26 de enero de 2026
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En la XVIII Jornada Educativa Diocesana de Albacete, las Hermanas Pobres de Santa Clara ofrecieron un testimonio profundamente emotivo en el que unieron vida, fe y música. A través de sus canciones y de sus palabras, compartieron cómo su vocación nace del encuentro personal con Dios y se vive en comunidad, en fraternidad, oración y servicio. Las hermanas explicaron que la música es para ellas un lenguaje de oración y también un medio de evangelización, capaz de tocar el corazón, generar silencio interior y abrir caminos de esperanza. Desde su vida contemplativa, mostraron que el canto no es un adorno, sino una forma de relacionarse con Dios y de acompañar a muchas personas en momentos de búsqueda, dolor o alegría. Durante su intervención relataron su carisma inspirado en San Francisco y Santa Clara de Asís, basado en cuatro pilares: contemplación, fraternidad, vida pobre y misión. Una misión que hoy se extiende también a través de las redes sociales, donde miles de jóvenes y familias se acercan a la fe gracias a una canción. Su testimonio recordó que la belleza, la música y la oración pueden ser un camino real de sanación interior y encuentro con Dios, especialmente en un mundo marcado por la prisa, el ruido y la fragilidad emocional. 🎵 “Quien canta, reza dos veces”. Un mensaje de paz, alegría y esperanza que sigue resonando más allá del escenario.




