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clara pardo
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clara pardo
9 de febrero de 2025
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Esta semana hemos tenido la suerte de contar en Albacete con Clara Pardo Gil, expresidenta nacional de Manos Unidas. Durante su visita, ha podido visitar institutos, parroquias y medios de comunicación, para difundir el mensaje y la labor de Manos Unidas.
Hoy se celebra la campaña contra el hambre de Manos Unidas, y por ello, las colectas tienen este fin, ¿verdad?
Efectivamente. Este fin de semana las colectas de todas las parroquias de España se destinarán a nuestros proyectos. Es una parte muy importante de nuestra financiación para poder apoyar más de 550 proyectos en todo el mundo.
Como presidenta, ha visitado muchos lugares. ¿La ayuda realmente llega?
Sin duda. Y no solo llega, sino que realmente cambia la vida de la gente: la mejora, cambia su estatus, su autoestima; permite que los niños vayan a la escuela; que haya pozos que den acceso a agua potable; que las mujeres reciban formación y generen ingresos; que haya dispensarios médicos; que se logren mejores cosechas gracias a nuevas técnicas agrícolas. La ayuda llega, y llega de verdad.
Manos Unidas nació hace más de 60 años gracias a un grupo de mujeres comprometidas. ¿Cuánto tiempo lleva usted en la organización?
Llevo más de 20 años, 22 ya. Y aunque dejé la presidencia, sigo involucrada. Cuando crees en un proyecto que cambia vidas, es imposible dar un paso atrás. Nuestro lema este año es: «Compartir es nuestra mayor riqueza», y creo firmemente en ello.
«Compartir» también implica reflexionar sobre el consumo. ¿Cómo podemos vivir de manera más solidaria?
A menudo creemos que necesitamos lo último en tecnología o moda, cuando en realidad tenemos de todo. Hemos tenido la suerte de nacer en un país con acceso a sanidad, educación y agua potable, algo que no es una realidad para millones de personas. Compartir no es solo dar dinero, sino también reflexionar sobre nuestro estilo de vida y consumo.
¿Qué mensaje le daría a quienes nos leen en este día de Manos Unidas?
Que sean generosos. Cada pequeña aportación cuenta. Lo que nos gastamos en un café o una caña puede marcar la diferencia en un país en vías de desarrollo. Pero no solo hoy, sino durante todo el año. Pueden hacerse voluntarios, donantes o socios de Manos Unidas. La solidaridad no es solo para un día, es un compromiso continuo.
Los fondos de Manos Unidas se destinan a proyectos concretos. ¿Cómo se garantiza su eficacia?
Trabajamos con socios locales, en su mayoría misioneros y religiosas, que identifican las necesidades reales. Cada proyecto es evaluado minuciosamente, verificamos la documentación y hacemos visitas de seguimiento. Nos aseguramos de que cada euro donado se utilice de forma transparente y eficiente.
Manos Unidas no solo ayuda, también sensibiliza. ¿Cómo trabajan con los jóvenes?
Visitamos institutos y mostramos la realidad de la pobreza con dignidad, sin sensacionalismo. Queremos que los jóvenes entiendan que lo importante no es tener el último móvil, sino aprender a compartir y mirar más allá de sí mismos.
¿Cómo percibe a los jóvenes ante estos mensajes?
Al principio pueden mostrarse desinteresados, pero cuando ven la realidad, se impactan. El reto es fomentar el compromiso, porque hay mucho entusiasmo inicial, pero falta constancia. Y eso no solo ocurre con los jóvenes, sino con la sociedad en general.
Manos Unidas trabaja todo el año. ¿Cuál es la clave para mantener el esfuerzo más allá de esta semana especial?
La labor no se detiene. Organizamos eventos, recaudamos fondos y revisamos proyectos. Las delegaciones, como la de Albacete, continúan trabajando sin descanso. Visitar los proyectos también requiere planificación. Esta es nuestra «semana grande», pero el trabajo continúa los 365 días del año.
Clara provienes del sector financiero. ¿Cómo llegaste a Manos Unidas?
Trabajé en banca y bolsa, dos mundos opuestos a la cooperación. Dejé ese sector por circunstancias personales y pensé en dedicar un «año sabático» a Manos Unidas. Me recomendaron esta ONG de la Iglesia y me enganché. Nunca imaginé que sería para tanto tiempo, pero aquí sigo. Se puede compatibilizar el trabajo con el voluntariado; siempre hay una forma de ayudar.
Gracias, Clara Pardo, por compartir en este día de Manos Unidas con nosotros.
Gracias a vosotros por ayudarnos a difundir nuestro mensaje. Los medios de comunicación también formáis parte de este esfuerzo.