de Fe. Un proyecto digital que permitirá a los devotos obtener certificados digitales de su visita a la Capilla del Recinto Ferial y a la exposición del 150 aniversario, dentro del 50 aniversario de Pripimar.

Fernández-Pacheco, destacó que este aniversario es “un acontecimiento único para vivir con intensidad la devoción a la Virgen de Los Llanos, pero también para fortalecer el compromiso social, cultural y espiritual de toda la ciudad”.

La Catedral se llena para celebrar los 75 años de la Diócesis de Albacete

2025-09-04T14:04:47+02:003 de septiembre de 2025|Noticias|

La Catedral, llena de laicos, religiosos, diáconos, sacerdotes y hasta ocho obispos, acogió esta tarde del 3 de septiembre, la Eucaristía conmemorativa del 75 aniversario de la creación de la Diócesis de Albacete. Un momento vivido desde el inicio con espíritu de fiesta, para agradecer y celebrar todo el camino recorrido.

La misa fue presidida por el obispo diocesano, Monseñor Ángel Román Idígoras, que apenas lleva cuatro meses al frente de esta Iglesia particular. En su homilía confesó sentirse “pequeño y engrandecido a la vez, engrandecido por el Señor y pequeño por ser recién llegado, pero con el privilegio de recoger toda una historia de entrega y evangelización”.

Recordó que la diócesis nació en 1949 -precisamente un 2 de noviembre, día de difuntos-, y destacó que “no hay día malo para nacer, porque en la esperanza cristiana todo está llamado a la vida y a la resurrección”.

El prelado repasó también el proceso de creación que culminó en 1994 con la configuración actual de la diócesis, resaltando que esta historia la hace “abierta, acogedora y en camino, con una identidad propia en comunión con la Iglesia”.

Agradeció el testimonio de tantas generaciones de sacerdotes, laicos y consagrados que han mantenido viva la fe en esta tierra, y definió a la diócesis como una Iglesia “rica”, aunque muchos de sus tesoros permanezcan ocultos, “con un corazón que palpita vida en cada una de sus realidades”.

En un tono cercano, Monseñor Román animó a toda la comunidad diocesana a mirar con esperanza el futuro: “Que seamos una diócesis que rece, que dé gracias, que se cuide unos a otros y que, con alegría, ilusión y ganas de servir, salga a anunciar el Evangelio en unidad con toda la Iglesia”. Tuvo también palabras de gratitud hacia las autoridades civiles y militares presentes, reconociendo su profesionalidad.

Dentro de la dimensión misionera que siempre ha caracterizado a la diócesis, además de recordar a sus misioneros, se realizó el envío de dos laicos: Eduardo Moreno, a Tierra Santa, y Jesús González, a República Dominicana.

La celebración -en la que participaron los obispos vivos anteriores de Albacete y los prelados de Cuenca, Sigüenza-Guadalajara y Alcalá de Henares- fue, sobre todo, una acción de gracias a Dios y un envío. “Ojalá salgamos de aquí con el corazón más grande, con ganas de dar vida, de servir y de transformar el mundo, sabiendo que el protagonista no somos nosotros, sino Dios”, concluyó don Ángel.

La Diócesis celebra 75 años con una eucaristía el 3 de septiembre

2025-09-03T11:43:56+02:0031 de agosto de 2025|Noticias|

La Diócesis de Albacete celebra este 3 de septiembre su 75 aniversario con una eucaristía de acción de gracias en la Catedral, presidida por el obispo Ángel Román, y en la que estarán los obispos que han pastoreado esta Iglesia a lo largo de su historia.

Nuestra Iglesia particular, que es la Diócesis de Albacete, está de aniversario. Este 3 de septiembre se cumplen 75 años desde que el primer obispo, Monseñor Arturo Tabera y Araoz, hiciera su entrada solemne en la Diócesis aquella tarde de domingo de 1950. Con la llegada del prelado se completaba el proceso de creación de la Diócesis, iniciado con la Bula Apostólica Inter Praecipua, emitida el 2 de noviembre de 1949 por el Papa Pío XII.

Para celebrar los 75 años de nuestra Diócesis, el obispo de Albacete, Monseñor Ángel Román Idígoras, ha convocado a toda la comunidad diocesana a una Eucaristía de acción de gracias el próximo miércoles día 3, a las 17:30 horas en la Catedral.

Una celebración que, en palabras de su convocatoria, será “una ocasión en la que todo el Pueblo de Dios nos reunimos para celebrar la alegría de una historia de vida recibida”.

El Obispo espera que al dar gracias “cogemos también fuerza para seguir llevando la alegría del Evangelio allá donde el Señor nos ponga”.

Y concluye expresando su deseo de que “vernos todos en torno al altar sea motivo de contemplación, de gratitud por cada hermano de antes, de ahora y de mañana… e impulse nuestra misión de ser peregrinos de esperanza”.

Los pastores envían su felicitación

A lo largo de estos setenta y cinco años, siete obispos han guiado y acompañado a la Diócesis Albasitensis, cada uno dejando su impronta y su testimonio de fe.

Tras Monseñor Tabera, que permaneció en Albacete hasta 1968, llegó Monseñor Ireneo García Alonso, ordenado obispo en la Catedral el 25 de enero de 1969. Ejerció su ministerio hasta 1980 y, ya como obispo emérito, permanece siempre unido a esta tierra. Sus restos reposan en la cripta de la Capilla de la Virgen de los Llanos, patrona de Albacete.

Le sucedió Monseñor Victorio Oliver Domingo, quien fue el obispo entre 1980 y 1996. Hoy, a su avanzada edad, sigue rezando por la Diócesis y ha enviado un mensaje lleno de afecto: “Queridos hermanos de la Iglesia joven de Albacete: os deseo la paz de Jesús. Compartí con vosotros 15 años de vida eclesial. Desde la cima de los 95 años, agradezco cuanto recibí de esta Iglesia: la comunión con mis hermanos sacerdotes, el testimonio de don Arturo Tabera y don Ireneo, el regalo de 40 nuevos sacerdotes, la entrega de las comunidades religiosas y el compromiso de los laicos. Me impresionó siempre que Albacete es una ciudad abierta, sin puertas, como lo es La Mancha. Junto a la Virgen de los Llanos rezo cada día por vosotros. Hoy os digo de nuevo: ¡feliz cumpleaños! Sentid mi presencia y rezad también por mí”.

En agosto de 1996 llegó Monseñor Francisco Cases Andreu, quien permaneció diez años en la Diócesis. Con motivo de este aniversario ha recordado con cariño aquellos años: “Estamos celebrando los 75 años de vuestro nacimiento como Iglesia diocesana. Hace 25 años yo era vuestro obispo, y os sigo queriendo igual. Estoy de vuelta a casa para celebrar con vosotros. Felicidades a todos: que Cristo viva en ti, Iglesia de Albacete”.

El obispo Monseñor Ciriaco Benavente Mateos entró en diciembre de 2006, hasta que en 2018 pasara a emérito. Él también ha querido sumarse con un mensaje de gratitud: “Quiero felicitaros por estos 75 años tan fecundos. En comparación con la larga historia de la Iglesia, son todavía años de juventud, pero Albacete ha demostrado ser una Diócesis vigorosa, en crecimiento. Durante los 12 años que pude servirla recibí mucho de ella y me siento profundamente agradecido. Ha sido un honor colaborar en su desarrollo. Que esta Iglesia siga cumpliendo muchos años con la misma salud espiritual, o incluso mejor”.

De 2018 a 2024 la sede de la Catedral estuvo ocupada por Monseñor Ángel Fernández Collado, quien también como obispo emérito de Albacete ha querido expresar su felicitación: “Mi felicitación más sincera en este 75 aniversario. Para mí ha sido un regalo ser vuestro obispo durante estos años. Siempre he querido hacer la voluntad de Dios, y ahora os animo a vivirla con obras y palabras. Os llevo en mi corazón, rezo por vosotros y os pido que recéis por mí. Doy gracias a Dios por esta Diócesis tan querida para mí. Feliz aniversario y que el Señor os siga guiando y bendiciendo”.

Finalmente, desde el 3 de mayo de 2025, el pastor actual es Monseñor Ángel Román Idígoras, quien, tras recibir la ordenación episcopal en la Catedral, ha asumido la tarea de guiar a la Diócesis en esta nueva etapa, en el marco del Año Jubilar de la Esperanza, en el que la Iglesia quiere caminar en sinodalidad.

La celebración de este aniversario es una oportunidad para dar gracias a Dios por tantas personas que, con su entrega y servicio, han hecho crecer a la Iglesia de Albacete: obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, y tantos laicos y laicas comprometidos en la vida parroquial y misionera.

Hoy, bajo el lema “75 años de gratitud y esperanza”, la Diócesis mira al futuro con ilusión, deseando ser una Iglesia viva, abierta y fiel al Evangelio, que siga anunciando a Cristo en esta tierra de La Mancha, donde hace 75 años comenzó su camino como Diócesis propia.

Detalles celebración

En la celebración de este miércoles, concelebrarán todos los obispos que anteriormente la han pastoreado, al igual que ocurriese hace cuatro meses en el inicio del ministerio episcopal de Ángel Román. También asistirán los obispos de Cuenca, Sigüenza-Guadalajara y Alcalá de Henares.

La celebración se podrá seguir en directo a través de Visión 6 Televisión y en el canal de YouTube de la Diócesis.

Fiel al carisma misionero que siempre ha tenido la Diócesis, al final de la Misa tendrá lugar el rito de envío de dos laicos: Eduardo Moreno a Tierra Santa y Jesús González a República Dominicana.

La Diócesis celebra la Jornada de Oración por el Cuidado de la Casa Común

2025-08-29T08:34:14+02:0029 de agosto de 2025|Noticias|

El próximo 1 de septiembre, la Iglesia celebra en todo el mundo la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Casa Común, una iniciativa que recuerda la importancia de proteger la creación y fomentar un estilo de vida sostenible.

Esta jornada, instituida hace ya varios años, cuenta ahora con un apoyo renovado gracias al formulario litúrgico aprobado recientemente por el Papa León, que permite hacer mención explícita de esta preocupación en las Eucaristías. El Papa Francisco, con sus encíclicas Laudato si’ y Laudate Deum, ha vuelto a poner en el centro de la vida cristiana la urgencia de cuidar el planeta como don de Dios y herencia de todos.

Con este motivo, la Comisión Diocesana de Ecología Integral, puesta en marcha como iniciativa de la Conferencia Episcopal, ha convocado una Eucaristía el lunes 1 de septiembre a las 20:00 horas en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Albacete.

Desde la Diócesis se invita a todos los fieles a participar en esta celebración, uniendo la oración y el compromiso cristiano con la defensa de la creación.

📖 El mensaje completo de los obispos de Acción Caritativa y Social con motivo de esta Jornada puede consultarse en la web de la Conferencia Episcopal Española: Mensaje de los obispos para el Día de Oración por el Cuidado de la Creación 2025

Los Jóvenes de Albacete regresan del Jubileo en Roma con fe renovada

2025-08-22T09:45:29+02:0024 de agosto de 2025|Noticias|

Unos 200 jóvenes de la Diócesis de Albacete han regresado de Roma tras participar en el Jubileo de los Jóvenes, un encuentro internacional que reunió a más de un millón de personas en la capital italiana en torno al papa León XIV.

La experiencia, marcada por la convivencia, la oración y la celebración de la fe -todo ello vivido con una gran alegría compartida-, ha dejado una profunda huella tanto en quienes participaban por primera vez en un encuentro de este tipo como en aquellos que ya habían asistido a otros.

Pedro, seminarista natural de La Roda, relata a su regreso la emoción de ver una Iglesia «joven y con ilusión de vivir la fe». «Merece muchísimo la pena porque ves a gente de todo el mundo guiada por Dios. Son experiencias que te marcan para toda la vida».

Pedro, que anteriormente pudo saludar en persona al papa Francisco, destaca la fuerza del mensaje del papa León a los jóvenes: «Que seamos luz del mundo». «Si ese millón de jóvenes fuéramos luz en nuestras casas, parroquias y estudios, iluminaríamos el mundo entero», confesaba emocionado.

Cada participante guarda en el corazón un recuerdo distinto. Alberto, también seminarista de Albacete, destacó el mensaje del Papa de «salir de nosotros mismos y llevar la alegría del Evangelio».

Los peregrinos estuvieron acompañados en todo momento por el obispo de Albacete, don Ángel Román, que compartió con los jóvenes todo lo programado, los desplazamientos -27 horas en autobús- e incluso el alojamiento. «Eso ha hecho que los jóvenes tengan más confianza con él y que se acerque más la figura del obispo», señaló Pedro.

También lo destaca Pablo, de 18 años: «Me sorprendió su cercanía. Se vino con nosotros en el autobús, compartió todo y nos enseñó lo que es ser humilde. Incluso aguantó nuestro ritmo mejor que algunos».

El propio obispo da gracias a Dios por lo vivido en este Jubileo y, sobre todo, por el «clima que traemos de alegría y de querer transmitir a los demás lo que hemos vivido allí». Este Año Jubilar, añade, está marcado por la esperanza: «Venimos como verdaderos peregrinos de esperanza para continuar con la peregrinación y hacer que todos nos sintamos también llamados a seguir comunicando este gran gozo».

Cristina, de 16 años, vivía su primer encuentro de este tipo y asegura que la multitud de jóvenes reunidos en Roma «llenaba de Dios el ambiente». Para ella, la frase más significativa fue: «La reconciliación sea nuestro camino».

Por su parte, Ricardo, de 18 años, recuerda como inolvidable la Misa en la plaza de San Pedro durante el Encuentro de Españoles: «Miraba a mi alrededor y no me creía estar allí con tantísimas personas. Mons. Luis Argüello nos dijo que un mundo mejor es posible, y eso nos da esperanza».

El sacerdote más joven de la Diócesis, Saúl, también peregrinó acompañando a los jóvenes y agradece a Dios los días vividos con una frase de la homilía del Papa en la Misa de envío: «Aspiren a cosas grandes, a la santidad; no se conformen con menos».

El delegado de Jóvenes de la diócesis, Daniel, subraya que el Jubileo ha sido «una oportunidad para vivir la amistad sincera y relaciones profundas con los demás y con Dios». También resalta el impacto de la Vigilia de Oración en Tor Vergata, donde miles de jóvenes guardaron un profundo silencio en medio del bullicio. Ricardo confirma este como se vivía este momento: «Se podía sentir la oración de todos. El Papa casi no habló, pero transmitía con la mirada. Fue un momento único».

Los jóvenes regresan a casa con entusiasmo después de esta experiencia que definen como «inolvidable». Lo hacen sintiéndose parte de algo más grande que su parroquia o la diócesis: una Iglesia viva que camina unida. Y ya miran con ilusión la próxima gran cita: la Jornada Mundial de la Juventud en Corea del Sur en 2027.

Mientras tanto, la misión es clara: ser luz en medio del mundo, como les pidió el papa León XIV. Y ellos, con su fe sencilla y alegre, parecen dispuestos a cumplirla cada día en su entorno más cercano.

Rebajas con sentido

2025-08-22T09:48:00+02:0024 de agosto de 2025|Noticias|

El proyecto de Cáritas Moda re- supone una oportunidad de cuidar del medio ambiente y de dar a la ropa una segunda oportunidad.

En pleno mes de agosto no hay rincón comercial que no esté repleto de prendas, complementos y calzado a saldo. Es fácil dejarse llevar por el impulso del consumismo, la prisa o la idea de que más siempre es mejor.  Sin embargo, en este tiempo, renovar o completar tu armario de forma responsable también es posible con proyectos como Moda re-. A través de este proyecto textil, Cáritas lanza una propuesta para vivir las rebajas de forma responsable, sostenible y solidaria. 

Renovar o completar tu armario puede hacerse sin producir más prendas, alargando la vida de la ropa que ya existe y reduciendo así el impacto ambiental del sector textil. En las tiendas Moda re- encontrarás prendas con historia, que merecen una segunda oportunidad, y que pueden convertirse en tesoros únicos para tu estilo diario. 

Pero este proyecto es mucho más que ropa. Es un modelo de economía social que genera empleo inclusivo para personas en situación o riesgo de exclusión. Cada compra impulsa oportunidades reales de inserción laboral y dignidad para quienes más lo necesitan.

Las rebajas de Moda re- no siguen el ritmo del consumo rápido. Son una invitación a elegir con sentido, a vestir mejor cuidando de las personas y del planeta. Puedes encontrar esas piezas en las tiendas Moda re- en Albacete, en calle Tinte 26, y Almansa en San Francisco, 34.  Prendas únicas que están esperando vivir una segunda vida contigo.

«El postureo espiritual vacía la fe de verdad»

2025-08-15T00:07:47+02:0017 de agosto de 2025|Noticias|

En tiempos de redes sociales, selfies y exhibición constante, la espiritualidad también puede quedar atrapada en el juego de las apariencias. El jesuita David Cabrera Molino, sacerdote y psicólogo clínico, actualmente delegado de MAG+S (red de pastoral juvenil ignaciana), ha reflexionado en profundidad sobre este fenómeno al que denomina «postureo espiritual». En esta entrevista, realizada durante su participación en la Jornada de Apostolado Seglar celebrada en Albacete, nos explica en qué consiste, cómo identificarlo y qué riesgos representa para una vivencia auténtica de la fe.

¿Qué entiende usted por «postureo espiritual»?
Es una actitud —no solo una moda— que consiste en mostrar una imagen de espiritualidad que no siempre refleja lo que realmente vivimos. No se trata solo de hipocresía o doblez, sino de una forma sutil de construir una apariencia de fe que puede estar vacía o idealizada. San Ignacio de Loyola lo llamaría la acción del «vano enamorado»: ese espíritu que nos seduce por vanidad, sin autenticidad.

¿Y por qué ocurre esto hoy con tanta fuerza?    
Porque vivimos inmersos en una cultura del selfie, donde lo importante no es tanto lo que se vive como lo que se muestra. El selfie no es solo una foto; es un autorretrato, una forma de colonizar el espacio y de poner el foco en el «yo». En este contexto, también la fe puede convertirse en una puesta en escena, en algo estético, parcial, y no en una experiencia profunda de encuentro con Dios.

¿Puede darnos ejemplos concretos de cómo se manifiesta este postureo espiritual?
Por ejemplo, cuando alguien comparte constantemente en redes su vida de oración, sus gestos piadosos o frases de evangelio, pero no hay una vida interior real detrás. O cuando una comunidad o institución solo muestra sus éxitos, pero oculta sus crisis, sus heridas. No se trata de no comunicar, sino de ser veraces, de no reducir la fe a lo bonito, a lo agradable.

¿Qué peligros ve en esta actitud?  
Son varios. El principal es que distorsiona la vivencia real de la espiritualidad. Puede generar frustración y falsas expectativas, como creer que la vida cristiana siempre es alegría y consuelo. También nos hace vivir para el reconocimiento, para el «like» espiritual. Esto alimenta el ego y puede alejarnos de Dios. Otro riesgo es institucional: cuando la Iglesia misma cae en mostrar solo la “cara amable” y pierde autenticidad.

Usted menciona que la fe debe transmitirse no para convencer, sino para ofrecer un tesoro…
Exacto. Lo decía el Papa Francisco: la fe no se impone, se propone con la vida. Una vez, en Polonia, un joven le preguntó cómo convencer a sus amigos ateos. Y el Papa le respondió: “No digas nada. Vive de tal forma que ellos te pregunten por qué lo haces”. La fe se contagia con el testimonio, no con el espectáculo.

¿Qué papel juega la psicología en su análisis del postureo?      
La psicología nos dice que el postureo responde muchas veces a una necesidad de aceptación, de sentirse querido, de construir una identidad social. Pero si esto no se basa en la verdad de lo que uno es, entonces se vuelve una cárcel. La identidad cristiana, en cambio, se construye desde la verdad, desde saberse amado por Dios y no desde la apariencia.

¿Qué propone para plantar cara al «postureo espiritual»? 
Propongo cuatro «recetas» muy sencillas pero exigentes: Humildad: Reconocer quiénes somos realmente y aceptar nuestras limitaciones. Caridad: Amar desde el servicio, sin buscar la visibilidad. Autenticidad: Vivir lo que decimos, que nuestra vida hable de Dios sin artificios. Oración: Volver a lo escondido, como dice Jesús. Ahí donde el Padre ve, aunque nadie más lo haga.

¿Y qué papel tiene el discernimiento en todo esto?        
El discernimiento es clave. Es el arte de examinar nuestra vida a la luz del Espíritu, para detectar si actuamos desde el amor de Dios o desde el ego. No es ponernos nota, sino ganar lucidez. San Ignacio de Loyola nos invita a mirar con honestidad lo que vivimos, lo que mostramos y lo que escondemos.

¿Qué le diría a alguien que quiere evitar el postureo?   
Que no tenga miedo de la verdad. Que no se deje arrastrar por la apariencia. El Evangelio es exigente, pero también liberador. Dios no nos ama por lo que mostramos, sino por lo que somos. Nuestra fe será creíble si es auténtica, aunque duela. No se trata de brillar, sino de reflejar el amor de Dios.

El Seminario, casa abierta al servicio de la dignidad

2025-08-02T14:16:21+02:0017 de agosto de 2025|Noticias|

Desde el pasado mes de junio hasta septiembre, cerca de cincuenta trabajadores agrícolas han encontrado en el Seminario Diocesano de Albacete un lugar donde alojarse tras las largas jornadas en el campo.

Este proyecto, fruto de un convenio entre la Diócesis de Albacete, el Ayuntamiento de la capital y Cáritas Diocesana, nació para dar respuesta a la realidad de muchas personas que llegan a Albacete para participar en las campañas agrícolas, y es un ejemplo vivo de Iglesia que acoge y acompaña.

El Obispado pone a disposición el espacio; el Ayuntamiento de Albacete, a través del equipo técnico de inclusión, se encarga de la valoración y el seguimiento social; y Cáritas, como rostro visible de la comunidad cristiana, actúa de puente, apoyando en la gestión diaria y colaborando en la intervención social con las personas derivadas desde el equipo técnico.

Una comisión técnica de seguimiento, en la que participan las tres entidades, se reúne mensualmente para evaluar el funcionamiento del dispositivo.

Una casa que acoge, consuela y alimenta en Albacete

2025-08-01T09:12:11+02:0010 de agosto de 2025|Noticias|

En el número 21 del Camino de Morata, en Albacete, hay una casa que no cierra por vacaciones ni en los días festivos. Allí, cada día, se sirve desayuno, comida y cena. Como quizás puedas suponer, estamos hablando de la Institución Benéfica Sagrado Corazón de Jesús. Una casa que es sinónimo de hospitalidad, alimento y esperanza para cientos de personas.

Desde hace décadas, esta institución -una de las más queridas y conocidas por los albaceteños- además de su Comedor Social, acoge a personas en situación de vulnerabilidad.

Hoy día, son las Hermanas de la Consolación quienes están al frente de la Institución. Llegaron, como explica la hermana María José López, por un llamamiento de las Hermanas de la Institución: «ya que no podían atenderlo todo. Vieron que nuestro carisma, el de consolar, encajaba con lo que aquí se vivía».

Consolar, dice, es «alegrarse con el que se alegra, estar presentes. Consolamos con nuestras manos y con nuestra mirada. Atendemos a los acogidos en todo lo que necesitan: aseo, comida, acompañamiento… transmitiendo esos valores de lo que es la consolación de Dios».

La casa acoge a 30 residentes como máximo. «Las Hermanas de la Institución -que continúan siendo las titulares- quieren que esto sea una familia, no una residencia más. Por eso mantenemos un número pequeño, para poder tratarlos con cercanía, como hijos, padres, abuelos», añade la hermana.

Además, el comedor social -abierto todos los días del año- atiende a más de 300 personas diariamente, especialmente en estos meses de verano, cuando el trabajo agrícola escasea.

Dar de comer cada día a estas personas sería impensable sin los voluntarios, verdaderos pilares de esta familia. Uno de ellos es Juan Moreno González, que comenzó en octubre de 2024, junto a su esposa. «Ella fue la que dijo: ‘Vamos a hacer algo por los demás’. Y no nos arrepentimos. Aquí vienes a dar, pero te llevas mucho más».

Juan acude dos días a la semana al turno de cocina. «Nos ponemos a disposición de los responsables del comedor y dependiendo de las donaciones del día, preparamos los menús. Si hay patatas, se pelan y se guisan. Si hay pescado, se fríe o se hornea. Siempre se busca variedad», explica.

María Ángeles Díaz-Marta, voluntaria desde 2016, lo vive con entusiasmo. «Esto engancha. Yo, ahora que estoy jubilada, vengo casi todos los días porque hace falta ayuda. Salgo agotada, pero feliz. Y cada día creo más en la providencia. Aquí nunca falta nada».

También los voluntarios se encargan de preparar los bocadillos y bolsas de la cena. Todo se hace pensando en los destinatarios. «Si alguien tiene restricciones por su religión, le explicamos con cariño lo que lleva el bocadillo. Y ellos lo agradecen mucho» relata María Ángeles.

El comedor no cierra nunca. «Ni en Reyes», recuerda Juan. «Ese día vinimos a servir y muchos se emocionaron. No esperaban que estuviéramos. Pero la gente come todos los días, también los días especiales».

Quince empleados completan este engranaje humano. Entre ellos está María Clotilde Valcárcel, auxiliar de enfermería. «Mi trabajo es atender las necesidades básicas: levantar, asear, dar de comer, pasear. Pero va más allá. Aquí nos conocemos tanto que somos una familia. Yo veo más a los residentes que a mi propia familia».

Lo más bonito, dice, es la conexión emocional. «Sabemos cómo estamos con solo mirarnos. Nos apoyamos mucho entre compañeros, con las hermanas y con los propios residentes. No es solo un trabajo».

Samuel Jiménez Sánchez, uno de los cocineros, lo confirma: «Aquí cocinamos con cariño. Tenemos menús basados en la dieta mediterránea, con muchas verduras y legumbres, pero siempre nos adaptamos a las donaciones. Y también a los gustos. Si alguien nos pide un moje o unos huevos fritos con pimientos -como pasó con una visitante de Granada- intentamos prepararlo».

«Lo mejor», añade Samuel, «es que te digan: ‘qué rico estaba el cocido’. Porque nosotros mismos servimos el desayuno, la comida y la cena. Estamos muy cerca de los residentes».

El corazón de la casa: sus residentes

Juan Francisco Cuevas vive allí desde hace cinco años. Conocía la casa desde siempre – «en Albacete todos conocen el Cotolengo», dice-, pero nunca imaginó que llegaría a vivir en ella. «Para mí ha sido un cambio radical. Aquí he encontrado mi segunda familia. Todos los residentes nos ayudamos en lo que podemos. La convivencia es muy buena».

También valora la atención espiritual que recibe en la Casa: «Lo que había perdido durante los años de trabajo, aquí lo he recuperado. Para mí ha sido fundamental».

Para Josefa Mateo, usuaria habitual del comedor, la institución es un apoyo esencial. «Vengo a comer todos los días. Para mí esta casa es todo. A veces no puedo venir porque me encuentro mal, pero saber que tengo un sitio donde me esperan es muy importante. Y se come muy bien».

«Esta casa es una bendición de Dios», así la define la hermana María José López que tampoco se olvida de la providencia. «La providencia nunca falla. A veces llega de forma inesperada, pero siempre llega. Gracias a Dios y a la generosidad de Albacete, que es inmensa y a la que nunca te acostumbras».

Y si hay una palabra que todos repiten -hermanas, voluntarios, trabajadores y usuarios- es familia. En esta casa no se reparte solo comida: se comparte la vida con sencillez y alegría.

Heliodoro Picazo: ‘La misión cambia la propia vida y la de otros’

2025-08-01T08:56:14+02:003 de agosto de 2025|Noticias|

En la reciente presentación de la memoria de actividades de 2024 de Obras Misionales Pontificias (OMP) España, el misionero albaceteño Heliodoro Picazo Hernández compartió con los medios su testimonio de vida y entrega como misionero en Guatemala, donde ha desarrollado su labor evangelizadora y social durante más de 40 años.

Heliodoro, en esta memoria se habla de muchos misioneros en el mundo. España es el país que más misioneros tiene, y el segundo que más recauda. Son datos positivos, ¿verdad?
La verdad es que sí. La aportación, la colaboración, la generosidad, sentirnos todos misioneros, toda la Iglesia con nuestra oración, con nuestra colaboración, y también con la cercanía y el ofrecimiento de nuestras vivencias, de nuestras dificultades, de nuestras enfermedades… ponerlas junto a la Cruz de Jesús, para que la pasión vaya siendo también resurrección.

¿Siguen haciendo falta misioneros?         
Hacen falta, y hace falta también querer comenzar de nuevo. Yo decía un poquito en mi testimonio que la teología la aprendemos en el Seminario los sacerdotes, pero la vida la aprendemos con los pobres. Es como conducir: cuando uno aprende, se examina y aprueba, no está aún preparado para conducir del todo, solo está listo para dar los primeros pasos, para mirar a un lado y a otro. Ser sacerdote es también dejarse hacer por el pueblo y por el pobre. Todos somos misioneros, todos aprendemos unos de otros. A veces enseñamos un poquito, pero casi siempre aprendemos mucho más.

En 2024, había 9.648 misioneros españoles en el mundo. El 53% son mujeres, y la mayoría (65,29%) están en América. ¿La misión te cambia la vida?  
Sí, yo creo que es la segunda conversión. Todos tenemos como seminaristas ese momento de la llamada del Señor para entrar al Seminario, para servirlo, y vamos acomodando nuestra vida, nuestra respuesta, a lo que Él nos va diciendo. Pero el Señor nos sigue llamando, incluso ya siendo sacerdotes, y tenemos que seguir convirtiéndonos, no solo para predicar a los demás, sino también para vivirlo nosotros. Todos los que hemos pasado por las misiones, especialmente en mi caso en Guatemala, en Petén, estamos tremendamente agradecidos por lo que hemos recibido.

Los proyectos que hemos hecho son proyectos que parten de la vida: asegurar alimentos, medicinas, educación… para que haya ciudadanos capaces de cambiar la realidad. El trabajo y la tarea de llevar el Evangelio y la Buena Noticia se hace siempre junto a proyectos de superación social, diríamos, cosas que aquí damos por hechas, pero que allí hay que luchar por conseguir, siempre con la gente.

La misión te cambió la vida a ti, Helio, pero también cambia la vida de los demás.           
Sí, también cambia la vida de los demás. Yo siempre cuento esa anécdota de un niño que caminaba por la playa, donde muchas estrellas de mar quedaban varadas y morían. El niño, cada día, recogía algunas y las lanzaba al mar para que pudieran vivir. Alguien le preguntó: «¿Qué estás haciendo? ¡Es inútil! Muchas van a morir igual». El niño cogió una estrella, la lanzó al mar y dijo: «Dile a esa que fue inútil lo que hice por ella». Así es como se cambia el mundo.

Yo recuerdo el proyecto del colegio. Cuando alguien me preguntó: «¿Usted es el padre Heliodoro? Yo estudié en su colegio”, yo respondí: «No, el colegio era del barrio, lo hicimos entre todos. El dinero vino de España, de la gente que colaboró, y también de mi propio bolsillo». La gente se supera, mejora su nivel de vida, logra más que sus padres, comprende que con su trabajo puede estar contenta y hacer que su país progrese.

Hemos hecho proyectos de gallinas ponedoras, de mecanografía, de corte y confección, de formación de catequistas… para que puedan evangelizar, para que puedan predicar la Palabra de Dios acorde con los tiempos y con la Iglesia de hoy.

¿Cómo podemos ser más y mejores misioneros desde España?
Pues yo diría, lo primero de todo: a mí me duele cuando alguien ve imágenes de pobreza, de sufrimiento, y dice «quita eso», «cambia de canal». Es que nos cuesta mirar esa realidad. Y eso que la vemos desde lejos… No os digo nada si estuvierais ahí dentro. Lo primero es abrir los ojos y abrir el corazón. Entender que todos somos hermanos, que de verdad formamos una gran familia. Que cuando alguien sufre, y ha tenido, entre comillas, la “mala suerte” de nacer en esa realidad, lo menos que podemos hacer los que tanto tenemos es compartir.

Es abrir el corazón, es rezar también. Es decirle al Señor: «Ayúdame a sentir también necesidad de Ti», a sentirme pobre ante Él. Porque a veces nos sentimos ricos ante Dios, y creemos que todo se debe a que yo soy inteligente, a que tengo una carrera, a que soy muy listo, a que progreso en mis negocios… Yo, yo, yo. Pero es el Señor quien hace la obra. En el misionero que va, y en los que desde aquí también se abren a Dios. ¿Para qué? Para compartir, para ayudar, para sentir que lo poquito que puedo hacer, tengo que hacerlo. Porque si no lo hago yo, se queda sin hacer.

¿Qué significa ser misionero, incluso desde casa?          
Tenemos que dejar que el Evangelio cale en nuestro corazón. El misionero es el que se deja llenar de la Palabra de Dios, el que entiende que ser bueno es ser misericordioso, el que entiende que puede y tiene que hacer algo por los demás, y también dejarse ayudar por ellos. Sentir que cuando uno da, se está ayudando a sí mismo. Que cuando uno colabora, está venciendo el egoísmo, está siendo más libre, está siendo más feliz. Porque la alegría no está en lo que uno tiene, sino en lo que da, en lo que ayuda y en lo que vive.

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