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Letur reconstruye su esperanza con la ayuda de la parroquia, Cáritas y el restaurante El Búho

2025-07-23T09:31:44+02:0027 de julio de 2025|Noticias|

Ocho meses después de que la DANA golpeara con dureza al municipio de Letur, el pueblo sigue en proceso de reconstrucción. Aunque el camino aún es largo, la esperanza permanece viva, gracias, entre otros, a la labor de la parroquia, Cáritas y el restaurante El Búho, un proyecto de inserción socio-laboral promovido por la Fundación El Sembrador, de Cáritas Diocesana de Albacete.

Nos hemos desplazado hasta Letur y desde una de las mesas del restaurante El Búho, con vistas al mirador de la Molatica, el párroco de Letur, Ignacio Requena Tomás, recuerda cómo vivieron aquellos días: «Intentamos estar al lado, escuchar, acoger, acompañar. Fueron momentos muy duros… con esa herida que se abrió y que aún estamos intentando que se vaya curando», explica. Requena señala que, desde entonces, la parroquia ha tratado de «mantener encendida la llama para seguir acompañando y escuchando, y también poner en marcha mecanismos a través de Cáritas».

La coincidencia con el Año Jubilar de la Esperanza declarado por el Papa Francisco da un matiz especial a la experiencia de Letur: «Pensamos que la esperanza es algo positivo que no nace de algo negativo… pero nosotros hemos tenido que vivirla de una manera totalmente distinta a como teníamos pensado», afirma Ignacio.

Para el párroco, el camino sigue siendo el de cerrar heridas, trabajar el entendimiento, la comunión y la escucha, y seguir abriendo caminos de esperanza, no solo para los afectados, sino también en memoria de quienes ya no están: «La esperanza también apunta alto, hacia los que han sido acogidos por Dios, Padre misericordioso», recuerda Ignacio.

El obispo de Albacete, Monseñor Ángel Román, ha seguido muy cerca la situación desde su ordenación episcopal. «Inmediatamente quiso venir a celebrar la Eucaristía un domingo… Nos ha acompañado y el próximo 15 de agosto, día de Nuestra Señora de la Asunción -patrona de Letur-, estará de nuevo con nosotros», confirma el párroco.

Cáritas, presente desde el primer minuto

Julia Burgillos Miranda, directora de Cáritas Parroquial, vivió de primera mano los días más difíciles. «Se viven mal, porque ves mucha pena. Y en un pueblo como este, donde todos nos conocemos, cuesta aún más», recuerda. La respuesta de Cáritas fue inmediata: ayuda psicológica, acompañamiento constante, escucha, organización y apoyo a las familias más afectadas.

«Aún están esas ayudas presentes. No es solo lo material, es el aliento, estar ahí», explica Julia. Pero también reconoce que, tras el primer impulso de solidaridad, el tiempo pasa y las heridas persisten:
«Surgen problemas, desacuerdos, el proceso es lento. Pero la esperanza es lo último que se pierde», afirma. Aunque ya han pasado ocho meses, Julia tiene claro que «hay que darle tiempo al pueblo para que renazca. Y Letur va a renacer».

Apoyo municipal y futuro para los mayores

 

El alcalde de Letur, Sergio Marín Sánchez, agradece profundamente el papel de la parroquia y Cáritas en este proceso:
«Solo tengo palabras de agradecimiento. Se pusieron a disposición desde el minuto uno. En la emergencia y después, siempre atentos a cualquier necesidad».

Además del acompañamiento psicológico, la ayuda a empresas locales y la limpieza y recuperación de sendas y caminos, Cáritas también ha asumido un papel protagonista en los planes de futuro del municipio. Entre ellos, destaca la construcción de un centro de mayores, un servicio demandado en la zona desde hace mucho tiempo.
«Cáritas aporta 200.000 euros al proyecto, junto a la Junta de Castilla-La Mancha, la Diputación y el Ayuntamiento. Esperamos que esté terminado a principios del año que viene», explica Marín.

Este verano también se puede ayudar a Letur visitando la localidad y «consumir en los negocios locales, disfrutar del patrimonio, de nuestra iglesia, de nuestras calles. Por ejemplo, el Buho, un sitio precioso donde comer y apoyar al mismo tiempo un proyecto social», anima Sergio.

El Búho, mucho más que un restaurante

Y hace apenas unos días abría de nuevo sus puertas el restaurante El Búho, impulsado por la Fundación El Sembrador. Elisa Marín, trabajadora social de Cáritas, explica que el objetivo «es apoyar zonas rurales más desfavorecidas y mejorar la empleabilidad de personas sin oportunidades de formación o trabajo».

Actualmente trabajan seis personas, tres de ellas con contratos de inserción.
«Estamos muy ilusionados con la reapertura. Hay que dar una pequeña vuelta para llegar, pero está todo muy bien señalizado desde la plaza Mayor. Y comer aquí, con estas vistas, es un privilegio».

Elisa subraya que El Búho ofrece producto local y platos elaborados «con mucho amor y muchas ganas». Pero más allá de la carta, lo que se cocina en sus fogones es inclusión y nuevas oportunidades para personas en riesgo de exclusión social.

Isabel Fernández, trabajadora de inserción, lleva dos años en el proyecto. Antes de entrar, estaba en paro. «Aquí me han dado formación (hice el PRIS), apoyo psicológico… y ahora hago los postres. Mi especialidad es la tarta de queso, pero la receta no se puede contar», bromea.

Su experiencia es un reflejo del éxito de este proyecto: «Estoy muy contenta, muy a gusto. Hacemos el trabajo con alegría… Y sí, veo que se abren puertas para volver al mercado laboral».

Y aunque las heridas siguen abiertas, desde la parroquia de Letur siguen trabajando unidos, invitando a la esperanza y convencidos de que Letur va a renacer.

La Diócesis de Albacete celebra el Jubileo 2025 en Roma y en sus templos jubilares

2025-07-20T10:21:04+02:0020 de julio de 2025|Noticias|

Con motivo del Año Jubilar 2025 convocado por el papa Francisco y dentro del 75º aniversario de la diócesis de Albacete, un grupo de más de 70 peregrinos de nuestra Diócesis, encabezados por el obispo Ángel Román, viajaron a Roma para vivir intensamente esta peregrinación en clima de oración y encuentro fraterno.

Durante su estancia, del 30 de junio al 4 de julio, en la Ciudad Eterna, los peregrinos visitaron algunos de los lugares más emblemáticos de la tradición cristiana, participando activamente en diversas celebraciones litúrgicas. Uno de los momentos más significativos fue el paso por la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, así como la celebración de la Eucaristía en las basílicas de San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros, Santa María la Mayor y en la propia cripta de San Pedro.

Más allá de la majestuosidad artística de estos templos, la experiencia de peregrinar supuso un encuentro personal con el Señor para muchos de los participantes. Así lo expresa Sinforiano Moreno, uno de los peregrinos, quien tras visitar las catacumbas de San Calixto ha descubierto «la deuda que tenemos con todos aquellos mártires cristianos y la necesidad de manifestar nuestro reconocimiento acudiendo en peregrinación a Roma para que nunca se olvide el testimonio de su fe».

Moreno destaca también un momento especialmente emotivo vivido junto al sepulcro del apóstol Pedro, donde recibió el Sacramento de la Reconciliación y «al recibir la absolución, experimenté una paz y gracia interior como nunca antes la había sentido. Descubrí que la brisa suave del Señor no estaba fuera, sino dentro de mí».

Para Begoña Toribio fue una experiencia en familia, ya que peregrinó junto a sus padres, marido e hijos, y destaca que el viaje «ha estado lleno de emociones, de reencuentro con Jesús y con la esperanza, que sé que puedo encontrar en cualquier lugar, pero que aquí he vivido de forma mucho más intensa. Además, mi marido y yo celebramos nuestros 25 años de casados, y don Ángel nos renovó los votos matrimoniales. Fue una sorpresa preciosa que hizo de este viaje algo inolvidable».

Por su parte, Juan Manuel Sánchez, otro peregrino albacetense, destaca tanto la riqueza cultural como espiritual del viaje: «Ha sido una experiencia magnífica. No solo por conocer una ciudad con tanta historia y arte, sino porque me ha permitido reflexionar sobre valores como la familia o la solidaridad. Ha sido también un viaje interior, donde me he conocido mejor a mí mismo».

El papa Francisco, en su convocatoria al Jubileo 2025, invitaba a todos los fieles a vivir un Año Santo «caracterizado por la esperanza que no declina, la esperanza en Dios». Aunque muchos lo están celebrando desde los templos jubilares, en Albacete, además de la Catedral de San Juan Bautista, son lugares jubilares todos los santuarios marianos de la Diócesis, como el Santuario de la Virgen de Belén de Almansa -que celebra el centenario de su coronación canónica- y la Parroquia de Nuestra Señora de la Esperanza en Peñas de San Pedro, que evoca de forma especial el corazón esperanzador de este Jubileo. Para quienes han tenido la posibilidad de peregrinar hasta Roma, la experiencia se ha convertido en un verdadero testimonio de fe y renovación espiritual.

Por su parte, jóvenes de la Diócesis participarán, del 28 de julio al 3 de agosto, en el Jubileo de los Jóvenes, donde disfrutarán de actividades culturales, artísticas y celebraciones litúrgicas en la ciudad. El encuentro culminará con una Vigilia de Oración y la Misa de Clausura, presididas por el Papa León XIV. El obispo de Albacete peregrinará nuevamente a Roma, esta vez acompañando a los jóvenes.

El obispo de Albacete llama a combatir la pobreza desde sus causas

2025-07-20T11:55:58+02:0019 de julio de 2025|Noticias|

En la presentación de la Memoria 2024 de Cáritas de Castilla-La Mancha, el obispo de Albacete, Mons. Ángel Román, agradeció su entrega a los voluntarios y trabajadores de Cáritas. «Gracias por cuidar a las personas atendiendo su dimensión material y espiritual», expresó. «Gracias por acoger a todos, sin distinción de ningún tipo; por ver en cada persona un corazón, una esperanza, un proyecto de Dios».

Definió la acción de Cáritas como «asistencial y de promoción», pero, sobre todo, «liberadora y educativa», que construya un mundo nuevo basado en la fraternidad y la verdadera humanidad. «No podemos poner vino nuevo en odres viejos», recordó citando el Evangelio de San Lucas, y pidió revisar en profundidad «las causas que provocan la pobreza» para erradicarlas desde su raíz.

En su discurso, compartió también una experiencia personal: la dedicatoria de un libro autobiográfico que recibió de un enfermo grave, en la que le decía: «Espero que seas un nuevo nudo en la cuerda que me sujeta a la vida”. A partir de esa imagen, el obispo concluyó: «La Iglesia quiere ser ese nudo. Este querer ser nudo es una invitación a unir fuerzas con todos los que quieran caminar por esta senda de transformación y vida que ofrece la acción social de la Iglesia».

Por último, el obispo reiteró que, aunque la actividad de Cáritas en 2024 ha sido intensa, «queda mucha más gente por cuidar que la que hemos podido cuidar». Por eso, instó a los poderes públicos y a toda la sociedad a poner las bases que realmente hagan posible.  eliminar la pobreza, recordando que el Evangelio sigue siendo fuente de diálogo y de inspiración transformadora.

El Centro Diocesano para Inmigrantes «Santa María Rosa Molas» atendió a más de 300 personas durante 2024

2025-07-11T13:11:27+02:0013 de julio de 2025|Noticias|

El Centro Diocesano para Inmigrantes ‘Santa María Rosa Molas’, que dirige el Secretariado Diocesano de Migraciones, con el apoyo de 15 voluntarios y dos trabajadoras a media jornada, contratadas por Justicia y Paz, atendió durante 2024 a un total de 308 personas provenientes de 23 nacionalidades distintas. Entre ellas, se encuentran 59 ciudadanos españoles -18 mujeres y 41 varones-, ya que el centro también brinda apoyo a personas sin hogar. Todas estas personas fueron atendidas en 806 intervenciones realizadas en la sede del centro, ubicado la calle Francisco Pizarro nº 44 de Albacete. El horario de atención es de lunes a jueves, de 10:00 a 13:00 horas y los lunes y martes también de 17:30 a 20:00 horas.

Miguel Giménez Moraga, director del Secretariado de Migraciones y una de las personas clave en la puesta en marcha de este centro, explica el origen y la esencia de este centro: “La idea surgió a partir de la inquietud de una hermana de la Consolación que observó la necesidad de un espacio donde las personas inmigrantes pudieran llegar después del trabajo, ducharse, lavar su ropa y sentirse acogidas. Fue así como, en muy poco tiempo, se habilitó esta casa, perteneciente a la congregación, que lleva el nombre de Santa María Rosa Molas en honor a su fundadora. Dentro de la Iglesia Diocesana de Albacete, este centro representa un abrazo de bienvenida y hospitalidad no solo para inmigrantes, sino también para personas sin hogar de la ciudad. Mi mensaje para la sociedad albacetense, especialmente para los creyentes, es que mantengan la sensibilidad y el compromiso hacia todas estas personas que conviven con nosotros”.

Las situaciones de vulnerabilidad que presentan estas personas son diversas: desde quienes viven en asentamientos chabolistas -102 personas- hasta aquellos que habitan en viviendas sin condiciones básicas como suministro de luz, agua o lavadora; pasando por 66 personas que viven en la calle, otros que se alojan en el albergue municipal, o personas derivadas por Cáritas parroquiales y la Unidad Técnica de Integración Social del Ayuntamiento. Hombres y mujeres, hijos y padres, cada uno con su historia y dignidad, han sido acogidos con respeto y cariño.

Durante el pasado año, el centro prestó un servicio gratuito de lavandería que ha contabilizado un total de 1.465 usos, un 23,20% más que en 2023. Este servicio no solo contribuye a la higiene personal, sino que tiene un impacto preventivo en la salud pública, ayudando a reducir la propagación de plagas como chinches o pulgas y evitando infecciones cutáneas. Además, el centro ofrece otros servicios: peluquería, asistencia jurídica, clases de español, consigna y ayuda en la tramitación del arraigo, junto con la orientación para acceder a otros recursos sociales.

Llanos Cardo, voluntaria en las clases de alfabetización, relata las dificultades con las que se encuentran sus alumnos, quienes provienen de diversos países y presentan distintos niveles de dominio del español: “La mayor dificultad es entendernos, ya que hablan idiomas distintos. Muchos saben español, francés e inglés, pero adaptar las clases para que todos aprendan sin aburrirse es un reto constante”. Para ella, la experiencia de ser voluntaria en este taller es “lo máximo”, una labor que enriquece tanto a los alumnos como a los profesores.

Por su parte, Jorge Alfaro, peluquero voluntario, explica la importancia de cuidar la imagen personal para quienes atraviesan situaciones complicadas: “La imagen es lo primero que entra por los ojos. Ver la cara de satisfacción de los jóvenes al verse aseados, con un corte de pelo que les gusta, les ayuda a recuperar la autoestima y les abre puertas en la sociedad”. Jorge se formó en peluquería para poder ofrecer un servicio adecuado y complementar así la atención integral del centro.

Los usuarios valoran enormemente el apoyo que reciben. Antonio, de Melilla, que lleva cuatro años en Albacete, comenta: “El centro me motiva, es un lugar donde puedo sentirme bien y encontrar ayuda real”. Melisa, procedente de Colombia, destaca la importancia de la lavandería para mantener su dignidad: “Este servicio me ha servido mucho”. Mohamed, por su parte, expresa su gratitud por la acogida recibida: “Aquí me han tratado muy bien, me han apoyado mucho, y me siento muy bien acogido en España”.

Por su parte, Francisco Javier Avilés, consiliario de la Comisión Diocesana de Justicia y Paz, destaca la implicación de su organización en la atención a los inmigrantes: “Desde el principio, Justicia y Paz ha participado en proyectos de sensibilización y recursos para migrantes, como la atención al centro de acogida del PASICO en sus comienzos, un proyecto para facilitar el acceso a la vivienda en régimen de alquiler y, ahora, la puesta en marcha de la lavandería solidaria que se incorpora al centro diocesano. Esta integración permite trabajar en red con otras entidades, sumando esfuerzos para ofrecer un servicio más completo y solidario a quienes más lo necesitan”.

El Centro Diocesano para Inmigrantes ‘Santa María Rosa Molas’ ofrece así no solo recursos materiales, sino también un acompañamiento afectivo y humano que, para muchas personas, sustituye el apoyo emocional del que carecen. Muchos presentan problemas complejos como adicciones, problemas legales, aislamiento, baja autoestima, o han sufrido malos tratos y ausencia de apoyo institucional. En este contexto, la labor de los voluntarios cobra una dimensión vital y preventiva, convirtiéndose en un abrazo de esperanza y hospitalidad.

El Secretariado Diocesano de Migraciones agradece también la colaboración de entidades eclesiales y no eclesiales, como Ecologistas en Acción, que aporta detergente ecológico para la lavandería. La invitación final es a que la sociedad albaceteña se sienta cercana, acogedora y solidaria con estas personas, reconociendo en esta labor el rostro de la misericordia y la dignidad humana.0

Don Ángel Román: «La cercanía es lo que nos permitirá avanzar como Iglesia»

2025-07-06T09:03:00+02:006 de julio de 2025|Noticias|

Desde hace dos meses, Don Ángel Román Idígoras es el nuevo obispo de Albacete, y en este breve tiempo ya ha dejado una huella profunda en la Diócesis. Cercano, feliz y con una mirada pastoral centrada en las personas, Don Ángel manifiesta que estos primeros días «los llevo bien, con mucha alegría y con ganas de más, porque he conocido mucho, pero me queda mucho más por conocer».

Este verano no será de descanso completo para el Obispo, cuya agenda está repleta de actividades pastorales – esta semana ha participado en la Peregrinación Diocesana en Roma, adonde regresará a finales de mes para asistir al Jubileo de los jóvenes- así como de celebraciones y encuentros. Lejos de considerarlo una carga, lo vive con entusiasmo. Para Don Ángel, «no es trabajar, es seguir conociendo y estando con la gente».

Uno de los aspectos más destacados en estas primeras semanas ha sido su cercanía con las personas. El Obispo manifiesta que ha recibido «mucha alegría, mucho cariño, muchas ganas de querer caminar juntos como Iglesia». Esa cercanía, añade, es esencial, ya que «es lo que nos va a permitir avanzar y estar conectados». Siguiendo el ejemplo de Jesús de Nazaret, Don Ángel insiste en la importancia de acompañar y escuchar porque «perder el tiempo con la gente, en realidad no es perderlo, sino emplearlo en estar».

75 años de la Diócesis. Este año la Diócesis celebra su 75 aniversario, y el Obispo lo vive como una gran oportunidad para renovar el compromiso de todos. Monseñor Román observa la Diócesis con «mucha vida y con muchas ganas de que esa vida se encauce». Entre las propuestas para la celebración, destaca la Misa de Clausura del 3 de septiembre en la Catedral y una iniciativa simbólica: plantar un árbol por cada municipio de la provincia como signo de la vida que va echando raíces.

Además, subraya la necesidad de continuar con el trabajo heredado y abrir nuevos caminos. En estos días no coge vacaciones, y se están aprovechando para elaborar el calendario pastoral del próximo curso, que el que se espera que tres ó cuatro jóvenes entren al Seminario. Estas nuevas vocaciones las ve como el fruto del trabajo realizado anteriormente, en el cual se seguirá sembrando. El obispo de Albacete quiere seguir descubriendo «lo bueno para potenciarlo y afrontar los problemas desde la oración y la reflexión».

Durante estos dos meses, Don Ángel se ha dejado ver en numerosas fiestas patronales, tradiciones y celebraciones populares, desde las alfombras de serrín en Elche de la Sierra hasta la carrera del Cristo del Sahuco. En estos momentos, reconoce que disfruta con la gente: «Me gusta conocer lo que se vive y hacerlo mío», revela. Y defiende con convicción el papel de la Iglesia también en los momentos festivos: «No solo estamos para el sufrimiento. La Iglesia es de vida y debe estar en los mejores momentos para fortalecer la comunidad», dice.

La gente le pide cercanía, y él la intenta tener al igual que Cristo que no estuvo encerrado. Salía, acompañaba, observaba. Era accesible. Para Don Ángel, esa actitud debe marcar también el estilo de los pastores hoy. Según él «la cercanía no quita la autoridad, al contrario: la autoridad nace de lo que se ofrece, no solo del cargo».

Mirada hacia los más olvidados. Don Ángel también ha mostrado una preocupación especial por quienes están más alejados de la fe o viven en situación de exclusión, como quienes trabajan en el campo o viven en zonas despobladas. «La Iglesia tiene que tender la mano a todos. Especialmente donde hay más desasistencia, ahí tenemos que estar», asegura.

Reconoce que aún no ha podido acercarse a todos los lugares que hubiese querido, pero tiene claro su deseo de ir a los asentamientos y al campo donde recogen los ajos. «A veces solo una bendición puede recordar a alguien que no solo trabaja, sino que es hijo de Dios y es querido», añade.

En definitiva, Don Ángel Román inicia su ministerio episcopal en Albacete consciente de los desafíos y lleno de esperanza. Invita a caminar unidos con una actitud misionera, a salir no como estrategia, sino -en sus palabras- «como expresión del amor de Dios que se acerca».

90 niños y niñas disfrutan del campamento de verano de Cáritas

2025-07-06T09:04:21+02:006 de julio de 2025|Noticias|

Cerca de 90 niños, niñas y adolescentes del Programa de Infancia, Adolescencia y Familia de Cáritas Diocesana de Albacete han disfrutado de unos días inolvidables en su tradicional campamento de verano, celebrado en esta ocasión en el albergue-colonia de El Sahúco.

En un contexto en el que muchas familias viven dificultades socioeconómicas que limitan el acceso de los más pequeños a actividades de ocio, Cáritas trabajan para que ningún niño o niña dé un paso atrás en materia de derechos. Y lo hace convencida de que el juego, la convivencia y la participación son herramientas clave para su desarrollo integral y para frenar la transmisión intergeneracional de la pobreza.

Desde el 24 al 30 de junio, participantes del programa de Infancia, Adolescencia y Familia de Albacete, Caudete, Hellín y Tobarra han compartido actividades deportivas, talleres creativos, dinámicas de grupo, veladas nocturnas y excursiones, acompañados por educadores y por jóvenes monitores de la Escuela de Animación que han tenido la oportunidad de realizado allí sus prácticas tras el curso de ocio y tiempo libre.

El campamento propicia espacios inclusivos, adaptados a sus necesidades, que fomentan valores como el compañerismo, la empatía, la convivencia intercultural, el respeto al medio ambiente y el cuidado de la Casa Común. Valores que trabajan durante todo el curso, pero que en estos espacios pueden reforzarse de una manera distinta.

Además, se abordaron aspectos esenciales como la alimentación saludable, el bienestar físico y emocional, el autocuidado y el acompañamiento afectivo implicando también a las familias.

Nombramientos Diocesanos 2025

2025-07-04T12:04:52+02:0030 de junio de 2025|Noticias|

Con fecha 29 de junio, solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, el señor Obispo de Albacete, Mons. Ángel Román Idígoras, ha realizado los siguientes nombramientos diocesanos:

       Rvdo. Sr. D. Naim Ayoub Astifo Shoshandy, Párroco de San Juan Bautista de Casas Ibáñez y San Miguel Arcángel de Abengibre.

Rvdo. Sr. D. Francisco Carlos Carlos, Párroco de San Bartolomé de Tarazona de la Mancha.

Rvdo. Sr. D. Antonio José Espinosa Martínez, Vicario parroquial de las parroquias de San Blas, Santa María Madre de Dios y San Sebastián de Villarrobledo.

Rvdo. Sr. D. Isaac Joya García, Vicario parroquial de Nuestra Señora de Las Angustias y San Felipe Neri de Albacete y Administrador parroquial de San Marcos Evangelista de El Salobral, de Santa Ana, de Santa Ana y de Nuestra Señora de la O de Los Anguijes.

Rvdo. Sr. D. Saúl Muñoz González, Párroco de San Miguel Arcángel de Peñascosa, y Santa Quiteria de El Burrueco.

Rvdo. Sr. D. Luis Alfonso Narváez González, Administrador parroquial de San José de Casas de Lázaro, y San Benito Abad de Masegoso.

Rvdo. Sr. D. Juan Ángel Navarro Saiz, Párroco de Nuestra Señora del Rosario de Balazote.

Rvdo. Sr. D. Francisco de Asís Prados Garrido, Párroco de Nuestra Señora de la Paz y Santa Teresa, de Albacete.

Rvdo. Sr. D. José Sinivaldo Sepúlveda Pita, Administrador Parroquial de La Purísima Concepción de Barrax-Santa Marta y de Nuestra Señora del Pilar de La Herrera.

«Apúntale a Reli»: Religión, una asignatura muy elegida en nuestra provincia

2025-06-26T13:27:07+02:0029 de junio de 2025|Noticias|

Terminado el curso académico, llega el momento de formalizar la matrícula para el próximo año escolar 2025-2026. En este contexto, la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura ha lanzado la campaña “Son tantas las razones… Apúntale a Reli”, dirigida especialmente a aquellas familias que desconocen el valor de la asignatura de Religión Católica, carecen de información suficiente o dudan a la hora de elegirla para sus hijos.

La campaña pretende romper con prejuicios e ideas erróneas, invitando a los padres a descubrir la riqueza de una asignatura que no solo transmite cultura religiosa, sino también valores, compromiso y sentido crítico, desde una visión cristiana del ser humano y del mundo.

En la Diócesis de Albacete, la asignatura de Religión continúa siendo una opción muy presente en los centros educativos. Según los últimos datos del curso 2024-2025: En Educación Infantil, el 71% del alumnado cursa esta asignatura; en Primaria, la elección alcanza el 72%; y en Secundaria, el 63% de los estudiantes sigue optando esta materia,

El delegado diocesano de Enseñanza, Juan José Fernández Cantos, ha valorado muy positivamente esta respuesta: «Estos datos son motivo de esperanza y aliento para seguir ofreciendo una enseñanza religiosa de calidad, que acompañe a niños y jóvenes en su crecimiento personal y espiritual».

Desde la Delegación Diocesana de Enseñanza se continuará reforzando el compromiso con una enseñanza cercana, actual y enriquecedora, agradeciendo la confianza depositada por tantas familias a lo largo de los años.

Voz docente: Mª Carmen Giménez Contreras

¿Cuántos años llevas impartiendo la asignatura de Religión?  
Comencé mi trayectoria profesional como profesora de Religión en 2006, realizando una sustitución en el IES Sierra del Segura, en Elche de la Sierra. Desde entonces, he continuado impartiendo esta asignatura durante cerca de 20 años en el IES Andrés de Vandelvira de Albacete y en el IESO Alfonso Iniesta de Pozo Cañada.

¿Qué estudios son necesarios para ser profesor de Religión en Secundaria? 
Estudié la Licenciatura en Ciencias Religiosas en la Universidad Pontificia de Comillas. Más adelante obtuve la DECA (Declaración Eclesiástica de Competencia Académica), que capacita para impartir clases de Religión Católica. Y luego tuve la posibilidad de centrar mi tesina en la Teología del Laicado, un tema que me permitió dar visibilidad a la figura del laico en la Iglesia.

¿La formación termina al obtener la titulación? 
Para nada. La formación es continua. La Delegación de Enseñanza organiza cada año actividades formativas. Este curso nos hemos centrado en el papel de la mujer en la Iglesia. También me he formado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y en actividades ofrecidas por mis centros educativos.

¿Qué le aporta la asignatura de Religión a los alumnos?
Quienes cursan Religión reciben una formación integral como personas, haciendo hincapié en los valores cristianos como la solidaridad, el bien común, la justicia, la misericordia.

¿Qué ha supuesto para ti ser profesora de Religión?     
Me he sentido la voz y el rostro de la Iglesia allí donde, de otro modo, no podría llegar. He tenido la oportunidad de conocer a compañeros y alumnos que, de no haber sido profesora de Religión, nunca habría conocido. He ampliado mi familia profesional y me he sentido muy acogida y querida por todos. Termino mi etapa laboral con mucha satisfacción y alegría.

¿Crees que el profesor de Religión tiene una complicidad especial con el alumnado?
Sí, existe una complicidad especial. Nuestros alumnos no sienten la misma presión que en otras asignaturas, lo que les permite comportarse con más naturalidad y expresarse con mayor libertad. Se muestran tal como son, sin máscaras, y eso permite conocerlos de una forma más auténtica. Esa cercanía se nota no solo en el aula, sino también cuando te los encuentras por los pasillos o, años después, por la calle, y te recuerdan con cariño.

¿De toda tu trayectoria profesional, con qué te quedas?
Sin duda, con el contacto diario con mis alumnos y alumnas, y con el compañerismo. Si no fuera por tanta burocracia, me quedaría en activo hasta que me fallaran las fuerzas. Ellos nos contagian energía y vitalidad, nos hacen sentir jóvenes y nos ayudan a olvidar por un momento los problemas y la rutina.

La voz del aula: entrevista a alumnos/as de E.S.O. deReligión de Mª Carmen

¿Qué temas de la asignatura os gustan más?      
Nos gustan todos los recursos que trae la profesora para trabajar. Los temas que más destacamos son la migración, la Jornada Mundial de la Paz, las campañas de Manos Unidas, la Comunidad de San Egidio, la mujer en la Iglesia, la ecología integral… También disfrutamos mucho visitando belenes y decorando el instituto en fechas especiales.

¿Qué es lo que más os inquieta hoy como jóvenes? ¿Se habla de ello en clase? ¿Os ayuda esta asignatura en ese sentido?         
Nos preocupan nuestros estudios y nuestro futuro. En clase hemos reflexionado sobre cómo nos imaginamos dentro de 10 años. Esta asignatura nos ayuda a encontrar sentido a nuestra vida y a pensar en nuestro proyecto personal.

De lo aprendido en esta asignatura, ¿creéis que os puede aportar algo para vuestra vida personal y cultural?       
Sí, nos enseña a respetar a los demás, a cuidar el medio ambiente, a valorar la vida… Nos ayuda a ser mejores personas y a dar lo mejor de nosotros mismos, como nos recordaba el Papa Francisco con el cuidado de la “casa común”.

¿Os gustaría seguir estudiando Religión en Bachillerato? ¿Por qué?  
Sí. Ahora que hemos descubierto que es una clase interesante y diferente, creemos que puede ayudarnos en los últimos años a entender mejor la realidad y a desarrollar un pensamiento crítico con criterio propio.

¿Qué destacaríais de vuestra profesora? 
Su paciencia, lo amenas que son las clases, y la variedad de recursos que utiliza. Nos ha enseñado a participar en actividades solidarias y a respetarnos a nosotros mismos, a los demás, a la comunidad y al medio ambiente. Todo desde un enfoque cercano y actual, inspirado en las enseñanzas de la Iglesia.

La Diócesis recibe el sello de transparencia

2025-06-27T16:12:48+02:0027 de junio de 2025|Noticias|

La Diócesis de Albacete ha recibido el Sello infoparticipa 2024 a la calidad y a la transparencia de la comunicación de las instituciones eclesiales de la Universidad Autónoma de Barcelona. El acto de entrega ha tenido lugar esta mañana en el Salón de Actos del Rectorado en donde nuestra Diócesis estuvo representada.

Han sido evaluados positivamente 30 de los 34 indicadores de transparencia definidos dentro del Proyecto de Evaluación de los Portales de Transparencia Diocesanos, lo que ha hecho posible la obtención de este sello.

Este reconocimiento acredita a nuestra Diócesis como una institución que acerca su realidad —y, por tanto, la de la Iglesia— a la sociedad de forma directa, transparente y accesible, a través de la información publicada en esta la web.

Mi encuentro con Dios

2025-06-26T13:35:26+02:0026 de junio de 2025|Noticias|

Mi nombre es Tatiana Durán Vargas, tengo 18 años y hoy quiero compartirles un poco sobre mi encuentro con Dios…
Hace aproximadamente año y medio, mi vida cambio, porque para tener una mejor calidad de vida tenia que dejar mi país. En ese momento sentía mucho miedo, me hacía muchas preguntas y no sabia si iba a ser capaz de afrontarlo (muchos cambios a los cuales no estaba preparada).

Mi relación con Dios era distante. Había estudiado en colegios católicos y mi familia siempre me inculcó la fe, pero realmente nunca la había sentido. Recuerdo a un profesor de filosofía que era ateo; nos hacía dudar sobre Dios. Mi error fue haber creído en lo que él y otras personas decían sobre Dios, sin nunca haberme cuestionado por mí misma.

Cuando llegue acá, mi vida se convirtió en una montaña rusa. Estaba llenada de emociones, y había días en los que mi ansiedad era tan grade que mi cuerpo se resentía: se me dormían las piernas, me daban muchos mareos y otras cosas más.
Me cuestionaba con Dios sobre las cosas que me estaban pasando, ¿Cuál era mi labor al estar aquí? ¿Por qué me enviaste acá? ¿Qué querías de mí?…

Mi familia y yo empezamos a recibir ayudas de alimentos. Un día, en medio de esas ayudas, conocí a una mujer. Esa mujer me habló de `Sanjo´ (Parroquia de San José de Albacete). Para mí, ella se convirtió en un ángel que Dios me había enviado.

En `Sanjo´ conocí un grupo de jóvenes, donde desde el primer momento fueron muy comprensivos conmigo y me acogieron muy bien. Ellos fueron mi puente para encontrarme con Dios.

En Navidad una de las actividades del grupo fue el `Kilo´. No sabía lo que era, pero la curiosidad me llevó a participar…

En el `Kilo´ me llevé la sorpresa de que era el mismo lugar donde yo había recibido esas ayudas. Estar ahí me hizo sentir tan feliz, porque ahora estaba ayudando a personas que, en algún momento, habían sido como yo. Desde ese momento comprendí de verdad la frase “amar y ser amado”, porque Dios me estaba demostrando su amor a través de las personas que puso en mi camino: esa mujer, mi grupo… incluso cuando yo estaba alejada de Él.

Mi relación con Dios cambió completamente. Ahora, cada día aprendo más de Él.

Mi mensaje es: cuestionen las cosas, no se queden solo con lo que les dice ese profesor, ese amigo, esa persona. Escúchenlos, sí, pero siempre cuestionen, para que así ustedes mismos encuentren sus respuestas… o se encuentren con Dios.

“La caridad no es solo dar, es acompañar, cuidar y construir esperanza”

2025-06-18T14:01:46+02:0022 de junio de 2025|Noticias|

En el Día del Corpus Christi, Día de la Caridad, hablamos con José Antonio Abellán Jiménez, delegado del Obispo en Cáritas Diocesana de Albacete, con quien repasamos los principales datos de la Memoria del año 2024 y cómo vivir esta jornada tan significativa para Cáritas.

—Cáritas Diocesana de Albacete ha presentado su Memoria Económica y de Acción Social del pasado año. ¿Qué destacas de ella?
— De esta memoria podemos destacar que el empleo y la vivienda siguen siendo dos de los grandes retos. Desde la Iglesia, y concretamente desde Cáritas, ponemos el máximo empeño para que no haya empleos precarios —que los hay—, y para que el acceso a la vivienda sea un derecho real, porque hoy muchas familias destinan hasta el 70 % de sus ingresos solo a mantener su hogar. No se trata solo de números, sino de dignidad.

— ¿Qué futuro abre este trabajo? ¿Qué camino plantea esta memoria?        
— Nos abre a una participación cada vez más comunitaria. La memoria recoge datos, sí, pero Cáritas, a partir de esos datos, relanza su misión. Por eso la campaña de este año lleva por lema: “Mientras haya personas, hay esperanza”, que se alinea con el Jubileo de la Esperanza que la Iglesia celebra este año 2025. Me acuerdo de una frase que escuché de un compañero sacerdote hace años y que llevo grabada en mi corazón: “Mientras haya Dios, hay misericordia”. Pues así también: mientras haya personas, hay esperanza. Cáritas quiere ser un instrumento de unidad y de servicio en nombre de Jesucristo, al servicio de la Iglesia y de toda la sociedad.

— Una memoria que habla de números, pero también de rostros, de historias. Hoy celebramos el Día de la Caridad. ¿Cómo vivir la caridad hoy, en este tiempo eclesial?
— Vivir la caridad hoy implica hacerlo desde el sentido de la justicia. La verdadera caridad nos la muestra Jesucristo: “Tomad y comed, esto es mi cuerpo. Tomad y bebed, esta es mi sangre”. Lo dijo, y luego entregó su vida. Ese acto supremo de entrega es nuestra referencia.
Por eso, cuando nos acercamos a la Eucaristía, y nos saciamos espiritualmente, estamos también llamados al compromiso de saciar a otros: espiritualmente, sí, pero también materialmente. Porque el sacramento del altar está unido al `sacramento del hermano´.

— Nos hablabas de situaciones de injusticia. En la memoria se menciona el caso de Letur, una de las grandes tragedias del año pasado. ¿Cómo actuó Cáritas allí?
— Letur ha sido una herida profunda. Desde el primer momento Cáritas ya estaba presente a través de la parroquia, del párroco Ignacio Requena y de toda la comunidad. Letur es una localidad de apenas 900 habitantes, donde todos se conocen; el dolor fue compartido.
Allí también está El Búho, un restaurante de inserción laboral promovido por la Fundación El Sembrador, y desde ahí Cáritas ha estado implicada en el plan de recuperación, con una intervención prevista a tres años.
Una parte esencial del trabajo ha sido el apoyo psicológico. Hemos puesto en marcha un Centro de Escucha y charlas psicoeducativas, y ya hemos acompañado a casi 40 personas. Cáritas no solo atiende la emergencia visible, sino también el duelo emocional y comunitario, y eso también es caridad.

— ¿Qué pinceladas nos deja para vivir este Día de la Caridad?          
—Como cristianos, tenemos que recordar que creer no es solo un acto intelectual, sino de vida. San Antonio de Padua, patrón de los pobres, decía algo muy valioso: el peligro del cristiano es creer en algo, pero no vivir de acuerdo con ello.
Por eso os invito primero a participar de la Eucaristía, a saciarnos del Cuerpo de Cristo, y luego a vivir con autenticidad nuestra fe, entregándonos a los demás con dedicación y coherencia.
Y segundo, participar en la tarea de Cáritas. Hay muchas formas de hacerlo: colaborar como voluntarios, apoyar económicamente, formar parte de nuestras actividades, donar tiempo, ideas, presencia. Cáritas es el brazo social de la Iglesia, que quiere llegar a donde hay dolor y, si no puede resolver, al menos acompaña, alienta y cuida.

— ¿Un último mensaje para cerrar esta jornada?         
— Que no dejemos que el pesimismo nos robe la mirada hacia los demás. Que sigamos confiando en que la esperanza se multiplica cuando se comparte. Cáritas ha atendido en 2024 a más de 8.800 personas en toda la provincia. Esto ha sido posible gracias a más de 1.150 personas voluntarias, 115 profesionales, 47 Cáritas parroquiales y más de 2.000 donantes, junto al apoyo de instituciones y administraciones. Detrás de cada número, hay una historia. Y detrás de cada historia, alguien que decidió no mirar hacia otro lado. Hoy es el Día de la Caridad. Hoy es día de esperanza.

Sor Patricia profesa sus votos solemnes como clarisa en Villarrobledo

2025-06-13T12:59:26+02:0015 de junio de 2025|Noticias|

Coincidiendo con la Jornada Pro Orantibus (por quienes oran), que la Iglesia celebra este domingo, solemnidad de la Santísima Trinidad, nos hacemos eco de la celebración que tuvo lugar el 8 de junio en el Monasterio de San Juan de la Penitencia de Villarrobledo, donde Sor María Patricia de la Divina Misericordia profesó sus votos solemnes como contemplativa clarisa.

La Eucaristía fue presidida por el obispo de la Diócesis, Ángel Román, quien expresó su profunda gratitud y alegría por la entrega definitiva de esta joven al Señor. “Son un regalo. Sois el pulmón de la Diócesis, el pulmón de todos nosotros”, afirmó durante la homilía, en la que pidió a los fieles cuidar y valorar a las comunidades contemplativas que, desde el silencio y la oración, sostienen espiritualmente a toda la Iglesia.

Con apenas 30 años, Sor Patricia da un paso definitivo tras nueve años de preparación en el convento. “Los votos son un ofrecimiento. Es algo muy serio y muy importante Es al mismo Dios a quien entrego mi vida voluntariamente”, explicó la nueva profesa solemne. Por medio de los votos de pobreza, castidad, obediencia y clausura, se une para siempre a la vida contemplativa según la regla de Santa Clara.

Su vocación, dice, es un don recibido desde la infancia. “Desde muy pequeña me atraía la vida de oración. Siempre decía a mis padres que quería ser monja, ser solo para el Señor”. Fue precisamente a través del testimonio de sus padres y su creciente devoción a la Divina Misericordia como fue percibiendo la llamada. “Al ver la imagen de Jesús Misericordioso, sentí que Él me llamaba a seguirle, que me quería solo para Él”.

Una comunidad viva y alegre

La comunidad de Clarisas de Villarrobledo está formada actualmente por diez hermanas, que vivieron la jornada del domingo con “mucha alegría e ilusión”, acompañando a Sor Patricia en este paso definitivo. “Somos espejo para los demás que buscan en nosotras el rostro de Dios”, explica la joven hermana. “Nuestra vida escondida en clausura, entregada totalmente a Dios, es un signo para todos los hombres. Con ella mostramos que Dios existe y que sólo en Él el corazón encuentra la felicidad”.

Desde la clausura, las clarisas y las otras órdenes contemplativas rezan por el mundo, por la Iglesia y por cada persona que llama a su puerta. Son, como recordaba el obispo, un testimonio silencioso pero elocuente de la primacía de Dios en medio del ruido del mundo.

La celebración de la profesión solemne de Sor Patricia no sólo fue una fiesta para el convento, sino para toda la Diócesis, que encuentra en esta entrega un motivo de esperanza y renovación. Como expresó el obispo, “estamos llamados a corresponder y a cuidarnos mutuamente”.

Villarrobledo y todos los presentes se unieron en acción de gracias por la vida consagrada, y especialmente por la de Sor María Patricia de la Divina Misericordia. Su “sí” definitivo resuena como un signo de que Dios sigue llamando, y hay quienes escuchan y responden con generosidad y alegría.

Más de 8.800 personas se beneficiaron de la acción de Cáritas Albacete en 2024

2025-06-16T12:38:26+02:0013 de junio de 2025|Noticias|

En el marco del Día del Corpus Christi, la entidad hace un llamamiento a sumar esperanza ante una realidad de exclusión cada vez más estructural.

Cáritas Diocesana de Albacete. Albacete, 13 de junio de 2025. Las situaciones de pobreza persisten y se cronifican. Así lo constata Cáritas Diocesana de Albacete en su Memoria Económica y Social 2024, que hoy ha presentado con motivo del Día de Caridad, en el marco de la festividad del Corpus Christi. A la rueda de prensa han asistido el equipo directivo de Cáritas y D. Ángel Román, Obispo de la Diócesis, quien ha señalado que “Cáritas, como Iglesia, actúa desde el Amor de Dios, llevando esperanza y dignidad a las personas, promocionándolas de manera que se sientan vivas, y haciéndoles saber que no están solas”.

Tal y como recoge la Memoria que hoy se ha presentado, más de 8.800 personas se beneficiaron de la acción de Cáritas en la provincia. La cifra pone rostro a una realidad compleja: empleos precarios, vivienda inasequible y la extrema vulnerabilidad de las personas en situación administrativa irregular.

Empleo, vivienda e integración precaria

En la rueda de prensa, el secretario general de Cáritas Diocesana de Albacete, Antonio García, ha señalado que el empleo mejora en los datos, pero no en la vida de las personas más vulnerables; de hecho, ha apuntado, “muchas personas siguen atrapadas en situaciones muy precarias, incluso teniendo trabajo”. El programa de Empleo de Cáritas ha intensificado su trabajo con personas en situación de exclusión severa, combinando acciones formativas homologadas con iniciativas dirigidas a favorecer la inserción laboral de las personas, poniendo también el foco en aquellas en situación administrativa irregular, en situación de especial vulnerabilidad. A lo largo de 2024, el programa de Empleo de Cáritas acompañó a más de 1.000 personas en orientación, formación e intermediación laboral. Con una Agencia de Colocación homologada, 3 empresas de inserción y 8 líneas de negocio, Cáritas y Fundación El Sembrador, promueven la inserción socio laboral de las personas y también la igualdad de oportunidades y la participación.

Otro aspecto que ha señalado Cáritas en la presentación de su Memoria es como la vivienda se ha convertido en un derecho cada vez más inaccesible. En Castilla-La Mancha, el precio del alquiler ha crecido un 10,2 %, alcanzando máximos históricos, una realidad que la entidad constata desde programas como el de Atención Primaria, pues las ayudas a vivienda prestadas en este sentido han aumentado cerca de un 30 %. El apoyo prestado desde este programa supone un desahogo para muchas personas que no pueden afrontar no solo poder acceder a una vivienda, sino también sus gastos básicos, no pueden mantener su hogar a una temperatura adecuada, o tienen dificultades para vivir con autonomía, siendo un total de 2.436 las familias acompañadas en 2024.

La intervención con niños, niñas y jóvenes ha sido otra prioridad para Cáritas. 575 menores de edad fueron acompañados a lo largo del pasado año. “Apostamos decididamente por la prevención, interviniendo desde diferentes ámbitos con las edades más tempranas o las etapas de la vida más sensibles, y trabajando para ser freno de la transmisión intergeneracional de la pobreza”, ha apuntado Antonio García. En 2024, Cáritas ha incrementado también el número de plazas en su programa de autonomía para jóvenes ex tutelados, así como la participación de jóvenes en sus proyectos de acompañamiento en Albacete y Villamalea.

A todo ello se suma la intervención en Mediación Jurídica, que alcanzó a 2.255 personas, y el trabajo en clave comunitaria en barrios especialmente vulnerables de La Roda y Hellín, donde Cáritas realiza una importante intervención comunitaria para favorecer la participación y la convivencia vecinal.

Llevando esperanza a Letur

En la rueda de prensa, Cáritas ha tenido presente una de las grandes tragedias que marcó el 2024, la DANA, que en la localidad vecina de Letur dejó una herida imborrable. En esa realidad ha trabajado también Cáritas a lo largo del pasado año, y lo sigue haciendo, con un plan de reconstrucción, en colaboración con las administraciones y otras entidades, gracias a la solidaridad de cientos de personas, empresas, parroquias y colaboradores.

Una parte del trabajo de Cáritas en Letur se ha centrado en acompañar la salud mental de las personas afectadas. Lo ha hecho a través de un servicio de apoyo psicológico profesional en la localidad, atendiendo así una de las principales demandas de los vecinos y vecinas, con un Centro de Escucha, que hasta la fecha ha acompañado a 38 personas, promoviendo también diferentes charlas psicoeducativas sobre cómo gestionar estos difíciles momentos. El obispo de Albacete, D. Ángel Román, también ha puesto en valor el papel que en este sentido ha desempeñado el párroco de la localidad, Ignacio Requena, presidente del equipo de Caritas en Letur, en primera línea desde el principio. “Él ha hablado de tú a tú a la gente, dentro de su mismo dolor, ha tenido esa fortaleza de poder acompañar, levantar corazones y dar razones para la esperanza”. Además de acompañar ese duelo personal y familiar de los vecinos de la localidad, el delegado episcopal de Cáritas, José Antonio Abellán se ha referido también al papel de la comunidad parroquial para acompañar el duelo comunitario, jugando un papel clave por favorecer la apertura de Letur, por apostar por iniciativas para reavivar el casco histórico y por tejer una red de solidaridad.

Cáritas también ha estado cerca de otras emergencias, colaborando en las campañas de Cáritas Española para dar respuesta humanitaria en Haití, Tierra Santa, Ucrania o Marruecos, y apoyando el desarrollo de 5 proyectos de cooperación en PerúCongo Brazaville, Nicaragua, India y Burkina Fasso.

Para poder llevar a cabo todas estas acciones, Cáritas y la Fundación El Sembrador han invertido más de 5,5 millones de euros, el 65 por cierto procedentes de fuentes privadas, y el 35 % procedente de fuentes públicas (administraciones, Junta de Comunidades, Diputación, Ayuntamientos, así como Fondos Europeos).

“Mientras haya personas, hay esperanza”

Este trabajo diario es posible gracias a una red de solidaridad tejida por más de 1.150 personas voluntarias115 contratadas47 Cáritas parroquiales y más de 2.000 donantes y el apoyo de las distintas administraciones. “Cada historia que hemos acompañado es también la historia de alguien que decidió no mirar hacia otro lado”, ha recordado Rosa García, directora de Cáritas Diocesana de Albacete, poniendo en valor los apoyos con los que la entidad cuenta.

En este contexto, Cáritas lanza su campaña en torno al Día del Corpus Christi, Día de Caridad, bajo el lema “Mientras haya personas, hay esperanza”, en sintonía con el Jubileo de la Esperanza que vive la Iglesia. “Esperanza- señala la directora de Cáritas- de la que somos testigos cada día, acompañando de los esfuerzos de quienes luchan por recuperar derechos y dignidad”.

La campaña invita a toda la sociedad a implicarse. Por ello, este lunes, 16 de junio se celebrará un Acto de Reconocimiento a Empresas y Entidades Colaboradoras —más de 250 implicadas en 2024— y el martes, 17 de junio, tendrá lugar la Eucaristía de fin de curso pastoral. El domingo, Cáritas participará en la celebración del Corpus Christi, Día de Caridad.

“Vivimos un tiempo difícil, sí. Pero también un tiempo de esperanza. Y cuando la esperanza se comparte, se multiplica y llega a quien más lo necesita”, ha apuntado la directora, quien ha lanzado a la sociedad albaceteña una llamada a la colaboración, recordando su papel para generar esperanza y contribuir a mejorar la vida de las personas.

España sigue siendo líder en número de misioneros y en colaboración económica

2025-06-10T13:48:11+02:0010 de junio de 2025|Noticias|

En 2024 hay 9.648 misioneros españoles en el mundo. El 53% son mujeres, y la mayoría (65,29%) están en América.
Obras Misionales Pontificias (OMP) es el instrumento que tiene la Santa Sede para sostener los 1.131 Territorios de Misión en todo el mundo.

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Laicos con esperanza: una Iglesia en salida celebra Pentecostés

2025-06-06T12:47:30+02:008 de junio de 2025|Noticias|

Este domingo 8 de junio, coincidiendo con la solemnidad de Pentecostés, la Iglesia celebra el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar. Este año, el lema elegido por la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida es «Testigos de esperanza en el mundo», en el marco del Año Jubilar 2025.

En Albacete, el momento central de esta jornada tendrá lugar a las 12:00 del mediodía en la parroquia del Espíritu Santo, donde se celebrará una eucaristía presidida por nuestro obispo, Mons. Ángel Román.

Durante todo el curso, la Delegación de Apostolado Seglar ha venido impulsando una intensa labor de animación y acompañamiento a los laicos de la diócesis. Asimismo, Acción Católica General, con un proyecto renovado al servicio del laicado parroquial, continúa fortaleciendo su presencia y acción. Todo ello es reflejo de una Iglesia que, impulsada por el Espíritu Santo, se renueva en su vocación misionera y en su llamada a ser signo de esperanza en medio del mundo.

 Delegación de Apostolado Seglar. Un año más, la Delegación de Apostolado Seglar ha recorrido la diócesis de Albacete con sus ya habituales encuentros de laicos en los distintos arciprestazgos. Esos encuentros tienen como objetivo estrechar lazos con los seglares de nuestros pueblos, compartir inquietudes, fortalecer vínculos y presentar los proyectos que se gestan desde esta delegación, de la que todos somos parte activa.

Uno de los proyectos más ilusionantes nacidos del diálogo entre sacerdotes y laicos es el de los EMAS: Equipos Misioneros Arciprestales. Su objetivo es claro: prepararnos para la misión, respondiendo al llamado de ser una Iglesia en salida, tal como nos insistió el papa Francisco.

Estos equipos trabajarán en tres ejes fundamentales:

  1. Concienciación: asumir que todos estamos llamados a salir, a anunciar el Evangelio y a ser Iglesia viva y presente en el mundo.
  2. Capacitación: recibir formación y herramientas que nos permitan vivir y anunciar la fe con valentía, convicción y alegría.
  3. Práctica misionera: llevar a cabo acciones concretas tanto dentro de nuestras parroquias como fuera de ellas, con una presencia activa en tres ámbitos clave: en la vida social, en la vida política y en el ámbito laboral.

Los EMAS nacen con la vocación de convertirse en un verdadero impulso misionero para cada comunidad, fomentando un compromiso activo con el Evangelio en cada realidad concreta.

“Estamos llamados a caminar juntos, con esperanza y decisión, hacia una Iglesia cada vez más abierta y misionera”, subrayan desde la Delegación.

Acción Católica General, con un proyecto renovado al servicio de todo el laicado insertado en la parroquia, hace balance de las actividades y líneas de actuación desarrolladas durante este curso, proyectando con ilusión el próximo.

Como fechas importantes a recordar, a nivel diocesano destaca el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, que se celebra hoy en la parroquia del Espíritu Santo, a las 12 del mediodía, en el contexto del Año Jubilar.

Durante este mes también tendrá lugar la Asamblea Diocesana, en la que se hará memoria de todas las actividades realizadas, se rendirá un reconocimiento a personas asociadas que, por su trayectoria, lo merecen. Asimismo, se acogerá a los nuevos asociados.

Y para comenzar el nuevo curso con energía, el próximo 4 de octubre se realizará una peregrinación a Urda y Consuegra, a la que están invitados todos aquellos que deseen participar. También en ese mes, los más pequeños de las parroquias participarán en el Encuentro General de Infancia, que se celebrará en Toledo.

Acción Católica General recuerda que está llamada a ser una herramienta fundamental para cohesionar al laicado de las Iglesias locales, ya que ofrece un proceso integral de maduración en la fe cristiana, dirigido a personas de todas las edades, con el objetivo de configurar en las parroquias un laicado estable, formado y articulado. Acompañados por los sacerdotes, este laicado está llamado a llevar a cabo la tarea evangelizadora en todos los espacios en los que la parroquia está presente.

Mensaje de los obispos

Para esta Jornada los obispos de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida en su un mensaje explican que este año se celebra Pentecostés en el contexto del año jubilar, «en el que escuchamos una fuerte interpelación a cultivar la virtud teologal de la esperanza, que, como nos dice san Pablo, encuentra su fundamento en el amor de Dios que se nos ha dado a través del Espíritu Santo».

Por ello, recuerdan dos eventos importantes: el Sínodo sobre la Sinodalidad y el Congreso de Vocaciones, celebrado el pasado mes de febrero, «como expresión de la comunión eclesial, son signos de esperanza para nuestra Iglesia que anhela seguir haciendo camino, subrayando la diversidad de vocaciones para la misión evangelizadora. La vocación de la Iglesia es la misión, el anuncio explícito de Jesucristo con palabras y con obras».

Asimismo, subrayan que el Sínodo sobre la Sinodalidad ha expresado de «un modo rotundo, no solo que la Iglesia tiene una misión, sino que, en sí misma, es misión». En el texto añaden que, si el anuncio del Evangelio no es el centro de la vida de la Iglesia, entonces «corre el peligro de convertirse en una Iglesia autorreferencial, que se mira solo a ella misma». Por eso, la Iglesia, especialmente en este año jubilar, «tiene que perder el miedo a salir a la intemperie y habitar en las periferias geográficas y existenciales, donde quizás hay vientos y borrascas, pero contamos con el ancla seguro, que es Jesucristo».

El cine, un arte que sigue interpelando al alma

2025-05-30T11:33:15+02:001 de junio de 2025|Noticias|

En la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que hoy se celebra, nos acercamos al séptimo arte. Lo hacemos desde el Cine Parroquial de Madrigueras que, desde su reapertura en noviembre de 2022, ha vuelto a ser un espacio de encuentro, cultura y reflexión en el corazón de la localidad. Este proyecto —impulsado desde la parroquia— busca recuperar el valor del cine como herramienta para pensar, sentir y dialogar con la vida desde la fe, con una programación para todos los públicos.

A continuación, su párroco, Antonio Carrascosa, comparte una reflexión sobre el papel del cine en nuestra sociedad actual y su potencial como puente entre el Evangelio y el mundo de hoy:

«Ante el clásico dicho de que una imagen vale más que mil palabras, yo siempre he pensado que depende de qué imagen y de qué palabras. Pero lo cierto es que, desde que los hermanos Lumière inventaron la imagen en movimiento hace más de un siglo, ni nuestra mirada ni nuestras palabras pudieron ser ya lo que eran antes. La pantalla en una sala oscura colectiva se impuso durante decenios como modo de entretenimiento y abrió paso a esas otras pantallas y otros usos que inundaron nuestra vida: televisión, ordenador, móvil, etc. Hoy, la imagen en movimiento nos rodea por todas partes. Es más: se nos ha colado en nuestra casa y, sin movernos del sillón, lo mismo podemos llegar a Marte en un videojuego que asistir a una guerra real en directo a través de la televisión. Incluso nos hemos convertido en pequeños creadores compulsivos de “microcine” a través de nuestros móviles, de tal manera que, para muchos, es más importante grabar los momentos que vivirlos.

Y en este panorama, muchos dudan de que el cine tradicional pueda tener un hueco. La inflación de imágenes ha hecho difícil sentarse hora y media ante una pantalla. De hecho, los que llevamos ya un tiempo en esto de usar los medios audiovisuales en el trabajo pastoral percibimos una evolución. Hace treinta años podías poner un largometraje a chavales que se lo tragaban sin problema. Muy pronto tuvimos que fraccionar los visionados y luego pasarnos al cortometraje (no más de diez minutos, ¡por Dios!). No es extraño pensar que el medio más eficaz hoy para hacer reflexionar sea un anuncio de televisión (¡veinte segundos!) o un meme. Quizás, cuando la cosa se reduzca al medio segundo de un gif, sea el momento de preguntarnos si mil palabras no serán mejor que una imagen.

A pesar de todo ello, estoy convencido de que el cine, en su modo tradicional de sala (sin duda el mejor) o en el visionado doméstico, sigue siendo una herramienta poderosa para el cultivo humano y creyente. Es cierto que es más exigente, que requiere más tiempo y atención, que necesita un aprendizaje; pero, por eso mismo, apunta hacia una profundidad mayor de la que permiten otros medios audiovisuales. Una película tiene la estabilidad necesaria para sumergirnos en una historia, en un ambiente, en unas emociones. Nosotros sabemos que aquello es ficción, pero una ficción en la que podemos instalarnos por un tiempo para dejarnos empapar por lo que vemos y oímos.  De hecho, nos hace funcionar en una duración del tiempo distinta al que vivimos normalmente. Pocas experiencias audiovisuales son capaces de algo así.

¿Qué puede aportar esta experiencia a la fe? Aparte de las películas explícitamente religiosas que todos apreciamos (sobre Jesús o sobre figuras creyentes de todo tipo), considero que el cine -y hablo ya aquí de cualquier cine- puede ser tomado como un espacio privilegiado para el diálogo entre fe y cultura. San Pablo, paseándose entre los dioses del Ágora, supo descubrir un altar al dios desconocido, y partiendo de él, proponer la fe a los atenienses. El cine nos transmite mucho de lo que le pasa al hombre y la mujer de hoy: sus inquietudes, sus fracasos y aspiraciones, sus miedos. Y lo mejor de todo es que nos lo transmite no solo racionalmente, sino desde la emoción. En general, el cine -sobre todo cuando es bueno, claro- refleja esa soledad existencial y esa desorientación que sufre la condición humana posmoderna. En este sentido, buena parte de las películas son altares de algo que no se sabe nombrar, pero que los cineastas (por muy imbuidos que estén de la cultura secularizada e incluso atea) perciben que falta en nuestra sociedad. Ni siquiera ellos mismos lo saben, pero nos ofrecen altares al dios desconocido y son una invitación a que nosotros mismos entremos en contacto con aspectos desconocidos del Dios en el que llevamos creyendo toda la vida (algo de eso le pasó a Pablo, sin duda), para, desde ahí, poder lanzar a nuestros contemporáneos la misma primera pregunta que Dios lanzó al ser humano: ¿Dónde estás?

Ver cine así no es tan difícil, aunque, eso sí, requiere aprendizaje y tiempo. Pero, como nos recordó el papa Francisco citando a Paul Celán, sólo “quien realmente aprende a ver se acerca a lo invisible”».

Vocaciones que perduran: testimonios de nuestros sacerdotes mayores

2025-05-23T09:54:45+02:0025 de mayo de 2025|Noticias|

Hoy nos acercamos a la Casa Sacerdotal, hogar de muchos de los sacerdotes más veteranos de nuestra diócesis. Allí encontramos vidas marcadas por la entrega, la fe y una vocación que sigue viva a pesar del paso del tiempo. Compartimos algunos de sus testimonios.

José Luis Mena, el sacerdote de mayor edad en la Casa Sacerdotal, nos relata cómo nació su vocación:

“Mi vocación surgió en el seno de mi familia, profundamente religiosa. Ellos me enseñaron a rezar y me inculcaron, de forma natural, el compromiso de entregarse al Señor. Uno de mis primeros y más preciados recuerdos es cuando mi madre, después de comulgar, se acercaba a mí y, alentándome, decía: ‘Recibe, hijo mío, el aliento del Señor’. Además, tuve otra ‘madre’: mi parroquia, llena de seminaristas y sacerdotes muy piadosos que me animaron en mi camino. A los 11 años ingresé en el seminario, donde fui creciendo y fortaleciéndome en la fe. La llamada del Señor me ha acompañado hasta el final, permitiéndome llegar a una edad avanzada disfrutando de mi sacerdocio”.

Pepe Carrión explica de forma sencilla cómo entró al Seminario:

“Un sacerdote, don Félix Ibarguchi, nos llevó a varios niños a su tierra. Luego nos preguntó si queríamos ir al seminario y nos ofreció su ayuda. Creo que dije que sí, ya que me encontré en esa situación”.

Alfonso Ruescas, con una amplia experiencia en las misiones, recuerda con gratitud su paso por Guatemala:

“Mi trabajo pastoral y mi estancia en Guatemala han sido el mejor regalo que Dios me ha dado hasta ahora. Me siento satisfecho y feliz. He vivido y compartido mi fe con una Iglesia más comunitaria que jerárquica, pobre y de los pobres, pero rica en valores, donde la voz y la opinión de los laicos valen tanto como la de los curas o las religiosas. Los problemas de cada uno nos afectaban a todos. Aunque por motivos de salud he tenido que regresar a España, mi mente y mi corazón siguen allá, gracias también a las redes sociales y el teléfono, que utilizamos con frecuencia. A veces se piensa que vamos a dar o a enseñar algo, pero en mi caso ha sido al contrario: he aprendido, me han enseñado y me han dado mucho más de lo que yo haya podido ofrecer. Por eso, doy gracias a Dios por esta oportunidad”.

También con experiencia misionera, Modesto Núñez habla de su servicio en Chile:

“He dedicado casi todo mi sacerdocio a Chile. Lo que más me ha aportado ha sido conocer y entregarme en cuerpo y alma a su gente, animándolos a mejorar sus vidas, a acceder a la educación y a una vivienda digna, en barrios donde carecíamos de todo eso”.

A pesar de su avanzada edad, algunos sacerdotes continúan colaborando activamente en sus parroquias. Es el caso de Paco San José:

“Ir a la parroquia me da vida. Debo preparar todo, escribir en letra grande porque ya no veo bien de cerca, y eso implica relacionarme con las personas, hombres y mujeres. Me mantiene activo y, sencillamente, me hace sentir vivo”.

También sigue muy activo Manuel de Diego, quien continúa ejerciendo su ministerio con entusiasmo:

“Me hace muy feliz poder seguir siendo consecuente con lo que siempre he querido que fuera mi vida. Me ordené sacerdote con el deseo de entregar mi vida al apostolado, ser evangelizador, y eso es lo que sigo haciendo. Parece que cada día el Señor me bendice. Donde me llaman, allá voy: al cementerio a celebrar Misa los domingos, a las residencias Vital Parque y Paseo de la Cuba los sábados. Y todas las tardes estoy en la Catedral de 7 a 9. Mucha gente se alegra de saber que hay un cura viejo en el confesionario. Sigo realizando una actividad muy hermosa y estoy muy contento de poder hacer todo lo que pueda”.

Antonio Martínez ofrece una definición profunda y vocacional del sacerdocio:

“Para mí, ser sacerdote se resume en una frase que el cardenal Tavera pronunció en la homilía de nuestra ordenación sacerdotal: ‘El sacerdote es un expropiado de sí mismo para utilidad pública’; es decir, una persona que debe renunciar a sí misma para servir a los demás”.

Por su parte, Santiago Brotons comparte uno de los momentos más especiales de su vida sacerdotal:

“El día que me sentí más sacerdote fue el de mis bodas de oro en Agramón. Ese día sentí que un pueblo se volcaba conmigo, que me quería, y yo fui muy feliz. Para ese día compuse una coplilla que dice: ‘Aunque soy gallego, soy de Hellín y no lo niego, pero ante todo y con vosotros, quiero sentirme y me siento agramonero’”.

José Antonio Navarro dirige unas palabras de ánimo a los jóvenes que se plantean el sacerdocio:

“A un joven que siente la vocación sacerdotal le diría que la llamada que el Señor le ha hecho es una alegría, un gozo. Merece la pena ser sacerdote, porque llenas tu vida de todo lo mejor”.

Finalmente, Juan Francisco García, con 62 años de ministerio, ofrece un consejo valioso a los sacerdotes jóvenes:

“Desde mi experiencia, les diría a los curas jóvenes: primero, que tengan un grupo de referencia, que se encuentren y se reúnan. Luego, que estén con la gente, que dediquen tiempo a escuchar. A veces nos dan muchos consejos. Es importante estar presentes en la tristeza y también en la alegría. Yo también diría que se acerquen a los sacerdotes mayores. Debe haber un encuentro, una complementación de generaciones. Nos tienen que ayudar. A mí me animan”.

D. Ángel Román visita la Sierra del Segura

2025-05-23T10:01:48+02:0025 de mayo de 2025|Noticias|

El obispo de Albacete, monseñor Ángel Román, ha comenzado su ministerio como Obispo visitan­do las parroquias de la Sierra de Albacete. En Férez y Letur, celebró la Eucaristía llamando a la unidad y oró por las víctimas de la Dana. En su encuentro con laicos y el párroco de Yeste, Román expresó su in­terés por conocer las particularidades y necesidades de la zona, al tiempo que reconoció la madurez y el esfuerzo de los laicos para mantener viva la fe ante la escasez de sacerdotes. En la visita a Nerpio reafirmó su voluntad de apoyar a las comunidades más leja­nas de la Diócesis. Asimismo, celebró confirmacio­nes en de Elche de la Sierra, un momento de alegría que permitía acercarse más a Cristo. Estas primeras visitas marcan el deseo del obispo de construir una Iglesia cercana y atenta a las diversas realidades de la diócesis de Albacete.

Almansa celebra el centenario de la coronación de su patrona, la Virgen de Belén

2025-05-16T13:46:43+02:0018 de mayo de 2025|Noticias|

Almansa conmemora el centenario (1925–2025) de la coronación canónica de su patrona con actos religiosos, culturales, pastorales y solidarios para renovar la fe y la devoción.

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Luis Argüello: «El nuevo Papa impulsará el Evangelio en este tiempo de cambio»

2025-05-12T13:43:41+02:0011 de mayo de 2025|Noticias|

Don Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española, visita Almansa con motivo del centenario de la coronación de la Virgen de Belén.

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D. Ángel Román: «Para que la Diócesis esté viva, se necesita amor y comunión»

2025-05-12T13:44:17+02:007 de mayo de 2025|Noticias|

El nuevo obispo de Albacete, Ángel Román Idígoras, comparte sus primeras impresiones tras comenzar su ministerio episcopal en la Diócesis. Agradecido y “apoyado en el Señor”, subraya la importancia de escuchar, caminar en comunión y poner el amor evangélico en el centro de la vida diocesana. En esta entrevista, habla de sus preocupaciones, sus primeras prioridades y la misión de una Iglesia “alegre y apasionada”.

El papa Francisco le ha nombrado nuevo Obispo de Albacete. ¿Qué sensaciones tiene?
Tengo la sensación de estar desbordado por el nombramiento; de profundo agradecimiento por tanta oración y la confianza de la gente; y, sobre todo, de estar apoyado en el Señor.

¿Cuáles son los retos de esta nueva etapa?
De momento, el reto es conocer las distintas realidades de nuestra Iglesia Diocesana y de la sociedad de Albacete: escucharlas, descubrir bondades y desafíos, y dar respuesta -entre todos- desde la alegría del Evangelio.

Le hemos oído repetir varias veces que «viene a Albacete con humildad y ganas de escuchar y trabajar». ¿Por dónde empezar?
Me parece clave empezar por el presbiterio: escucharnos, unirnos e ilusionarnos en la tarea pastoral. También quiero visitar y celebrar cuanto antes en Letur, nuestro pueblo afectado por la Dana, y saludar a quienes trabajan y viven en la cárcel de La Torrecica.

Como pastor, ¿qué cosas le preocupan?
Me preocupa la comunión y la participación de todos. No hay nada peor para un cristiano que andar divididos y recelosos entre nosotros; juzgar sin mirada evangélica la entrega y el trabajo de los hermanos; mantener conversaciones y críticas inmisericordes… en el fondo, no querernos. “Si hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles… si tuviera el don de profecía y conociera todo el saber… si tuviera fe como para mover montañas… si repartiera todos mis bienes entre los necesitados; si entregara mi cuerpo a las llamas, pero no tengo amor, de nada me serviría” (1 Cor 13, 1-3).

Todo es inútil si no amamos como Dios al hermano y al mundo Y no son ñoñerías, sino Amor con mayúscula: un amor que acompaña, que se entrega y da la vida.

Cuando andamos en comunión porque nos queremos de verdad, y todos nos sentimos hijos y protagonistas de la historia de la salvación, brota todo lo demás: una Iglesia viva, que ve y escucha, misionera, pendiente de todos -especialmente de los más necesitados- que suma y propone, y que hace lo que tiene que hacer sin despistarse: vivir y llevar la alegría y la esperanza del Evangelio a todos y entre todos.

¿Qué le pide a los diocesanos de Albacete?
Que revisemos nuestra vida a la luz de la respuesta anterior. Que busquemos el encuentro con Dios en una oración constante que nos haga crecer como bautizados y como comunidad; que no tengamos miedo y nos dejemos “tirar del caballo” alumbrados y guiados por la Palabra; y que pongamos nuestro corazón y nuestra voluntad en vivir el Mandamiento Nuevo.

Estoy convencido de que esto último es la llamada profunda que el Señor nos hace en esa oración sincera que propongo que hagamos todos. Poner el centro en vivir el mandamiento del Amor es lo que va a posibilitar que nuestra iglesia de Albacete siga siendo una Iglesia de hermanos que caminan juntos; una fraternidad que ofrece Pan del cielo y pan de la tierra, que celebra y cuida al más necesitado… una Iglesia alegre y apasionada en su misión.

Un libro: Mi planta de naranja lima.

Una película: La Pasión de Mel Gibson.

Una canción: El mejor momento de Pablo López

Una comida: Cocido madrileño

Un postre: Flan

Una ciudad: Madrid

Un plan ideal: Una tarde en la playa con amigos y familia

Una obra de arte: El David

Un motivo de gozo: ver a la gente contenta y unida

Un sueño: Un mundo fraterno

Playa o montaña: Playa

Aficiones: Frontón

Un escudo que refleja el corazón de un pastor

2025-05-07T09:39:52+02:007 de mayo de 2025|Noticias|

Con motivo de su ordenación episcopal celebraba ayer, Mons. Ángel Román Idígoras ha querido compartir el significado profundo de su escudo y lema. Cada símbolo, cada color, está pensado y orado como expresión de una fe que brota de la Trinidad, pasa por el Corazón de Cristo y se encarna en la misión de la Iglesia.
En esta explicación personal y espiritual, nuestro nuevo Obispo nos invita a contemplar no solo un conjunto de imágenes, sino una verdadera profesión de fe vivida con alegría y esperanza.

Componentes del escudo episcopal: Flor de lis, corazón, cruz, gotas de agua, sudario, ancla, lema sacerdotal, ajedrezado y colores.

El escudo trata de recoger los rasgos de Dios que marcan mi vida como cristiano: comunión, encarnación, vida y la alegría de la misión bautismal. Acompañado siempre de María.

Flor de lis

Está significando la comunión del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, de la que los seres humanos somos imagen. Esta referencia trinitaria hace presente la voluntad de Dios de que seamos uno con Él y entre nosotros, potenciando la riqueza de nuestra diversidad personal. La relación trinitaria, por amor al hombre, se abre por la base de la flor. El Padre envía al Hijo al mundo para salvarnos. La salvación consiste en hacernos partícipes de la vida divina. Por eso, la flor queda abierta. El dorado de los bordes es signo de la divinidad; el blanco indica la vida y la luminosidad del amor del que brota todo.

Corazón

Hace presente a Jesucristo encarnado que ama y hace suya la debilidad del ser humano. Dios mismo viene a levantarnos desde abajo; nos invita a amar nuestro ser “de carne” y a levantarnos unos a otros de la misma manera. El rojo nos recuerda el Amor apasionado de Dios por nosotros.

Cruz

Situada en el centro del corazón, tiene un doble sentido: por un lado, hace referencia a la llaga del corazón de Jesús; por otro, hace presente el Misterio Pascual: su muerte y resurrección por amor a todos. Se nos invita a gustar e interiorizar este misterio de entrega. El color blanco de la cruz, el mismo blanco que el de la flor de Lis, indica la vida del Resucitado, el triunfo del amor de Dios entregado, donde está presente la Trinidad. En la obscuridad de la cruz está la luminosidad del amor trinitario del que brota todo.

Gotas de agua

Es el agua que brotó del corazón del Señor cuando fue atravesado por la lanza del soldado. De esa cruz–llaga nace la Iglesia, enviada a anunciar el Evangelio a todos los pueblos. Por eso, las gotas salen en todas las direcciones. Su forma alargada indica el movimiento y el vigor necesarios para anunciar la Buena Nueva, y nos invita a vivir la misión bautismal de forma apasionada. El color azul hace referencia a la maternidad de la Iglesia, con todo lo que implica el ser madre: misericordia, aliento, refugio, escucha, calor…

El ancla

Señala la misión de la Iglesia: ofrecer la esperanza de la vida eterna. Nuestro anuncio no consiste en enseñar una moral, sino en vivir de forma gozosa esa esperanza y todo lo que conlleva.  Es la que, en medio del mar (del mal), mantiene firme a la barca de la Iglesia (Hb6, 17-20). Su color verde refleja esta explicación.

Sudario

La esperanza cristiana está fundamentada y envuelta en la experiencia de la resurrección, que es la que da sentido a todo. Caminamos con esperanza, envueltos y abrazados por la vida del Resucitado.

Ancla y sudario marcan la clave de nuestra misión bautismal: la tarea de la Iglesia no es otra que llenar la Tierra de la vida del Resucitado. La experiencia vital de encuentro con Cristo provoca en el creyente una esperanza que nos pone en movimiento para empaparlo todo de resurrección y transformar así nuestro mundo. Este dinamismo tiene sentido ascendente, orientando el peregrinar de la Iglesia hacia la Casa del Padre.

Como se ha visto en la flor de lis, del amor de Dios brota todo; y llegar a vivir en la “intimidad trinitaria” es nuestra plenitud. Dios es principio y fin de todo lo creado. Por eso, el ancla y el sudario son acogidas por Dios, entrando en el seno trinitario por la por la misma abertura por la que se desborda el amor de Dios. El dorado de los vivos del sudario hace referencia al texto de Juan 3, 36 que dice: “El que cree, tiene vida eterna”. No dice “tendrá”, sino “tiene”. La esperanza cristiana alberga la grandeza de que no es una quimera ni una posibilidad entre muchas, sino que ya se goza de lo que luego viviremos en plenitud. Por este estar todavía en camino, el dorado de los vivos del sudario es menos grueso que el que define a la divinidad representada en la flor de lis.

  Fondo azul

María nos acompaña en toda nuestra historia de salvación. Siempre humilde, está pendiente de nuestras necesidades, intercede por nosotros y nos protege con su manto maternal. Ella se convierte en referencia y modelo de confianza.

“Estad alegres”
Es el lema sacerdotal que me ha acompañado en la vida. Está tomado de Filipenses 4, 4. La alegría se fundamenta en todo el significado del escudo. Es una alegría profunda que brota no de la ausencia de problemas, sino de una historia de salvación en la que los hermanos caminamos juntos al cielo, vivificados por el amor de Dios entregado, y vivificando nuestro mundo, invitándole a participar de este apasionante peregrinar. La tarea de la Iglesia es caminar al cielo en esta alegre esperanza; llevarla a todos los rincones del mundo y vivirla, encarnados, en todas las realidades en las que nos movemos. La misión en sí ya es fuente de comunión y alegría.

Ajedrezado

Evoca el escudo del Cardenal Cisneros presente en el de la diócesis de Alcalá de Henares. Es un recuerdo de mi origen de pila y ministerial.

Lema episcopal:              
Gaudete in Domino (“Alegraos en el Señor”),

Es síntesis y programa de vida de todo lo explicado en el escudo.

 

El ministerio del obispo en la Iglesia: misión, funciones y nombramiento

2025-05-07T09:43:54+02:007 de mayo de 2025|Noticias|

La Iglesia fundada por Cristo, extendida por todo el mundo -católico significa universal-, está formada por todos los bautizados, llamados a llenar de espíritu cristiano todos los ámbitos de la vida. Al frente de la misma está el Papa, Obispo de Roma. Las iglesias locales o diócesis, hacen presente esa Iglesia universal en cada lugar, siendo así una porción del pueblo de Dios, cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo quien, como sucesor de los apóstoles, ha recibido este encargo, continuación de la misión que Cristo encomendó a los Doce.

Por la consagración episcopal, los obispos reciben la misión de santificar al Pueblo de Dios, especialmente por medio de las acciones litúrgicas y los sacramentos. Asimismo, tienen la función de regir al Pueblo de Dios, gobernándolo en nombre de la Iglesia, y la misión de enseñar, transmitiendo las enseñanzas de los apóstoles y la doctrina cristiana. El lugar privilegiado desde el que el obispo enseña es la cátedra, o sede, que da nombre a la iglesia en la que se encuentra y de la que recibe su nombre: la Iglesia Catedral.

Para su nombramiento, se establece que, al menos cada tres años, los obispos de la provincia eclesiástica —una región que agrupa varias diócesis bajo la presidencia del arzobispo metropolitano— deben elaborar, de común acuerdo y bajo secreto, una lista de presbíteros considerados más idóneos para el episcopado. Albacete pertenece a la provincia eclesiástica de Toledo, que abarca todas las diócesis de Castilla-La Mancha. Esta lista es enviada a la Santa Sede. Para esta idoneidad, se requiere que el candidato sea firme en la fe, de buenas costumbres, piadoso, celoso por las almas, sabio, prudente, con virtudes humanas, que tenga al menos 35 años de edad y 10 años de ordenación sacerdotal, y que sea experto en las ciencias sagradas. Su nombramiento es competencia exclusiva del Papa.

Al Obispo Diocesano le compete, dentro de su diócesis, toda la potestad ordinaria requerida para el ejercicio de su función. Es la máxima autoridad en la Diócesis, al tiempo que actúa como pastor y padre común, garante de la unidad del Pueblo de Dios que vive en esa Iglesia particular: clérigos, religiosos y laicos. A ellos se dirige su ministerio, y de ellos se deja ayudar, para que, con su colaboración, todos vivan de manera activa la misión que Cristo encomendó a la Iglesia.

D. Ángel Román es ya Obispo de Albacete

2025-05-07T09:21:27+02:003 de mayo de 2025|Noticias|

Las campanas de la Catedral de Albacete no dejan de repicar. Es sábado 3 de mayo y pasan de las diez y media de la mañana. Ha llegado el día: Albacete recibe a su nuevo obispo. Sonrisas, aplausos prolongados en muchos momentos de la celebración, alegría en muchos y esperanza en todos. D. Ángel Román Idígoras, tras recibir la ordenación episcopal, comienza hoy su ministerio como pastor de la Diócesis de Albacete. Se convierte así en el séptimo obispo de la diócesis albaceteña, que este año celebra el 75º aniversario de su creación.

Puntual a la cita, D. Ángel Román llegaba a las puertas de la Catedral, acompañado por el arzobispo de Toledo, D. Francisco Cerro Chaves; el Nuncio Apostólico ante la Unión Europea; D. Bernardito Auza, y el administrador diocesano de Albacete, D. Julián Ros. En la puerta de la Catedral esperaba su llegada el Cabildo Catedralicio.

La Catedral de San Juan Bautista, en la capital albaceteña, lucía sus mejores galas. Más Mil fieles sentados, más de una veintena de obispos, doscientos sacerdotes y numerosos diáconos, junto con autoridades civiles y militares, se congregaron para esta histórica celebración. Con la Catedral abarrotada, los fieles que no pudieron acceder participaron de la fiesta siguiendo la celebración a través de una pantalla gigante instalada en la plaza de la Virgen de los Llanos y en el Auditorio Municipal. Una celebración retransmitida en directo por Trece Televisión y Radio María.

La celebración comenzaba con las palabras del Nuncio, Mons. Bernardito Cleopas Auza, quien, ante la sede vacante del sucesor de Pedro, recordaba al Papa Francisco como “el pontífice de la alegría” que coincide con el lema episcopal elegido por D. Ángel Román Gaudete in Domino (“Alegraos en el Señor”). También ha dado las gracias al anterior obispo diocesano, D. Ángel Fernández, por su cuidado de la Diócesis desde noviembre de 2018 hasta abril de 2024. Por último, invitaba al nuevo obispo a cuidar de la Diócesis y de las vocaciones.

A continuación, tomaba la palabra el administrador diocesano, D. Julián Ros, quien, en nombre de todos los presentes, agradecía “a Dios por el don de recibirle como nuestro obispo y pastor”. Se incorpora, decía, “a esta porción del Pueblo de Dios que en Albacete busca con intensidad discernir cómo cumplir hoy la voluntad del Señor Jesús y llevar a todos la alegría del Evangelio”. D. Julián presentaba la Diócesis de Albacete como “tierra de María” y enumeraba las diversas advocaciones con las que es invocada la Madre de Dios en la provincia.

Julián Ros, emocionado, agradecía la presencia de todos los asistentes, y en especial la de los cuatro últimos obispos de la Diócesis y que estaban presentes: D. Victorio Oliver (emérito de Orihuela-Alicante), D. Francisco Cases (emérito de Canarias), D. Ciriaco Benavente (emérito de Albacete), y D. Ángel Fernández (emérito de Albacete y predecesor inmediato de D. Ángel Román).

La Eucaristía continuaba con su estructura habitual hasta que, tras la lectura del Evangelio, el delegado diocesano del clero de Albacete, D. Juan Ángel Navarro, solicitó al arzobispo primado de Toledo la ordenación episcopal del presbítero D. Ángel Román Idígoras. Para ello, fue necesario que el secretario canciller del Obispado, D. Antonio Abellán, mostrara y leyera el mandato apostólico.

En su homilía, monseñor Cerro Chaves señalaba a D. Ángel que llevara siempre a todos a la búsqueda de Jesús, en comunión con todos los que forman la Iglesia Diocesana y en comunión con los Obispos y Papa. En su ministerio le animaba a tener siempre presente a los preferidos de Dios: los pobres, los enfermos, los marginados… También le daba las gracias por decir “sí” al ministerio episcopal.

ORDENACIÓN. Finalizada la homilía, el ordenante principal preguntó al obispo electo acerca de su disposición para ejercer el ministerio en comunión con el Colegio Episcopal. Escuchada su disponibilidad y entrega, se invocaba la intercesión de los santos mediante las letanías.

A continuación, se llevó a cabo la ordenación episcopal mediante la imposición de manos sobre la cabeza del elegido, la imposición del Libro de los Evangelios abierto, la plegaria de ordenación, la unción con el santo crisma en la cabeza, la entrega de los Evangelios y de las insignias episcopales: el anillo, la mitra y el báculo, este último regalo de la Diócesis.

Finalizada la ordenación, llegó el momento más esperado por todos. D. Ángel Román fue invitado a sentarse en la sede de la Catedral de Albacete, convirtiéndose desde ese instante en el nuevo obispo de la Diócesis.

Recibía, en primer lugar, el abrazo de todos sus hermanos en el episcopado como signo de acogida en el Colegio Episcopal. Después, una familia, jóvenes, religiosas y seminaristas subieron al presbiterio para mostrar su adhesión y afecto al nuevo pastor. Desde ese momento, D. Ángel Román presidió su primera Eucaristía como obispo residencial.

PRIMERAS PALABRAS DE D. ÁNGEL

No faltó en la celebración una mirada a los inmigrantes, aquellos que comparten con nosotros la fe y han crecido en otros lugares. El momento fue visual y plástico. La danza africana del ofertorio lleno de color, baile y música la preparación de la liturgia eucarística.  Tras la comunión, el nuevo obispo bendijo a todos recorriendo el templo y dirigió sus primeras palabras a los diocesanos. Comenzó con un emotivo “gracias a Dios por cada uno de vosotros, especialmente por quienes, a pesar de vuestras limitaciones, habéis hecho el esfuerzo de acudir a la Catedral”.

En sus palabras, D. Ángel, compartía su gratitud a las autoridades civiles y militares y a D. Julián Ros, “que se ha desvivido por llegar y servir a todos durante el período de sede vacante, a los obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y a todos los que prepararon y engrandecieron la celebración con su servicio”. También agradeció a quienes siguieron la ceremonia desde la distancia a través de la televisión, la radio o desde centros penitenciarios.

En sus palabras, el nuevo obispo, incidía en tres hechos relevantes: el 75º aniversario de la Diócesis, el Año Jubilar de la Esperanza y la sede vacante, tanto en Roma como en Albacete. Estos tres acontecimientos, decía, “pueden marcarnos la dirección en este momento”. En su alocución, repasó brevemente la historia de la diócesis, desde su creación con la bula Inter Praecipua hasta su integración en la provincia eclesiástica de Toledo. “Somos herederos de una historia y continuadores de la misma”, subrayaba. “Aprendemos del pasado, escuchamos al presente y proponemos caminos de vida para seguir avanzando, manteniendo ese espíritu de búsqueda”, dijo.

El obispo invitaba a vivir el Año Jubilar como una llamada a la comunión, la alegría y la misión. “Somos peregrinos de la esperanza viviendo la fe en lo cotidiano, en las fiestas, tradiciones y momentos de encuentro, pero también estando presentes allí donde hay dolor, pobreza o soledad”, manifestó.

Haciendo referencia a la peculiaridad de no haber podido nombrar al Papa ni al Obispo durante la Eucaristía, animó a todos a reflexionar sobre la propia vocación: “Cada uno tiene un sitio que llenar. Faltan sacerdotes, matrimonios sólidos, hijos, cristianos comprometidos en la política… Dios sigue llamando. La cuestión es escucharlo y decirle sí: ¡Aquí estoy, mándame!”.

Como gesto final, D. Ángel invitó a todos a rezar juntos la oración Peregrinos de la Esperanza, para que todos, “anunciemos el mismo mensaje y nos sintamos protagonistas de la marcha de esta Iglesia peregrina de esperanza: humilde, abierta, que levanta y se deja levantar, que se fortalece en la comunión y en la oración” dijo. Esta oración ha sido creada en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Torrejón de Ardoz, de la Diócesis de Alcalá de Henares, de la que ha sido su párroco los últimos veinte años.

El coro Capilla musical de la Santa Iglesia Catedral de Albacete, puso el broche de oro a esta bella, emotiva y solemne celebración con el canto del himno a la patrona de la diócesis, la Virgen de los Llanos.

BIOGRAFÍA

El nuevo obispo de Albacete tiene 56 años. Proviene de la Diócesis de Alcalá de Henares, donde ha sido sacerdote durante 31 años, desarrollando su ministerio en diferentes parroquias y desempeñando diversos cargos diocesanos. El pasado 6 de marzo, la Santa Sede hizo público su nombramiento como obispo de Albacete. Quienes lo conocen lo definen como una persona con una alta capacidad de trabajo, atenta a todos y anunciador del Evangelio con creatividad.

Inicio Ministerio Obispo D. Ángel Roman: Palabras del Administrador Diocesano

2025-05-07T09:44:54+02:003 de mayo de 2025|Noticias|

Hoy, junto a usted, se congrega la Iglesia en Albacete: fieles laicos en la diversidad de sus situaciones de vida —muchos de ellos integrados en movimientos y cofradías—, religiosos y religiosas, así como presbíteros y diáconos. Nos acompañan también quienes ostentan el noble título de “servidores públicos”, con la presencia del presidente del Senado de España, don Pedro Rollán; el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, don Emiliano García-Page; nuestro alcalde, don Manuel Serrano; y otras autoridades políticas, judiciales, militares, así como miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de la Policía Local. En todos ellos se hace presente la sociedad a la que la Iglesia pertenece y a la que desea servir.

La presencia de fieles de la diócesis de Alcalá de Henares, junto con los alcaldes de Arganda del Rey y Torrejón de Ardoz, nos remite a sus raíces de vida y de fe, encarnadas de forma especial en su madre y en el resto de su familia.

En nombre de todos y cada uno de ellos, doy gracias a Dios por el don de recibirle hoy como nuestro obispo y pastor. Con el inicio de su ministerio pastoral, se alivia en parte el sentimiento de orfandad que vive la Iglesia desde el fallecimiento del Papa Francisco. Rezamos por él, unidos a toda la Iglesia.

Usted es enviado como el séptimo obispo de una Iglesia que celebra, con gratitud y esperanza, el 75º aniversario de su constitución como comunidad diocesana. En nuestro origen confluyen las Iglesias de Cartagena, Cuenca, Orihuela-Alicante y Toledo. Nuestra extensa geografía alberga una gran riqueza humana y eclesial, de la que usted se convierte ahora en signo visible de comunión en la fe.

Se incorpora así a una historia de esfuerzo, con aciertos y errores, de esta porción del Pueblo de Dios que en Albacete busca con intensidad discernir cómo cumplir hoy la voluntad del Señor Jesús y llevar a todos la alegría del Evangelio. Es, en definitiva, una historia de amor —la de Dios por el ser humano— en la que todo el protagonismo lo tiene el Espíritu Santo, que nos guía. Hoy, junto a usted, renovamos la ilusión de secundar su acción, con el deseo de que nuestra comunión se manifieste en una mayor participación de todos en la misión de la Iglesia.

Somos tierra de María. De la Virgen de los Remedios en Fuensanta a la Virgen de Cortes en Alcaraz; de la Virgen de Gracia en Caudete a la Virgen de la Caridad en Villarrobledo; de la Virgen de la Cabeza en Casas Ibáñez a la Virgen de la Fuente en Munera; de la Virgen del Rosario en Hellín a la Virgen de Belén en Almansa; de la Virgen de Turruchel en Bienservida a la Virgen de la Cabeza en Nerpio. Desde la creación de nuestra diócesis, estamos puestos bajo el patronazgo de la Virgen de los Llanos. A la Madre de Jesús y madre nuestra encomendamos su persona y su ministerio.

Gracias a todos los señores arzobispos y obispos. Su presencia hace visible entre nosotros una dimensión esencial del episcopado: la participación colegial en la sucesión apostólica. Oramos de manera especial por la elección de quien, como obispo de Roma, ha de ser cabeza de ese Colegio. Me permito dar las gracias expresamente a nuestro arzobispo don Francisco y a los señores obispos de nuestra provincia eclesiástica de Toledo. Su cercanía y disponibilidad durante este tiempo de sede vacante han sido un hermoso signo de comunión eclesial.

Asimismo, doy gracias a Dios por el don de tener hoy con nosotros a nuestros últimos cuatro obispos: don Victorio Oliver, don Francisco Cases, don Ciriaco Benavente y don Ángel Fernández Collado. En sus rostros, nuestra historia como Iglesia diocesana se hace memoria agradecida.

Querido señor Nuncio:

En su persona y ministerio se hace visible aquí la dimensión universal de la Iglesia. En nombre propio, y en el de la diócesis de Albacete, le agradezco de corazón su servicio a la Iglesia en España, del cual tantas veces he sido beneficiario directo a través de sus consejos y orientaciones. Gracias por acompañarnos en la apertura de las celebraciones de nuestro 75º aniversario y por su cercanía en los momentos más difíciles, como la tragedia de la DANA en Letur. Tenga la certeza de que, en su nuevo destino, le acompañará siempre nuestra oración ante la Virgen de los Llanos.

 

Julián Ros Córcoles
Administrador Diocesano de Albacete

Un nuevo pastor para Albacete: así es la ordenación de un obispo

2025-05-02T10:33:16+02:002 de mayo de 2025|Noticias|

El sábado 3 de mayo, a las 11:00 horas, la S.I. Catedral, acogerá la ordenación episcopal de D. Ángel Román Idígoras, quien iniciará así su ministerio como obispo entre nosotros. Fue el pasado 6 de marzo cuando se hacía público su nombramiento.

El obispo forma parte del Colegio Episcopal, sucesor del Colegio Apostólico, cimiento sobre el cual Cristo edificó su Iglesia. Por ello, un obispo no ejerce su misión de forma aislada, sino en comunión con todo el Colegio Episcopal y con el Papa, Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal. Para que la consagración episcopal sea lícita, es indispensable el mandato del Santo Padre y la comunión con los demás obispos. Este mandato apostólico, conocido como bula papal, contiene el nombramiento y la designación del Papa para que un sacerdote ocupe una sede diocesana concreta.

Cuando el elegido aún no ha recibido la consagración episcopal, como es el caso de D. Ángel Román, debe ser ordenado previamente, lo que se llevará a cabo en la misma celebración del próximo sábado. La ordenación de un obispo guarda muchas similitudes con la de un presbítero. Ambos reciben el sacramento del Orden, aunque el presbítero lo hace en el segundo grado, mientras que el obispo recibe la plenitud del orden sagrado, también llamado primer grado del sacerdocio.

Al comenzar la liturgia del sacramento del orden, el elegido será presentado por dos presbíteros que le asisten. Uno de ellos anunciará solemnemente al obispo ordenante que la diócesis de Albacete pide la ordenación episcopal del presbítero D. Ángel Román Idígoras. Seguidamente, el canciller de la Diócesis dará lectura pública al mandato apostólico y lo mostrará al Colegio de Consultores —presbíteros encargados de asesorar en sede vacante— y al pueblo reunido en la Catedral.

El obispo ordenante preguntará al elegido sobre su disposición a asumir los compromisos que conlleva su nuevo ministerio. Después, se entonarán las letanías de los santos, pidiendo su intercesión por quien va a ser ordenado. A continuación, tendrá lugar la imposición de manos de todos los obispos, un gesto apostólico con el que se transmite el Espíritu Santo. Luego, el obispo ordenante colocará sobre la cabeza del elegido el libro de los Evangelios, un símbolo que recuerda el día de Pentecostés, cuando los apóstoles recibieron el Espíritu Santo. Posteriormente, pronunciará la plegaria de ordenación.

Acto seguido, el consagrante ungirá la cabeza del nuevo obispo con el Santo Crisma y le entregará los Evangelios y las insignias episcopales: el anillo, como símbolo de su fidelidad a la Iglesia; la mitra, que representa su misión de presidir en la caridad al pueblo de Dios y ser modelo de santidad; y el báculo, símbolo del pastoreo que deberá ejercer a imitación de Jesús. Finalmente, el nuevo obispo se sentará en la cátedra —símbolo de su autoridad pastoral—, recibiendo el saludo de los obispos y las muestras de adhesión de representantes del Pueblo de Dios: clero, religiosos y laicos.

Desde ese momento, presidirá la Eucaristía el nuevo obispo, quien asumirá oficialmente el gobierno pastoral de nuestra Diócesis.

Comenzará así una nueva etapa para la diócesis de Albacete, porción del Pueblo de Dios que camina en estas tierras, unida ahora a su nuevo pastor: todos juntos, laicos, clérigos y consagrados, al servicio del Evangelio.

Quienes no puedan acceder al templo podrán seguir la celebración desde una pantalla gigante en la Plaza Virgen de los Llanos y el Auditorio Municipal de Albacete, donde también se distribuirá la Sagrada Comunión. La celebración podrá seguirse en directo a través de 13TV y Radio María.

Será la segunda vez que la Diócesis celebre la ordenación de su obispo en la Catedral de Albacete. El primero fue Mons. Ireneo García Alonso, el 25 de enero de 1969.

Conociendo un poco más a D. Ángel Román

2025-04-25T10:36:55+02:0027 de abril de 2025|Noticias|

Antes de que inicie su ministerio episcopal en la Diócesis, y con el deseo de conocer mejor a nuestro nuevo obispo, hemos preguntado a algunas personas que lo conocen de cerca: amigos, familiares y compañeros de camino.

Era uno de los sacerdotes que estaban en mi parroquia cuando me preparaba para hacer la Primera Comunión. Después, con el paso del tiempo, ha sido mi compañero en el trabajo pastoral en la cárcel de Estremera. Me impresiona su capacidad de trabajo y constancia. Desde su parroquia hasta la cárcel hay una hora de distancia. Es de destacar su modo de tomarse en serio las situaciones de sufrimiento de los más vulnerables – hijos de Dios-, para que descubran que alguien los ama. También destaco su creatividad para presentar el Evangelio en el mundo hostil de la prisión, poniendo a los internos en el centro de la acción pastoral y no como meros espectadores.

Luis Alfonso Peláez Portalatín.
Delegado diocesano de pastoral penitenciaria. Capellán del Centro Penitenciario Madrid VII (Estremera)

 

Ángel fue uno de los instrumentos a través de los cuales Dios se dirigió a mí para mi vuelta a la fe y a la Iglesia, tras largos años de alejamiento. Su ejemplo de vida transparenta a Jesús, de modo que, siendo como es, amigo de la familia, no necesité ninguna “catequesis” expresa por su parte. ¡Enhorabuena, fieles de Albacete!
Mariano López Guillén

 

 

Él nos ha enseñado que Cristo nunca se aleja de nosotros. Aunque nos entristece su marcha, no nos quedamos huérfanos. Ha sido el profeta que Dios puso en mi vida y en la de mi familia. Gracias a él nos sentimos orgullosos de pertenecer a la Iglesia de Cristo.
Pilar Roldán Alcalde

 

 

Apenas tengo recuerdos en mi vida en los que no esté el Padre Ángel. Trabaja casi 20 horas al día, duerme muy poco, pero necesita al menos 5 minutos de siesta. Es capaz de hacer cualquier cosa antes de dejar a alguien tirado. Ayuda al más necesitado, pero también al que no parece necesitar tanto. Sabe escuchar y es experto en aconsejar. Cumple siempre con lo que se compromete. Dice la verdad, es transparente con todo lo que hace y dice. Es sensible, a pesar de que tiene un humor un tanto ácido, y es un verdadero hombre de Dios. Fue de los pocos sacerdotes que se colaba en los hospitales para coger de la mano a los enfermos y que murieran acompañados en la pandemia. Se recorría toda la Comunidad de Madrid llevando y trayendo comida de un lado a otro. En su faceta de acompañante, amigo y familiar, es un ser maravilloso con el que nadie se aburre y todos quieren estar.
Cristina Zúñiga

 

Conozco a D. Ángel desde 1984, cuando fui su profesora de latín en el Colegio Seminario San Dámaso en Madrid. Hemos trabajado juntos en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Torrejón, en asociaciones y Centros de Acción Social con personas de exclusión: sin hogar, inmigrantes con problemas de integración, etc. La fidelidad mutua, la comprensión, el acompañamiento y la ayuda nunca han fallado. Conocer una dificultad es suficiente para que se ponga en marcha en busca de soluciones. Su amor a Jesucristo, expresado siempre con alegría y como sede de misericordia, es una constante en su predicación y en su diálogo.
Fuensanta Meléndez. Religiosa del Sagrado Corazón

 

Tiene don de Dios. Si no fuera así, no podría hacer lo que hace. Visita enfermos, escucha sin mirar el reloj, busca las palabras adecuadas para darte fuerza y seguir adelante. Cuando alguien le pide algo —quien sea—, busca cielo y tierra. Podría seguir diciendo muchas cosas, pero estoy segura de que lo veréis en Albacete y disfrutaréis de él como nosotros en nuestra parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Torrejón de Ardoz. Que el Señor le bendiga, esté donde esté.
Antonina Lechuga Ramos

 

He tenido el privilegio de estar presente a lo largo de su vida ministerial. Allá donde va, es siempre un peregrino de esperanza. Alegre en el Señor, tanto en los momentos buenos como en los de adversidad. Después de tantos años, puedo decir que es una persona de gran corazón: buena, humilde y sencilla. Siempre dispuesto al servicio que le encomiende el Señor.
Linda Estela Román Idígoras, hermana

 

Nos conocimos de jóvenes en San Fernando de Henares, y desde entonces hemos compartido momentos de alegría y dificultad. Puedo decir que es un hombre de fe profunda, enamorado de Jesucristo, de vida entregada por y para el Evangelio.
Antonio Muñoz Robledillo

Peregrinos de esperanza: el cine como camino espiritual y educativo

2025-05-02T09:23:29+02:0026 de abril de 2025|Noticias|

Este año, la Semana del Cine Espiritual se inscribe en el marco del Jubileo 2025, que lleva por lema “Peregrinos de esperanza”. Inspirados por las palabras del Papa Francisco en la bula Spes non confundit, esta edición tiene como protagonistas a los jóvenes, a quienes se invita a caminar con esperanza, paciencia y fe hacia un mundo más justo y humano. A través de una cuidada selección de películas, el ciclo propone un itinerario cinematográfico que toca temas como el perdón, la gracia, el encuentro y la superación personal, en línea con los valores del jubileo.

En Albacete, en la Filmoteca Municipal, la programación comenzará el miércoles 30 de abril con la proyección de “La Trenza”, en dos sesiones, a las 18:15 y a las 20:30 horas. Esta conmovedora película, rodada en la India, Italia y Canadá, narra la historia entrelazada de tres mujeres que, desde contextos muy distintos, luchan por superar las dificultades y cumplir sus sueños. Smita, intocable en la India; Giulia, joven heredera de un taller en Sicilia; y Sarah, abogada en Canadá que enfrenta un diagnóstico de cáncer, protagonizan un relato de resiliencia, fe y esperanza.

 

El ciclo se cerrará el domingo 11 de mayo a las 12:00 horas con la película de animación “Guardiana de Dragones”, ideal para el público infantil y familiar. Ambientada en la antigua China, narra la historia de Ping, una niña sirvienta que descubre su destino como protectora de los últimos dragones, considerados enemigos por el imperio. A través de una épica travesía, la película transmite valores como la libertad, la amistad, la responsabilidad y, sobre todo, la esperanza como motor de cambio.

La Semana del Cine Espiritual ofrece así tres propuestas para diferentes edades, todas atravesadas por un mismo hilo conductor: la esperanza como camino compartido.

Una Pascua desde los brazos del Padre

2025-04-24T09:02:53+02:0024 de abril de 2025|Noticias|

Querida familia de Albacete, feliz Pascua de Resurrección:

Damos gracias a nuestro Dios por esta fiesta de Pascua en la que vence la vida. Sin embargo, somos conscientes de que la alegría de la Resurrección queda contenida por la realidad de la muerte, que sigue haciéndonos sentir sus latigazos de mil maneras. Aunque todos éramos conscientes de que el Papa estaba muy mal de salud, nos hemos sorprendido con su muerte.

Al rezar por él después de conocer la noticia, me salía dar gracias a Dios por su ministerio, por su entrega, por su fe, por su esperanza.

Creo que todo esto se ha notado en su vida y en su ministerio, en los que hemos visto en Francisco una fidelidad inquebrantable a Jesucristo. Y pienso que, también por eso, nos ha querido tanto a todos, ha estado pendientes de los más necesitados y ha querido mostrar ese rostro misericordioso de una Iglesia encarnada.

En la oración también he sentido una paz tremenda, al notar y al tomar conciencia de que el Señor ha llamado al Papa el lunes de Pascua, nada menos, después de permitirle darnos el último mensaje de este Año Jubilar: bendición para todo el mundo y felicitación de la Pascua. Y de ahí, a los brazos del Padre. Todo está dicho.

Es un mensaje directo de Dios a cada uno de nosotros, en el que nos enseña a ser peregrinos de esperanza. Nos dice que no tengamos miedo, que es lunes de Pascua, que es verdad: sigue habiendo mucho dolor y mucha muerte, pero que la piedra del sepulcro ha sido quitada.

Hemos celebrado y experimentado que Cristo ha resucitado. Con la muerte del Papa en este día tan señalado, nuestro buen Jesús nos quiere decir que, con Él, todos estamos resucitados.

Y también nos dice que vivamos dando vida siempre, bendiciendo y felicitando la Pascua con nuestra forma de vivir. Hasta el final, desde los brazos del Padre y hacia los brazos del Padre.

Vamos ahora a rezar por el merecido descanso del Papa Francisco, que Dios lo haya acogido en su misericordia y escuche su intercesión por nosotros.

Os invito también a rezar por el Papa que nuestro Dios ya ha pensado para seguir pastoreando a su Iglesia. Y vamos a pedirle que nos fortalezca con una verdadera comunión entre nosotros y con Él, para poder afrontar juntos, desde la fe, lo que nos pueda venir. Que nos concede un corazón confiado en Él y convencido de que la esperanza no defrauda.

Estoy deseando poder compartir con vosotros el día a día. Ya queda menos.
Mil bendiciones para todos y, de nuevo, ¡Feliz Pascua de Resurrección!

Ángel Román Idígoras
Obispo electo de Albacete

Comunicado oficial de la Diócesis de Albacete

2025-04-21T11:45:41+02:0021 de abril de 2025|Noticias|

Con profundo pesar, en nombre de toda la Diócesis de Albacete, expreso públicamente nuestro pésame y nuestro sentimiento de comunión con toda la Iglesia por el fallecimiento del Santo Padre, el papa Francisco.

El Santo Padre ha vuelto a la Casa del Padre a las 7:35 h de esta mañana en Roma. Su entrega generosa hasta el último momento es para todos un ejemplo de amor a Jesucristo y a su Iglesia. Su magisterio, sus gestos y sus propuestas han sido luz para vivir con fidelidad el Evangelio.

Las campanas de la Catedral y de las iglesias de toda la diócesis han anunciado su muerte con el tradicional toque de difuntos, uniéndose así al sentimiento de toda la Iglesia.
Hoy, lunes 21 de abril, a las 12:00 h, en la Santa Iglesia Catedral, tras un nuevo toque de campanas, celebraremos un breve responso por el eterno descanso del papa Francisco.
Invitamos a todas las parroquias y comunidades a convocar momentos de oración por el alma del pontífice.
He podido conversar con nuestro obispo electo, D. Ángel Román, quien se une a nosotros en oración y comunión.
Oportunamente se informará del día y la hora del funeral diocesano.

Pedimos al Señor que lo acoja en su corazón misericordioso.

Albacete, 21 de abril de 2025
D. Julián Ros, Administrador Diocesano de Albacete

Ha fallecido el Papa Francisco

2025-04-21T11:48:32+02:0021 de abril de 2025|Noticias|

El papa Francisco falleció este lunes a las 7:35 horas (5:35 GMT) en su residencia de la Casa Santa Marta, según anunció en un videomensaje el camarlengo, el cardenal Kevin Joseph Farrell.

«Con profundo dolor tengo que anunciar que el papa Francisco ha muerto a las 7:35 horas de hoy. El obispo de Roma ha vuelto a la casa del Padre. Su vida entera ha estado dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia, y nos ha enseñado el valor del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente a favor de los más pobres y marginados», declaró Farrell.

Y continuó: «Con inmensa gratitud por su ejemplo como discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del papa Francisco al infinito amor misericordioso de Dios Uno y Trino».

La Diócesis de Albacete se une al dolor de toda la Iglesia por el fallecimiento del papa Francisco. Las campanas de la Catedral y de las iglesias de toda la diócesis han anunciado su muerte con el tradicional toque de difuntos, uniéndose así al sentimiento de toda la Iglesia.

A las 12:00 h de hoy, lunes 21 de abril, en la Catedral, tras un nuevo toque de campanas, se celebrará un breve responso por el eterno descanso del papa Francisco.

El administrador diocesano de Albacete, Julián Ros, invita a todas las parroquias y comunidades a convocar momentos de oración por el alma del pontífice. Oportunamente se informará del día y la hora del funeral diocesano.

El catecumenado, fruto vivo de la Pascua

2025-04-15T09:02:10+02:0020 de abril de 2025|Noticias|

La Iglesia, especialmente en Pascua, sigue, como buena madre que es, “engendrando nuevos hijos”. Estos hijos, la mayoría de las veces, son bebés a los que sus padres acercan a la Iglesia para que reciban los sacramentos de iniciación. Pero, cada vez más, también son adultos quienes, por muy diversas razones, se acercan a la Iglesia y piden los sacramentos, para seguir a Jesús y ser parte de su gran familia. Este es el caso de Marcos y Gloria, que, después de hacer el proceso del catecumenado, han recibido los sacramentos en la Vigilia Pascual celebrada anoche, en su parroquia de Nuestra Señora de las Angustias y San Felipe Neri. Hoy nos cuentan su experiencia.

MARCOS FERNÁNDEZ, (23 años)

 ¿Cómo nace en ti el deseo de ser cristiano?

Desde los 13-14 años he tenido fe y creído en Dios, pero por falta de tiempo nunca desarrollé esa parte de mi vida. Con el tiempo decidí que lo coherente era entrar a formar parte de la Iglesia.

¿Cómo has vivido este proceso de catecumenado?

Ha sido un proceso muy bonito, que me ha servido para reafirmarme en mi idea de entrar a formar parte de la Iglesia. Me he sentido muy acompañado y apoyado por todos, especialmente por María José, mi catequista.

¿Cuáles han sido tus sentimientos en los días previos recibir los sacramentos de la Iniciación Cristiana?

He sentido una gran ilusión. Es un momento que he estado esperando con mucho entusiasmo y que marcará un antes y un después en mi vida. Me llena de alegría saber que formo parte plenamente de la comunidad cristiana y poder vivir mi fe de manera más completa.

¿Qué significa para ti formar parte de la Iglesia?

Significa pertenecer a una gran familia unida por la fe, que camina unida y guiada por el amor de Dios. También supone asumir un compromiso con los valores del Evangelio, y es una fuente de guía y esperanza.

¿Qué mensaje de Jesús sientes que resuena más en tu vida y por qué?

«Amaos los unos a los otros como yo os he amado». Creo que es la esencia del modo de vida cristiano, que se basa en el amor al prójimo, el perdón y la entrega desinteresada, entre otras cosas.

¿Cómo vas a vivir tu compromiso cristiano después de recibir los sacramentos?

Mi intención es vivirlo de manera coherente en las diferentes facetas de mi vida: personal, profesional, familiar, etc. Quiero no solo se refleje en mis palabras, sino en mis actos y decisiones, participando en la vida de la Iglesia.

GLORIA SÁNCHEZ, (56 años):

¿Cómo nace en ti el deseo de ser cristiana?

Nace como una necesidad, fruto del estancamiento en una situación de tristeza en la que tenía muy apartado a Jesús de mi día a día. Él llegó a mi vida, me rescató y me llenó de ese deseo de irlo conociendo más y más…

 ¿Cómo has vivido este proceso de catecumenado?

Lo he vivido con mucha ilusión, devorando los textos que han ido marcando el proceso de preparación e intentando, día tras día, seguir la enseñanza de Cristo. Aprendiendo con la mente, pero sobre todo con el corazón.

 ¿Cuáles han sido tus sentimientos en los días previos recibir los sacramentos de la Iniciación Cristiana?

Podría enumerar bastantes sentimientos, pero destaco el de gratitud. Gratitud por haber sido elegida para conocerlo, para seguirlo y llegar a tenerlo como mi mejor amigo. También un sentimiento de amor por Él: amor que Él me tiene y amor que Él está sembrando en mí para poder compartirlo con mi entorno.

 ¿Qué significa para ti formar parte de la Iglesia?

Significa tener un lugar de pertenencia a algo muy grande, donde puedo compartir mis inquietudes, seguir formándome, creciendo y aportando lo que el Señor me vaya mostrando. Sobre todo, poder vivir en comunidad la oración, la Eucaristía y el Sacramento de la Reconciliación.

 ¿Qué mensaje de Jesús sientes que resuena más en tu vida y por qué?

“Amar al Padre sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo” porque pienso que el amor engloba todo lo necesario para encontrarnos con él y vivir de acuerdo a sus enseñanzas, haciendo la vida más feliz a todo aquel que está en nuestra vida.

 ¿Cómo vas a vivir tu compromiso cristiano después de recibir los sacramentos?

Dejándome hacer por el Señor en aquellas cosas que vaya poniendo en mi camino. Diciéndole «sí» con confianza, entrega y amor como Él nos ha ido enseñando durante todo este tiempo.

“A través de las procesiones, el mensaje cristiano llega a más personas”

2025-04-10T13:25:30+02:0013 de abril de 2025|Noticias|

Al inicio de la Semana Santa 2025, hablamos con el Delegado Diocesano de Religiosidad Popular y Cofradías, Juan Manuel Sánchez García, sobre las procesiones y cómo vivirlas.

Comienza una nueva Semana Santa, pero para llegar a este momento ha sido necesario un arduo trabajo por parte de la delegación, las cofradías y las hermandades.
La realidad es que son meses de preparación, ya que, al fin y al cabo, no se deja de trabajar durante todo el año en la organización de las procesiones y todo lo que conllevan. Sin embargo, una vez que la Semana Santa termina, es momento de revisar lo que no salió bien, corregir errores y seguir trabajando durante el resto del año.

¿Con qué dificultades o problemas se enfrentan las cofradías en Semana Santa?

Uno de los principales problemas es la preparación material y logística. En muchos momentos hay numerosos aspectos que coordinar con los Ayuntamientos, la Policía y otros organismos.

Otro desafío importante es animar a la gente a participar. Muchas veces, la Semana Santa es vista solo como un período de vacaciones, por lo que es fundamental motivar a las personas a vivir sus tradiciones, a fortalecerlas y a comprender el verdadero significado de estas celebraciones. La Semana Santa es importante en toda la provincia. En cada localidad, es un momento de encuentro, de tradición y, sobre todo, de fe.

¿Qué papel tienen las procesiones dentro de la Semana Santa?

Las procesiones desempeñan un papel fundamental, ya que representan una catequesis plástica, una enseñanza visual que permite acercar el mensaje cristiano a muchas personas que, quizás, en otro momento del año no se acercan a las iglesias.

Es un momento en el que la gente puede dirigir su mirada al Señor, a la Virgen María, a los santos, y acercarse un poco más a Dios. A través de las procesiones, sacamos a las calles lo que vivimos dentro de las iglesias domingo tras domingo especialmente en la Eucaristía. Desde nuestra fe, transmitimos el mensaje a los demás, invitando a cada persona a un encuentro con el Salvador y a descubrir la salvación que todos necesitamos.

¿De qué manera las procesiones contribuyen a comprender el verdadero significado de la Semana Santa?          

Las procesiones surgieron como una forma de acercar el Evangelio al pueblo llano, convirtiéndose en una representación visual del mensaje de Cristo. Son un «Evangelio en la calle», que entra por los ojos y toca el corazón.

A través de las imágenes podemos llegar a transformar el corazón y llevar a la razón la comprensión del misterio de la fe. En las procesiones en las que participo observo las miradas elevadas a la Virgen y al Señor, las lágrimas de emoción en muchas personas. Sin embargo, nuestro desafío es que esa emoción no quede solo en un sentimiento pasajero, sino que se transforme en una fe profunda que dé verdadero sentido a nuestra vida.

Un cofrade, ¿cómo debe prepararse antes de comenzar una procesión? 

     Más allá de la preparación material, como planchar sus trajes y sacarlos del armario después de un año, lo más importante es la preparación espiritual. Es fundamental realizar una buena confesión, como se ofrece en todas las parroquias durante este tiempo, y vivir un verdadero proceso de conversión.

También es clave dedicar momentos a la oración personal. También en las parroquias, antes de salir a la calle, rezamos junto con los costaleros, las bandas y los nazarenos, y entonces se inicia la procesión.

Junto con la gran labor de las cofradías, hermandades, nazarenos, costaleros y músicos, ¿qué asignaturas pendientes crees que tienen nuestras cofradías y hermandades?

Insisto mucho en la importancia de la vida diaria en contacto con la parroquia. No puede limitarse solo a los momentos en los que sale a procesionar o a los ensayos previos, sino que debe existir una vivencia de fe constante.

Es fundamental la participación en la vida parroquial y, sobre todo, en la Misa Dominical, que es el encuentro de toda la comunidad para celebrar la resurrección de Cristo.

¿Cuál es el momento que vives con más intensidad de la Semana Santa?  

Además de los oficios que me toca presidir tanto en la parroquia de Fátima de Albacete como en la parroquia de San Bartolomé de Pozuelo, hay otros momentos.

Uno de ellos es la procesión del Jueves Santo por la noche, la Procesión del Silencio. Es, sin duda, una de las más sobrecogedoras de la capital. Ver las calles en absoluto silencio, envueltas en la oscuridad, con el único sonido del tambor, crea una atmósfera única. En esa procesión, además, participo como penitente, llevando mi cruz.

Otro momento significativo es hoy, cuando en la procesión del Domingo de Ramos, se abren las puertas de la Catedral y el paso del Señor en la Borriquilla inicia su recorrido hasta la parroquia de Fátima. Es un instante en el que siento que comienza verdaderamente nuestra semana grande.

Finalmente, el Domingo de Resurrección es la culminación de todo lo vivido. Después de la Pasión, llega la explosión de luz, color y alegría. Incluso en las vestiduras de las imágenes se refleja la felicidad de la Resurrección, que es lo que da sentido al Viernes Santo y a toda nuestra fe.

Para terminar, ¿qué mensaje te gustaría enviar a todos los cofrades y fieles para esta Semana Santa?

A todos los fieles, les invito a participar realmente en las procesiones. No solo como espectadores, sino como parte de la oración que sale a la calle. La procesión no es solo quienes desfilan en los cortejos, sino también quienes la viven desde fuera con fe y recogimiento.

A los cofrades, les animo a prepararse interiormente. Si llevan a Cristo en su corazón y hacen de Él el centro de sus vidas, nuestras procesiones y nuestra Semana Santa no serán solo una tradición, sino un verdadero testimonio de fe que transformará nuestras ciudades y pueblos.

Además, es esencial que, desde la fe, llevemos a la práctica la caridad, especialmente hacia los más pobres y necesitados. Este debe ser uno de los pilares fundamentales de nuestras cofradías.

Santo Domingo de Guzmán: 50 años de historia y comunidad parroquial

2025-04-04T13:41:14+02:006 de abril de 2025|Noticias|

La parroquia de Santo Domingo de Guzmán, que abarca los barrios de Hermanos Falcó y Universidad de Albacete, celebra su 50º aniversario en el Año Jubilar de Iglesia y nuestra Diócesis.

En 1974 se completaron las 539 viviendas proyectadas por la Obra Sindical del Hogar en el barrio de Hermanos Falcó, conocido como «Las Quinientas». Este conjunto, compuesto por tres grandes torres y 28 bloques de viviendas, ha evidenciado con el tiempo su falta de espacio y numerosos defectos de construcción. A día de hoy, los vecinos siguen esperando las tan necesarias obras de rehabilitación.

Desde sus inicios, este barrio obrero ha tenido que organizarse y luchar contra diversas dificultades, entre ellas el impacto de la droga en la juventud y crisis económicas como la de 2008.

Aunque estaba prevista la construcción de una iglesia e incluso se llegaron a realizar los planos, nunca se edificó. En su lugar, la parroquia de Santo Domingo de Guzmán se instaló inicialmente en una nave de la guardería y posteriormente en otra junto a la actual Escuela Infantil. Allí permaneció hasta 2012, cuando finalmente se construyó el templo actual.

El primer bautismo registrado en los libros parroquiales data de 1975. Por ello, en este año de Jubileo de la Iglesia Universal y del 75º aniversario de la Diócesis de Albacete, la comunidad parroquial celebra su 50º aniversario.

Los primeros sacerdotes que atendieron la parroquia fueron Juan Fernández Selva, Andrés Beteta y Ángel (sobrino del fallecido Ángel Lagunas), quedando como párroco hasta 1979 Juan Fernández. Este equipo de curas obreros desarrolló una intensa labor no solo pastoral, sino también social, pues la acción evangelizadora implica la creación de comunidad, el fomento de la participación y la defensa de las causas justas.

Tras Fernández Selva y Rogelio Losa (1979-1991), los padres paúles asumieron el ministerio sacerdotal durante 17 años. Nombres como Jesús Galarreta y Marino Marco, junto con la devoción a la Virgen Milagrosa —cuyas tres capillas recorren los barrios de Hermanos Falcó y Universidad—, reflejan el espíritu vicenciano. Sobre todo, la parroquia ha mantenido siempre su compromiso con la atención a los más vulnerables.

Desde 2008, el párroco es Francisco Javier Avilés, acompañado por el diácono permanente Antonio Manuel Tomás.

APOSTOLADO Y COMPROMISO SOCIAL. Un pilar fundamental de la parroquia ha sido la presencia de las Apostólicas del Corazón de Jesús, quienes, durante más de 20 años, han realizado una labor de inserción, acompañamiento y testimonio evangélico basado en la sencillez, el servicio y la solidaridad. La comunidad mantiene un profundo agradecimiento hacia todas ellas, especialmente hacia Tere Aguirre, cuyo recuerdo sigue vivo en el corazón del barrio.

Hoy, en un entorno donde conviven dos barrios con realidades socioeconómicas muy distintas, la parroquia sigue comprometida con la tarea de compartir recursos y talentos. En sintonía con la comunión de la Iglesia diocesana, busca ofrecer una acogida cálida a quienes más lo necesitan.

Este compromiso es posible gracias a la entrega de los agentes de pastoral que, desde la catequesis, la liturgia, la pastoral de la salud y Cáritas, dedican su tiempo con entusiasmo y generosidad. Un equipo de acogida refuerza el espíritu de comunidad, brindando a la parroquia un ambiente familiar y cercano.

En este 50º aniversario, se recuerda con gratitud a quienes han formado parte de esta historia y hoy son parte de la Iglesia celestial, con especial mención al querido Ángel Carboneras. No solo fueron semilla, sino fruto maduro de cinco décadas de fe y servicio.

Albacete se une a la ‘Línea 105 XTantos’ para mostrar el impacto de marcar la ‘X’ de la Iglesia en la renta

2025-04-08T14:18:00+02:006 de abril de 2025|Noticias|

El Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia ha puesto en marcha la iniciativa ‘Línea 105 XTantos’, en referencia al número de la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta. Se trata de una ruta guiada cuyo objetivo es mostrar la realidad de las comunidades cristianas, sus proyectos y el efecto multiplicador que tiene apoyar a la Iglesia a través de la declaración de la renta.

Albacete se ha sumado a los más de 60 itinerarios locales que darán a conocer el impacto de marcar la ‘X’ de la Iglesia en la vida de muchas personas. Quienes deseen conocer de primera mano el trabajo que realiza su Iglesia Diocesana pueden inscribirse a través de la web linea105xtantos.es, seleccionando en el mapa la provincia de Albacete y completando el formulario.

Posteriormente, se contactará con los inscritos para informarles sobre el día, la hora y el punto de encuentro para iniciar el recorrido, que les permitirá conocer, de primera mano, la labor social que se lleva a cabo en el Centro Diocesano para Inmigrantes “Santa María Rosa Molas”, Cáritas Parroquial San Pablo y Pastoral Penitenciaria. Además, podrán comprobar la labor espiritual de la Parroquia de San Juan Pablo II, en la capital, y de la Parroquia de San Pedro y San Pablo, en Madrigueras.

Esta iniciativa está especialmente dirigida a aquellas personas que desconocen la labor de la Iglesia y que, hasta el momento, no han marcado su casilla en la declaración de la renta, para que, a partir de esta experiencia, puedan decidir con mayor conocimiento tras saber a dónde se destina el dinero de los contribuyentes que marcan la ‘X’ en su declaración.

Desde el Secretariado recuerdan que marcar la casilla 105 es una forma sencilla de colaborar con el sostenimiento de la Iglesia, sin que ello suponga ningún coste para los contribuyentes. De hecho, es una de las pocas decisiones que pueden decidirse sobre el destino de los impuestos: si la casilla queda en blanco, es el Estado quien decide dónde asignar ese 0,7% de los impuestos. Asimismo, es posible marcar simultáneamente la casilla 105 y 106 (fines sociales), sin pagar más ni una menor devolución.

La ‘X’ de la Iglesia en la renta, más cerca de lo que piensas

2025-03-31T12:59:29+02:0031 de marzo de 2025|Noticias|

  • Bajo la premisa de que la Iglesia está cerca de ti, aunque no siempre la veas, cada Diócesis ha organizado un itinerario para mostrar el impacto de marcar la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta.
  • La ‘Línea 105 Xtantos’, en referencia al número de la casilla de la Iglesia en la declaración, refuerza el compromiso de una Iglesia de puertas abiertas que sale al encuentro de todas las personas.
  • Marcar la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta es una decisión libre y no supone ningún coste para el contribuyente.

Cada día en nuestros pueblos y ciudades se puede comprobar cómo marcar la ‘X’ a favor de la Iglesia en la declaración de la Renta llega más cerca de lo que se piensa y beneficia a toda a la sociedad a través de su labor social y espiritual. Este apoyo se refleja en el mantenimiento de las parroquias, la celebración de los sacramentos y la disponibilidad de sacerdotes para acompañar a todas las comunidades. También se traduce en ayuda para los más necesitados, quienes reciben apoyo gracias a la solidaridad de quienes marcan la casilla de la Iglesia en su declaración.

Con el inicio, el próximo día 2, de la campaña de la Renta 2025, se presenta una nueva oportunidad de colaborar con el sostenimiento de la Iglesia destinando el 0,7% de la cuota íntegra de cada declaración. Por ello, antes de confirmar el borrador, es importante comprobar que la casilla 105 esté marcada, especialmente en el caso de quienes no la marcaron el año anterior, ya sea porque no estaban obligados a presentar declaración, desconocían esta opción o han cambiado de tributación individual a conjunta, o viceversa.

Marcar la ‘X’ es una forma sencilla y concreta de colaborar con la Iglesia, sin que ello suponga un coste adicional para el contribuyente: ni se paga más ni se recibe menos en caso de devolución. Con este gesto, se expresa el compromiso con la labor evangelizadora y asistencial de la Iglesia.

Además, es posible marcar simultáneamente la casilla 106, destinada a fines sociales, lo que permite duplicar la ayuda y beneficiar a un mayor número de personas. Ambas casillas ofrecen al contribuyente la posibilidad de decidir el destino de una parte de sus impuestos, siendo esta una de las pocas decisiones que pueden tomar al respecto.

LÍNEA 105 EN ALBACETE

Este año, para dar a conocer la labor que realiza la Iglesia a nivel local, se ha puesto en marcha la iniciativa ‘Línea 105 XTANTOS’. En Albacete, los viajeros de esta línea visitarán el Centro Diocesano para Inmigrantes “Santa María Rosa Molas” y conocerán la labor social de Cáritas Parroquial San Pablo. En la parroquia de San Juan Pablo II, descubrirán la vida de la comunidad parroquial. Además, tendrán un encuentro con los voluntarios de Pastoral Penitenciaria y se desplazarán hasta Madrigueras para conocer la realidad de una parroquia rural.

Las personas interesadas en participar en el recorrido pueden inscribirse a través del formulario disponible en la web linea105xtantos.es. Posteriormente, se contactará con los participantes para informarles sobre el día, la hora y el punto de encuentro.

Cabe recordar que, desde 2007, la Iglesia no recibe fondos de los Presupuestos Generales del Estado. En el caso de la Diócesis de Albacete, la Asignación Tributaria representa el 33 % de sus ingresos totales, lo que demuestra la importancia de esta campaña. En la provincia de Albacete, en la pasada campaña, se alcanzó la mayor cifra registrada, con un total de 91.663 declaraciones en las que se marcó la casilla a favor de la Iglesia, lo que representó el 44,46 % de los modelos del IRPF presentados. Este año se espera volver a aumentar el número de asignaciones y la cuantía recaudada.

Don Francisco Cases: ‘La vida está en el futuro, no en el pasado’

2025-04-02T08:48:37+02:0030 de marzo de 2025|Noticias|

Don Francisco Cases Andreu, Obispo emérito de Canarias, ha visitado Albacete para dirigir el retiro de Cuaresma a sacerdotes y diáconos en la Casa de Ejercicios, donde ha reconocido sentirse “como en casa”. Mons. Cases, quien fue Obispo de Albacete desde 1996 hasta 2005, ha aprovechado esta visita para felicitar a la Diócesis en su 75º aniversario.

Don Francisco, ¿Cómo está?
Estoy muy bien, jubilado desde hace cuatro años. Vivo en la Casa Sacerdotal de Alicante con más de 30 sacerdotes, algunos en activo, pero la gran mayoría retirados, como yo. Allí ayudo en una parroquia. Físicamente me encuentro bien; no tengo grandes limitaciones, aunque las piernas están un poco torpes. Lo soluciono caminando todo lo que puedo, que es un buen remedio para mantenerlas ágiles. Me siento feliz de vivir mi vocación de sacerdote cada día.

Estamos celebrando en Albacete los 75 años de nuestra Diócesis, y usted es parte de su historia. ¿Qué siente al celebrar este aniversario de una diócesis joven en España?
Recuerdo que el último Jubileo, el de los 50 años, se celebró en el año 2000, cuando yo era Obispo de Albacete. Lo viví con gran alegría, y hoy, aunque ya no soy el Obispo de la Diócesis, me ha emocionado recordar aquel momento. El ambiente, las palabras y las expresiones de la gente me han transportado a esa fiesta. He vivido esta jornada como si estuviera celebrando el Jubileo de los 75 años de mi diócesis de Albacete, porque uno siempre lleva en el corazón los recuerdos de lo vivido, y eso es muy importante.

Y ahora al pasar a obispo emérito, ¿cuál es su tarea?
Al jubilarme, pedí que me enviaran a una parroquia. La esencia de un sacerdote es estar cerca de la gente. La palabra «cercanía» es sagrada para un sacerdote: estar cerca de Dios, estar cerca de la gente y enseñar a la gente a estar cerca de Dios. Eso es lo que siempre me ha movido. No siento que haya hecho nada extraordinario en mi vida, más allá de ser sacerdote. Durante mis 30 años como Obispo, he seguido siendo un cura, solo que en una parroquia más grande que las que tuve antes. Siempre me he sentido un sacerdote de pueblo, un sacerdote cercano a la gente.

Don Francisco, estamos en el Año Jubilar, el Jubileo de la Esperanza. ¿Qué mensaje nos deja para vivir este Jubileo del 2025?
El mensaje es claro: querer ir al futuro. Se dice que los mayores no hablamos mucho del futuro porque tenemos más pasado que futuro. Nos gusta contar nuestras «batallitas», y yo, que ya he cumplido 80 años, también disfruto recordándolas. Pero para celebrar el Jubileo de la Esperanza, hay que mirar hacia adelante. No importa la edad ni los años que llevemos en nuestro cuerpo y alma, la vida está en el futuro, no en el pasado. El pasado ya no está, pero el futuro sí.

Don Francisco, ¿Qué mensaje desea enviar a los diocesanos de Albacete?
Recuerdo que cuando me despedí de una de las parroquias en las que estuve, me preguntaron qué mensaje les dejaba. Y les dije: «Que os queráis mucho». Me parece el deseo más importante que puedo transmitir a la gente que quiero. A los diocesanos de Albacete les digo lo mismo: que os queráis mucho, entre vosotros y con vuestro nuevo Obispo, don Ángel Román. Creo que ese mensaje resume todo lo que os deseo.

Más que un trámite: la clave para un matrimonio sólido y duradero

2025-03-21T12:51:49+01:0023 de marzo de 2025|Noticias|

Los cursillos prematrimoniales son clave para preparar a los novios en su camino hacia el matrimonio. Más que un requisito, buscan fortalecer el verdadero significado del sacramento.

«La compleja realidad social y los desafíos que la familia está llamada a afrontar hoy requieren un compromiso mayor de toda la comunidad cristiana en la preparación de los prometidos al matrimonio.»
Amoris Laetitia, 206

Hoy en día, muchas parejas solicitan el matrimonio sacramental sin un fuerte vínculo con la Iglesia. Muchos solicitan el sacramento del matrimonio por tradición o porque aún conservan valores y recuerdos de la educación cristiana que recibieron de sus padres. En la actualidad, no solo faltan vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal, sino también al matrimonio como sacramento de la Iglesia. Abundan, cada día más, las parejas de hecho, quienes optan por vivir juntas sin casarse o quienes eligen el matrimonio civil. Además, a veces se percibe, que muchas de las parejas que se casan «por la Iglesia» no son plenamente conscientes del significado de este sacramento. Sin embargo, también es cierto que algunas parejas se acercan a él desde una vivencia profunda de fe y comunidad.

Sea cual sea la motivación de cada pareja, lo cierto es que la preparación al matrimonio no puede reducirse a un mero trámite que los novios deban cumplir para obtener un certificado que les “permita” casarse en la Iglesia. Sabemos que la vida en común, formar una familia y mantenerla unida con amor no es fácil, pero tampoco imposible. Solo es necesario aprender a gestionar bien el amor.

Las parejas que inician una vida en común pueden aprender sobre la marcha, con el riesgo de enfrentarse a dificultades que quizá no sean capaces de superar. O bien, pueden recibir una formación previa que les proporcione herramientas para afrontar con éxito los desafíos de la convivencia.

Es esta segunda opción la que nos propone el Papa Francisco. Ante las dificultades a las que se enfrentan los matrimonios, no podemos quedarnos pasivos. Por ello, la Iglesia está comprometida con la formación y el acompañamiento de los novios y recién casados, convencidos de que es una tarea que debe abordarse desde las parroquias y los movimientos eclesiales.

«Estos aportes no son únicamente convicciones doctrinales, ni siquiera pueden reducirse a los preciosos recursos espirituales que siempre ofrece la Iglesia, sino que también deben ser caminos prácticos, consejos bien encarnados, tácticas tomadas de la experiencia, orientaciones psicológicas.»
Amoris Laetitia, 211

Por todo esto, los cursillos prematrimoniales deben concebirse como un espacio donde los novios puedan:

  • Reflexionar sobre su relación, evaluar su situación actual y definir hacia dónde desean dirigirla.
  • Aprender técnicas de comunicación y relación.
  • Conocer el verdadero significado del matrimonio sacramental y optar por él de manera consciente y libre.

«Se vuelve imprescindible acompañar en los primeros años de la vida matrimonial para enriquecer y profundizar la decisión consciente y libre de pertenecerse y de amarse hasta el fin.»
Amoris Laetitia, 217

Un cursillo de unas pocas horas se convierte en una experiencia puntual, más o menos satisfactoria, pero que, inevitablemente, cae en el olvido sin generar un impacto real en la vida de los nuevos esposos.

Por ello, para aquellas parejas que lo deseen, es fundamental formar parte de grupos de acompañamiento para novios y recién casados, donde puedan profundizar en el uso de recursos para la convivencia, adquirir herramientas que fortalezcan su relación y recibir formación basada en valores sólidos sobre los que edificar la nueva familia que han creado.

Desde los cursillos prematrimoniales y durante el acompañamiento posterior, el objetivo es que cada nuevo matrimonio descubra el valor de su amor. Que sientan la necesidad de vivirlo también en comunidad y de compartirlo con los demás. Y, sobre todo, que se sientan invitados a formar parte activa de la Iglesia y a hacerla suya.

Cursillos prematrimoniales en la Diócesis de Albacete

El Seminario Diocesano de Albacete: historia, vocación y futuro

2025-03-21T13:52:58+01:0021 de marzo de 2025|Noticias|

Leemos en el Evangelio que Jesús, de entre sus discípulos, llamó a doce para estar con Él y para enviarlos a predicar, porque sin conocer y vivir la experiencia de Jesús no se puede hablar de él.

Esta es la razón por la que la Iglesia tiene un cuidado especial en la formación de los presbíteros o sacerdotes, y para tal fin, creó la institución del Seminario Diocesano, donde se forman quienes han de “cuidar” las comunidades cristianas o parroquias.
Una de las prioridades del primer obispo de Albacete, don Arturo Tavera, fue la creación del Seminario Diocesano. Las obras comenzaron en noviembre de 1951, y una vez que este empezó a funcionar, se iniciaron las obras del que sería el Seminario Menor, en Hellín.

Desde el inicio de su episcopado, el obispo hablaba del Seminario en sus cartas circulares, llamándolo “el corazón de la Diócesis”. Invitaba a las familias a implicarse en él, animando a los hijos a estar atentos a la voz de Dios para responder a su llamada y también a colaborar económicamente para llevar a buen término la obra.

En noviembre de 1953, aunque las obras aún no habían concluido, comenzó la labor formativa en el Seminario de Albacete, con 46 seminaristas, quienes hasta entonces se formaban en los Seminarios de Murcia, Orihuela y Cuenca, diócesis a las que pertenecían las parroquias de la recién creada diócesis de Albacete.

En la inauguración del curso, el obispo Tabera encomendó a los nuevos superiores la tarea de formar sacerdotes, “cortados a la medida del corazón de Dios”. Siguiendo las palabras del Concilio Vaticano II y la Exhortación Apostólica Pastor dabo vobis, se estableció que el Seminario debía “tender a la formación de verdaderos pastores de almas a ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo, Maestro, Sacerdote y Pastor”.

Hasta 1970, el Seminario Mayor estuvo en Albacete y el Menor en Hellín. Ese año, bajo el episcopado de don Ireneo García Alonso, la Diócesis optó por trasladar a los seminaristas mayores a Moncada (Valencia), donde poco después se creó la nueva Facultad de Teología. Del gran edificio del Seminario de Albacete se pasó a vivir en varios pisos, en un ambiente más familiar, y abierto a otros puntos de vista y mentalidades, debido a la diversidad de seminaristas y profesores. Por su parte, el Seminario Menor de Hellín se trasladó al edificio del Seminario de Albacete.

En 1992, don Victorio Oliver, considerando que el número de seminaristas mayores, era de 33, propuso su regreso a la Diócesis para estar más cerca de su propia tierra. Para ello, fue necesario reformar un pabellón del Seminario para acoger a los seminaristas, iniciar prácticamente una nueva biblioteca, preparación de un profesorado, y preparar un profesorado, lo que supuso un impulso positivo para la Diócesis.

En el curso 2004-05, dado que el número de seminaristas había descendido considerablemente hasta solo 5, lo que dificultaba una formación adecuada, el obispo don Francisco Cases decidió que los seminaristas se incorporaran al Seminario de Orihuela-Alicante. Allí permanecieron hasta el curso pasado, cuando se determinó su incorporación, en el curso 2024-2025, al Seminario de Cuenca.

Esperemos que el reciente Congreso de Vocaciones nos marque caminos y nos ayude en el acompañamiento de niños y jóvenes, para que estén abiertos y dispuestos a acoger la llamada que Jesús sigue haciendo. Que nuestra oración y nuestro compromiso hagan posible esta misión.

Pedro Ortuño

«Sembradores de esperanza» en respuesta a la llamada de Dios

2025-03-18T14:52:53+01:0018 de marzo de 2025|Noticias|

El lema de este Año Jubilar, que el Papa convoca cada veinticinco años y que celebra toda la Iglesia, es “Peregrinos de esperanza”. La celebración del Día del Seminario, cercano a la solemnidad de san José, asume este lema y pregona que los sacerdotes debemos ser “sembradores de esperanza”.

Los cristianos hemos aprendido a poner nuestra esperanza en Dios, que siempre es capaz de sorprendernos y de cambiar esos pronósticos pesimistas que a veces aparecen en nuestro horizonte. Retomo uno de los temas de la Hoja Dominical de hace tres semanas: el Congreso Nacional de Vocaciones. Allí, la Iglesia en España nos animó a que nos hiciéramos, con intensidad y profundidad, la pregunta con la que encontramos definitivamente nuestra identidad: “¿para quién soy yo?”. La respuesta correcta y más satisfactoria es que soy para Dios, quien es capaz de colmar todos mis anhelos. Cuando finalmente me descubro llamado por Dios para ser suyo, entonces descubro que Dios me llama para ser de los demás con Él. Cuando todos hacemos ese descubrimiento, se crea la Comunión y se reaviva la esperanza del anuncio del Evangelio.

Solteros, casados, familias, célibes, consagrados, diáconos, sacerdotes, obispos: todos, en comunión, construyendo Iglesia y viviendo en la Iglesia. Y cuando todos vivimos con gozo la llamada a ser de Dios y para los demás, cada uno le pregunta a Dios en la oración cómo quiere Él concretar esa llamada en su vida. Una de esas respuestas es la vocación al sacerdocio ministerial. Cuando llegas al convencimiento cierto de ser llamado, vuelves a entregarle a Dios, ahora ya de una forma concreta, esa vida tuya que ya le habías entregado cuando supiste que eras para Él y para los demás.

 

Francisco Prados
Rector del Seminario

Eucaristía en Acción de Gracias por el nombramiento de nuestro nuevo Obispo Mons. Ángel Román Idígoras

2025-03-18T14:46:55+01:0018 de marzo de 2025|Noticias|

A toda la comunidad diocesana de Albacete

El pasado jueves 6 de marzo tuve la alegría de comunicaros el nombramiento de nuestro nuevo obispo, Mons. Ángel Román Idígoras. Al hacerlo, sentí que el Señor había escuchado la perseverante oración de todos desde el momento en que nuestro obispo emérito, Mons. Ángel Fernández Collado, nos pidió, el mismo día en que se hizo pública la aceptación de su renuncia: “Orad por el nuevo obispo”.

Como administrador diocesano, esa ha sido mi principal misión: animar a los sacerdotes y a las comunidades parroquiales y religiosas a elevar fervientes oraciones por el nombramiento del nuevo obispo y por las necesidades de la diócesis.

Hoy, con gran alegría y gratitud, os convoco a uniros a la celebración de la Eucaristía en acción de gracias por el nombramiento de nuestro obispo, el próximo 25 de marzo a las 8 de la tarde en la Catedral. La celebración del misterio de la Encarnación y la Jornada por la Vida nos ofrecen el contexto ideal para dar gracias a Dios porque “Jesucristo, Pastor eterno, edificó la santa Iglesia enviando a sus apóstoles lo mismo que Él fue enviado por el Padre (cf. Jn 20,21), y quiso que los sucesores de aquellos, los obispos, fuesen los pastores en su Iglesia hasta la consumación de los siglos” (Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, n. 18). Os pido que en todas las celebraciones de la Eucaristía de ese día tengamos esta intención común: dar gracias al Señor por enviarnos a nuestro pastor.

El nombramiento de Mons. Ángel Román Idígoras marca el inicio de una nueva etapa en nuestra diócesis, que celebra con “gratitud y esperanza” el 75.º aniversario de su creación. En el mes de mayo de este año, bajo la mirada maternal de la Virgen de los Llanos, se celebrará la ordenación episcopal y el inicio del ministerio pastoral de D. Ángel Román entre nosotros. Será el sábado 3 de mayo, un acontecimiento que nos evoca aquel 13 de mayo de hace 75 años, cuando fue nombrado el primer obispo diocesano D. Arturo Tabera. De alguna manera, podemos decir que nuestra historia como Iglesia particular ha transcurrido siempre de la mano de la Madre de Jesús.

Os animo a todos—sacerdotes, comunidades parroquiales y religiosas, movimientos, asociaciones de fieles, hermandades y cofradías—a participar en esta celebración y a continuar elevando fervientes oraciones por nuestro nuevo obispo y por el futuro de nuestra diócesis.

¡Muchas gracias!

 

                                                      Julián Ros Córcoles
Administrador Diocesano de Albacete

 

Nuestro Seminario forma sembradores de esperanza

2025-03-18T14:06:25+01:0016 de marzo de 2025|Noticias|

Hoy se celebra el Día del Seminario. En relación con el Jubileo, el lema de este año es «Sembradores de esperanza». Esta jornada presenta la esperanza como «una virtud sorprendente», acompañada de ilusión y de la «sorpresa continua» de Dios. También resalta la Iglesia como «un pueblo que camina», uniendo a todos como peregrinos, desde Abrahán hasta el presente.

Asimismo, destaca el papel del Señor, que camina hacia su pueblo. De ahí la importancia de quienes proclaman «en alta voz la esperanza inquebrantable». Otro concepto clave es el de sembradores, que hace referencia tanto a Cristo, el Sembrador por excelencia, como a sus ministros, quienes «lo representan sacramentalmente en la comunidad».

En Albacete, contamos con tres seminaristas que han recibido la llamada para ser esperanza en nuestro día a día. Vamos a conocerlos.

HERMELO OKUE NSUE ADA es natural de Guinea Ecuatorial y está en su quinto curso de Seminario.

¿Para quién yo soy?

Soy para mi Padre, que me crea por amor; soy para mi Redentor; soy para mi Santificador. Como parte del Cuerpo de Cristo, de la comunidad eclesial, quiero reflejar al Dios comunidad de tres personas. Soy para el Dios Uno y Trino, soy para la Iglesia.

¿Para qué ser cura?

Para continuar la encomienda del Señor a los apóstoles. Para responder a su llamada de ser un siervo de mi prójimo, haciendo mío el cáliz de la voluntad de Dios.

¿Cómo saber que soy para el Señor siendo sacerdote?

Aceptando el compromiso de dejar que sea Él quien actúe en mí, sabiendo que el sacerdocio es suyo y yo participo de él. Para esta misión, orar con la Iglesia todos los días y ofrecerme en la Eucaristía.

ALBERTO MARTÍNEZ LÓPEZ-PICAZO es de Albacete y está cursando su cuarto curso en el Seminario.

¿Para quién yo soy?

Yo soy para Aquel que me lo ha dado todo y me lo sigue dando cada día. Soy para la persona que vive y que camina cada día a mi lado, me guía, me ayuda y me conoce mejor que nadie. Soy de aquel que sufre, llora y se alegra conmigo. Soy de aquel que me espera para darme un abrazo eterno en el cielo, para el que confía en mí a pesar de mis debilidades. Yo soy de Cristo.

¿Para qué ser cura?

Para cumplir con la voluntad de Dios. Ser cura para llevar a cabo la misión que ha pensado para mí. Pero, sobre todo, ser cura para vivir una aventura a Su lado, cada día, cada instante, en una lucha continua por llevar a las almas hacia Él y llevar la esperanza de su Palabra a todos aquellos que han perdido la luz en sus vidas.

¿Cómo saber que soy para el Señor siendo sacerdote? 

Principalmente, teniendo como máxima preocupación vivir en Cristo, lo que implica, en primer lugar, tener momentos de intimidad con Él cada día en la oración, celebrar los sacramentos sabiendo en nombre de quien lo hago y, en definitiva, hacer de cada día de tu ministerio una ofrenda total al Señor para el Reino de los cielos.

PEDRO MARTÍNEZ MARTÍNEZ es de La Roda y cursa su segundo año en el Seminario.

¿Para quién soy yo?

Diría que esta es la pregunta más importante que podemos hacernos. La clave está es saber que fui creado por un Dios que me ama, y que soñó un plan para mi vida, para darme plenitud en función de mis dones. Cada detalle de mi vida fue pensado por él, y la finalidad de todo ello es mi felicidad, que pasa por saber que soy para Dios, dándome a los demás.

¿Para qué ser cura?

Jesús quiso estar al lado de cada persona de su tiempo, y también del nuestro. Quiso curarlos, amarlos tal como eran, perdonarles y reconciliarlos con Dios, y quedarse en la Eucaristía. Por todo ello, sigue llamando a jóvenes, como yo, a quienes pensó para esa misión: para llevar su mensaje de esperanza a todos.

¿Cómo saber que soy para el Señor siendo sacerdote?

Dios tiene un sueño para cada uno de nosotros; para algunos, ser sus sacerdotes, y nos lo muestra si somos capaces de escucharle. Nos lo desvela en la oración, pero también en cada confesión, que es encuentro real con el Señor, y en cada Eucaristía, en la que se entrega por cada uno de nosotros, haciéndonos sentir que nos llama a estar muy unidos a Él. El Señor también nos habla a través de las experiencias, descubriendo, en la entrega por los demás, que estamos hechos para ser puente entre Dios y los hombres. Cuando eso se descubre, solo necesitamos confiar en el Señor, sabiendo que Él nos lleva más allá de lo que somos capaces de soñar.

Albacete participa con entusiasmo en el Congreso de Vocaciones

2025-03-18T14:06:57+01:009 de marzo de 2025|Noticias|

Albacete ha vibrado con su participación en el Congreso Nacional de Vocaciones, celebrado en Madrid del 7 al 9 de febrero.

El Congreso, que reunió a más de 3.000 congresistas, comenzó con el mensaje del Papa Francisco, quien se alegró que el lema recogiera las palabras de su exhortación Christus Vivit: “Muchas veces, nos dice el documento, en la vida, perdemos tiempo preguntándonos: ‘Pero, ¿quién soy yo?’; no llegamos, sin embargo, a la pregunta fundamental: ‘¿Para quién soy yo?’. Eres para Dios, sin duda. Pero Él quiso que seas también para los demás, y puso en ti muchas cualidades, inclinaciones, dones y carismas que no son para ti, sino para otros”.

Un Congreso que sigue vivo y que ya está dejando huella. Con la convicción de que el discernimiento cristiano, tan necesario, se fundamenta en la certeza de que Dios actúa en la historia y en las personas. De esta convicción nacen los retos: pedir al dueño de la mies y volver a acoger la llamada; vivir con gozo la propia vocación y fomentar una cultura vocacional; dar a la pastoral un alma vocacional y fomentar una organización eclesial basada en la comunión. Es tiempo de impulsar en la Iglesia la urgencia vocacional y misionera, convirtiéndola en una prioridad y en un compromiso.

La pregunta clave: «¿Para quién soy?»   
Es la cuestión a la que todos los cristianos están llamados a responder. Una pregunta en la que han tenido el gran privilegio de ahondar cerca de una treintena de miembros de la Diócesis de Albacete. Cada uno, desde su propia realidad, ha tratado de empaparse de todo lo vivido en el Congreso de las Vocaciones, para tratar de buscar una respuesta personal, pero también junto a los hermanos, a esta trascendental cuestión, y al mismo tiempo, trasladar y aplicar lo aprendido como un servicio vocacional a nivel parroquial, comunitario y diocesano.

El Congreso de Vocaciones ha puesto de relieve que la mirada católica hace más perspicaz, más sorprendente y más divertida la vida. Una cita que ha dejado patente que hay que salir de uno mismo hacia Dios y hacia los demás, con el objetivo de inundar el mundo de fe, amor y esperanza. Y es que este ha sido un encuentro en el que se ha podido discernir y dar luz a este gran interrogante, sabiendo que la misión es el corazón de la identidad cristiana y que todos formamos parte de una familia vocacional.

Un compromiso compartido
Sacerdotes, religiosas y laicos de nuestra Diócesis, junto al administrador diocesano, Julián Ros, han trabajado de forma intensa para empaparse del espíritu vocacional de este congreso, que ha dejado patente que cada persona está llamada a ser y a vivir su vocación dentro del camino de la fe. Una experiencia de libertad que recuerda que todos estamos llamados a la santidad y que permita conocer el plan que Dios tiene para cada uno.

Encuentro, oración, llamada, compartir, misión, ilusión, ejemplos de vida, entrega, crecimiento en la fe, o compartir un comienzo de muchas cosas, son algunos de los términos y conceptos con los que se podría definir este Congreso, en el que los participantes han tenido la oportunidad de formarse, escuchar y conocer diferentes realidades y vocaciones. Este encuentro anima a navegar juntos mar adentro “remando a lo alto, a lo hondo y a lo ancho para responder a la pregunta, ¿para quién soy yo?”, tal y como compartía el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello.

“Ya sabemos la respuesta, y sabemos que el que nos la da, da la vida por nosotros y nos envía el Espíritu Santo para que podamos vivir la respuesta. ¿Para quién soy? Para el Señor en los hermanos”, subrayaba Argüello en este encuentro en el que los congresistas han podido ser testigos de las múltiples y distintas vocaciones que existen en la Iglesia, pero sabiendo que todos juntos son misión.

Si algo ha quedado grabado en el corazón de los participantes es que son muchos los llamados a una vocación y que celebrarla juntos es necesario. Una vocación vivida desde la alegría y volviendo una y otra vez a quien llena el corazón.

Después de ser llamados a participar en este Congreso de Vocaciones, que por delante una ardua tarea y grandes proyectos. Ahora toca salir y seguir preguntando de forma constante ese ¿para quién soy?, con el objetivo de encontrar respuestas y afrontar los retos futuros, tanto a nivel individual como colectivo.

D. Ángel Román Idígoras, nombrado Obispo de Albacete

2025-03-18T14:07:17+01:006 de marzo de 2025|Noticias|

La Diócesis de Albacete tiene un nuevo obispo, el séptimo en su historia desde su creación hace 75 años. Se trata de D. Ángel Román Idígoras, hasta ahora sacerdote de la Diócesis de Alcalá de Henares. Como es habitual, su nombramiento ha sido hecho público por la Santa Sede a las 12 del mediodía.

Trayectoria y formación

Ángel Román Idígoras nació en Madrid el 30 de junio de 1968 y fue ordenado sacerdote el 24 de abril de 1994 en la Catedral-Magistral de Alcalá de Henares. Es diplomado en Magisterio por la Universidad Complutense de Madrid y bachiller en Teología por el Centro de Estudios Teológicos “San Dámaso” de Madrid. En 2003 obtuvo la licenciatura en Sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología León XIII, de la Universidad Pontificia de Salamanca.

En su trayectoria pastoral, ha ejercido como vicario y párroco en diversas parroquias de la Diócesis de Alcalá de Henares, desempeñando desde 2005 el cargo de párroco de Nuestra Señora del Rosario en Torrejón de Ardoz. Además, ha ocupado diversas responsabilidades diocesanas, como arcipreste, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores, director de la Oficina de Sociología, responsable adjunto del Sínodo sobre la Sinodalidad, capellán del Centro Penitenciario Madrid VII – Estremera y, más recientemente, vicario episcopal de San Félix de Alcalá (2024-2025).

Primeras palabras como obispo electo     

En sus primeras declaraciones tras su nombramiento, D. Ángel Román ha reconocido que, tras el impacto inicial, asume esta nueva misión con humildad y “muchas ganas de escuchar y trabajar para seguir escribiendo juntos el relato de amor que Dios empezó con nuestra Diócesis de Albacete hace 75 años”.

Asimismo, ha expresado su deseo de “llevar la alegría del Evangelio a todos los rincones de nuestra Diócesis, especialmente allí donde más esperanza haga falta”. En el contexto del Año Jubilar 2025, ha invitado a todos los fieles a vivir este tiempo con la alegría puesta en el Señor, “apoyándonos unos en otros y todos en Dios”.

Con un tono cercano, ha manifestado que llega “en pañales, pero con muchas ganas de crecer y servir, cogido de la Mano de Dios, de la Virgen y de todos vosotros”.

Ordenación episcopal e inicio de ministerio

El próximo sábado 3 de mayo, a las 11 de la mañana, D. Ángel Román Idígoras recibirá la ordenación episcopal en la Catedral de San Juan Bautista de Albacete, dando así inicio a su ministerio pastoral en la Diócesis.

Un nuevo comienzo para la Diócesis de Albacete       

Con este nombramiento, la Diócesis de Albacete vuelve a contar con un Obispo tras casi un año de sede vacante, después de que el Papa aceptara la renuncia de Mons. Ángel Fernández Collado por motivos de salud. Durante este tiempo, el Administrador Diocesano, D. Julián Ros Córcoles, ha estado al frente de la Diócesis y ha sido el encargado de anunciar el nombramiento. En nombre de toda la Iglesia Diocesana, ha dado la bienvenida con los brazos abierto al nuevo Pastor: “Desde hoy, ha entrado en el corazón de cada fiel, de cada familia, de cada parroquia e institución diocesana, que rezan por usted”, ha manifestado quien continuará como Administrador hasta la entrada del nuevo Obispo.

Este acontecimiento refuerza el vínculo de la diócesis con el Papa Francisco, en un momento en el que toda la Iglesia reza unida por la salud del Sumo Pontífice.

 

Comunicado del Administrador Diocesano D. Julián Ros

2025-03-06T14:42:21+01:006 de marzo de 2025|Noticias|

Con gran alegría, anuncio oficialmente a toda la Iglesia diocesana y a la sociedad de la provincia de Albacete que la Santa Sede ha hecho público, a las 12:00 h de hoy, 6 de marzo de 2025, el nombramiento del sacerdote de la Diócesis de Alcalá de Henares, D. Ángel Román Idígoras, como nuevo obispo de Albacete.

Actualmente, D. Ángel es vicario territorial de la Vicaría Centro o de San Félix de Alcalá, párroco de Nuestra Señora del Rosario, en Torrejón de Ardoz (Madrid), y capellán del Centro Penitenciario Madrid VII (Estremera). Así lo ha comunicado la Nunciatura Apostólica a la Conferencia Episcopal Española, que, a su vez, lo ha transmitido hace un momento a todos los obispos de España.

Tengo el honor de enviar un primer saludo a nuestro obispo electo en nombre de toda la comunidad diocesana de Albacete. Ante todo, expresamos nuestra profunda comunión y afecto al Papa Francisco, a quien nos sentimos especialmente unidos en este momento de su enfermedad.

«Mientras Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él» (Hechos 12,5). Desde los inicios de la historia de la Iglesia, las dificultades de Pedro y sus sucesores han sido vividas en comunión profunda, especialmente a través de la oración constante. Agradecemos de corazón al Papa Francisco el nombramiento de D. Ángel Román como nuestro obispo y, con igual gratitud, a D. Ángel por su generosa aceptación de este ministerio, que asumió bajo la mirada de la Virgen de Lourdes el pasado 11 de febrero.

Al recibirlo con los brazos abiertos como nuestro obispo, acogemos a un sucesor de los apóstoles, vínculo visible de comunión con Cristo en nuestra Iglesia particular y con la Iglesia universal. Jesucristo, Pastor eterno, lo ha elegido para guiar a su Iglesia en Albacete, llamado a caminar entre nosotros, alentando y compartiendo la fe, la esperanza y la caridad.

Como pastor, irá al frente, para guiar al pueblo de Dios en comunión con el sucesor de Pedro; en medio, para acompañar y sostener; y también detrás, para recoger a las ovejas dispersas, asegurándose de que nadie quede fuera del rebaño de Cristo.

Querido D. Ángel, lo esperamos con gratitud y esperanza, del mismo modo en que venimos celebrando, con sencillez, el 75º aniversario del nacimiento de nuestra diócesis. Desde hoy, ha entrado en el corazón de cada fiel, de cada familia, de cada parroquia e institución diocesana, que rezan por usted. Ya está bajo la protección y el cuidado amoroso de la oración de nuestras comunidades de vida contemplativa.

El pasado lunes tuve la oportunidad de conocer personalmente a D. Ángel. Lo único que me pidió que le llevara fue una estampa de la Virgen de los Llanos. Con mucho gusto cumplí su petición, pues, desde el momento en que el Nuncio de Su Santidad en España me comunicó la noticia, su persona e intenciones han estado bajo la mirada sencilla de la patrona de nuestra diócesis.

El próximo sábado 3 de mayo será un día de gran gozo para nuestra Iglesia. A las 11:00 h, en la Catedral de San Juan Bautista, nuestro obispo electo, D. Ángel, recibirá la ordenación episcopal e iniciará su ministerio pastoral entre nosotros.

Desde hoy, estamos invitados a preparar con cariño ese momento tan especial.

Palabras de D. Ángel Román a la Iglesia de Albacete

2025-03-06T12:44:40+01:006 de marzo de 2025|Noticias|

Querida diócesis:

Recibí con sorpresa la noticia del Nuncio comunicándome que el Papa me nombraba obispo de Albacete. Cuando me recuperé del impacto de la noticia, recé por todos vosotros. Lo hice con cariño, pero sin conocer nada ni a nadie de Albacete. Y he seguido teniéndoos en mi oración a lo largo de estas semanas. Estaba deseando que se hiciera pública la noticia para empezar a trataros y poder rezar ya con rostros, nombres y apellidos e historias concretas que acompañar, porque el amor no puede vivirse en abstracto.

Llego sin haber sido obispo nunca y con un recorrido pastoral muy de “a pie de calle”, por lo que tendréis que enseñarme y armaros de paciencia conmigo. Ante este desconocimiento de la realidad a la que me llaman a servir, llego a la diócesis con humildad y con muchas ganas de escuchar y trabajar para continuar escribiendo juntos el relato de amor que Dios empezó con nuestra diócesis de Albacete hace 75 años. Quiero conocer nuestra historia de salvación y poder dar continuidad a todo el trabajo pastoral que estáis realizando.

Desde esta continuidad, también soy consciente de que empezamos una etapa nueva, tan sencilla como apasionante, en la que vamos a seguir llevando la alegría del Evangelio a todos los rincones de nuestra diócesis, especialmente allí donde más esperanza haga falta. Tendremos que ayudarnos a descubrir estos “lugares” y a vivirlos como oportunidad para dar gloria a Dios en el servicio de la madre Iglesia que acoge, dignifica y levanta a quien más lo necesita. Y no hablo sólo de personas sin hogar, reclusos, inmigrantes o de quienes pasan hambre, que por supuesto son hijos y hermanos que necesitan atención especial. Hablo también de soledades y desesperanzas en las familias, en los ancianos, viudas, separados… en los jóvenes y los niños, en los matrimonios y en los consagrados, en los enfermos, en el mundo del trabajo y en tantas situaciones de la vida cotidiana donde la presencia de la maternidad de la Iglesia es imprescindible.

Pido a Dios que sigamos con ilusión mirando adelante y, juntos, poder llenar todo de esperanza y dar respuesta evangélica a las realidades que nos vayan viniendo. Que lo podamos vivir como familia en la que todos nos sentimos protagonistas y responsables de la marcha de nuestra Iglesia, donde todos proponemos, donde a todos se nos escucha y se nos toma en serio. Y donde integramos todo esto en un proyecto en el que vamos discerniendo prioridades y tareas, pero donde lo que realmente importa es que caminamos juntos y nadie se queda solo.

Estamos en Año Jubilar. Somos Peregrinos de Esperanza. Y quizás sea esto lo que Dios quiera que vivamos ahora y siempre: siempre con la alegría puesta en el Señor, apoyándonos unos en otros y todos en Dios. Esta es la esperanza de un obispo que llega a Albacete en “pañales”, pero que viene con muchas ganas de crecer y de servir, cogido de la Mano de Dios, de la Virgen y de todos vosotros. Estoy convencido de que el Señor, que es Camino, nos abrirá nuevas sendas cada día. Ya sabemos que “la esperanza no defrauda porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones”. Y en esta esperanza nos apoyamos.

Agradezco la tarea de todos los obispos de nuestra diócesis, especialmente de don Ciríaco y don Ángel, y también el trabajo de don Julián, del colegio de consultores y de todos los que habéis mantenido viva la diócesis en este tiempo de sede vacante. Obras son amores, y vosotros habéis estado al pie del cañón cuidando a nuestra gente. Gracias de nuevo, y gracias de corazón en mi nombre y en el de todos aquellos a los que habéis estado sirviendo.

Pido a la Virgen de los Llanos que nos allane el camino y nos acompañe en esta bendita aventura en la que el Señor, por el bautismo, nos ha embarcado a todos. Que Dios nos bendiga.

Biografía de D. Ángel Román

2025-03-06T12:41:25+01:006 de marzo de 2025|Noticias|

El sacerdote Ángel Román Idígoras es nombrado Obispo de Albacete

La Santa Sede ha hecho público, a las 12.00 h. de hoy 6 de marzo de 2025, que el papa Francisco ha nombrado obispo de Albacete al sacerdote de la Diócesis de Alcalá de Henares Ángel Román Idígoras, en la actualidad vicario territorial de la Vicaría centro o de San Félix de Alcalá, párroco de Nuestra Señora del Rosario, en el municipio de Torrejón de Ardoz (Madrid) y capellán del centro penitenciario Madrid VII (Estremera). Así lo ha comunicado la Nunciatura Apostólica a la Conferencia Episcopal Española.

Ángel Román Idígoras, vicario territorial en la Diócesis de Alcalá de Henares

Ángel Román Idígoras nació en Madrid el 30 de junio de 1968 y fue bautizado el 21 de julio de ese mismo año en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Arganda del Rey. Ingresó en el seminario conciliar de Madrid como seminarista menor en 1984.

Obtuvo la diplomatura en Magisterio por la Universidad Complutense de Madrid en 1989 y el bachiller en Teología por el Centro de Estudios Teológicos “San Dámaso” de Madrid en 1992.

Fue ordenado diácono el 16 de mayo de 1993 y el 24 de abril de 1994 fue ordenado sacerdote en la Catedral-Magistral de Alcalá de Henares. En 2003 obtuvo la licenciatura en Sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología León XIII, de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Sus inicios pastorales como catequista fueron en las parroquias de San Gabriel de La Poveda (Arganda del Rey) y de San Juan Bautista de Arganda del Rey. Su tarea pastoral comenzó con la etapa formativa del seminario en las parroquias de Nuestra Señora del Buen Aire (Madrid) y de la Asunción de Nuestra Señora, en Colmenar Viejo.

Posteriormente, en la diócesis complutense, una vez ordenado sacerdote ha sido vicario parroquial en la parroquia de San Diego (Alcalá de Henares) entre 1994 y 2002; adscrito a la parroquia de Nuestra Señora del Templo (San Fernando de Henares) entre 2002 y 2005; y párroco de Nuestra Señora del Rosario (Torrejón de Ardoz) desde 2005 hasta 2025.

Además, ha desempeñado su labor como arcipreste de Torrejón de Ardoz (2006-2014), miembro del Consejo Presbiteral Diocesano (2006-2018 y 2021- 2025), del Colegio de Consultores de Alcalá de Henares (2007-2022), director de la Oficina de Sociología, vicesecretario de la visita pastoral, director del secretariado diocesano para los Movimientos de Acción Católica, responsable adjunto sinodal para la fase diocesana del Sínodo sobre la Sinodalidad, capellán del Centro Penitenciario Madrid VII – Estremera (2021-2025) y vicario episcopal de San Félix de Alcalá (2024-2025).

 

Inicio del ministerio episcopal de D. Ángel Román

2025-03-06T12:34:15+01:006 de marzo de 2025|Noticias|

El Santo Padre Francisco ha tenido a bien nombrar Obispo de Albacete al sacerdote de la Diócesis de Alcalá de Henares, D. Ángel Román Idígoras, vicario episcopal y párroco de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Torrejón de Ardoz.

Ángel recibirá la ordenación episcopal e iniciará su ministerio en nuestra Diócesis el próximo 3 de mayo a las 11 de la mañana en la Santa Iglesia Catedral. Hasta ese momento, podrá seguir realizando las funciones que venía ejerciendo y tendrá el tratamiento de Obispo electo de Albacete. También, hasta el momento de su entrada en la Diócesis, D. Julián Ros continuará como Administrador Diocesano.

Es misión del Obispo diocesano la solicitud por los fieles que se le han encomendado, cualquiera que sea su edad, condición o nacionalidad; atender con peculiar solicitud a los presbíteros, a quienes debe oír como cooperadores y consejeros; velar por los diáconos y por los consagrados, promover las vocaciones a los diversos ministerios y a la vida consagrada; enseñar y explicar las verdades de la fe, predicando con frecuencia y velar por el cuidado de la liturgia.

La toma de posesión se lleva a cabo con la muestra de las letras apostólicas al colegio de consultores, en presencia del canciller de la curia, que levanta acta. Este acto tendrá lugar, como se ha dicho, en la Catedral dentro de la celebración litúrgica a la que asistirán el clero y el pueblo de Albacete, mostrando de este modo nuestra gratitud al Papa y el calor de nuestra acogida para nuestro nuevo pastor, quien, desde ese momento, el 7º obispo de esta joven Iglesia, que este año cumple 75 años.

Teresa Comba: “La Iglesia: un lugar de escucha y participación con rostro de mujer”

2025-02-28T12:34:49+01:002 de marzo de 2025|Noticias|

Teresa Comba es dominica, licenciada en Teología Espiritual y responsable del área de formación de Confer España. Ha venido a Albacete para impartir una conferencia en el Instituto Teológico Diocesano con motivo de la festividad de los santos patronos de la enseñanza.

El título de tu ponencia es De la invisibilidad a la visibilidad de la mujer. ¿Consideras que se están dando pasos reales en este sentido, o aún quedan muchos retos por afrontar dentro de la Iglesia?

Sí, creo que estamos avanzando. Un ejemplo claro es el reciente nombramiento de una mujer como prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica por parte del Papa Francisco. Se trata de un paso significativo. Además, en las diócesis y parroquias se están dando pequeños pero importantes avances.

Jesús, en el Evangelio, siempre contó con las mujeres, y hoy en día sois mayoría en la Iglesia. ¿Cómo valoraras su papel en la evangelización actual y qué se puede hacer para fortalecerlo?

El papel de la mujer en la evangelización es indiscutible. En muchas parroquias y comunidades, las mujeres son mayoría en la catequesis, Cáritas, Pastoral de la Salud…  Uno de los principales desafíos es la formación teológica. Es fundamental que las mujeres tengan una preparación sólida que les permita no solo transmitir la fe, sino también profundizar en su comprensión y contribuir activamente en la reflexión teológica de la Iglesia. Otro aspecto importante es la incorporación de más mujeres en tareas de coordinación y animación pastoral en parroquias y comunidades eclesiales.

¿Consideras que la Iglesia está preparada para un mayor protagonismo de la mujer en los órganos de decisión?

La preparación vendrá en la medida en que nos sensibilicemos sobre la importancia de la participación conjunta.
Cuando trabajaba en Cáritas, en la Vicaría IV de Madrid, siempre se hablaba de la necesidad de sensibilizar sobre la justicia social. Con este tema ocurre lo mismo: es un proceso de concienciación. La Iglesia estará cada vez más preparada a medida que todos, hombres y mujeres, comprendamos el valor de trabajar juntos en la evangelización.
Jesús, en el Evangelio, nos da un claro ejemplo al incluir y valorar a las mujeres en su misión. No deberíamos tener miedo al cambio, sino abrazarlo con espíritu de comunión. El diálogo es clave: debemos escucharnos, comprender nuestras necesidades y avanzar juntos. Me preocupa que algunas mujeres se sientan desanimadas por la falta de espacios donde puedan desarrollar sus dones y vocación evangelizadora. Es crucial que la Iglesia no solo las escuche, sino que también les ofrezca oportunidades concretas de participación y liderazgo.

¿Qué mensaje darías a las mujeres que se sienten desanimadas o incluso se han alejado de la Iglesia?

Les diría que el Evangelio es apasionante y que Dios nos ha hecho un regalo enorme con la fe. Si en algún momento sienten que no encuentran su lugar dentro de la Iglesia, les animaría a seguir buscando. Siempre hay comunidades y personas con quienes compartir la fe y el compromiso evangelizador. La clave es no rendirse, sino seguir explorando hasta hallar ese espacio donde su voz sea escuchada y su misión pueda florecer.

En tu conferencia mencionaste que el Papa Pío XII dio una gran visibilidad a la mujer. ¿Ves similitudes con él y la del Papa Francisco en este ámbito?

Sí, hay varios puntos en común. En primer lugar, ambos papas han tenido una actitud de escucha hacia las mujeres. Tanto Pío XII como el Papa Francisco han recibido a mujeres de distintos ámbitos eclesiales para conocer sus opiniones, preocupaciones y perspectivas sobre el futuro de la Iglesia. En segundo lugar, ambos han mantenido relaciones de cercanía y diálogo con mujeres comprometidas con la vida eclesial. Desde esa relación de respeto y amistad, han promovido cambios importantes. Por último, tanto Pío XII en su tiempo como el Papa Francisco hoy han impulsado reformas concretas. El Papa Francisco, por ejemplo, ha abierto espacios de participación para mujeres en órganos de toma de decisiones y en diversas responsabilidades pastorales.

Para concluir, ¿qué pasos propondrías para fomentar una mayor participación de la mujer en la vida de la Iglesia?

Al final de mi conferencia destaqué cuatro palabras clave que considero fundamentales para cualquier proceso de transformación: ver, escuchar, acompañar e integrar. Ver significa reconocer la presencia y las aportaciones de tantas mujeres que, a menudo, han sido invisibilizadas dentro de la Iglesia. Escuchar implica fomentar un diálogo sincero y abierto, donde hombres y mujeres puedan expresar sus inquietudes y expectativas. Acompañar es generar lazos de fraternidad, apoyo y colaboración entre todos los miembros de la Iglesia. Finalmente, integrar no significa sumar a una mujer de manera simbólica en ciertos espacios, sino garantizar una participación real y efectiva en los órganos eclesiales.
Si avanzamos en estas líneas, podremos construir una Iglesia más inclusiva, en comunión y fiel al mensaje de Jesús.

Escuelas Católicas: Una educación de calidad con valores cristianos

2025-02-24T08:23:07+01:0020 de febrero de 2025|Noticias|

Esta semana ha comenzado el plazo de admisión en los colegios para el curso 2025-2026, un momento clave para muchas familias que buscan la mejor opción educativa para sus hijos. Enrique Encabo, presidente de Escuelas Católicas en Castilla-La Mancha, y María Jesús Lorenzo, directora general del Colegio Diocesano nos cuentan qué ofrecen estos colegios y cuáles son las fechas clave para la matriculación.

Esta semana ha comenzado el plazo de admisión en los colegios para el curso 2025-2026, un proceso clave para muchas familias que buscan la mejor opción educativa para sus hijos. En este contexto, Enrique Encabo, presidente de Escuelas Católicas en Castilla-La Mancha, destaca la importancia de elegir un modelo educativo adecuado.

«El modelo educativo que se elija para la educación de los hijos es fundamental. No todos los colegios son iguales. Todos trabajamos por ofrecer calidad educativa y buenos servicios, pero los colegios con ideario católico ponen su foco prioritario en transmitir esos valores a los alumnos», explica Encabo.

Esta elección es fundamental para los padres «que se preocupan por la formación integral de sus hijos, ya que creemos que los colegios católicos complementan la educación que se recibe en la familia y en la parroquia. Son, en definitiva, las tres patas fundamentales de la educación, continua Encabo.

Desde Escuelas Católicas subrayan que los colegios católicos no solo se enfocan en la excelencia académica, sino también en la formación integral de los estudiantes. «Los valores cristianos están presentes en todo. No se limitan a la clase de religión; están en la resolución de conflictos, en la enseñanza de las matemáticas, de la historia, en la manera en que los alumnos se relacionan entre sí y con sus profesores». Ofrecemos el modelo de vida de Jesús de Nazaret, respetando siempre la libertad personal de cada alumno», añade Encabo.

En este marco, Escuelas Católicas ha trabajado en la implementación del Pacto Educativo Global impulsado por el Papa Francisco. «En 2019, el Papa lanzó esta iniciativa para dar respuesta a los desafíos a los que se enfrentan las nuevas generaciones. Escuelas Católicas se sumó para colaborar con entidades de la Iglesia, el mundo educativo y la sociedad en general, con el objetivo de ofrecer una alternativa educativa centrada en valores», explica Encabo.

Uno de los proyectos más recientes en este sentido es «Juntos Somos Luz», una iniciativa que busca reforzar la formación de docentes y personal educativo en los colegios católicos. «Esta propuesta está teniendo un impacto muy positivo. Recientemente, en los colegios católicos de Albacete, realizamos la iniciativa ‘Donar es Amar’, que animó a los alumnos a participar en la donación de sangre y en concienciar sobre la importancia de donar sangre, enseñándoles que el amor se expresa en actos concretos de servicio», comenta.

El proceso de admisión para el próximo curso escolar estará abierto hasta el 6 de marzo. Durante este período, los padres pueden dirigirse a los colegios de Escuelas Católicas. En Albacete están los colegios Diocesano, Ave María, Escuelas Pías (Escolapios), La Enseñanza, María Inmaculada, Nuestra Señora del Rosario, San Francisco Coll y Santo Ángel. En Almansa, el Episcopal y Esclavas de María. En Hellín, Amor de Dios, La Enseñanza, Nuestra Señora de los Dolores y San Rafael. En La Roda, María Auxiliadora. Todos estos centros están disponibles para orientar a las familias en este proceso.

Dentro de esta red de colegios, la Diócesis de Albacete cuenta con el Colegio Diocesano, ubicado en la calle Alcalde Conangla. Su directora general, María Jesús Lorenzo, resalta la misión social del centro. «Buscamos poner en valor que la Iglesia en Albacete cuenta con un centro educativo que atiende a las personas más desfavorecidas. Ofrecemos servicios como aula matinal, comedor escolar y actividades extraescolares», señala.

El Colegio Diocesano ofrece educación infantil (segundo ciclo, de 3 a 6 años), primaria y secundaria, además de un ciclo formativo de grado básico de mantenimiento de vehículos. «Nuestra educación es totalmente individualizada. Al ser un colegio pequeño, el trato con los alumnos es muy cercano, lo que nos permite conocer sus necesidades y brindar un acompañamiento personalizado», destaca Lorenzo.

A diferencia de otros centros, el Colegio Diocesano mantiene sus puertas abiertas todo el año para que las familias interesadas puedan conocer sus instalaciones y metodología de trabajo. «Cualquier persona interesada en conocer el colegio puede visitarnos de 8:00 a 14:00 o por la tarde. Hemos realizado algunas jornadas específicas para familias con niños de 3 años, pero siempre estamos disponibles para mostrar nuestras instalaciones y explicar nuestro proyecto educativo», comenta la directora.

Las actividades extraescolares son posibles gracias a la colaboración económica de varias Cáritas parroquiales de Albacete lo que permite que, en el aula matinal, los niños de infantil y primaria puedan venir de 8 a 9. «Además de desayunar, es un momento en el que pueden hacer deberes. Todo esto facilita la conciliación familiar, ayudando a las familias que necesitan salir temprano a trabajar», explica Lorenzo.

Finalmente, Enrique Encabo invita a las familias a visitar y valorar la propuesta de los colegios de Escuelas Católicas como una opción educativa de calidad. «La educación ya no depende solo de la familia; necesitamos apoyarnos en la escuela y la parroquia. Elegir un colegio no debe basarse solo en la proximidad o en si se refuerza un idioma, sino también en los valores que transmite. La formación en la fe es importante para nuestros hijos», concluye.

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