Vida Ascendente celebró la festividad de sus patronos Simeón y Ana en la Parroquia de la Asunción

Vida Ascendente celebró la festividad de sus patronos Simeón y Ana en la Parroquia de la Asunción

3 de febrero de 2026

|

15

Visitas: 15

El movimiento laical de jubilados y mayores Vida Ascendente celebró ayer, 2 de febrero, la festividad de sus patronos, Simeón y Ana, con una solemne Eucaristía que tuvo lugar a las 17:30 horas en la Parroquia de la Asunción. La celebración reunió a numerosos miembros del movimiento, así como a fieles que quisieron acompañar este encuentro de fe y acción de gracias.

La Eucaristía fue presidida por D. Juan Francisco García López, consiliario de Vida Ascendente, quien centró su homilía en el significado de la Presentación del Señor y la Purificación de María, una fiesta profundamente vinculada a la esperanza, la fidelidad y la espera confiada en las promesas de Dios.

Durante su reflexión, el consiliario destacó las figuras de Simeón y Ana como modelos de fe perseverante. Ambos, personas mayores y socialmente sencillas, representan —según señaló— a quienes, aun siendo muchas veces invisibles para la sociedad, ocupan un lugar privilegiado en el corazón de Dios. En ellos se manifiesta que el Salvador se revela especialmente a los humildes, a quienes han sabido esperar con paciencia y esperanza.

D. Juan Francisco subrayó que Simeón, al tomar al Niño en brazos, reconoce en Jesús la luz y la salvación, y que Ana, viuda y fiel servidora del templo, se convierte en anunciadora gozosa de la presencia del Salvador. De este modo, recordó que la vejez no es un tiempo estéril, sino una etapa fecunda para el testimonio, el anuncio y el servicio.

En relación con la misión de Vida Ascendente, el consiliario animó a los mayores a seguir siendo testigos de esperanza, llamados no solo a esperar, sino a compartir la experiencia vivida de Dios en sus ambientes, familias y comunidades. “Jesús es nuestra luz y nuestra salvación”, afirmó, invitando a renovar el compromiso de caminar juntos, acompañar y servir, especialmente en el seno de la Iglesia.

Vida Ascendente se presenta como un espacio de crecimiento espiritual y social para las personas mayores, donde se fomenta la fe, la amistad y la participación activa en la vida eclesial y en la sociedad. La celebración de sus patronos se vivió como un momento de comunión, acción de gracias y renovación del compromiso cristiano.