31 de Mayo


“Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. Con estas palabras, María reconoce en primer lugar los dones singulares que le han sido concedidos, pero alude también a los beneficios comunes con que Dios no deja nunca de favorecer al género humano… Ella con razón pudo alegrarse, más que cualquier otro santo, en Jesús, su salvador, ya que sabía que aquel mismo al que reconocía como eterno autor de la salvación había de nacer de su carne, engendrado en el tiempo, y había de ser, en una misma y única persona, su verdadero hijo y Señor”. San Beda el Venerable, (s. VIII) Homilías (Libro 1,4)

Alfredo Tolin


30 de Mayo


“La ley de Dios, debe entenderse que es la caridad…, y la practicamos de verdad cuando toleramos por amor las cargas de los hermanos. Esta ley de la caridad celosa y solícita incluye los actos de todas las virtudes... Esta multiplicidad de aspectos de la ley es enumerada adecuadamente por Pablo, cuando dice: El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es ambicioso ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Vemos, pues, cómo esta ley de Dios abarca muchos aspectos”. San Gregorio Magno (s. VI) Tratados sobre Job

Alfredo Tolin


29 de Mayo


“¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé… Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti. Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser, ya no habrá más dolor ni trabajo para mí, y mi vida será realmente viva, llena toda de ti”. San Agustín (s. V) Confesiones

Alfredo Tolin


28 de Mayo


“Que te conozca a ti, Conocedor mío, que te conozca a ti como tú me conoces. Fuerza de mi alma, entra en ella y ajústala a ti, para que la tengas y poseas sin mancha ni arruga… Ahora, que mi gemido es un testimonio de que tengo desagrado de mí, tú brillas y me llenas de contento, y eres amado y deseado por mí, hasta el punto de llegar a avergonzarme y desecharme a mí mismo y de elegirte sólo a ti, de manera que en adelante no podré ya complacerme si no es en ti, ni podré serte grato si no es por ti”. San Agustín (s. V) Confesiones

Alfredo Tolin


27 de Mayo


“El apóstol Pablo, considerando en sí mismo las riquezas de la sabiduría interior y viendo al mismo tiempo que en lo exterior no es más que un cuerpo corruptible, dice: Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro. En el bienaventurado Job, la vasija de barro experimenta exteriormente las desgarraduras de sus úlceras, pero el tesoro interior permanece intacto. En lo exterior crujen sus heridas, pero del tesoro de sabiduría que nace sin cesar en su interior emanan estas palabras llenas de santas enseñanzas: Si aceptamos de Dios los bienes, ¿no vamos a aceptar los males? ”. San Gregorio Magno (s. VI) Tratados sobre Job

Alfredo Tolin


26 de Mayo


“Siempre resultará provechoso esforzarse en profundizar el contenido de la antigua tradición, de la doctrina y la fe de la Iglesia católica, tal como el Señor nos la entregó, tal como la predicaron los apóstoles y la conservaron los santos Padres. En ella, efectivamente, está fundamentada la Iglesia… Así, en la Iglesia se predica un solo Dios, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. Lo trasciende todo, en cuanto Padre, principio y fuente; lo penetra todo, por su Palabra; lo invade todo, en el Espíritu Santo”. San Atanasio, obispo (s. IV) Carta 1 a Serapión

Alfredo Tolin


25 de Mayo


“Dulce es la luz, dice el Eclesiastés… Debemos pensar en aquella luz que alumbra a todo hombre, esto es, Cristo… Es cosa dulcísima fijar en él los ojos del espíritu, y contemplar y meditar interiormente su pura y divina hermosura y así, ser iluminados y embellecidos, ser colmados de dulzura espiritual, ser revestidos de santidad, adquirir la sabiduría y rebosar, finalmente, de una alegría divina que se extiende a todos los días de nuestra vida presente. Porque realmente aquel Sol de justicia es fuente de toda alegría para los que lo miran”. San Gregorio de Agrigento (s.VII) Comentario sobre el Eclesiastés

Alfredo Tolin


24 de Mayo


“Anda, come tu pan con alegría y bebe contento tu vino. Esto… nos hace pensar en aquel pan celestial y místico, que baja del cielo y da la vida al mundo; y nos enseña asimismo a beber contentos el vino espiritual… acerca de los cuales dice el Evangelio: Jesús tomó pan, dio gracias, y dijo: tomad y comed, esto es mi cuerpo y del mismo modo, tomó el cáliz, y dijo: bebed todos de él, éste es el cáliz de mi sangre. En efecto, los que comen de este pan y beben de este vino se llenan verdaderamente de alegría y de gozo y pueden exclamar: Has puesto la alegría en nuestro corazón”. San Gregorio de Agrigento (s.VII) Comentario sobre el Eclesiastés

Alfredo Tolin


23 de Mayo


“Cristo es ciertamente sacerdote, pero lo es para nosotros, no para sí mismo, ya que él, en nombre de todo el género humano, presenta al Padre eterno las aspiraciones y sentimientos religiosos de los hombres. Es también víctima, pero lo es igualmente para nosotros, ya que se pone en lugar del hombre pecador. Esto exige de todos los cristianos que reproduzcan en su interior las mismas disposiciones que tenía el divino Redentor…: una humilde sumisión, adoración a la suprema majestad divina, honor, alabanza y acción de gracias”. Pío XII. De la carta encíclica Mediator Dei

Alfredo Tolin


22 de Mayo


“La fatiga del hombre es para la boca, y el estómago no se llena. ¿Qué ventaja le saca el sabio al necio, o al pobre el que sabe manejarse en la vida?... El hombre eclesiástico instruido en las Escrituras santas, se fatiga para la boca, y el estómago no se llena, porque siempre desea aprender más. Y en esto sí que el sabio aventaja al necio; porque, sintiéndose pobre (aquel pobre que es proclamado dichoso en el Evangelio), trata de comprender aquello que pertenece a la vida, anda por el camino angosto y estrecho que lleva a la vida, es pobre en obras malas y sabe dónde habita Cristo, que es la vida”. San Jerónimo (s. V) Comentario sobre el Eclesiastés

Alfredo Tolin


21 de Mayo


“Tiene su tiempo -dice- el nacer y su tiempo el morir. ¡Ojalá se me conceda también a mí el nacer a su tiempo y el morir oportunamente! Pues el Eclesiastés no habla aquí del nacimiento involuntario y de la muerte natural... Somos, en cierto modo, padres de nosotros mismos cuando, por la buena disposición de nuestro espíritu y por nuestro libre albedrío, nos formamos a nosotros mismos, nos engendramos, nos damos a luz. Esto hacemos cuando aceptamos a Dios en nosotros, hechos hijos de Dios, hijos de la virtud, hijos del Altísimo”. San Gregorio de Nisa (S. IV) Homilías sobre el libro del Eclesiastés

Alfredo Tolin


20 de Mayo


“Si el alma eleva sus ojos a su cabeza, que es Cristo, según la interpretación de Pablo, habrá que considerarla dichosa por la penetrante mirada de sus ojos, ya que los tiene puestos allí donde no existen las tinieblas del mal. El gran Pablo y todos los que tuvieron una grandeza semejante a la suya tenían los ojos fijos en su cabeza, así como todos los que viven, se mueven y existen en Cristo… Pues, así como es imposible que el que está en la luz vea tinieblas, así también lo es que el que tiene los ojos puestos en Cristo los fije en cualquier cosa vana”. San Gregorio de Nisa (S. IV) Homilías sobre el libro del Eclesiastés

Alfredo Tolin


19 de Mayo


“El Señor prometió que nos enviaría aquel Defensor que nos haría capaces de Dios. Pues, del mismo modo que el trigo seco no puede convertirse en una masa compacta y en un solo pan, si antes no es humedecido, así también nosotros, que somos muchos, no podíamos convertirnos en una sola cosa en Cristo Jesús, sin esta agua que baja del cielo. Y, así como la tierra árida no da fruto, si no recibe el agua, así también nosotros, que éramos antes como un leño árido, nunca hubiéramos dado el fruto de la vida, sin esta gratuita lluvia de lo alto”. San Ireneo (s. II) Contra los herejes

Alfredo Tolin


18 de Mayo


“Hablaron en todas las lenguas. Así quiso Dios dar a entender la presencia del Espíritu Santo: haciendo que hablara en todas las lenguas quien le hubiese recibido... Éste es el Espíritu Santo por cuyo medio se difunde la caridad en nuestros corazones. La caridad había de reunir a la Iglesia de Dios en todo el orbe de la tierra... Y a vosotros que procedéis de todos los pueblos, y que sois la Iglesia de Cristo, los miembros de Cristo, el cuerpo de Cristo, os dice el Apóstol: Sobrellevaos mutuamente con amor, esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz”. Anónimo. Sermones de un Autor africano del siglo VI

Alfredo Tolin


17 de Mayo


“El Señor mandó bautizar en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, esto es, en la profesión de fe en el Creador, en el Hijo único y en el que es llamado Don... un Don que es garantía de nuestra esperanza consumada... Al recibirlo, se nos da un conocimiento más profundo… El Don de Cristo está todo entero a nuestra disposición, y se halla en todas partes, pero se da a proporción del deseo y de los méritos de cada uno. Este Don está con nosotros hasta el fin del mundo; él es nuestro solaz en este tiempo de expectación”. San Hilario (s. IV) Del Tratado sobre la Trinidad

Alfredo Tolin


16 de Mayo


“Ya se había llevado a cabo el plan salvífico de Dios, pero convenía que nosotros llegáramos a ser coherederos con Cristo, esto es, que abandonásemos nuestra vida anterior para transformarla y conformarla a un nuevo estilo de vida y de santidad. Esto sólo podía llevarse a efecto con la cooperación del Espíritu Santo... No es difícil percibir cómo transforma el Espíritu la imagen de aquéllos en los que habita: del amor a las cosas terrenas el Espíritu nos conduce a la esperanza de las cosas del cielo; y de la cobardía y la timidez, a la valentía y generosa intrepidez de espíritu”. San Cirilo de Alejandría (s. IV) El Evangelio de S. Juan

Alfredo Tolin


15 de Mayo


“Sed ricos en buenas obras, dice el Señor. Éstas son las riquezas que debéis ostentar, que debéis sembrar… Fijaos en los que tienen hambre, en los que están desnudos, en los necesitados de todo… Todos éstos serán los que os ayudarán a sembrar vuestras obras en el cielo... La cabeza, Cristo, está en el cielo, pero tiene en la tierra sus miembros. Que el miembro de Cristo dé al miembro de Cristo; que el que tiene dé al que necesita… Los dos vais por el mismo camino, ambos sois compañeros de ruta. El pobre camina agobiado; tú, rico, vas cargado. Dale parte de tu carga”. San Agustín (s.V) (Sermón sobre las bienaventuranzas)

Alfredo Tolin


14 de Mayo


“¡Guardadnos en la fe y en la unidad, vosotros, que ya estáis desde el principio en comunión con Cristo y con el Padre! ¿A quién acudiremos cuando la fe va herida sino a vosotros, testigos vigilantes, que anunciáis con palabra poderosa lo que era en el principio, lo que vieron de cerca vuestros ojos y lo que vuestras manos tocaron y palparon del Verbo de la vida? ¡Guardadnos en la fe y en la unidad!”. Del himno de la fiesta, en el oficio de lecturas

Alfredo Tolin


13 de Mayo


“El Espíritu Santo... llega mansa y suavemente… Se acerca con los sentimientos entrañables de un auténtico protector: pues viene a salvar, a sanar, a enseñar, a aconsejar, a fortalecer, a consolar, a iluminar el alma primero, de quien le recibe; luego mediante éste, las de los demás… El que se ha hecho digno del don del Espíritu Santo, es iluminado en su alma y, elevado sobrenaturalmente, llega a percibir lo que antes ignoraba”. San Cirilo de Jerusalén (s. IV) Catequesis sobre el Espíritu Santo

Alfredo Tolin


12 de Mayo


“Nuestro Señor Jesucristo ascendió al cielo tal día como hoy; que nuestro corazón ascienda también con él... Él fue ya exaltado sobre los cielos; pero sigue padeciendo en la tierra todos los trabajos que nosotros, que somos sus miembros, experimentamos... Mientras él está allí, sigue estando con nosotros; y nosotros, mientras estamos aquí, podemos estar ya con él allí… No se alejó del cielo, cuando descendió hasta nosotros; ni de nosotros, cuando regresó hasta él”. San Agustín (s.V) Sermón sobre la Ascensión del Señor

Alfredo Tolin


11 de Mayo


“Si el amor logra expulsar completamente al temor y éste, transformado, se convierte en amor, entonces veremos que la unidad es una consecuencia de la salvación, al permanecer todos unidos en la comunión con el solo y único bien, santificados en aquella paloma simbólica que es el Espíritu... De este modo, como dice el Apóstol, unidos en el Espíritu Santo y en el vínculo de la paz, habrían de formar todos un solo cuerpo y un solo espíritu, mediante la única esperanza a la que habían sido llamados. Éste es el principio y el culmen de todos los bienes”. San Gregorio de Nisa (S. IV) Homilía sobre el Cantar de los Cantares 15

Alfredo Tolin


10 de Mayo


“Esto, padres, es ser sacerdotes: que amansen a Dios cuando estuviere, ¡ay!, enojado con su pueblo; que tengan experiencia que Dios oye sus oraciones y les da lo que piden, y tengan tanta familiaridad con él; que tengan virtudes más que de hombres y pongan admiración a los que los vieren: hombres celestiales o ángeles terrenales; y aun, si pudiere ser, mejor que ellos, pues tienen oficio más alto que ellos”. San Juan de Ávila, presbítero Plática enviada al padre Francisco Gómez

Alfredo Tolin


9 de Mayo


“Así como la resurrección del Señor fue para nosotros causa de alegría, así también ahora su ascensión al cielo nos es un nuevo motivo de gozo, al recordar y celebrar litúrgicamente el día en que la pequeñez de nuestra naturaleza fue elevada, en Cristo, hasta compartir el trono de Dios Padre. Hemos sido establecidos y edificados por este modo de obrar divino, y así, a pesar de haber sido apartada de la vista de los hombres la presencia visible del Señor, la fe se mantuviera firme, la esperanza inconmovible y el amor encendido”. San León Magno, papa (s. V) Sermón 1, sobre la Ascensión del Señor

Alfredo Tolin


8 de Mayo


“Durante los días que transcurrieron entre la resurrección del Señor y su ascensión se confirmaron grandes sacramentos, se revelaron grandes misterios... La providencia de Dios se ocupó en demostrar, insinuándose en los ojos y en el corazón de los suyos, que la resurrección del Señor Jesucristo era tan real como su nacimiento, pasión y muerte. Por esto, los apóstoles y todos los discípulos, que estaban turbados por su muerte en la cruz y dudaban de su resurrección, fueron fortalecidos”. San León Magno, papa (s. V) Sermón 1, sobre la Ascensión del Señor

Alfredo Tolin


7 de Mayo


“Los que participamos de la sangre sagrada de Cristo alcanzamos la unión corporal con él… Si, pues, todos nosotros formamos un mismo cuerpo en Cristo… ¿cómo no mostramos abiertamente todos nosotros esa unidad entre nosotros y en Cristo? Y, si seguimos por el camino de la unión espiritual, habremos de decir que todos nosotros, una vez recibido el Espíritu Santo, nos fundimos entre nosotros y con Dios. Pues aunque seamos muchos por separado… ese Espíritu, único e indivisible, reduce por sí mismo a la unidad a quienes son distintos entre sí”. San Cirilo de Alejandría (s. IV) El Evangelio de S. Juan

Alfredo Tolin


6 de Mayo


“En el bautismo nos renueva el Espíritu Santo como Dios que es, a una con el Padre y el Hijo… , nos libera del pecado y de la muerte; de terrenos, es decir, de hechos de tierra y polvo, nos convierte en espirituales, partícipes de la gloria divina, hijos y herederos de Dios Padre, configurados de acuerdo con la imagen de su Hijo, herederos con él, hermanos suyos, que habrán de ser glorificados con él y reinarán con él… En efecto, los hombres son concebidos dos veces, una corporalmente, la otra por el Espíritu divino”. Dídimo de Alejandría (s. IV) Tratado sobre la Santísima Trinidad

Alfredo Tolin


5 de Mayo


“Si tal es la condición de aquel que se convirtió para nosotros en abanderado y precursor de la vida, es necesario que nosotros, siguiendo sus huellas, formemos parte de los que viven por encima de la carne, y no en la carne. Por eso, dice con toda razón san Pablo: El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Hemos sido, en efecto, justificados por la fe en Cristo, y ha cesado el efecto de la maldición, puesto que él ha resucitado para liberarnos, conculcando el poder de la muerte”. San Cirilo de Alejandría (s. V) Comentario sobre la segunda carta a los Corintios

Alfredo Tolin


4 de Mayo


“Ahora os exhortamos a la alabanza de Dios… Pero procurad alabarlo con toda vuestra persona, esto es, no sólo vuestra lengua y vuestra voz deben alabar a Dios, sino también vuestro interior, vuestra vida, vuestras acciones... En efecto, lo alabamos ahora, cuando nos reunimos en la iglesia; y, cuando volvemos a casa, parece que cesamos de alabarlo. Pero, si no cesamos en nuestra buena conducta, alabaremos continuamente a Dios. Dejas de alabar a Dios cuando te apartas de la justicia y de lo que a él le place. Si nunca te desvías del buen camino, aunque calle tu lengua, habla tu conducta”. San Agustín (s. V) Comentario a los salmos 148

Alfredo Tolin


3 de Mayo


“Los apóstoles … dieron primero en Judea testimonio de la fe en Jesucristo e instituyeron allí Iglesias, después fueron por el mundo… de manera que las demás Iglesias fundadas posteriormente, … siguen tomando de aquellas primeras Iglesias el retoño de su fe y la semilla de su doctrina… En este sentido son todas primeras y todas apostólicas, en cuanto que todas juntas forman una sola. De esta unidad son prueba la comunión y la paz que reinan entre ellas, así como su mutua fraternidad y hospitalidad. Todo lo cual no tiene otra razón de ser que su unidad en una misma tradición apostólica”. Tertuliano (s. III) Sobre la prescripción de los herejes

Alfredo Tolin


2 de Mayo


“El Verbo de Dios en el seno de la Virgen, se construyó un templo, es decir, su cuerpo, y lo hizo su propio instrumento, en el que había de darse a conocer y habitar; de este modo… lo entregó a la muerte por todos, ofreciéndolo al Padre con un amor sin límites; con ello, al morir en su persona todos los hombres, quedó sin vigor la ley de la corrupción… y con ello de nuevo hizo incorruptibles a los hombres… consumiendo totalmente en ellos la muerte, del mismo modo que la paja es consumida por el fuego”. San Atanasio (s. IV) Sobre la encarnación del Verbo

Alfredo Tolin


1 de Mayo


“Los cristianos… no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito… Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. … Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el cielo. Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo”. De la carta a Diogneto (s.II)

Alfredo Tolin