
Sembrando fe y esperanza. Sembrando oportunidades

Sembrando fe y esperanza. Sembrando oportunidades
22 de febrero de 2026
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La Fundación El Sembrador nace de una profunda convicción evangélica que orienta toda la acción de Cáritas: cada persona es valiosa por el hecho de su existencia, tiene capacidades y merece oportunidades.
Este proyecto, impulsado por Cáritas Diocesana de Albacete de la mano de la UCLM y FEDA, trabaja cada día por favorecer la inserción laboral de personas en situación de riesgo y vulnerabilidad a través de un itinerario personalizado en el que el acompañamiento y la confianza son esenciales.
Gran parte del trabajo de la Fundación el Sembrador consiste en la formación y el acompañamiento de la persona, bien en el puesto de trabajo en las diferentes iniciativas de economía solidaria de la Fundación o de la mano de los talleres prelaborales dentro de los Proyectos de Inclusión Social de Castilla-La Mancha, con el objetivo de mejorar su empleabilidad a través de competencias técnicas y transversales en sectores vinculados con la atención al cliente, la hostelería y el cultivo de viveros.
Hace unas semanas finalizaban los primeros grupos, en los que han participado cerca de 30 personas. Los talleres se han desarrollado en Albacete, Chinchilla de Montearagón, Peñas de San Pedro, Elche de la Sierra, Hellín, Letur y Villarrobledo.
Se quiso poner el broche de oro con una jornada de encuentro celebrada en la parroquia de la Resurrección, en la que pudieron compartir experiencias y reflexionar sobre algunos de los aprendizajes recibidos. En este encuentro estuvo presente el obispo de Albacete, D. Ángel Román, que también quiso acompañar y alentar al equipo.
La directora de Cáritas Albacete y presidenta de la Fundación El Sembrador, Rosa García, también asistió a esta cita y animó a todas las personas a no renunciar a sus sueños y esperanzas, recordando que nadie camina solo cuando la Iglesia está presente a través de Cáritas alentando ese acompañamiento. El Sr. obispo subrayó que “desde la pequeñez y la fragilidad, también podemos y debemos ser bendición para otros”.
En este espacio, muchas de las personas participantes pudieron compartir algunos procesos de cambio que han experimentado a lo largo de estos meses, como Angélica cuyo paso por la Fundación El Sembrador marcó un antes y un después. Estos meses de formación no solo le han ayudado a mejorar su perfil profesional, sino que han hecho que crezca su fe y haya podido darle un nuevo sentido a su vida. “Conocí a personas maravillosas que Dios utilizó como instrumento para bendecirme”, afirmaba. Para Angélica ha sido muy importante recuperar la confianza y sentirse acompañada. Hoy se comprende a sí misma más segura, consciente de que después de la tormenta siempre sale el sol. “La fe es la certeza de lo que esperamos y la convicción de lo que no se ve; es vivir cada día confiando en que vas a salir adelante”.
A Paula, otra de las mujeres que ha participado, estos talleres también le han ayudado mucho. Su paso por la Fundación El Sembrador le ha servido para superar miedos, sentirse acogida y volver a creer en sí misma. “Me han impulsado a ver que soy capaz y a seguir hacia adelante”, decía, poniendo de relieve la importancia del acompañamiento por parte del equipo.
Julio Guirado es técnico de producción en Fundación El Sembrador. Para él, formar parte de este proyecto es un regalo que le permite poner su grano de arena para hacer de este mundo un lugar mejor. “Aquí he encontrado una comunidad que intenta poner en práctica los valores de la Iglesia a través del servicio, la solidaridad y el acompañamiento a aquellas personas que más lo necesitan”.
En un contexto social marcado por el individualismo, la rapidez y la inmediatez, la Fundación El Sembrador apuesta por las personas y por estar cerca de ellas a través de un acompañamiento cercano y profesional que se adapta a sus tiempos y a sus circunstancias.
Para Cáritas es esencial cuidar estos proyectos que son, en definitiva, una forma de anunciar y dar vida al Evangelio a través de las personas más necesitadas, porque abrir puertas al empleo es también abrir caminos de vida nueva.








