Manuel de Diego Martín

|

3 de diciembre de 2011

|

440

Visitas: 440

El pasado fin de semana la Iglesia de Albacete fue noticia hasta en televisión española. La noticia fue provocada por el hecho de que en la III Feria de Celebraciones y Bodas de nuestra ciudad, también la Delegación Diocesana de Familia instaló un stand en el recinto ferial. Para vender ¿qué? Allí estaban los que ofrecían ricos menús y espléndidos restaurantes, buenos viajes de novios, elegantes limusinas, reportajes fotográficos y vídeos, joyeros, peluqueros, modistos, músicos, floristas…todos estaban para vender lo mejor. Junto a todos ellos, el stand de la Iglesia. Esta ¿qué podía ofrecer en una feria comercial?

No nos cansamos de decir y repetir que en las celebraciones de nuestras bodas, lo que se lleva la gran parte de los preparativos y preocupación es todo el aparato exterior, la parafernalia folklórica. En cambio la preparación del matrimonio y la celebración en un sentido intimo queda banalizada. Y sufrimos que nuestras celebraciones religiosas queden en la pura superficialidad, en el puro aparato exterior. Ha crecido tanto el cuerpo, lo visible se ha hipertrofiado tanto, que se ha convertido en un cuerpo sin alma, nos encontramos con  celebraciones a veces carentes de todo sentido.

Así pues en vez de lamentarse, de llorar porque la gente se va por las ramas, lo que importa es ofrecer árboles con sólidos troncos a los que la gente pueda agarrarse. Esto es lo que ha intentado hacer la Delegación de la Familia. Hacer comprender a los novios que todas esas ramas separadas del tronco se convierten en hojarasca. Hay que empezar a construir la casa no por el tejado sino desde los cimientos. Y los cimientos es que comprendan lo que es el matrimonio cristiano, cómo vivir en fidelidad para poder ser felices, cómo superar las crisis matrimoniales, descubrir el inefable bien de los hijos y cómo educarles. Hacer comprender la inmensa felicidad que aporta la familia cuando se vive en todo su sentido. Hacer comprender también el sentido del noviazgo bien llevado como la mejor preparación para el matrimonio.

Todo esto lo han ofrecido con la presencia en el Stand de matrimonios cristianos ofreciendo su experiencia, ayuda y acompañamiento. Además un montón de vídeos, la mejor bibliografía sobre el tema que se podía adquirir allí, información sobre los diferentes cursillos de novios que se dan entre nosotros. Y una proyección continuada explicando el verdadero sentido del matrimonio cristiano.

Creemos que CELEBRALIA con la presencia original de este Stand se ha enriquecido mucho, ya que es una forma de llenar de alma una realidad tan grande como el matrimonio que si nos descuidamos un poco queda reducida a una cosa más del mercado, de las que se compran y se venden. ¡Bravo por la Delegación de la Familia por haber tenido tan buena idea!