La parroquia de Fátima celebra el Centenario de las Apariciones

7 de Mayo de 2017

La Santísima Virgen María tiene un lugar destacado en la Iglesia y en el pueblo. A Ella acudimos como hijos suyos, confiados a su maternal protección. En este año de 2017, la celebración del Centenario de las Apariciones de la Virgen en Fátima nos ofrece la gran oportunidad de reforzar nuestros lazos filiales con Nuestra Madre, descubriendo la belleza y actualidad del Mensaje que nos entregó en Fátima.

Hace cien años, María comunicó en un lenguaje simple, de corazón a corazón, a tres niños pastores, -Lucía, Francisco y Jacinta-, en Cova de Iría, Fátima (Portugal), y por medio de ellos a todos sus hijos, la gracia de la presencia amorosa de Dios que se hace íntimo y compañero, cuya misericordia es la única fuerza capaz de hacer frente al mal. Su Mensaje nos urge a dirigirnos a Dios como el que ha de tener el primer lugar en la vida del hombre, acogiendo la salvación que nos trae Cristo con su muerte y Resurrección.

El Centenario de las Apariciones de la Virgen en Fátima se está celebrando también de manera local, como lo está haciendo la parroquia de Nuestra Señora de Fátima de Albacete.   

Pedro Roldán Cortés es el cura párroco de esta Parroquia, que vestida de blanco y azul se alza en medio del barrio albacetense de Fátima en nombre de María, como la Madre que está en medio de esta gran familia. El objetivo principal del centenario es “acercar a Dios a través de la figura de María a todo feligrés y a toda persona que se una a nosotros”. 

“Celebramos un acontecimiento que no es historia, -asegura Pedro Roldán-, sino que es plena actualidad para que seamos conscientes de que no estamos dejados de la mano de Dios, sino que estamos y formamos parte de las entrañas de María”. 

“El mensaje que la Virgen nos trae en Fátima es para que la fe no se duerma ni se debilite en medio de un mundo que no deja de ser complejo. Tenemos que orar y trabajar: somos misioneros, evangelizadores, y esto a veces se nos olvida”. 

“María no ha venido a traer un mensaje catastrófico, no. Ella sí que deja profecías que vienen a despertarnos, a decirnos que el mundo irá como vosotros queráis que vaya. Es decir, que si no sois capaces de trabajar, de hacer lo que Dios os pide, el mundo puede fracasar. Y, de hecho, lo que María ha ido anunciando en Fátima han sido fracasos del ser humano, si bien no sólo el fracaso, sino las posibilidades de la fe para hacer posible la paz”.

Este sacerdote destaca a María como ejemplo de primera cristiana, de mujer entregada que se pone al servicio de Dios desde el primer momento, enseñándonos a aceptar la voluntad de Dios. “Dios nos ha querido aquí, pues preguntémonos qué es lo que quiere Dios de nosotros. La santidad es posible cuando hacemos desde nuestro trabajo y de las cosas que nos pasan, un altar a Dios en el día a día, como María”.

“Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará”, les dijo María a los tres niños pastores. Pedro Roldán considera que podemos entender esta expresión con la confianza de que la unión hace la fuerza y que el amor no puede pasar desapercibido en medio del odio. Entonces, todo acabará bien.

 “El Inmaculado Corazón de María y el Sagrado Corazón de Jesús son la representación viva y metafórica del inmenso amor que Dios tiene a su pueblo, y el amor de Dios a su pueblo y de María a sus hijos, triunfará por encima de todo. Pero para llegar a la resurrección hay que atravesar el calvario: tendremos que pasar por momentos duros, pero lo más importante siempre es la firmeza en la fe y la confianza en el amor”.

Actos para esta semana

En la parroquia de Fátima, la celebración del centenario abarca desde el 1 de enero, día de Santa María Madre de Dios, hasta el 8 de diciembre, fiesta de La Inmaculada. La mayoría de los actos se concentran esta semana.

El 9 de mayo a las 19 h. se hará la consagración al Inmaculado Corazón de María, para quien lo desee, con la imposición del escapulario. El día 10 de mayo, a las 21:30 h. Eucaristía y a las 22:15 h. Procesión de antorchas y canto del Rosario. Los días 11 y 12 a las 19:30 h. Rosario y a las 20 h. Eucaristía. También el día 12, a las 21 h. Concierto conmemorativo del Centenario a cargo de la Escolanía de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, en el Teatro Circo. El sábado día 13, festividad de Ntra. Sra. de Fátima, a las 18 h. Solemne Eucaristía en honor de la Virgen de Fátima, presidida por D. Ciriaco Benavente, obispo de Albacete. Y a las 19:30 h. Procesión por las calles del barrio acompañada por la Banda Sinfónica Municipal de Albacete. Terminada la procesión se hará la ofrenda de flores en la plaza.

El culto a Fátima

El culto a Fátima, situado a unos 130 kilómetros de Lisboa, tiene su origen entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, período durante el que tres niños pastores –Lucía Dos Santos, y los hermanos Francisco y Jacinta Marto, primos de Lucía-, aseguraron ser testigos de varias apariciones de la Santísima Virgen, en las que les hizo varias revelaciones -conocidas como los tres secretos de Fátima-, referidas a un momento histórico muy importante y dramático para la humanidad: el final de la Primera Guerra Mundial y el inicio de la Segunda, y exhortando a la oración como camino para la “salvación de las almas”, a la penitencia y a la conversión, y al crecimiento en la fe, en la esperanza y la caridad.

En el tercer secreto del Mensaje, se predecía el asesinato de un “obispo vestido de blanco”, lo que ha sido relacionado con el atentado sufrido por Juan Pablo II, cuando fue tiroteado, el 13 de mayo de 1981 en la Plaza de San Pedro. El Papa estuvo muy cerca de las puertas de la muerte y él mismo explicó haberse salvado por la intervención de “una `mano´ materna” que desvió la trayectoria de la bala con la que fue abatido. La bala extraída ha sido colocada en la corona de la Virgen, en su Santuario de Fátima.

Lucía manifestó en 1957, que la Virgen les dijo a sus primos y a ella que Dios daba como remedios al mundo el Santo Rosario -con su rezo practicaremos los Santos Mandamientos y aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos-, y la devoción al Inmaculado Corazón de María.

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